Boletín 4 - Museo de Arqueología y Antropología: 2000

RECUPERANDO LA HISTORIA
DEL ALTAR DEL FUEGO
SAGRADO

"Y en la dicha colca estaba una casita pequeña que tenia una bentanilla que salía a una placetilla en la que tenían muchas matas de maíz potos manchados de sangre cuis enterrados (...) en la dicha placetilla abia un fogon (...) se sentabam todos los dichos yndios (...) y todos le ofrendabam por la ventanilla" **

En este artículo presentamos los resultados de las investigaciones realizadas en la estructura arquitectónica denominada Altar del Fuego Sagrado. Se informa sobre la secuencia constructiva, los cambios correspondientes a sus diversas remodelaciones y acerca de los análisis llevados a cabo en los materiales excavados. Todos estos datos permiten aproximarnos a la comprensión de las actividades que se desarrollaron en ese lugar a través del tiempo y a la función y significado que ellas tuvieron para la sociedad de Caral-Supe en los albores de la civilización.

UBICACIÓN DEL ALTAR

El Altar del Fuego Sagrado se encuentra dentro de las murallas que delimitan el espacio correspondiente al Templo del Anfiteatro, el complejo piramidal más destacado del sector bajo de la ciudad de Caral; fue, por tanto, una unidad separada del resto de la ciudad e integrada a este conjunto pero, al mismo tiempo, llegó a tener su propia privacidad, demarcada por un muro, que la circundó a partir de la segunda fase. Se hace evidente, por las condiciones de su ubicación, características, tamaño y control del acceso, que esta estructura tuvo un carácter especial, de uso muy restringido.

LAS EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS

En 1996, el arqueólogo Arturo Ruiz Estrada, como integrante del Proyecto Caral, ¡nició las excavaciones en algunos sectores del Templo del Anfiteatro y centró su atención en identificar los componentes de la estructura circular. En esa temporada pudo definir el muro circundante, la pared del Altar Circular, el fogón central y el ducto norte (Shady, 1997: 33). Posteriormente, el estudiante Martín García Godos continuó las excavaciones para definir los componentes que se apreciaban al este, al interior de los muros delimitadores de la estructura circular. Allí aparecieron dos recintos, separados por una plataforma. Finalmente, con el arqueólogo Marco Machacuay, culminamos el estudio en el campo para identificar la secuencia constructiva. En esta tarea, ubicamos el otro ducto, la superposición de pisos en el patio, el silo y definimos el diseño que tuvo el conjunto en sus tres fases constructivas. Hemos contado con la participación de la arqueóloga Sonja López Trujillo, quien se encargó de coordinar el análisis de los materiales recuperados durante las excavaciones.

Fig.1. Primera fase constructiva.


Fig.2. Corte estratigráfico del boyo (A-A').

ESTRATIGRAFÍA

Antes de la excavación, el área aparecía como un amontonamiento de piedras, de forma alargada, casi rectangular, anexada al muro perimetral este del Templo del Anfiteatro.

Las capas o estratos excavados son:

Capa A. Compuesta de arena eólica, mezclada con algunas piedras, de 10 cm de espesor
Capa B. Tierra compacta, bloques de tierra y fragmentos de revoque color blanco cubrían las cstructuras. Espesor entre 40 y 60 cm. Retirada esta capa, sobre el Altar Circular aparecieron dos fragmentos de cerámica de ptsta rojiza; antes de llegar al piso, se encontró, asimismo, otro fragmento de cerámica entre la tierra compacta. El fragmento es de color rojo con la superficie exterior pulida y, además, pintada de color blanco con un d¡seño no definido.
Capa C. Correspond¡ente a un piso pintado de color gris claro, de 10 cm de espesor.
Capa D. Piso debajo del anterior.

COMPONENTES ARQUITECTÓNICOS DEL ALTAR DEL FUEGO SAGRADO

Visto como conjunto, se aprecia una unidad arquitectónica de forma trapezoidal, irregular, de 10.40 m por 7 m, que encierra en su espacio central una estructura circular, ligeramente desplazada hacia el norte. Se puede diferenciar los siguientes componentes:

1) Un muro circundante, cuyo ancho varía entre los 35 y 54 cm, construido con cantos rodados y piedras angulares grandes y, medianas. En la base se colocaron las piedras de mayores dimensiones, que pueden abarcar todo el ancho del muro. Este material fue unido con argamasa de barro y, colocado, generalmente, en una doble hilera entrelazada.

