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Índice de la Nueva Poesía Hispano-Americana, (Segunda Parte) / Vicente Huidobro

 

A los verdaderos poetas fuertes y puros; a todos los espíritus jóvenes ajenos a bajas pasiones que no han olvidado que fue mi mano la que arrojó las semillas.

 

NO HAY RUTA EXCLUSIVA, ni una poesía escéptica de ella misma.

¿Entonces? Buscaremos siempre.

En estremecimientos dispersos mis versos sin guitarra y sin inquietud, la cosa así concebida lejos del poema, robar la nieve al polo y la pipa al marino.

Algunos días después me di cuenta de que el polo era una perla para mi corbata.

¿Y los exploradores?

Convertidos en poetas cantaban de pie sobre las olas derramadas.

¿Y los poetas?

Convertidos en exploradores buscaban cristales en las gargantas de los ruiseñores.

Y por eso: Poeta –Globbe trotter sin oficio activo. Globbe trotter– Poeta sin oficio pasivo.

Sobre todo, es necesario cantar, o simplemente hablar sin equívoco obligatorio, sino con algunas olas disciplinadas.

Ninguna elevación ficticia, únicamente la verdadera que es orgánica.

Dejemos el cielo a los astrónomos y las células a los químicos.

 

El poeta no es siempre el telescopio transformable en su contrario, y si la estrella se desliza hasta el ojo por el interior del tubo no es mediante un "lift" sino gracias a una lente imaginativa.

Nada de máquinas ni de moderno en sí. Nada de Golf-stream ni de cocteles, porque el golf-stream y los cocteles se han vuelto más maquinaria que las locomotoras o las escalafandras. Y mucho más modernos que New York y los catálogos.

Milán... Ciudad ingenua, virgen fatigada de los Alpes. Virgen sin embargo.

Y EL GRAN PELIGRO DEL POEMA ES LA POESIA

Entonces yo os digo, busquemos más lejos. Lejos de la máquina y de la aurora; tan distante de New York como de Bizancio. No agreguéis poesía a lo que sin necesidad de vosotros la tiene. Miel sobre miel empalaga. Dejad secar al sol los penachos de las fábricas y los pañuelos de los adioses. Poned vuestros zapatos al claro de la luna y luego hablaremos. Y sobre todo no olvideis que el Vesubio, a pesar del futurismo está lleno de Gounod.

¿Y lo imprevisto?

A pesar de que podría ser muy bella una cosa que se presenta con la imparcialidad de un gesto nacido del azar y no buscado, debemos condenarlo porque está mas cerca del instinto y es más animal que humano. El azar es bueno cuando nos dan los dados cinco ases ó a lo menos cinco reinas. Fuera de eso debemos excluirlo.

Nada de poemas tirados a la suerte. Sobre la mesa del poeta no hay tapiz verde.

Y si el poema puede formarse en la garganta, es porque la garganta es el justo medio entre el corazón y la cabeza.

Haced la poesía pero no la pongáis en torno de las cosas. Inventadla.

El poeta no debe ser el instrumento de la Naturaleza sino convertir la Naturaleza en su instrumento. He ahí toda la diferencia con las viejas escuelas.

Y he aquí ahora que él os trae un hecho nuevo, simple en su esencia, independiente de todo otro fenómeno extraño, una creación humana muy pura y trabajada por el cerebro con una paciencia de ostra.

¿Es un poema u otra cosa?

Poco importa.

Poco importa que la criatura sea varón o mujer, abogado, ingeniero o biológo, con tal que ella exista.

Viva e inquieta, aún quedando en el fondo tranquila. Quizá no sea el poema habitual, pero es un poema sin embargo.

Así, primer efecto del poema, transfiguración de nuestro Cristo, de nuestro Cristo cotidiano, catástrofe ingenua, los ojos desmesurados al borde de las palabras que corren, el cerebro desciende al pecho y el corazón sube a la cabeza, sin perder sus facultades esenciales. En fin revolución total. La tierra gira en sentido inverso y el Sol se levanta por el occidente.

¿Dónde estás?

¿Dónde estoy?

Los puntos cardinales se han perdido en el montón, como los ases de un juego de cartas.

Después se acepta o se rechaza, pero la ilusión ha tenido asientos cómodos, el fastidio ha encontrado un buen tren y el corazón se ha vertido como un frasco.

La aceptación o el rechazo no tienen ningún valor para el poeta verdadero, porque él sabe que el mundo camina de derecha a izquierda y los hombre de la izquierda hacia la derecha. Es la ley del equilibrio.

Y luego es mi mano la que os ha guiado, os ha mostrado los paisajes que quiso y hecho brotar un arroyo de un almendro sin darle una lanzada en el costado.

Y cuando los dromedarios de la imaginación querían dispersarse, yo los detuve en seco, mejor que un ladrón en un desierto.

 

Nada de paseos indecisos.

La bolsa o la vida.

Esto es neto; esto es claro. Ninguna interpretación personal.

La bolsa no quiere decir el corazón, ni la vida los ojos.

La bolsa es la bolsa y la vida es la vida.

Cada verso es el vértice de un ángulo que se cierra y no de un ángulo que se abre a los cuatro vientos.

El poema tal como aquí se presenta no es realista sino humano.

No es realista pero se vuelve realidad.

Realidad cósmica con una atmósfera propia y que tiene seguramente tierra y agua; como agua y tierra tienen todos los mundos que se respetan.

No busquéis jamás en estos poemas el recuerdo de cosas vistas, ni la posibilidad de ver otras.

Un poema es un poema, como una naranja es una naranja.

No encontraréis en el cosas que existan de antemano ni contacto directo con los objetos del mundo externo.

El poeta no debe imitar la Naturaleza porque no tiene el derecho de plagiar a Dios.

Encontraréis aquí lo que no habéis encontrado en ninguna otra parte: el Poema.

Una creación del hombre.

Y de todas las fuerzas humanas la que más nos interesa es la fuerza creadora.

 

 Amauta, Lima, 1926, Nº 4: sección Libros y revistas: 2.

 


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