DERMATOLOGÍA PERUANA - EDICIÓN ESPECIAL - SETIEMBRE 2000

 

Enfermedades cutáneas que cursan con sordera o viceversa

Paldaof H., Lizárraga V., Alfaro M., Sommer P. (Argentina)

Clínica Parra, Rafaela. Santa Fe, Argentina.

Se denomina sordera a la falta total de audición e hipoacusia a la falta parcial de la misma. Puede ser congénita o adquirida. Otra forma de clasificarla es en: sordera de conducción, cuando se afecta el oído externo o medio, o neurosensorial, cuando afecta el oído interno, nervio acústico o núcleos del SNC.

Son numerosas las dermatosis que pueden cursar con sordera (más de 60). En algunas de ellas, la sordera se encuentra presente en el 100% de los casos, como por ejemplo, el síndrome Leopardo o el síndrome Kid.

Otras dermatosis que pueden cursar con afectación de la audición son: con sordera adquirida neurosensorial, la periarteritis nodosa, enfermedad de Wegener, arteritis de células gigantes, linfomas, sarcoidosis. sífilis, etc.; con sordera congénita neurosensorial, la neurofibromatosis, síndrome de Vogh-Koyanagi-Harada, síndrome Torch, ciertas ictiosis, variantes de albinismo, lentiginosis, enfermedades metabólicas. síndrome de Sturge Weber, alteraciones hereditarias del colágeno, etc.: con sordera adquirida de conducción. el pénfigo. DAMSA, esclerodermia, tuberculosis, sífilis terciaria, etc. -, con sordera congénita de conducción. la anemia de Fanconi, disostosis mandíbulofacial, desarrollo anómalo de conducto auditivo o pabellón, etc.; alteraciones auditivas debido a fármacos usados en dermatología. por ejemplo, la estreptomicina.

El papel del dermatólogo es fundamental, ya que puede sospechar de sordera al momento de diagnosticar determinada dermatosis. El trabajo con un equipo multidisciplinario, junto al otorrinolaringólogo, fonoaudiólogo, pediatría, entre otros, es fundamental para el diagnóstico temprano de la dermatosis y la sordera. Y, el papel de una educación adecuada es necesaria para el futuro del niño sordo.

 


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