GACETA SAN MARQUINA

Año IX - Nº 38 | Órgano Oficial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos | Enero - 2000

 

PROHOMBRES DEL SIGLO XX

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Antonio Cornejo Polar

Antonio Cornejo Polar

El maestro Antonio Cornejo Polar fue un amante y crítico de la literatura. Comenzaba el día leyendo un periódico limeño para informarse del acontecer nacional e internacional y luego de realizar sus distintos quehaceres profesionales, terminaba el día leyendo una obra literaria hasta altas horas de la noche para analizarla o acaso deleitarse con ella.

Nació en Lima en 1936. Cursó sus estudios escolares en el Colegio San José de los padres jesuitas, en Arequipa, donde comenzó a demostrar su amor por la cultura y el país en las diversas actividades que organizaba con sus compañeros de clases.

Ingresó a la Universidad de San Agustín de Arequipa y obtuvo los grados de Bachiller (1958) y Doctor en Letras (1960). En su carrera universitaria integró el plantel de redacción de la revista Alpha, en el cual publicó artículos sobre crítica literaria. Comenzaba así la carrera del estudioso de la literatura.

Obtuvo una beca y viajó a España (1960-1961), donde siguió cursos de especialización en el Departamento de Filología Hispánica de la Facultad de Letras de la Universidad Central de Madrid.

A principios de la década del 60, regresó a la tierra de Mariano Melgar para incorporarse como catedrático en la Universidad de San Agustín. En dicha casa de estudios dejó la imagen de un maestro ejemplar. Fue, además, director de la Casa de la Cultura.

El maestro y San Marcos
En 1966 se incorporó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Al respecto, antes de su muerte en mayo de 1997, dijo: "Yo venía de San Agustín y San Marcos era casi mitológico para mí; sin embargo, de inmediato logré ambientarme y comprobar que mi trabajo podía interesar a los estudiantes y a algunos colegas jóvenes".

En San Marcos conoció e intercambió conocimientos con grandes intelectuales como Estuardo Núñez, Jorge Puccinelli, Alberto Escobar, Armando Zubizarreta y Tomás Escajadillo, entre otros.
Era una persona que no sólo enseñaba dentro de las aulas, sino también fuera de ellas. Las consultas de sus alumnos y colegas iban y venían. Tenía mucha disposición para la enseñanza, para compartir sus conocimientos.

Asumió la dirección de los programas académicos de Lingüística, Filología y Literatura Hispánica de 1976 a 1978, y también la jefatura del Instituto Nacional de Cultura. Integró, además, el Comité Interamericano de Cultura (1970 - 1973).

Durante la década del 70 y 80 ejerció la docencia en universidades fuera del país. En 1985 fue elegido Rector de la Universidad de San Marcos. Eran tiempos difíciles para la Universidad por la presencia de grupos intolerantes. Mucho se recuerda que cuando fue la máxima autoridad sanmarquina encabezó una marcha desde la Ciudad Universitaria hasta el Congreso de la República para exigir mayores rentas al gobierno de entonces.

Revista Literaria
Uno de sus mayores logros editoriales fue la puesta en circulación de la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, de la cual fue director por más de 23 años. Allí se pueden apreciar parte de sus valiosos estudios y reflexiones.

La idea nació luego de un congreso realizado en Valparaíso sobre Nueva narrativa y nueva crítica hispanoamericana. "Poco después en La Habana con Nelson Osorio y Roberto Fernández Retamar, entre otros, consolidamos el proyecto y a los pocos meses salía el primer número... después quebraron. Para el segundo número, en el fondo me compré la revista a mí mismo y ya continuó el proceso normal de edición. De esto hace 23 años", dijo en su oportunidad.

Entre sus obras tenemos El discurso de loor a la poesía, Los universos narrativos de José María Arguedas, La novela peruana: siete estudios, Literatura y sociedad en el Perú: la novela indigenista, Sobre literatura y críticas latinoamericanas, entre otras.

Tiene numerosos reconocimientos y distinciones otorgados por universidades de América y Europa. San Marcos se adhirió a ellos y le otorgó oportunamente el título académico de Profesor Emérito.
En los últimos años de su vida se desempeñó como docente en la Universidad de Pittsburg, en Estados Unidos. Fue, sin duda, un verdadero maestro y un apasionado crítico literario. Antonio Cornejo Polar dejó cátedra no sólo en la Decana de América, sino por los distintos caminos que recorrió.

 


 

Carlos Cueto Fernandini

 

Maestro ejemplar de la Facultad de Letras y de Educación de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Carlos Cueto Fernandini nació en la ciudad de Ica el año 1913. Realizó sus estudios en las universidades de San Antonio Abad del Cusco, La Libertad de Trujillo y en la Universidad de San Marcos en Lima.

Fue becado por la fundación Rockeffeller para realizar estudios en las universidades norteamericanas de Columbia y Chicago, a mediados de la década del 40.

Al retornar al país, el doctor Carlos Cueto se desempeñó como docente de nuestra Universidad en las cátedras de Psicología general e Historia de la pedagogía.

En 1948 fue Decano de la Facultad de Educación y, asimismo, se desempeñó como Jefe del Departamento de Sociología de la Educación en el Instituto Pedagógico Nacional y Director de Educación Secundaria en el Ministerio de Educación.

En 1957 lo designaron jefe del departamento de programas de educación en América Latina de la UNESCO, asumiendo también la administración del proyecto principal sobre extensión de la educación en esta parte del continente.

En la Enciclopedia Biográfica e Histórica del Perú, editada por Milla Batres, se precisa que en 1959 viajó a Washington para asumir la Dirección de la División de Educación del organismo coordinador panamericano de la OEA, cargo que desempeñó hasta 1962.

Cueto Fernandini como profesor estuvo siempre cerca de la juventud tanto para auscultar sus aspiraciones como para brindarles su orientación y máximo apoyo. También fue catedrático en la Pontificia Universidad Católica del Perú y participó también en los inicios académicos de la Universidad de Lima, donde ocupó el cargo de Vicerrector.

En la vida pública fue Ministro de Educación en el primer gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde Terry que originó luego su censura por el Congreso de la República de esa época por haber utilizado la palabra "semántica" que parece que no era de uso cotidiano entre los parlamentarios.
Posteriormente, dirigió la Biblioteca Nacional del Perú e impulsó su modernización en la misma linea brillante que habían impreso otros peruanos notables como Ricardo Palma y Jorge Basadre.

Asumió también numerosos cargos en instituciones internacionales. Fue miembro del Directorio del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de Madrid. Tuvo una acertada participación en la II, III y IV Conferencia Interamericana de Ministros de Educación, realizada en Montevideo, Uruguay, en abril de 1967.

Los conocimientos acumulados por Carlos Cueto Fernandini fueron plasmados en sus libros El problema del origen del conocimiento de los sistemas racionalistas (1946), Bases de la universidad peruana (1949), El colegio universitario (1946) y La educación como forma: un voto en contra (1964).

Su formación de psicólogo y filósofo perfeccionado en la escuela alemana contribuyó en desarrollar su gran espíritu humano y de sensibilidad social que fue puesto al servicio de la juventud. Cueto Fernandini falleció en Lima el 3 de noviembre de 1968.

Carlos Cueto Fernandini


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