PRECENDENTE  JURÍDICO

 

Existe una diferencia notoria entre la legislación del siglo XVI y las normas vigentes en época anterior con respecto a la creación de Universidades. Según lo enunciado por el Código de las 7 Partidas (siglo XIII)1  la ley reconocía dos clases de instituciones de cultura superior: I) Estudio General (Universidad) o academia en donde se enseñaban todas las Artes y las Ciencias, y II) Estudio Particular ("Colegio de estudios superiores"), plantel de instrucción restringida, ubicado por lo común en una población de menor importancia. El Estudio General sólo podía ser fundado "por mandato de Papa, Emperador o Rey"2 , en cambio el Estudio Particular era creado por iniciativa de "algún Prelado o Concejo de algún lugar"3 .

Esta situación legal fue modificada durante la primera mitad del siglo XVI, con ocasión de firmarse el Real Patronato o Patronazgo, acuerdo entre el Rey y el Papa para propiciar un constante auxilio mutuo de las supremas potestades civil y eclesiástica y su correspondiente reconocimiento jurisdiccional de soberanía. El Rey se comprometía a prestar apoyo a la Iglesia y otorgarle una paralela contribución económica, mientras el Papa, por su parte, reconocía la soberanía plena del monarca en su reino, aceptando explícitamente que toda Bula, Breve u otro tipo de documento papal debía pasar previamente por el Consejo del Rey para adquirir validez legal.

El Patronato Real hispánico (originado en la Bula Eximiæ Devotionis4  dada por el Papa Alejandro VI en 4 - V- 1496) se patentiza durante los períodos de Adriano VI, Clemente VII, y Paulo III y, de otro lado, gracias a la firme política regalista, laica del emperador Carlos V. La Universidad pasaba por dos etapas reglamentarias: Se iniciaba como Real y continuaba como Pontificia. La Universidad Real se creaba mediante una Real Cédula, adquiriendo desde este momento la categoría de pública y nacional (Studium generale respectu regni). Cuando recibía confirmación institucional por Bula o Breve quedaba transformada en Universidad Real y Pontificia (Studium generale), con valor académico ecuménico, pudiendo sus graduados enseñar en cualquier Universidad (jus ubique docendi).

Juristas y canonistas defendieron en la metrópoli y en sus colonias al Patronazgo como un factor decisivo para las normales relaciones entre la Corona y la Iglesia. Esta actitud se hace patente de manera indubitable durante el gobierno del papa Paulo III. Como el emperador Carlos V enviase Carta a su Embajador ante la Santa Sede (18-III- 1538)5  ordenándole impedir en Roma todo tipo de gestión particular obstaculizante de la observancia del Real Patronato respecto a los negocios de España, la diligencia de su representante diplomático permitió que el temperamento del Emperador fuese aceptado por el Sumo Pontífice (Breve 19-VII-1538)6 , mandando éste recoger toda Bula, Breve u otro documento que hubiese pasado a las Américas sin la obligatoria aprobación del Consejo de Su Majestad. A cuyo ejemplo, Carlos V expidió análoga Real Cédula de este explícito reconocimiento papal del Patronazgo (6-IX-1538, repetido por su sucesor Felipe II en 1571 y 1583)7 . Al respecto, el ilustre historiador español Ballesteros y Beretta recalca cómo durante el gobierno del Emperador Carlos V "se reglamentó el Placet, Pase Regio o Regium exequatur, o sea la retención de bulas y breves pontificios"8 .

En resumen, de juris en nuestro siglo XVI, las Universidades (Estudios Generales) eran fundadas por Real Cédula y ratificadas académicamente mediante Bula o Breve. Su iniciación institucional de facto se realizaba por lo común en una fecha intermedia, ceremonia oficial de inauguración dedicada principalmente al reconocimiento de la Real Cédula ante el Virrey o, por insalvable impedimento, en presencia de la Real Audiencia Gobernadora9 .

 

 

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1 Código de las 7 Partidas, 2ª. Partida Título XXXI, Ley I.

2 Ibíd.

3 Ibíd.

4 Compendio bulario indico de Tobar, Cap. I, Nº 2, pp. 15-18.

5 Recogida en la Recopilación de Leyes de las Indias. Libro I, Título IX, Ley IX.

6 Archivo General de Indias, Patronato 1, Ramo 39: "Breve de Paulo 3º revocando qualesquiera otros que haya dado antes en perjuizio de la facultad del Emperador Carlos 5º como Rey de España, y en perturvación del buen gobierno de las Yndias". Véase la reproducción facsimilar y el Apéndice I, pp. 97.

7 Recopilación, Libro I, Título IX, Ley II.

8 Historia de España de Antonio Ballesteros y Beretta, Vol. VII (Tomo IV - Segunda Parte), p. 254 (2a. edición, 1953).

9 El olvido de las diferencias normativas sobre creación de Universidades en el siglo XVI y la época precedente es el origen de errores contemporáneos respecto a la cronología de las Universidades de América, tópico que críticamente es necesario recalcar.