Ginecología y Obstetricia - Vol. 47 Nº1 Enero del 2001


Resúmenes seleccionados

Mahomed K.


Hipertensión en el embarazo-2-eclampsia

Hypertension in pregnancy-2-eclampsia

Cent Afr J Med 2000; 45(9): 249-50.

Eclampsia es una convulsión gran mal asociada a la hipertensión inducida por el embarazo. Es causada por hipoxia cerebral proveniente de un intenso vasoespasmo combinado con edema cerebral. La tomografía axial computarizada muestra isquemia cerebral derivada de trombosis y edema.


Isaksson R, Tiitinen A, Cacciatore B.
La impedancia del flujo de la arteria uterina el día de la transferencia embrionaria no predice el resultado obstétrico

Uterine artery impedance to blood flow on the day of embryo transfer does not predict obstetric outcome

Ultrasound Obstet Gynecol 2000; 15(6): 527-30.

Objetivo: Evaluar la influencia de la impedancia del flujo de la arteria uterina el día de la transferencia del embrión en la predicción del aborto temprano y del resultado obstétrico. Métodos: Se evaluó prospectivamente el índice de pulsatilidad (IP) y el índice de resistencia (IR) de la arteria uterina (IP) por Doppler transvaginal en 102 mujeres infértiles, quienes concibieron como resultado de transferencia de embriones frescos o congelados. Se comparó la impedancia al flujo sanguíneo de la arteria uterina con el resultado obstétrico. Resultados: Los III ciclos de tratamiento estudiados resultaron en 31 abortos espontáneos, cuatro embarazos ectópicos y 76 partos. No hubo diferencias en IP e IR de la arteria uterina (media + DS) entre ciclos que resultaron en parto normal (2,69 + 0,71 y 0,88 + 0,06) y los que resultaron en aborto espontáneo (2,71 + 0,67 y 0,88 + 0,05) o embarazo ectópico (2,36 + 0,54 y 0,85 + 0,06). No hubo diferencia en IP e IR entre embarazos únicos no complicados (2,74 + 0,78 y 0,88 + 0,06) y aquellos que desarrollaron restricción de crecimiento intrauterino (RCIU), hipertensión inducida por el embarazo (HIE) o parto pretérmino (2,54 + 0,47 y 0,87 + 0,04, datos agrupados). Conclusiones: El día de la transferencia del embrión, el IP y el IR no se relacionaron al riesgo del embarazo de terminar en aborto espontáneo o embarazo ectópico; no tuvieron valor en la predicción de RCIU, HIE o parto pretérmino.


Robinson JS, Moore VM, Owens JA, McMillen IC.
Orígenes de la restricción de crecimiento fetal
Origins of fetal growth restriction

Eur J Obstet Gynecol Reprod Biol 2000; 92(1): 13-9.

La regulación del crecimiento del feto y su placenta empieza antes del embarazo. Temprano en el embarazo la madre establece la trayectoria de promedio de crecimiento del feto, la que puede ser modificada por hechos posteriores en el embarazo. El peso materno bajo en relación a la talla, la historia previa de bebes pequeños, malnutrición materna, enfermedades del embarazo –p.e. preeclampsia–, se asocian con peso bajo al nacer. El cigarrillo es un factor importante en países desarrollados; y las infecciones y malnutrición en países desarrollados. Recientemente se ha hecho énfasis sobre los efectos adversos a largo plazo, tales como enfermedad cardíaca isquémica, hipertensión y diabetes, que se asocian al pobre crecimiento fetal. Estudios experimentales en animales muestran que algunos de estos resultados pueden ser fácilmente inducidos por restricción del crecimiento fetal. El progreso en tratamientos exitosos para mejorar el crecimiento del feto ha quedado detrás de los hallazgos epidemiológicos y experimentales. Sin embargo, los suplementos nutritivos mejoran el crecimiento en mujeres malnutridas y el cese de fumar también mejoran el tamaño y el resultado fetal.


