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BOLETÍN. Museo de Arqueología y Antropología
© UNMSM. Museo de Arqueología y Antropología
ISSN versión electrónica 1609-8994



Bol. Mus. Arqueol. Antropol. (UNMSM)
    2001; 4 (3) : 76-80


LAS AVES Y LA SOCIEDAD NASCA


Leonidas Izarra Foronda*  


INTRODUCCIÓN

La sociedad Nasca se asentó en la costa sur del Peru. Ocupó el valle de Ica y la cuenca del Río Grande de Nasca durante el período de los Desarrollos Regionales (150 años a.C.?550 afios d.C.)(véase Tabla 1). Algunos autores han planteado, inclusive, que se expandió hasta el valle de Acarí, por el sur y los valles de Chincha y Pisco, por el norte (Valdez, 2000).

Dada la extraordinaria calidad y belleza de la cerámica nasca, muchos estudiosos se han ocupado de ella. Sin embargo, la procedencia exacta de la mayoría de estos materiales es desconocida, pues son producto del huaqueo. En otros casos, los informes de las excavaciones que produjeron estos materiales no han sido publicados. Entre los investigadores que se han ocupado de la cultura Nasca se puede mencionar a Max Uhle (190 l), Thomas Joyce (1912), que le dio el nombre definitivo: "Nasca7, Julio C. Tello, quien estudió la zona en 1915, 1926 y 1927, y Alfred Krober, que practicó excavaciones en 1926. Es de esperarse que la edición de los documentos de los archivos de estos dos últimos arqueólogos permitan conocer un poco más acerca de esta cultura. Posteriormente, también será necesario llevar a cabo excavaciones sistemáticas y de envergadura en la zona.

En este artículo pretendemos acercarnos a la sociedad nasca a través de las representaciones ornitomorfas de sus ceramios. La muestra analizada forma parte de la colección arqueológica del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (véase Tabla 2).

 
 

A. PRODUCCIÓN PRIMARIA

a. Pesca

Los actuales pescadores del sur peruano suelen seguir a las garzas (Casmerodius agreta) por su capacidad para ubicar los bancales de peces. Probablemente, los pescadores nasca tenían esa misma costumbre. Además, la garza es un ave guanera, por lo que también pudo estar relacionada con la agricultura, como veremos a continuación.

El pingüino (Spheniscus sp.) es un hábil cazador submarino. Anida en las Islas guaneras y en el litoral rocoso. Suele ser apreciado por los pescadores, a quienes acompaña en sus faenas.

 foto pingüino

b. Agricultura

Para asegurar la producción agrícola, la sociedad nasca debió invertir grandes esfuerzos. La provisión de agua se realizó a través de ingeniosas galerías filtrantes, capaces de captar líquido aún en las temporadas en que los ríos estaban secos. Esta preocupación por la disponibilidad de agua podría explicar la recurrente representación de ciertas aves asociadas a los períodos de humedad:

"aparecían ellas en masa en los períodos de humedad creciente; (..) por eso la relación que se traba (..) en la mente del pueblo primitivo y supersticioso entre estas aves y sus empresas agrícolas (..); [su] presencia (..) en los campos era deseable, pues servían de augurios de buena cosecha [siendo comprensible que] se conviertan en un símbolo de éxito en las empresas agrícolas" (Blasco y Ramos, 1980: 71).

En cuanto a la fertilidad del suelo, los nasca habrían utilizado el abono para potenciaría, en especial el depositado por las aves guaneras en las islas. Este recurso natural fue apreciado tempranamente por las sociedades del litoral, tal como lo confirman los cronistas españoles, como José de Acosta, Pedro Cieza de León y Agustín de Zárate:

"En algunas islas o farallones que están junto a las costas del Perú se ven a lo lejos unos cerros todos blancos; dirá quienes los viere que serán nieve o (..) tierra blanca, y son montañas de estiércol de pájaros marinos que van allí a estercolar (...) a estas islas (...)y es tan eficaz y tan cómodo, que la tierra estercolada con el da el guano y la fruta con grandes ventajas. Llaman guano a dicho estiércol" (Acosta, 1954 [1590]: 131-133).

