Revista Peruana de Cardiología : Mayo - Agosto 1999


DISCURSO PROGRAMA


Sólo en los alas de la Fe y la razón el hombre hallará la verdad. Juan Pablo II.

Estoy realmente abrumado por el gran honor que vosotros socios de la Sociedad Peruana de Cardiología una de las más antiguas y respetables de América, me habeis conferido al elegirme como el XVI Presidente de la misma así como de la JUNTA DIRECTIVA que me acompañará durante el bienio 1999-2001; conformada por distinguidos cardiólogos todos ellos de lucida trayectoria en la cardiología peruana y dentro de la Sociedad. Con gran sentido de responsabilidad y trabajo. Creo que formaremos un gran equipo para de ese modo cumplir a cabalidad el honroso encargo que nos habeis hecho.

Tengo la suerte en lo personal, que quien firmó mi ingreso a la Sociedad en 1969 es hoy Presidente Honorario el Dr. Guido Battilana y recuerdo también a los Doctores Fernando Tapia, Santiago Campodónico, Salvador Sialer, Waldo Fernández y Miguel Sánchez-Palacios, con quienes integré Juntas Directivas durante 10 años. Pero sobre todo están a lo largo de 30 años la felicidad de haber conocido y frecuentado a personas de gran valía, quienes me enseñaron no sólo los secretos de la ciencia cardiológica, sino todos aquellos valores que uno va atesorando como bienes inapreciables. Gracias infinitas.

Es justo reconocer a los Fundadores y a todos los Presidentes que me antecedieron. Estos arquitectos no trabajaron para su provecho ni para el corto instante que dura la vida, sino para el glorioso futuro de la Sociedad y mientras, como el faro de Alejandría permanezca en pie, estarán pregonando la obra de sus talentos.

Nosotros los elegidos por vuestro voto semejamos a aquel coloso de Rodas asentado entre las orillas rocosas de la gran ciudad que custodiaba. Por un lado, herederos de un período de 50 años de tradición y ciencia que termina y por otro lado, el reto de ingresar al Tercer Milenio con la responsabilidad de perpetuar y engrandecer su prestigio a través del trabajo continuo y perseverante desarrollando además un ambiente fraterno y de comunidad en cuyo crisol se conseguirán los mejores logros y las más grandes conquistas.

Para entrar con paso firme entonces, continuaremos con la tarea iniciada por la anterior Junta de aprobar la modificación de los Estatutos de la Sociedad. El texto está concluido, faltan los ajustes necesarios con lo estipulado en el Capítulo II del Código Civil, su revisión final y la convocatoria a Asamblea para su discusión y aprobación. Hay una pléyade de cardiólogos jóvenes con formación sólida deseosos de pertenecer a nuestra institución. Será nuestra primera y urgente tarea la de encontrar formas y modos para que ellos cristalicen sus anhelos.

La educación y actualización de los conocimientos de la cardiología moderna exige organizar y mantener un sistema de Educación Médica Continua, los Consejos Científicos elaborarán cursos con duración apropiada para conceder los créditos necesarios para acceder a la recertificación.

La actividad científica será ordenada, priorizando las necesidades y urgencias del conocimiento cardiológico. Estará enmarcado en un estricto calendario felizmente ya planificado para los dos años de gestión por el Comité Científico. Las actividades más importantes las cuales son el XVIII Congreso Peruano de Cardiología que se está organizando con la debida anticipación para que sea un evento digno de asegurar en el 2001, nuestro ingreso al próximo milenio, y el X Curso del Consultor que se llevará a cabo en la Ciudad de Trujillo del 25 al 28 de Mayo del 2000. Existen ofertas concretas y en parte ejecutadas de becas y pasantías para cardiólogos. Son entrenamientos cortos de 3-6 meses. Son ofertados por laboratorios y por la Federación Mundial del Corazón en diferentes hospitales de España. A ello se podrá acceder llenando ciertos requisitos que la Sociedad les facilite.

La Sociedad necesita intercambiar información y experiencia con otras Sociedades Nacionales e Internacionales, por lo tanto se propiciarán sesiones conjuntas.

Tenemos la obligación de llegar a la comunidad a través de programas de divulgación para prevención primaria y secundaria de enfermedades cardiovasculares. Se están esbozando con el concurso de entidades, cursos, charlas y/o seminarios.

Los estudios epidemiológicos serán preocupación de esta junta. Se diseñarán estrategias con entidades públicas o internacionales para diseñar estos estudios. Tarea árdua pero no imposible.

Las sedes representativas en otras ciudades del Perú se integrarán a través de un agresivo programa de intercambio científico e informativo mediante la revista, boletines y el enlace computarizado con Internet y correo electrónico. Modernizaremos la biblioteca con un área de lectura apropiada y agradable. Con acceso computarizado a la colección que tendrá características de estante cerrado. Sistema de fotocopiado con posibilidades de acceder a redes internacionales de ciencia e información, así corno mejorar e integrar nuestra página web. Ampliar la colección de videos, Compact Disk, etc.

Nuestro principal órgano de difusión que es la revista, será rediseñada ofreciendo artículos de difusión actualizados y aportes originales. Esta se complementará con la edición de boletines informativos.

El aspecto cultural seguirá siendo el incentivo más importante para lograr situar a nuestra sociedad en un ágora de gran nivel humanístico.

Especial interés existe en establecer una interrelación fluida, franca y coherente con la industria farmacéutica para concertar logros de actividad científica de alto nivel. Esperamos su apoyo y les aseguramos diálogo abierto y cordial.

Haremos que los socios mediante un carnet puedan acceder a mercados, centros comerciales, farmacias, agencias de viajes, librerías, servicentros con descuentos especiales.

Se harán convenios con centros de idiomas o de informática para que se actualicen, a precios competitivos o rebajados.

La familia cardiológica se verá fortalecida y dinamizada con la creación de un Comité de Damas de la Sociedad con actividades sociales, comunitarias y recreativas.

Nada de lo propuesto será logrado si no impera el orden, respeto, previsión, trabajo continuo y serio. Tampoco sin la participación activa de cada uno de Uds. Deseamos la crítica constructiva, no la que desanima, abate y entorpece, Deseamos la experiencia de los mayores y el entusiasmo de los cardiólogos más jóvenes.

Quisiera agradecer vuestra presencia que honra y compromete, a nuestra junta elegida, al Dr. Sánchez-Palacios, a mi familia que con paciencia y comprensión me apoya y alienta, a mi esposa Lupe, quien por razones de salud no está presente. A todos mis amigos invitados, y a los distintos intelectuales de las letras.

Permítanme la licencia y decir con Antonio Machado:

Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar
Caminante no hay camino
Si no estelas en la mar
Caminante son tus huellas
El camino y nada más
Caminante no hay camino
Se hace camino al andar

Y repetir con el gran poeta Germán Belli.:
Y en adelante como nunca ayer
Ser absoluto dueño del gran tiempo
Que es exclusivamente para usarlo
En casos entrañables por entero
Y con tal razón no despilfarrarlo
Ni en un instante de la futura vida.

Me despido con Miguel Hernández, insigne
poeta español:
Volveremos a brindar por todo
lo que se pierde o se encuentra:
la libertad y las cadenas,
la alegría y ese cariño oculto
que nos arrastra a buscarnos
siempre a través de toda la tierra.


Gracias

Dr. Luis Fernández-Dávíla G.
Presidente de la Sociedad Peruana de Cardiología