| Rev. Per. Soc. Med.
Intern. Vol. 15 • Nº 3 • 2002 |
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HIPERSOMNIA DURANTE LA
CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS ¿CAUSA DE
ACCIDENTES EN CARRETERRAS? A PROPÓSITOS DE
UN ESTUDIO CUALITATIVO
Jorge Rey de Castro1 y
Silvia Soriano2
. Resumen
. Introducción
. Material y Métodos
. Resultados
. Discusión
.
Conclusiones
y Recomendaciones
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El objetivo del estudio fue evaluar el estilo de vida de los choferes y su relación con
problemas de sueño y accidentes de carreteras. Se plantó la hipótesis: los accidentes
de omnibus en las carreteras pueden estar ocasionados por hipersomnia (HS) de los choferes
durante la conducción. Se empleó el método cualitativo para obtener información
implementando tres grupos focales con choferes de ómnibus de un terminal terrestre. Los
choferes tienen horarios de trabajo caóticos que perturban el ciclo vigilia-sueño, son
rotadores de horarios y conducen tanto de día como de madrugada. Duermen 4 a 5 horas
diarias y generalmente lo hacen en las bodegas de los ómnibuses cuando el vehículo está
en marcha o estacionado en el terminal. Los choferes emplean una serie de estrategias para
evitar dormirse durante la conducción con el firme convencimiento de lograr su objetivo:
beber sustancias combinadas a base de cafeína, fumar, chacchar coca, mezclar sustancias a
base de cafeína con metilfenidato, mojarse el rostro con agua o vinagre, abrir la ventana
para que ingrese aire, comer rocoto, ají o kion, cantar, oír música y conversar con
pasajeros. Los choferes describieron compromiso en la esfera cognitiva, específicamente
desorientación en la carretera y compromiso de la capacidad para enjuiciar situaciones
peligrosas al volante, habitualmente asociadas a cansancio. Describieron experiencias
visuales de contenido irreal cuando el cansancio era marcado y durante la madrugada o al
amanecer Asimismo, relataron experiencias de pestañeo, casi accidentes y accidentes por
HS. Los hallazgos sugieren que la HS en choferes de ómnibus durante la conducción
podría ser común y que seria consecuencia, entre otras, de múltiples factores como;
privación crónica del sueño, rotación de turnos de trabajo y restricción de horas
para dormir.
Palabras clave: Hipersomnia, Trastorno del sueño.
Summary.-
The aim of this study was to evaluate the drivers life-style related to sleep disorders
and road accidents due to sleepiness. The hypotesis submitted was: bus accidents on road
may be the result of drivers hypersomnia while driving. The qualitative method was used to
obtain information meeting three focus group involving drivers' bus at bus station,
Irregular schedules work disturb the drivers' wake-sleep cycle, for they work on diurnal
and nocturnal scheduled, alternating with 4 or 5 hours of sleep. They sleep in the luggage
van while vehicle is running or at the parking terminal. Focus groups revealed that
drivers have means to avoid sleeping while driving and that they are absolutely sure it
works. Drivers talked about drinking beverages based on caffeine, smoking, chewing coca,
mixing caffeine and methylphedinate, wetting the face with water or vinegar, opening the
window to get fresh air, eating chili or ginger, listening music or singing and talking to
passengers. Drivers also referred they suffered cognitive alterations such as
disorientation while driving, and incapacity to evaluate dangerous situations when they
got tired. They also talked about visions that happened in the middle of the night or at
daybreak, they even added to have experienced blinking, near accidents and accidents
caused by hypersomnia. Findings suggest that sleepiness while driving could be frequent
and a consequence of sleep deprivation, shift work, and lack of hours to sleep.
Key words: hypersomnia, sleep disorder. |
Los accidentes en carreteras están asociados a alta mortalidad y morbilidad así como a
elevadas pérdidas materiales. Según Prada, en 1991 España fue el segundo país que más
accidentes de tránsito tuvo en la Unión Europea. Ese año se produjeron 244 muertos por
millón de habitantes generando un costo aproximado que representó el 1-2% del PBI
[1,2].
Durante la conducción el cansancio e hipersomnia (HS) de los choferes causan accidentes
de tránsito en zonas urbanas y carreteras. En tal sentido investigadores extranjeros han
publicado informes que así lo documentan [3-10]. El chofer fatigado presenta merma
progresiva en la capacidad de atención, velocidad de respuesta motora ante condiciones
específicas que exigen reacciones inmediatas, compromete su capacidad de juicio
[11,12] y
en situaciones de extremo cansancio pestañea, adormita y se duerme mientras conduce.