Shear R, Leduc L, Rey E, Moutquin JM.
Hipertensión en el embarazo: nuevas recomendaciones en el manejo
Hypertension in pregnancy: new recommendations for management

Curr Hypertens Rep 1999; 1(6): 529-39.

La hipertensión en el embarazo es una complicación frecuente en el embarazo, que tiene resultados perinatales sustancialmente adversos. La hipertensión puede anteceder (crónica o esencial) o ser secundaria; una segunda entidad es la hipertensión inducida por el embarazo (hipertensión gestacional, preeclampsia). Avances recientes han identificado nuevos marcadores para la hipertensión del embarazo: varios genes candidatos potenciales pueden explicar la aparente herencia familiar de la preeclampsia, y algunos marcadores trombofílicos han sido asociados con la enfermedad. Las opciones de manejo para la hipertensión leve a moderada incluyen estadía hospitalaria corta para excluir hipertensión severa y para asegurar el bienestar fetal. Se recomienda la atención ambulatoria, con vigilancia materna y fetal apropiada, incluyendo velocimetría Doppler de la arteria umbilical, para mejorar el resultado perinatal. El manejo agudo de la hipertensión severa incluye el empleo de sulfato de magnesio para prevenir la eclampsia y medicación antihipertensiva. Se recomienda el parto prontamente, cuando el estado materno o fetal no puede ser estabilizado. El seguimiento posparto permite descubrir otros trastornos hipertensivos o cardiovasculares coexistentes.


Vincent A, Fitzpatrick LA.
Isoflavonas de soya: ¿son útiles en la menopausia?
Soy isoflavones: Are they useful in menopause?

Mayo Clin Proc 2000; 75: 1174-84.

En octubre 1999, la Administración de Alimentos y Drogas de EU de A autorizó el empleo en las etiquetas de las ventajas en salud asociadas con la proteína de soya y la reducción del riesgo de enfermedad coronaria. Varios estudios han indicado que la ingesta total diaria de 25 g de proteína de soya, acompañada de una dieta baja en grasas, resultaba en reducciones clínicamente importantes del colesterol total y del colesterol de lipoproteína de densidad baja (LDL). Los frijoles de soya son ricos en isoflavonas, una clase de fitoestrógenos encontrados principalmente en legumbres y frijoles. Las isoflavonas de soya son fenoles heterocíclicos con estructura similar al 17-beta-estradiol y los moduladores selectivos de receptores de estrógeno. Los estudios de dietas basadas en soya, que evaluaban la relación entre el consumo de soya y las concentraciones séricas de lípidos, mostraron que el consumo de soya disminuía significativamente el colesterol total, colesterol LDL y niveles de triglicéridos. Sin embargo, las isoflavonas de soya no incrementan el colesterol de lipoproteína de densidad baja (HDL) o los niveles de triglicéridos. Los efectos de la proteína de soya en otros tejidos diana reflejan efectos agonistas parecidos a los de estrógenos y efectos antagonistas. Estudios epidemiológicos sugieren un efecto protector de la proteína de soya sobre el tejido mamario, como se evidencia en las menores tasas de cáncer de mama en países del este de Asia, donde la soya es parte predominante en la dieta. Los datos disponibles de estudios en humanos sobre el efecto de isoflavonas sobre la osteoporosis son limitados, y se necesita estudios adicionales para respaldar un rol en la prevención de osteoporosis. Hasta ahora, no hay evidencia de un efecto estimulador de las isoflavonas sobre el endometrio. Los pocos estudios muestran un efecto mínimo de la soya sobre los bochornos; así la soya reduce los bochornos en 45% y el placebo en 30%, comparado con alrededor de 70% con la terapia estrogénica de reemplazo. Las evidencias de estudios en laboratorio no muestran efectos positivos o negativos de las isoflavonas de soya sobre la cognición. Hasta el momento, no se conoce de efectos a corto o largo plazo por el empleo de proteínas de soya en humanos. Los únicos efectos adversos conocidos son aquellos encontrados en animales (infertilidad en carneros y codornices que comen en pastos ricos en fitoestrógenos). En conclusión, las isoflavonas de soya son compuestos biológicos activos. Los datos actuales son insuficientes para tener conclusiones definitivas sobre el empleo de isoflavonas como alternativa al estrógeno en TRH en mujeres posmenopáusicas. Aunque algunos estudios epidemiológicos y de laboratorio se refieren a posibles efectos de protección de las isoflavonas de soya en tejidos diana específicos, se requiere ensayos tejido-específicos, aleatorios, controlados con placebo que se refieran a este importante tema.


