Revista Peruana de Cardiología : Mayo - Agosto 1995

 

EDITORIAL

 

El desarrollo vertiginoso de la Cardiología plantea nuevos enfoques de la enfermedad Cardiovascular y nuevas opciones terapéuticas. Este hecho ha significado una profunda renovación de los cimientos de la estructura del conocimiento de las cardiopatías.

Muchos paradigmas se han derrumbado y esto es producto del desarrollo de disciplinas conexas a la medicina. Así la cardiología nosográfica de los cuadros clínicos con sustento histológico o celular, ha cedido frente a los conceptos de diversidad y heterogeneidad. Cada vez más reconocemos la existencia de subsets en diferentes enfermedades y puede suceder que el enfoque terapéutico sea también diferente para cada uno.

Así hemos tenido que reaprender genética, inmunología y bioquímica; es más tenemos que llegar a la física. Wilson refiere que este proceso de confluencia ha tenido una relación inicialmente adversa. "Los bioquímicos consideraban a los citólogos demasiados ignorantes de la bioquímica para aprender e interpretar los procesos fundamentales celulares, a su vez éstos consideraban que los métodos de los bioquímicos eran inapropiados para las estructuras idiosincrásicas de las células, reduciendo a la célula al concepto de ser una bolsa de enzimas".

Por otro lado el florecimiento de la genética mendeliana clásica que tuvo inicialmente poco eco entre los bioquímicos planteó una nueva perspectiva: la reprogramación celular en la enfermedad como constituyente del proceso morboso, sea en hipertrofia, en hiperplasia o en programación de muerte celular: la apoptosis.

Bioquímicos, citólogos y genetistas han estado correctos en parte. Ha sido necesario que ocurra un proceso de síntesis. La microscopía electrónica que permitió a citólogos visualizar estructuras espaciales, proteínas helicoidales, la íntima estructura y poros de la membrana celular etc. Las nuevas técnicas de la bioquímica: la electroforesis, la cromatografía, la centrifugación por densidad/gradiente, la cristalografía de rayos X, etc. Otras técnicas como la reacción en cadena de polimerasa que acorta la duración de los estudios genéticos y expande su campo de aplicación.

Estos y otros desarrollos tecnológicos hicieron confluir lo que inicialmente fueron diferentes perspectivas en una nueva disciplina: la biología molecular, con un lenguaje propio y una tecnología que continúa el proceso de transformación de nuestros conceptos de enfermedad y particularmente de la enfermedad cardiovascular.

¿Qué importancia y qué aplicaciones puede generar esto para el Cardiólogo? Ciertamente esto implica la necesidad de revisar los aspectos conceptuales y reestructurar nuestro conocimiento de la Cardiopatía; de replantear los criterios de diagnóstico, identificar las fases del proceso, la heterogeneidad de los subsets, las opciones terapéuticas adaptadas al momentum y a la variedad del proceso. Finalmente a la revisión de los conceptos de prevención, progresión, curación, adaptación y rehabilitación de la cardiopatía.

Haremos esfuerzos para abordar esta problemática mientras dure nuestra gestión. Así concebidos estos objetivos de acción debemos unir esfuerzos e incorporar a todos los miembros de la Sociedad para cumplir con el reto que el momento actual nos plantea.

 

Dr. Waldo Fernández A

Presidente de la Sociedad Peruana de Cardiología