Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol.10 Nº3 - 1997

 

Anales Medicales
La primera revista médica peruana*

Oscar G. Pamo Reyna *

En 1827 fue publicado el primer número de la que sería la primera revista médica peruana, Anales Medicales, por iniciativa personal del médico francés Brandin.

En el pasado, los médicos de esta parte del continente escribieron algunas notas referentes a la salud y la enfermedad en los diarios de cobertura general como lo fueron El Diario de Lima, El Mercurio Peruano y muchos otros que aparecieron en los años previos, durante y posteriormente a la gesta de la independencia nacional.

Anales Medicales es una revista que no se encuentra en ninguna de las bibliotecas de las facultades de medicina que tenemos. En 1928, el doctor Hermilio Valdizán anotó que cuatro números de dicha revista se encontraban en el tomo 132 de Papeles Varios del Perú (1). Actualmente no se le encuentra entre las publicaciones periódicas y es muy probable que haya desaparecido durante el incendio que destruyó la Biblioteca Nacional el 10 de mayo de 1943.

El Objetivo del presente artículo es el de dar a conocer y contribuir a la preservación del primer número de Anales Medicales, para lo cual vamos a presentar una reproducción facsimilar del mismo.

Antes haremos una reseña biográfica basada en la información que nos dejaran los doctores Valdizán y Paz Soldán sobre este voluntarioso personaje.

Abel Victorino Brandin, nacido en Leuvres, Seine et Oise, llegó de Europa a la Argentina y luego a Chile antes de arribar a territorio peruano. Estando en Árica, tuvo la ocasión de ver cómo las fiebres palúdicas afectaron considerablemente a las tropas chilenas que se aprestaban a embarcarse para unirse al grueso de la expedición libertadora y de administrar el sulfato de quinina como tratamiento por primera vez en esta parte del continente. Brandin, observador y escritor nato, publicó esta experiencia en la obra Relación de la última expedición de Chile al Perú o Exposición histórico medical.

En 1824, Brandin se asentó en Lima y poco tiempo después publicó Nuevas consideraciones sobre las fiebres intermitentes de la costa del Perú y sobre las enfermedades nerviosas de las mujeres de Lima, con un retrato sucinto del físico y moral de sus habitantes o nuevos medicamentos.

Brandin consiguió el permiso del protomédico del Perú, el doctor Miguel Tafur, para ejercer la profesión en el territorio. Se presentó a la sociedad limeña como «Doctor en Medicina de la Universidad de París, caballero de la orden real de la Legión de Honor de Francia, de las academias de Europa y América», pero no fue bien recibido. Probablemente la causa principal de esta animadversión por parte de los médicos limeños radicaba en la competencia que significaba la presencia de un profesional foráneo (2, 3).

Brandin trató de difundir en el medio el uso del sulfato de quinina, el principio activo de la quina que Europa devolvía a América como sal purificada. También trataría de imponer, entre otras sustancias químicas, el sulfuro de potasio para el tratamiento de la sarna.

Una de las primeras cosas que llamó la atención a Brandin fue el hecho de que los médicos locales no contaban con una revista propiamente médica.

Una de las primeras cosas que llamó la atención de Brandin fue el hecho de que los médicos locales no contaban con una publicación propiamente médica. La justificación de esta realidad la dio el propio Brandin en la "Advertencia" del primer número de su periódico médico al decir que "este gran silencio debe atribuirse a la naturaleza de los gobiernos, al estado de guerra, y acontecimientos políticos que se han sucedido en el Perú". Brandin decidió sacar a luz un periódico o revista médica.

Brandin fue muy optimista al considerar que su obra sería bien acogida por los ilustrados locales. El miércoles 8 de agosto de 1827 se publicó en El Telégrafo de Lima el siguiente aviso.

«Nuevo Periódico.- Saldrá a luz mañana, 9 de agosto, el primer número de los Anales Medicales del Perú. Para abonarse se verá al autor en calle de la Minería; en la imprenta de Concha, plazuela de San Pedro, casa que fue de temporalidades; y en los puestos públicos de D. José Dorado, calle de Judíos, y en la tienda de D. Camilo Liceras, calle de Bodegones» (4).