Costa-Monteiro E, Hall-Barbosa C, Andrade-Lima E, Costa-Ribeiro P, Boechat P.
Localizando agujas de acero en el cuerpo humano utilizando el magnetómetro SQUID
Locating steel needles in the human body using a SQUID magnetometer

Phys Med Biol 2000; 45(8): 2389-402.

Se ha desarrollado una técnica, basada en mediciones de campo magnético, para localizar, en tres dimensiones, agujas hipodérmicas y de sutura perdidas en el cuerpo humano. Se ha elaborado y validado experimentalmente un modelo teórico para el campo magnético generado por agujas. Usando este modelo, la técnica de localización da información sobre el centro, orientación y profundidad de la aguja. Las mediciones clínicas han sido realizadas utilizando un sistema SQUID, siendo los pacientes movidos bajo el sensor con la ayuda de una cama X-Y. Se obtiene el campo magnético asociado con la magnetización remanente de la aguja y es mapeado sobre un plano. En todos los seis casos ocurridos, la técnica permitió la localización quirúrgica de las agujas con facilidad y alta precisión. Este procedimiento puede disminuir el tiempo quirúrgico para la extracción de objetos extraños por un gran factor, y también reducir las usuales altas posibilidades de fracaso.


Smith BM, Brown RA, Lobe TE.
La aguja perdida: un dilema de la laparoscopia
The lost needle: a laparoscopic dilema

J Laparoendosc Surg 1993; 3(4): 425-6.

Se presenta un caso en el que una aguja curva se perdió durante sutura extracorpórea en cirugía laparoscópica. Las maniobras para encontrar la aguja no tuvieron fruto, hasta que una radiografía intraoperatoria mostró que estaba pegada en el mecanismo flapper de la cánula laparoscópica. Se debe tener precaución al usar agujas que se separan durante suturas extracorpóreas y se sugiere una radiografía de la cánula cuando una aguja perdida no puede ser encontrada con maniobras de rutina.


Foresta C, Ferlin A, Moro E.
El análisis de deleción y expresión de los genes AZFa en el cromosoma Y humano mostró un rol mayor para DBY en la infertilidad masculina
Deletion and expression analysis of AZFa genes on the human Y chromosome revealed a major role for DBY in male infertility

Hum Mol Genet 2000; 9(8): 1161-9.

Se requiere tres regiones específicas, designadas AZFa, b y c desde el Yq proximal al distal, para la espermatogénesis normal en el ser humano. Las deleciones que comprometen AZFa (intervalo de deleción 5C/D) parecen ocurrir con menos frecuencia en hombres infértiles y parecen estar asociados con un fenotipo testicular más severo, habiendo ausencia casi completa de células germinales. AZFa contiene tres genes, llamados USP9Y, DBY y UTY, y presenta alta homología con el intervlo Delta Sxr (b) del ratón, cuya deleción causa una alteración espermatogénica severa. Sin embargo, el rol específico de estos genes en la espermatogénesis humana aun es desconocido y no está claro cuál de los tres es responsable para el fenotipo AZFa. Aquí describimos un mapa secuencial completo de la región AZFa, la estructura genómica de genes AZFa y su análisis de deleción en un gran número de hombres infértiles caracterizados por alteraciones espermatogénicas bien definidas. Tanto USP9Y como DBY pueden causa testiculopatías severas, pero DBY parece ser el candidato AZFa mayor. DBY frecuentemente desaparece en pacientes infértiles y su ausencia produce daño espermatogénico severo, que conlleva una reducción significativa de células germinales o aun su ausencia completa. El análisis de expresión de genes AZFa y sus homólogos-X muestran expresión ubíquita para todos, con excepción de DBY; este gen produce un transcript largo, que es expresado ubiquitosamente, además de una transcripción más corta que sólo se expresa en el teste, sugiriendo un rol específico para DBY en el proceso espermatogénico. Esta hipótesis es respaldada además por la gran similaridad de DBY a otras proteínas de caja DEAD que pertenecen a la subclase PL10.