Asimismo, agregan, que las sociedades andinas consideraban sagradas a las islas. Por ello, para ir a recoger el guano, los hombres debían superar severos preparativos. Entre las aves que anidan en las islas guaneras, y que fueron representadas por los nasca, encontramos pelícanos, piqueros, guanayes (Phalacrocorax bougainvilli), gaviotas y pingüinos.

En los campos, una vez crecidos los sembríos, aparecían aves y roedores atraídos por la cosecha. Los vencejos cumplían un papel beneficioso cazando, en rápidos vuelos, a esos animales. Entre las aves perjudiciales podemos mencionar a los pericos (Forpus xanthops), que suelen llegar en bandadas a los campos cuando el maíz está a punto de ser cosechado. Si los agricultores se descuidan, pueden mermar grandemente la cosecha. Los ceramistas nasca representaron a los vencejos en pleno vuelo y a los pericos picando el maíz.

 figura 1

 figura 2


c. Alimentación

Aunque no ha sido posible identificar aves que hayan sido utilizadas como recurso alimenticio, se presume que la sociedad nasca consumió carne de ave. En las crónicas se menciona a pescadores costeños que poseían territorios con lagunas, donde se pescaban lisas y se cazaban aves (Vergara, 2000: 280). Igualmente, relatan el consumo de zarcillos por parte de pobladores asentados en la zona con posterioridad:

"Estos son unos pájaros marinos blancos y poco menores que gaviotas y acostumbran comérselos los Indios" (Cobo , 1956 [1590]: 317-318).

Entre los incas, los varones mactacunas (de 12 a 18 años) y tocllayoc huarnacuna (de 9 a 12 años) se dedicaban a la caza de aves, la disecación de la carne y la obtención de plumajes (Espinoza , 1990: 222).

 foto vasija

 figura 3

 figura4


B. PRODUCCIÓN SECUNDARIA

a. Textilería

La llegada de los pericos a los sembríos maduros era aprovechada, asimismo, para cazarlos y criarlos. Sus brillantes plumas se utilizaban para elaborar finas prendas. Con el mismo fin se capturaban picaflores o quentis (familia Trochilidae).

Una tableta estudiada por Julio C. Tello muestra a un grupo de viajeros que lleva, entre otros animales, guacamayos rojos (Ara macao). Estas aves, de origen selvático, debieron ser muy apreciadas por su exotismo y el intenso color de su plumaje. Los nasca las utilizaron para adornar sus finos, vistosos y muy bien elaborados tocados.

C. RELIGIÓN

a. Ritos


Algunos ceramios nasca muestran ritos de despeñamiento y decapitación de individuos. A ellos acudían los cóndores (Vultur gryphus), para consumir los cuerpos. Esta representación permite plantear que dichas aves debieron ser consideradas como intermediarias para cumplir los fines del ritual.

Se puede suponer que la presencia de determinadas aves, relacionadas con personajes guerreros, respondería a la costumbre de sacrificar aves antes de algún enfrentamiento bélico; ritual propiciatorio frente al enemigo.

b. Deidades

En los ceramios nasca se ha representado repetidamente una figura de ave con rasgos antropomorfos. El análisis iconográfico revela que son cinco los elementos que caracterizan a estas figuras: a) La cabeza humana que adorna el interior del cuerpo. b) El plumaje policromo en bandas paralelas, que en su extremo parece reproducir rasgos faciales. c) La franja dentada en la parte superior del dorso. d) Incorporación de extremidades humanas, generalmente, patas transformadas en piernas. e) Metamorfosis de la cabeza que, en algunos casos, ofrece un aspecto monstruoso (Blasco y Ramos, 1980: 197).

En los gigantescos geoglifos nasca también han sido representadas distintas aves, que probablemente evocaban al agua y a la fertilidad en los campos de cultivo. El pelícano y el flamenco, presentes en estos trazos, tienen una evidente relación con el mar. Las figuras de las aves simbolizarían a los portadores o mensajeros de fertilidad y cambios climáticos. Estas figuras serían de gran tamaño para que pudiesen ser vistas por los dioses.

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* Estudiante de Arqueología, UNMSM.

Comunicaciones: 
1500980@unmsm.edu.pe


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