2) Un recinto circular en el centro, que constituye el componente principal.

3) Un ambiente accesorio, constituido por una plataforma central y dos recintos pequeños, uno a cada lado de la plataforma. Ellos están ubicados al este del recinto circular principal y separado de él por un muro, muy destruido, que impide distinguir el acceso al ambiente.

4) El patio o ambiente externo al recinto circular, es decir, el espacio entre el altar y, el muro circundante.

5) El acceso al conjunto, ubicado en el lado noreste, de 62 cm de ancho, de forma escalonada, consiste en una vía de ingreso indirecta, restringida mediante una rnocheta (de 54 cm de altura) y el muro de uno de los recintos del este.

6) El silo o depósito, asociado a un ducto, en la esquina sumeste.

EL ALTAR CIRCULAR

Es un recinto de 3.60 ni, delimitado por un muro circular con un fogón interno, dos ductos de ventilación, una plataforma en el interior y otra en el exterior por donde se accede a través de un vano, ubicado en dirección oeste. Tiene 29° NO.

La plataforma exterior o peldaño muestra una forma trapezoidal, de 2 m de largo en el lado de la puerta, 80 cm de ancho, 2.40 m de largo en el lado opuesto y 15 cm sobre el nivel del piso. Esta plataforma se conecta con el vano de acceso, que tiene un ancho de 41 cm, y, permite el ingreso de una persona a la vez.

El nivel del peldaño y del vano se mantiene en una especie de canaleta, de 1.50 m de largo, que va desde el ingreso hasta desembocar en el fogón central. El espacio interno restante, en cambio, tiene un nivel mas alto, de 10 a 12 cm, por encima del piso de la canaleta, el vano y, el peldaño. La configuración interna muestra así, un perfil escalonado, con dos niveles de piso, la canaleta, el fogón y la plataforma ancha en torno a éste.

El recinto circular tiene paredes de 54 cm de ancho y una altura conservada entre 62 y, 64 cm. Si le agregamos el promedio medido de los escombros 1.18 m - podríamos sugerir una altura de 1.80 m. La técnica constructiva consiste en una doble hilera de cantos rodados v piedras angulares, de grandes y pequeñas dimensiones; las mayores se pusieron en la base y las más pequeñas han sido colocadas entre los intersticios a modo de relleno. Se definió la forma circular de la pared con una sola cara plana en el exterior; el interior actuó como muro de contención del relleno que soportó la plataforma interna del recinto, formado por materiales diversos como cascajo, restos de escombros, materiales orgánicos, piedras angulares, cantos rodados y arena fina, en algunas partes mezclados, en otras de forma individual (sólo arena o piedra). Las piedras del relleno suelen estar cerca del muro, a veces unidas con argamasa para mayor consistencia. Al mismo tiempo que se levantaba la plataforma interna se construyó el peldaño de ingreso, el fogón y los ductos. Sólo a partir del piso de la plataforma del interior del recinto las paredes internas llevan acabado; debajo del piso de la plataforma solo hay relleno y muro de contención
.

Fig.2. Segunda fase constructiva.


Fig.3. Tercera fase constructiva.

El relleno del interior del Altar mide 28 cm desde el piso antiguo hasta el primer piso de la plataforma, y 34 cm, del primero al segundo piso, como efecto de una etapa de remodelación, que elevó la plataforma y, al hacerlo, deterioró el piso anterior.

Las piedras de la pared externa fueron unidas con argamasa de arcilla de color gris oscuro, que presenta como desgrasante abundante material orgánico vegetal, particularmente gramíneas.

Entre los escombros del exterior del recinto se ha recuperado fragmentos de argamasa con improntas de cañas y soguillas, los cuales podrían corresponder a los restos de un techo.

Tanto el interior como el exterior de las paredes fueron enlucidas y pintadas en distintos períodos. Se aprecia sobre la pared, primero una capa tosca, aplicada en ambas caras, de color gris con material orgánico, de 3 a 4 cm, seguida por unas capas de arcilla marrón y amarillo al exterior, del mismo material usado como argamasa para unir las piedras de la pared. Estas capas presentan una superficie irregular por el tamaño variado del desgrasante. Tienen 1.5 a 2 cm y llevan pintura de color crema.