Pestañear o dormirse durante el manejo representa el trecho final de la fatiga que
inicialmente se manifiesta con alteraciones cognitivas [13]. Téngase en cuenta que en
estas circunstancias el conductor no realiza maniobras evasivas para evitar la colisión o
salida de la carretera. Es por ello que estos accidentes tienen alto costo en términos de
pasajeros muertos, heridos y pérdidas materiales. Las publicaciones extranjeras estiman
que 4-30% [8] de los accidentes en carreteras son producidos por cansancio o sueño del
chofer. Las cifras son variables ya que la metodología del muestreo, instrumentos de
medición y calificación de los accidentes difiere entre investigadores.
En el Perú la información relacionada al tema es muy limitada. El Ministerio de
Transportes y Comunicaciones (MTC) informa que en el año 1999 se registró 53 502
colisiones y 2 405 volcaduras que produjeron 31 578 heridos y 3 214 muertos. La fuente no
discrimina entre accidentes ocurridos en carreteras y zonas urbanas [14]. Esta misma
fuente cita como las dos primeras causas de accidentes la imprudencia del conductor
(31.5%) y el exceso de velocidad (27.7%), sin que figure la HS como causa de accidentes.
Por otro lado, el año 2000 la Dirección Nacional de Policía de Carreteras (DINPOLCAR)
de la PNP registró 529 accidentes producidos por ómnibuses con una siniestralidad de 275
muertos y 2 506 heridos [15]. Finalmente la demanda del usuario interprovincial se refleja
en el aumento de ómnibuses para el transporte de pasajeros. El número de unidades entre
1994 y 1999 aumentó 25,8% de acuerdo al registro del MTC [16].
La información disponible proviene primariamente de fuentes periodísticas. Aunque
carecen de rigidez científica para extraer conclusiones válidas desde la perspectiva de
salud pública, es pertinente mencionar que son usuales los informes periodísticos que
destacan sus consecuencias así como las probables causas [17-24]. Se implementó una
revisión sistemática sobre accidentes de tránsito en carreteras publicados por el
diario El Comercio los años 1999 y 2000 [25]. Los resultados sugieren que la HS provoca
accidentes de tránsito cuya, magnitud se ignora y que dichos accidentes podrían estar
asociados con alta tasa de pasajeros muertos, heridos y pérdidas materiales. El tema no
ha sido investigado a profundidad y en esa medida no hay argumentos que sustenten o
rechacen esta observación.
El objetivo general del estudio fue evaluar el estilo de vida, de los choferes,
relacionándolo con problemas del sueño y accidentes de tránsito en carreteras. Los
objetivos específicos fueron identificar los hábitos laborales, indagar por problemas
relacionados al sueño y su repercusión durante la conducción de vehículos. Se planteó
la hipótesis: los accidentes de ómnibuses en carreteras pueden estar ocasionados por HS
de los choferes.
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Material y Métodos.- |
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Para obtener información se eligió el método cualitativo [31-33] porque ha demostrado,
tener utilidad en temas del área médica y ha sido utilizado en el país con resultados
destacables [26-30].
La información se obtuvo en tres grupos focales formados por choferes de ómnibuses de
pasajeros que laboran en diversas rutas de la carretera Panamericana Norte. Se eligió
esta zona ya que esta carretera tiene la mayor tasa de accidentes de ómnibus del país
(www.mtc.Lob.pe/estadisticas/esttran/Vehicular/estad-acctipo.htm). El reclutamiento de
choferes se llevo, a cabo en el Terminal Fiori del distrito de San Martín de Porres
ubicado en la zona norte de Lima Metropolitana, donde hacen parada obligatoria los
vehículos de empresas formales e informales que circulan en esa carretera. El proceso de
reclutamiento se concretó por medio de la invitación personal que hicieron los
investigadores en el terminal. Logramos concretar tres grupos con cinco, seis y nueve
choferes respectivamente. Las actividades se desarrollaron en un local escolar ubicado a
250 metros del terminal que disponía de las comodidades requeridas.
Las reuniones se llevaron a cabo el 10 y 11 de marzo del 2001. Los choferes tuvieron al
final de la reunión una charla educativa relacionada a higiene del sueño y precauciones
durante la conducción que fue presentada por uno de los autores (JRC). Se entregó un
breve texto para fijar los conceptos mencionados durante la charla. Los choferes
recibieron el equivalente a una jornada de trabajo promedio (S./ 30.00 nuevos soles) en
consideración al tiempo empleado durante la actividad. Los grupos focales fueron
moderados por uno de los autores (SS), también participaron un observador y el
responsable de la investigación (JRC), este último también en calidad de observador. La
duración promedio fue una hora y 40 minutos. Las sesiones fueron grabadas y luego
mecanografiadas. La revisión de los textos permitió identificar temas que se repitieron
de manera consistente en los tres grupos focales. Los temas que no tenían estas
características fueron seleccionados arbitrariamente por los autores por considerarlos
relevantes desde el punto de la investigación. En resultados se transcriben los
testimonios más relevantes.
