Folia Dermatológica Peruana - Vol. 8  Nº. 4 diciembre 1997


Otitis Externa Maligna (1)


Dr. César Ordófiez Ortiz (1)


Desde hace muchos años, se describió este cuadro ótico agudo y dramático que tiene su punto de partida en una aparentemente "simple" otitis externa o sea, una infección limitada solamente a la piel del conducto auditivo externo (CAE). Este foco se desarrolla en un cuadro clínico aparatoso que evoluciona rápidamente a un severo compromiso del estado general, con consecuencias fatales. En 1955, el Dr. Chandler (2) describe un cuadro clínico de otitis externa, con evolución dramática, severo compromiso del estado general en pacientes diabéticos y contaminados con Pseudomona a. La mortalidad era muy alta. Posteriormente, los Drs. Meltzer y Keleman describen un cuadro de otitis necrotizante que compromete rápidamente los oídos medio e interno, teniendo su punto de origen en el oído externo, también estaba asociado a pacientes diabéticos e infección por Pseudomona; en estos pacientes el compromiso necrotizante tomaba el hueso temporal.

El Dr. Chandler (3), en posteriores reportes, asocia la severidad del cuadro clínico al incremento de los niveles de glicemia que lleva a hiponutrición celular, facilitando el efecto tóxico del germen, en este caso el común denominador es la Pseudomona.

El Dr. Gates (4) describe un caso que, iniciándose en la piel del oído externo, evoluciona rápidamente hacia la osteítis y osteomielitis del hueso temporal, siendo el agente vector la Pseudomoma a. y los pacientes todos diabéticos que, sin estar descompensados desde el punto de vista clínico, iniciaban su enfermedad con una otitis externa que ya había recibido el tratamiento usual con antibióticos, evolucionando hacia un severo dolor de oído, con gran edema del conducto auditivo, otorrea a veces continua, en muchos casos se objetiva la presencia de tejido de granulación en el conducto auditivo externo con un cuadro de verdadera osteítis de hueso temporal, en algunos casos el cuadro se presenta con gran edema y rubor del pabellón auricular, configurándose un cuadro de pericondritis.

La evolución, como decíamos, es muy rápida, presentando el paciente cefalea intensa, evolucionando a un cuadro meníngeo agudo con el subsecuente serio compromiso del estado general.

La fisiopatología es fácil de explicar, pues un cuadro osteítico necrotizante en el hueso temporal compromete las estructuras anatómicas vecinas como también su contenido es decir, los senos venosos tanto Sigmoldeo como Lateral, los pares craneales 7, 8, 9, 10, 11 y 12, con las correspondientes secuelas neurológicas en caso de superar el período agudo que alcanza niveles mayores al 90% de mortalidad.

En nuestra propia experiencia, hemos tenido tan sólo dos casos de aparente Otitis Externa Maligna, ambos pacientes mayores de 60 años; en ellos, el inicio de las molestias fue desde el área del oído externo y habían recibido el tratamiento convencional pero habían hecho pericondritis con gran descarga otorréica por lo que fueron derivados al servicio, siendo hospitalizados y sometidos a tratamiento médico y quirúrgico. En ambos se comprobó la presencia de Pseudomona a. y niveles elevados de glicemia sin cuadro clínico asociado (diabetes).

El tratamiento se enfoca bajo dos aspectos: el médico y el quirúrgico.
- Médico: Normalización de los niveles de glicemia a cargo de un internista y terapia antibiática parenteral, usamos Gentarnycina.
- Quirúrgico: Debridación de las lesiones bajo microscopio.

En un caso dejamos un dren transcartilaginoso, es importante tomar muestras de las lesiones bajo microscopio, en especial de las zonas donde aparentemente hay tejido de granulación, éstas deberán ser enviadas para análisis de Pseudomona a. Asimismo, hay que recalcar que es de la mayor importancia obtener cifras de glicemia.

Revisando la literatura, vemos que los reportes dan cifras de gran mortalidad, lo que plantea la certidumbre de ambos casos, si realmente los podemos considerar de Otitis Externa Maligna, pues ambos evolucionaron favorablemente, casi sin secuelas neurológicas salvo una ligera parezca facial en uno de ellos. Creemos que el tratamiento instalado precozmente (hospitalización, cura quirúrgica y control de glicemia) con un adecuado uso de antibióticos, (Gentamycina) explicaría nuestro éxito en ambos casos.


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