Posteriormente, se agregó una capa gruesa de arcilla de 3 a 4 cm, de color marrón grisáseo, compacta, la cual, aunque absada toscamente, formó una superficie más homogénea que la anterior. Sobre ésta se añadió un erducido de arcilla fina pulida de color amarillo y fue pintada de color crema. Finalmente, aparece una capa de arcill a, color marrón, delgada, de 1.5 cm y capas sucesivas de pintura en diversas tonalidades de blanco y gris. El procedimiento de aplicación de un crilucido general fue repetido hasta tres veces pero la renovación de la pintura ha quedado registrada en numerosas capas por cada enlucido. Hemos contado hasta 25 capas de mayor o menor espesor. Una de ellas está quemada y muestra un color rojizo en la pared y, el piso, como resultado, aparentemente, de un fuerte incendio.

Entre los componentes de este conjunto, se hace notorio que el Altar recibió mucha más atención que los otros. El color de la pintura varió durante el tiempo de funcionamiento del recinto, entre el blanco y, gris claro.

El fogón, construido en el centro del Altar Circular es de forma oval, de doble nivel, cada uno demarcado por lajas de piedra en forma de corona, que, posteriormente, fue enlucida. El primer nivel está relacionado con el primer piso de la plataforma; el segundo con la elevación de la plataforma. El fogón tardío mide 22 cm (E-0) por 29 cm (N-S); y el más antiguo 40 cm por 64 cm; tiene una profundidad de 34 cm. Las lajas de las coronas tienen una medida promedio de 7 a 11 cm por 4 a 8 cm. La altura del fogón, medida desde la base hasta al piso de la última plataforma es de 45 cm. El diámetro del fogón fue reduciéndose con las sucesivas remodelaciones, pues se le agregaron a las paredes internas nuevas capas de tartajeo, enlucido y pintura, hasta alcanzar entre 13 y 18 cm de espesor. Finalmente, quedó impregnada en la pared del fogón una capa de ceniza blanca.

La secuencia de capas desde el fogón más reciente hasta el más antiguo es: Capa de color blanco, de 1 cm; capa que muestra al exterior un color blanco y al interior color rojizo por combustión, de 1.5 cm; capa de color rojo, de 1 cm; capa marrón, de 3 cm; capa marrón?rojiza, de 2 cm; capa de color marrón oscuro, de 5 cm; piedtas de construcción del fogón con argamasa marrón oscuro y temperante orgánico.

Cerca del piso del fogón salen dos ductos de ventilación, que atraviesan toda la parte central del recinto circular, en dirección norte y sur, por debajo de la plataforma interna.
El ducto norte tiene 1.70 m de largo por 20 cm de ancho y, 10 cm de altura. Su corte diagonal es irregular y está definido por dos hileras de piedras (cantos rodados y piedras angulares) paralelas, que sostienen a una tercera, a modo de bóveda. Las piedras están unidas con argamasa y forman una pared interna homogénea. Este ducto atraviesa la pared norte del recinto circular y, se extiende en el exterior hasta una distancia de 1.26 m, en la forma de un canal, de 14 cm de ancho y 10 a 12 cm por debajo del nivel del piso del patio externo y del muro circundante.

El ducto sur tiene una extensión de 1.66 m de largo por 20 cm de ancho y 18 cm de altura. Su estructura es muy parecida a la del otro ducto y alcanzaba el exterior a través de una abertura en el muro sur del recinto circular pero, a diferencia de aquél, nunca estuvo asociado a un canal externo y su acabado fue más tosco. Asimismo, él fue modificado y sellado durante posteriores remodelaciones del recinto y, por eso, no fue identificado en las primeras temporadas de excavación. Este ducto sale del fogón por una abertura cónica, de 17 cm de altura, con 8.5 cm de ancho en la base y 3.5 cm hacia arriba. La abertura en la pared sur tuvo 23 por 20 cm en una primera fase y, luego, fue reducida a 11 por 20 cm mediante la aplicación de un bloque de arcilla en la base y una piedra encima de éste. Un grueso revoque y capas de pintura lo ocultaron totalmente.

En general, la trayectoria de los ductos es algo sinuosa. La función de ambos habría sido diferente pues el ducto norte contuvo una gran cantidad de ceniza, muy blanca; el ducto sur, en cambio, tenía restos de carbón, material orgánico, fragmentos de artefactos, mates, huesos y, semillas y, asimismo, las paredes internas de este ducto mostraban capas de hoffin, al igual que las piedras que formaban su techo. El ducto norte fue mantenido a través del tiempo, mientras que el ducto sur fue sellado y quedo fuera de uso a partir de las últimas remodelaciones. El ducto norte fue encontrado disturbado, sin las piedras que servían de bóveda y, sin la argamasa de revestimiento. Las aberturas de los ductos en las paredes del Altar también son diferentes, de forma cuadrangular en el sur y ligeramente trapezoidal en el norte.