Kretova NE, Arileshere AI, Volobuev AI, Azlina NV.
Diagnóstico de insuficiencia placentaria en pacientes con defectos cardíacos adquiridos

Diagnosis of placental insufficiency in patients with acquired heart defects

Akush Ginekol (Mosk); 1990; P 22-6.

Se ha evaluado la unidad fetoplacentaria en 102 pacientes con enfermedad cardíaca adquirida, que se presentó con estados circulatorios diferentes (insuficiencia grado 0 en 43, grado I en 34 y grado II A-B en 25 mujeres). Se realizó escintigrafía placentaria en 102, cardiotocografía en 77, ultrasonografía y biometría fetal y placentaria en 102 y examen placentario patológico en 15 mujeres. El estudio neonatal incluyó 104 infantes, con dos pares de mellizos. La escintigrafía reveló falla de flujo sanguíneo uteroplacentario (UPBF) en 72 (70,6%) embarazos; la cardiotocografía mostró hipoxia fetal crónica en 51 (66,1%) y la ultrasonografía retardo de crecimiento intrauterino en 44 (43,1%) embarazos. Las alteraciones de UPBF coexistieron con hipoxia fetal crónica e retardo de crecimiento intrauterino en 33 (42,8%) embarazos, con hipoxia fetal crónica en 18 (23,4%) embarazos. Se observó fallas del UPBF sólo en 13 (16,9%) embarazos. La prueba de digoxina fue hecha concomitantemente con la escintigrafía en 28 pacientes; mejoró la precisión diagnóstica y proveyó una medida de compensación de UPBF alterado.


Katz VL, Farmer RM, Dean CA, Carpenter ME.
Empleo del misoprostol para el reblandecimiento del cérvix
Use of misoprostol for cervical ripening

South Med J 2000; 93(9): 881-4.

Antecedentes: Misoprostol, análogo de prostaglandina E1, es cada vez más empleado para reblandecer cuello y para inducir el parto. Hemos evaluado nuestra experiencia con misoprostol. Métodos: Se seleccionó las pacientes para reblandecimiento de cérvix basándonos en el perfil clínico. A los 3 cm de dilatación cervical, se descontinuó misoprostol y se empleó otros medios de estimulación del trabajo de parto. Después de 13 meses, tuvimos 470 inducciones de trabajo de parto, y 455 historias clínicas estuvieron disponibles; 254 pacientes (56%) recibieron misoprostol para reblandecimiento cervical y 144 (32%) recibieron dinoprostona (prostaglandina E2). Resultados: Con misoprostol, el tiempo promedio desde el inicio de las contracciones hasta el parto fue 7 horas, 30 minutos; ocurrió el parto vaginal en 85% de los casos, y hubo trabajo de parto espontáneo en 38%. Hubo hiperestimulación en cuatro casos (1,6%) y trabajo de parto precipitado en siete (3%). Todos los recién nacidos salieron de alta en excelentes condiciones; uno tuvo Apgar a los 5 minutos < 7, y 33 (13%) tuvieron meconio, ninguno se aspiró. Veintitrés pacientes que habían tenido cesárea previa recibieron misoprostol y tuvieron parto vaginal. Conclusión: Misoprostol fue un agente seguro y efectivo en reblandecer cuello, como parte de la inducción del parto.


