PRESENTACIÓN

 

En su largo camino al medio milenio de existencia, la Universidad Mayor de San Marcos al llegar a los 450 años y dar una mirada a las centurias recorridas, recibe el aliento de sus grandes figuras que en cada siglo, han testimoniado con sus obras su aporte a la cultura universal, todo lo cual ha sido recogido en obras como el Diccionario Histórico Cronológico de la Universidad Real y Pontificia de San Marcos de Luis Antonio Eguiguren, que constituye el más completo trabajo erudito, denso y rico repositorio en el cual los estudiosos encontraron la fuente prístina del devenir sanmarquino, y que, cuando su publicación a comienzos del Siglo XX, hizo exclamar a Carlos Enrique Paz Soldán: "Apenas recibí el importane volumen de pulcra y artística carátula —en la que un heraldo sobre un corcel velazqueño pasea el gonlafón de la vieja rival de Salamanca por la Ciudad de los Reyes, evocada por las torres de San Carlos—; y quise, atrevidamente, escudriñar sus mil doscientas páginas para saborear su contenido, caí en trance de admiración". Luego añade: "Imposible resultó mi empeño en leerlo" y termina agregando: "Por eso he demorado en cumplir el deber de dar público acuse del recibo del macizo infolio". San Marcos, necesitaba una obra igualmente profunda y erudita, pero más ágil y de acuerdo a nuestra época, y he aquí que Carlos Daniel Valcárcel, presenta esa obra que nos hacía falta: San Marcos, la más antigua Universidad de América, cuya primera edición en 1959, se efectuó en la Editorial Médica de Lima, y que tiene el mérito indiscutible de haber dejado muy claramente establecido el mejor título de San Marcos, que ninguna Universidad del Continente Americano puede discutir: el de ser la única con una vida Académica ininterrumpida desde el siglo XVI a la fecha.

Hace muy bien la Universidad Mayor, en reeditar oficialmente esta obra, de un Profesor que quizá es quien más trabajó en el Archivo de la Universidad, como que nos dejó el Catálogo del Archivo Central (Imprenta Miranda, 1949), el Recibimiento del Generalísimo D. José de San Martín en la Universidad de San Marcos (separata de la Revista Anales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos) seguido de otra publicación sobre El actual Edificio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, publicado por la recordada Casa Editora Torres-Aguirre. Igualmente, debemos mencionar por su importancia su trabajo sobre La Reforma de San Marcos en la época de Amat, publicado por la Editorial de la Universidad en 1955, así como el homenaje a la Sociedad Peruana de Historia, en su décimo Aniversario de su fundación en 1955, desde que ésta benemérita sociedad fue gestada y fundada por Profesores Sanmarquinos. La lista es muy larga, me resta mencionar las Reformas Virreynales en San Marcos y su Nota sobre San Marcos, en los que trata los problemas de la Universidad al inicio de la segunda parte del siglo XX.

Carlos Daniel Valcárcel, hombre erudito, historiador infatigable, fundador con Ella Dunbar Temple, Gustavo Pons Muzzo, Carlos Radicati di Primeglio y otros distinguidos historiadores, arqueólogos y geógrafos de la Sociedad Peruana de Historia a mediados de los años cuarenta (1945), a la que hemos mencionado antes e igualmente junto a Alejandro Hernández Robledo y otros fundó la Sociedad Peruana de Archiveros años más tarde. En todos estos empeños puso todo el entusiasmo que caracterizó su paso por la vida de la Universidad, que ha quedado reflejada en la inmensidad de libros, folletos, artículos de revistas, periódicos y tesis diversas.

Finalmente, debo agregar que esta obra pensada como un alegato en defensa de la primogenitura legal de nuestra Universidad, dada la vigencia del Patronato de las Bulas Alejandrinas, confirmado por el Tratado del 7 de junio del 1404 celebrado en Tordesillas entre Castilla y Portugal y en toda vigencia en 1551, impedía a la Iglesia fundaciones fuera de la Real Cancillería, razón por la cual la única fundación válida fue la de San Marcos en Mayo de 1551 y la de Méjico en Septiembre de ese mismo año, pero con la diferencia de la falta de continuidad Académica de la Universidad mejicana, por haber desaparecido la Universidad Real en tiempos de Benito Juárez y de haberse creado en su lugar años más tarde la actual Universidad Autónoma de México, que ya es otra cosa. Aquí, en éste pequeño detalle, cobra mucho interés el trabajo de Carlos Daniel Valcárcel —como afirmamos— pensado como alegato de defensa, pero además útil para conocer la importancia de la Universidad en campos y disciplinas acordes a los avances y al estado de la filosofía y las disciplinas científicas de cada época, así como de escritores que han dejado testimonio de la vida de ésta Alma Mater en la cultura americana.

 

Lima, marzo del 2001

Juan Vicente Ugarte Del Pino