La plataforma de acceso al Altar, de forma trapezoidal, muestra un detalle curioso: la adición de una parte en el extremo norte. Al parecer, al finalizar la construcción y antes de recubrir la superficie con enlucido amarillo, trataron de corregir un error en las dimensiones de ese lado de la plataforma mediante la adición de una nueva hilera de piedras pequeñas hasta alcanzar los 28 cm adicionales. Para ello, usaron como argamasa el mismo material utilizado en el enlucido, de color amarillo. Como todo el Altar Circular, ella fue pintada de blanco.

LOS RECINTOS DEL ESTE

Fueron construidos en el espacio este del Altar Circular, cuando pusieron el muro circundante y limitaron el acceso al interior. Ocupan 6.5 m de largo por 2 m de ancho. Están conformados por una plataforma central (de 2.5 m por 20 cm de alto) y dos recintos cuadrangulares pequeños, uno a cada lado, de aproximadamente 2 m, pues el recinto norte perdió espacio con el acondicionamiento del acceso o entrada. Todos ellos fueron construidos al mismo tiempo y estuvieron separados del Altar Circular por un muro.

En el interior del recinto norte había una pequeña depresión cóncava, de 18 cm de diámetro por 5 cm de profundidad, pintada al igual que las paredes y el piso, la cual fue sellada en una remodelación posterior. Este hoyo pudo servir como receptáculo de un recipiente de mate. Adicionalmente, se ha encontrado unos nueve hoyos debajo del piso de los recintos, que deben pertenecer a una fase previa a la construcción de éstos. En algunos se recuperó un relleno de tierra mezclada con material orgánico vegetal, trozos de enlucidos, pequeños guijarros y fragmentos de moluscos. Ellos podrían haber sido hoyos de postes de anteriores ocupaciones. Un hoyo tenía 20 cm de diárnetro por 14 de profundidad. Contenía fragmentos de una figura rota, conchuelas, carbones, fragmentos de hueso trabajados, todo enterrado con arena. Debajo de los pisos de estos recintos se encuentran arcas quemadas y ceniza, con
huesecillos de pescado sobre el terreno estéril. La esquina suroeste del recinto sur muestra un hoyo enlucido, de 37 cm de diámetro con una pequeria canaleta hacia el norte, de 13 por 14 cm, el cual fue también anterior al recinto.

El muro, que separa estos recintos y el Altar se diferencia de los otros muros porque se utilizó en su construcción pequeñas piedras cortadas y, cúbicas. Es posible que el muro tuviera un vano de acceso a la plataforma pero su estado de conservación es muy malo. Este muro así como el más viejo del este muestran enrojecidos algunos sectores de las esquinas de la pared debido a las quemas o fogatas que debieron hacerse en esos lugares.

La plataforma central fue construida al mismo tiempo que el muro, en base a un relleno de piedras angulares medianas unidas con argamasa y, tierra arcillosa suelta.
Las paredes y pisos de la plataforma y los dos recin~ tos muestran sucesivas capas de enlucido.

SILO 0 DEPÓSITO SEMISUBTERRÁNEO

Fue ubicado en la esquina suroeste y sellado cuando se construyo el último piso. Estuvo asociado con el segundo piso. Es de forma oval, de borde sinuoso e irregular, de 1.40 m de largo por 1 m de ancho en el centro, 54 cm por 60 cm en los extremos y 24 cm de profundidad. Las caras internas del silo llevan un enlucido tosco, color blanquecino, que tiene algunas ranuras largas del artefacto usado como alisador. Los trozos de esta argamasa, de 1.5 cm de espesor muestran un perfil con abundantes huecos, provenientes de la desaparición del material orgánico. Este material cubría un apisonado de barro con restos orgánicos, conchillas fragmentadas, y se asentaba sobre el terreno estéril.

El depósito estaba asociado a un ducto, que atravesaba el muro oeste y lo comunicaba con el ambiente exterior. Este ducto, de 54 cm de largo, 13.5 por 11 cm en la pared interna y 13 por 11 cm en el exterior de la pared, tiene una ligera inclinación hacia el depósito; muestra una forma circular, que sugiere su cierre con un palo o madera.El depósito no conservaba ningún indicio sobre su función concreta.