Fue así como apareció Anales Medicales del Perú, Semanario de Medicina, Cirujía, Boticaria, Historia Natural &. Esta publicación fue editada e impresa en la Imprenta Republicana de J.M. Concha, de pequeño formato y escrita totalmente por Brandin.

En el primer número de Anales Medicales los temas fueron referidos a medidas higiénicas, sobre la cirugía y las úlceras, la importancia de la historia natural, la influencia de los nervios sobre las arterias y sobre el calor animal.

Poco después salió el segundo número que se ocupó de la epidemia de Lima de 1818, de una preñez extrauterina publicada por la obstetriz francesa Benita Paulina Cadeau de Fessel, el uso de nuevos medicamentos (sulfato de quinina, estricnina, morfina, emetina, el ácido prúsico y el yodo), la distinción entre la sangre noble y plebeya y un estudio genealógico sobre el conde De las Casas.

Llegaron a salir cinco números de Anales Medicales, lo que se puede colegir por el aviso publicado en El Mercurio Peruano, revista de la época y homónima de la que fundara la Sociedad Amantes del País:

«Periódicos.- Salen a luz los Anales Medicales del Perú Ns. 4 y 5. Hace 35 años que los sabios autores del Mercurio Peruano publicaban asociados sus ilustradas tareas: ¿por qué el día de hoy no se podrá lograr el mismo resultado en los Anales? » (5).

En este corto periodo de existencia, siete semanas, el semanario médico se retrasó rápidamente para luego dejar de salir. Los causantes de su pronta extinción fueron, nuevamente, la falta de suscriptores y los ilustrados locales que se empeñaron en burlarse de las frecuentes faltas ortográficas en los impresos del pintoresco Brandin y en desprestigiarlo. Se dijo que su periódico médico no era Anales sino Asnales y se virtió la burla y la sorna, en prosa y en verso. El lenguaje de Brandin era una grosera mezcla de la lengua castellana con la francesa, un verdadero precedente de lo que es el spanglish de nuestros días, de uso muy frecuente en el lenguaje hablado y escrito de los médicos en la actualidad.

Brandin intercambió cartas con sus detractores en los diarios de Lima hasta que se marchó a Guayaquil en el verano de 1828 donde publicó los Anales Medicales del Ecuador. Años más tarde, en 1833, retornó al Perú y encontró nuevamente, y muy agresivos, a muchos de sus enemigos.

En cuanto al comentario sobre los motivos por los cuales Brandin justificó a los médicos peruanos por el hecho de no publicar sus experiencias, Valdizán escribió más tarde: «Error profundo del Dr. Brandin; no era el estado de guerra culpable de la falta de publicaciones científicas en el Perú; ni eran culpables de este silencio los acontecimientos políticos; era nuestra apatía, esa apatía que tanto daño continúa haciéndonos y que hace inexplicable el criterio de, con la mejor buena voluntad, colabora en una obra cualquiera y al creer que, en la hora actual, hay "elegidos" para el cultivo de tal o cual disciplina» (6).

Aunque la figura de Brandin está prácticamente olvidada entre los médicos nacionales, su labor pionera en las publicaciones periódicas médicas nacionales ha sido reivindicada. Tal fue el reconocimiento de Valdizán:

«La República tuvo en sus primeros años, la primera publicación exclusivamente médica llevada a cabo en el Perú: El médico francés don Abel Victorino Brandin dio a luz en Lima sus Anales Medicales, en cuyas páginas recomendaba encarecidamente el estudio de la Geografía Médica del Perú, tan recomendada anteriormente por Unanue. La obra de Brandin representa un esfuerzo personal y representa, así mismo, el servicio de muy personales intereses; ... » (2).

Algunos autores no sólo trataron de quitarle su rol primigenio sino que lo desmerecieron reduciendo a dos los números que salieron. El mismo Valdizán lo escribió así pero años más tarde, en 1929, se rectificó: «Brandin continuó publicando sus Anales hasta el número 5 y no hasta el 2, como han aseverado algunos bibliógrafos» (2, 6).

A continuación presentamos la reproducción facsimilar del primer número de Anales Medicales y dejaremos que el lector mismo haga sus apreciaciones sobre el contenido.

 

*Profesor Principal de la Facultad de Medicina Alberto Hurtado de la Universidad Peruana Cayetano Heredia y Médico Interniste del Hospital Loayza de Lima

 

Documento Histórico

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