Wing DA, Fassett MJ, Mishell DR.
Mifepristona para el reblandecimiento cervical preinducción después de las 41 semanas de embarazo: un ensayo aleatorio controlado
Mifepristone for preinduction cervical ripening beyond 41 week‘s gestation: a randomized controlled trial

Obstet Gynecol 2000; 96(4): 543-8.

Objetivo: Comparar el efecto de mifepristona contra placebo en el reblandecimiento cervical antes de la inducción del parto en embarazos prolongados. Métodos: Se asignó al azar 180 mujeres con embarazos de más de 41 semanas y sin dilatación, cérvix sin borramiento, para recibir mifepristona 200 mg o placebo, siendo observadas por 24 horas. Luego les indicamos misoprostol intravaginal 25 µg cada cuatro horas u oxitocina endovenosa. Esperábamos que 60% de las tratadas con placebo y 80% de las tratadas con mifepristona tuvieran parto vaginal en 48 horas. Resultados: De 180 sujetos, 97 recibieron mifepristona y 83 placebo. El intervalo medio (+ desviación estándar [DE]) desde el inicio de la inducción al parto fue 2209 + 698 minutos para mifepristona y 2671 + 884 minutos para placebo (p < 0,001). Doce mujeres (13,6%) tratadas con mifepristona y siete (10,8%) con placebo tuvieron parto vaginal el día 1 (p = 0,60). Después de 24 horas, el Bishop medio para ambos grupos fue 3 (0-11) (p = 0,51). Ciento un pacientes requirieron misoprostol, 65 (67,0%) recibían mifepristona y 66 (79,5%) placebo (p = 0,06). La dosis media (intervalo) de oxitocina fue 871,5 (0-22,174) mU para mujeres con mifepristona y 2021,0 (0-24,750) mU para placebo (p = 0,02). Setenta y siete (87,5%) mujeres con mifepristona y 46 (70,8%) con placebo tuvieron parto vaginal 48 horas después del inicio del tratamiento (p = 0,01). Hubo nueve cesáreas en el grupo mifepristona y 18 en el grupo placebo (p = 0,02). Más patrones cardíacos fetales poco reconfortantes y anormalidades de la contracción uterina ocurrieron en el grupo tratado con mifepristona. No hubo diferencias estadísticamente significativas en relación a resultados neonatales entre los grupos. Conclusión: Mifepristona tuvo un efecto modesto sobre el reblandecimiento cervical cuando se administró 24 horas antes de la inducción del parto, pareciendo reducir la necesidad de misoprostol y oxitocina, al compararla con placebo.


Song J.
Empleo de misoprostol en Obstetricia y Ginecología
Use of misoprostol in obstetrics and gynecology

Obstet Gynecol Surv 2000; 55(8): 503-10.

Misoprostol es un análogo de la prostaglandina E1 etiquetada para la prevención y tratamiento de la úlcera péptica. Sin embargo, ha sido utilizada ampliamente en la práctica de obstetricia y ginecología debido a su efectividad, bajo costo, estabilidad a la luz y calor y facilidad de administración, comparado con sus contrapartes licenciadas-dinoprostona y gemeprost. Un gran número de estudios han demostrado que el misoprostol es efectivo en el aborto del primer y segundo trimestres, inducción del trabajo de parto al final del embarazo y manejo del tercer período del parto (misoprostol no ha sido aprobado para estas indicaciones por la Administración de Alimentos y Drogas de los EU de A). Debido a que misoprostol no está registrado para tal uso, no ha tenido una prueba extensa sobre la dosis apropiada y la seguridad requerida para su registro. Se ha comunicado serias complicaciones, tales como teratogénesis después de abortos fallidos y rotura uterina durante la inducción del parto, como resultado de su cada vez mayor uso en obstetricia y ginecología. Hay necesidad urgente de evaluar todos los datos disponibles y organizar un ensayo grande aleatorio para determinar la seguridad de su empleo en la práctica ginecoobstétrica.