Cuando se elevó el nivel del patio, el silo fue rellenado y sellado por el nuevo piso. Éste consistió en una arcilla semicompacta de 5 a 8 cm. Para cubrir el silo se colocó una laja de piedra de 30 por 48 cm y sobre ella una bolsa de shicra, que contenía piedras de diversos tamaños (22 por 15, 18 por 11 y 15 por 9 cm), bloques de barro amorfo y algunos instrumentos líticos toscos T(fig. 5), todo unido con la misma argamasa del nuevo piso. Pero antes de este relleno se hahía puesto debajo de la laja una delgada capa de tierra fina polvorienta, de 1.5 cm de espesor, entre la cual se recuperó algunos restos de material orgánico, huesos de anchoveta y fragmentos de moluscos (choro zapato y machas). Esta capa cubría el fondo del silo.

Fig.4. Corte norte-sur (A-A') del Altar del Fuego Sagrado.

EL HOYO ¿RITUAL?

Antes de que se construyera el Altar Circular y el primer piso, se excavó un hoyo (fig. 1), donde se enterraron cuatro capas sucesivas de hojas y ramas "apelmazadas" de sauce (Salix chilense), separadas entre sí por capas de ripio. Con ellas había unos fragmentos de mate y, machas (fig. 2). Algunos pedazos del "apelmazado" contenían hilos de algodón, los cuales, al parecer, entrelazaban las ramas. Los hilos son de colores pardo y marrón con torsión en Z y un ángulo de 600. Asimismo, dentro del "apelmazado" se hallaron algunos copos de algodón.

El sauce es usado actualmente en la medicina popular para el tratamiento de algunas dolencias, pero también está vinculado con la conservación de algunos alimentos. Es posible que algún uso parecido fuese ten¡do en cuenta al practicarse el ritual de enterramiento clescrito.

SECUENCIA CONSTRUCTIVA

Durante una primera fase se construyó el Altar Circular en un área ubicada en la esquina noreste del patio de la Pirámide del Anfiteatro. Antes de esta construcción hubo un piso de color crema amarillento sobre un enlucido de arcilla gris oscuro, puesto encima de una capa de ceniza, que va directamente sobre el terreno estéril. Este piso estaba asociado a la muralla que circunda todo el Templo del Anfiteatro, a pequeños hoyos de postes y a áreas quemadas. Sobre ese viejo piso se edificó el Altar Circular, que permaneció como un elemento aislado, limitado sólo por la muralla externa. Contaba entonces con la plataforma de ingreso al fogón central, que tenía una sola corona y los dos ductos de ventilación a nivel del suelo.

En una segunda fase se construyó el muro de forma cuadrangular, que encerró al Altar; se ubicó el vano de acceso en el muro noreste y, la mocheta que cerraba el paso; se agregó la plataforma y los dos recintos del este, separados del Altar por un muro interno, que debió tener su vano de acceso elevado en la parte central; se construyó un silo semisubterráneo de forma oval en la esquina suroeste, al parecer, asociado a un ducto ubicado en el muro oeste. Además, se aplicaron sucesivas capas de pintura. Debido a la construcción del muro circundante, los ductos de ventilación fueron modificados: el ducto sur fue clausurado y quedó oculto con un nuevo tartajeo, en tanto el ducto norte fue extendido al exterior, por debajo del muro, a modo de canal, con 10 a 12 cm de profundidad en relación con el nuevo piso.

En el interior del Altar Circular hay evidencias de un incendio, que enrojeció las paredes y el piso. Se elevó la plataforma en 10 a 12 cm; el nivel anterior se mantuvo en una canaleta de ingreso, del mismo ancho que el vano, que llevaba al fogón. La elevación del piso de la plataforma fue paralela con el agregado de una segunda corona al fogón central, dándole a éste una sección escalonada. El fogón quedó reducido en diámetro al agregarse un nuevo enlucido y pintura.

En la tercera fase, se elevó el piso del patio, entre 4 y 14 cm, para darle un nivel uniforme. En el área del silo, éste fue cubierto con un relleno de piedras, luego de poner como ofrenda algunos productos vegetales y artefactos. Se agregaron a las paredes y pisos sucesivas capas de enlucidos y pinturas. Se contaron unas siete capas de enlucidos, cada una con varias capas de pintura.

 


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