Los choferes tenían entre 28 y 67 años de edad y habían nacido en ciudades ubicadas en
el norte del país. El chofer con menor experiencia tenia 5 años laborando. Todos los
participantes realizaban exclusivamente esta actividad laboral y eran trabajadores de
empresas de transporte formalmente constituidas, ganaban a destajo y no tenían beneficios
sociales como vacaciones, seguro médico ni jubilación.
EL TRABAJO POR TURNOS:
Los choferes trabajan por turnos y con variadas programaciones que dependen básicamente
de los intereses de la empresa, propietario del ómnibus o ruta empleada. Algunas empresas
tienen otra variable: la cantidad de pasajeros. El vehículo no parte del terminal hasta
que se ocupa un número determinado de plazas. La vida cotidiana y la alternancia
sueño-vigilia del chofer dependen de estos turnos, Así algunos dicen en relación a sus
horarios:
"Bueno eso es variable porque eso de
acuerdo al turno que le toca, si sabes que te toca en la mañana tienes que... como te
digo, en la madrugada tienes que descansar en la noche .... El horario de uno tiene que
adaptarse al horario de trabajo..." (primer grupo focal).
"Hay otros sistemas de trabajo que tienen otras empresas y no es así. Llegan acá,
llega en la mañana y voltean y en la noche están volteando de Trujillo de nuevo..."
(segundo grupo focal).
Habitualmente dos choferes conducen a lo
largo de la ruta. Intercambian el volante, dependiendo en algunos casos de las horas/ruta
o tramos/ruta.
"Se conduce de acá, estamos
hablando de Trujillo pa' mi ruta 8 horas, 4 horas llegamos a Huarmey cambiamos... y del
cambio de regreso igual..."
"Depende de la ruta pues .... Y la distancia todavía. Por ejemplo de acá a Trujillo
me toca manejar 4 horas y el compañero 4 horas más... se reparten" (primer grupo
focal)
Los principales trayectos son
Lima-Trujillo (8 horas), Lima-Chiclayo (13 horas), Lima-Piura (14 horas), Lima-Tumbes (22
horas) Lima-Cajamarca (14 horas). En el primer caso el promedio de manejo continuo es 4
horas, el trayecto Lima-Chiclayo tres turnos de cuatro horas y el resto de trayectos
varía entre 5-8 horas.
Los choferes comentaron que en otros casos los conductores no descansan;
" .. acá hay otras empresas que
tienen otro sistema de trabajo. De la bodega arriba, de la bodega arriba y de nuevo a la
bodega. Ellos no saben que es una cama, un mes, 2 meses, 3 meses. Claro son unas máquinas
por ejemplo ellos salen en la mañana, voltean a las 12 de la noche están acá ya están
volteando de nuevo.
"... A veces no descansan ni media hora..." (tercer grupo focal)
Los propietarios obligan al conductor
disponible a laborar sin descanso incluso bajo amenaza de perder el empleo y en otros
casos el chofer decide hacer más turnos para obtener mayores ingresos.
"Nosotros ganamos por vuelta. Si no
trabajamos no ganamos" (segundo grupo focal).
HÁBITOS AL DORMIR:
Los períodos de sueño del conductor dependen del caótico horario de trabajo y periodos
de permanencia en el terminal terrestre. Los choferes mencionaron variados horarios de
sueño y en el ámbito de los transportistas se asume que el conductor puede descansar y
disponer de su persona cuando finaliza su recorrido. Sin embargo después de estacionar el
ómnibus, el chofer debe supervisar la entrega de equipaje, realizar labores de
mantenimiento y reparar la unidad hasta dejarla operativa. Posteriormente ingiere sus
alimentos, se asea y puede tomar un descanso. Luego ingiere alimentos por segunda vez y se
acerca al vehículo con la finalidad de reclutar pasajeros para el siguiente recorrido. Si
el ómnibus tiene el suficiente número de plazas ocupadas parte hacia su destino.
Los choferes negaron emplear medicamentos para dormir. La mayoría duerme en la bodega,
del ómnibus a la que denominan camarote. El espacio se encuentra ubicado, en la parte
inferior de los ómnibuses, se abre sólo por la parte exterior y no tiene ventilación;
esta destinado al transporte de carga y equipaje. La bodega es empleada como lugar de
descanso cuando la unidad se encuentra en el terminal o durante el recorrido del ómnibus.
Allí colocan colchones y mantas para sentirse más cómodos.
"Acá en Lima tenemos que dormir en
el camarote los dos pues, porque no hay donde..." (primer grupo focal).
"bien, se duerme bien y es cuestión de costumbre y como se está cansado..."
(segundo, grupo focal).
