TALLER DE CAPACITACIÓN PARA JUECES DE PAZ
Señor Doctor Hugo Príncipe Trujillo, Presidente de La Corte Superior de Justicia del Callao, Señores Magistrados, Señores Jueces de Paz, Señores Funcionarios del Poder Judicial, Señoras y Señores: La Reforma del Poder Judicial del Perú, tiene en la capacitación de los Magistrados, uno de sus soportes más importantes; pues, de esta forma, se garantiza Magistrados eficientes que estén a la altura de los crecientes requerimientos de la ciudadanía. Pero, no basta que el Juez llegue a la excelencia profesional. La Reforma del Poder Judicial no sólo quiere técnicos especializados. Se requiere, fundamentalmente, que sean probos, es decir, honestos. Por esta razón, estamos procurando que se les capacite deontológicamente. Vuestra presencia, señores Jueces de Paz. en este importante evento de capacitación, es la prueba de la preocupación permanente de la Comisión Ejecutiva del Poder Judicial por el Magistrado, núcleo, foco, centro y objetivo fundamental del Proceso de Reforma; porque sin Jueces no podría ser realidad la aplicación del Derecho, que es una actividad eminentemente humana, a pesar de sus luces y sus sombras. La finalidad del Poder Judicial, es impartir y administrar Justicia, y la Justicia es la Paz. Ustedes señores Magistrados, deben tener esto muy presente en el desempeño de su función; pues, en muchos casos, sólo en ustedes los Jueces de Paz, los ciudadanos de los lugares más alejados, confían en que pueden alentar la esperanza de que sus reclamos serán atendidos, de que sus derechos no serán conculcados, y de que el abuso no pasará, venga de donde viniere. Desde que se inició el Proceso de Reforma del Poder Judicial, han sido muchos los obstáculos que se ha tenido que superar para romper la inercia y la inmovilidad que caracterizaba el antiguo Poder Judicial, a fin de ponerlo al servicio del ciudadano. Si bien es cierto que, a pesar de ello, las metas planteadas inicialmente aún no han sido plenamente alcanzadas, se ha mantenido logros concretos, vinculados de manera especial a los aspectos administrativos y jurisdiccionales, tales como la celeridad procesal. En el Poder Judicial de hoy, se administra Justicia en ambientes dignos y de acuerdo a la majestad de un Poder autónomo del Estado, y lo que es más importante, los juicios ya no duran años de años. Sobre este aspecto, quiero recalcar que al iniciarse el Proceso de Reforma, en noviembre de 1995, había 106,000 expedientes acumulados, pendientes de Resolución. Hoy sólo quedan 2,000. Para poder superar este reto se crearon 124 Despachos Transitorios; de esta manera innovadora, se resolvió un gravísimo problema que afectaba al usuario, quien por la lentitud procesal, veía vulnerado su legítimo derecho. Los Módulos Corporativos, que constituyen uno de los grandes aportes del Poder Judicial a la Modernización de la Justicia en el Perú y el juzgamiento de reos en cárcel, experiencia inédita en América Latina, posibilitada mediante el establecimiento físico de ambientes de juzgamiento en los penales de los distritos judiciales del país, son muestra de la manera audaz y valiente de cómo la Comisión Ejecutiva ha superado las deficiencias que planteaba el antiguo Poder Judicial, a pesar del corto tiempo transcurrido desde el inicio de sus funciones. No sólo la lentitud procesal, la infraestructura pobre, la impredecibilidad de sus fallos que generaban incertidumbre jurídica, eran las características del antiguo Poder Judicial. Había otro vicio, quizás más detestable que los otros juntos, era y desafortunadamente todavía es: la corrupción, contra la cual hemos luchado y continuaremos luchando con todos los medios legales a nuestro alcance; prueba de ello, es el tenaz y pujante esfuerzo de la Oficina de Control de la Magistratura, cuyos últimos logros son de conocimiento público. Para la erradicación de esta lacra permaneceremos vigilantes, y exhortamos nos brinden vuestro más decidido apoyo, para lograrla. Así, pues, Moralizar, Descentralizar, Capacitar y Modernizar son las cuatro grandes columnas y líneas directrices del Proceso de Reforma; un proceso que debe continuar hasta lograr un Poder Judicial con Magistrados probos y capaces, que utilicen tecnologías modernas, orientando a la sociedad civil, fuente de su legitimidad, y que inspire confianza plena. Para concluir, deseo agradecer vuestra presencia en este evento, "TALLER DE CAPACITACIÓN PARA JUECES DE PAZ", que me honro en declararlo inaugurado, no sin antes agradecerles por su presencia, participación e interés demostrado en este evento.
Muchas gracias. Lima, Octubre de 1998. |