"En el asiento no se puede dormir, el cuerpo duele, sí se duerme pero no se descansa
bien [...] Entonces ya uno se va dormir a la bodega porque ya uno allí se acomoda"
(tercer grupo focal).
El reconocimiento del terminal realizado
por los autores, con la finalidad de reclutar a los choferes, ha permitido identificar un
entorno caracterizado por incesante ruido de motores, movimiento constante de pasajeros
que pugnan por abordar el vehículo y gritos de los denominados "enganchadores"
que tratan de completar las plazas necesarias para obtener el número requerido de
usuarios por ómnibus. A estas características ambientales debe agregarse la alta
temperatura ambiental de los terminales en la estación de verano.
El descanso en la bodega se realiza habitualmente durante el día en las condiciones
arriba descritas; a ello debe agregarse la alta temperatura ambiental que predomina en el
norte del país. El periodo máximo que los choferes logran descansar llega a cuatro
horas.
Maniobras empleadas por los choferes para evitar la somnolencia durante la conducción:
Para los choferes evitar el sueño resulta una actividad cotidiana. Describen una variedad
de maniobras que comentan con el firme convencimiento de haber logrado sus objetivos.
Aquí algunos testimonios:
"...uno también lo utiliza cuando
está un poco cansado, por eso a mi me falta lo suficiente, me falta una hora entonces el
tiempo medio que me agarra, comienzo a coquear, estiro mi cuerpo en el carro... alguno lo
hacen con cal, con azúcar.." (segundo grupo focal).
"También le echas agüita de anisado encima y ya esta..." (primer grupo focal)
También emplean esencia de café
mezclado con otras sustancias o medicamentos estimulantes del sistema nervioso central.
Describieron al denominado "ruster" o "combinado", mezcla café en
esencia y Coca-Cola. Así como el "ruster con pilas" también llamado
"curado" o "combinado con pepas", mezcla de café en esencia,
Coca-Cola y metilfenidato. La mayoría de conductores indican que estas combinaciones
suelen tomarlas de manera esporádica y agregan que tienen compañeros que las utilizan
constantemente. Relatar estas experiencias motivó censura y desconfianza de choferes
veteranos. Sin embargo algunos señalaron:
"...en Supe en una curva y ahí
paramos, me invito a tomar un café, un café me dijo ya pe' y bajamos y me dice a mi dame
4 y a este dale 5 y la señora le puso 5 pastillas ahí y yo lo miré y yo le digo ¿esto
pa' qué? no toma nomás, no le digo, toma nomás bacán te acumbe, te acumbe. Me tome 2
no más, 5 no tomes, oye hablando, hablando con ese, yo manejo, hablando, habla y habla se
terminaron ya la ruta, estábamos hablando tonterías" (primer grupo focal).
Un chofer que empleó con regularidad
esta combinación, describió efectos secundarios relacionados a dependencia, que le
obligaron consultar y recibir tratamiento con un médico psiquiatra.
Otras estrategias descritas para evitar el sueño fueron: comer fruta, fumar, mojarse el
rostro y cabeza con agua, por lo que habitualmente puede observarse que los choferes
llevan consigo botellas con agua cerca al volante. También mencionaron mojarse la cabeza
con vinagre, abrir la ventana para que ingrese aire fresco mientras conducen, saborear una
pepa de melocotón, asir con las manos un palillo de fósforo, comer rocoto o ají o kion,
mascar chicle, chupar Mentolathum, comer bizcochos, cantar, escuchar música y conversar
con el ayudante o pasajeros. Cabe destacar que las diversas estrategias señaladas no son
mutuamente excluyentes. Por ejemplo la mayoría de los choferes acostumbran tomar café
cotidianamente y eventualmente lo combinan con Coca Cola o cigarrillos.
La fatiga durante el manejo: alteraciones cognitivas y motoras, "los
espejismos":
La actividad con los grupos permitió identificar vivencias relatadas por los choferes en
condiciones de fatiga. Destacaron desorientación en la carretera y no recordar las
ciudades o lugares que ya habían recorrido durante su trayecto.
"Yo estaba en un sitio y no me
acuerdo qué es lo que pasó en ese sitio. Entonces al exigirme tanto ya llega un momento
que por decirte paso los pueblos pero no sé ni cómo los he pasado y ni se acuerda cómo
he pagado el peaje y todo, la vez que paro a comer un restaurante, como y no sé pa' donde
esta, si me voy pa'l norte o me voy p'al sur.." (primer grupo focal).
"Sales manejando, no sabes si te vienes pal' sur o te vienes pal norte, a mi ha
sucedido también eso, ha sido el cansancio" (segundo grupo focal)
Otro hecho relevante es el compromiso de
la capacidad para identificar una situación potencialmente peligrosa. Al final del
recorrido, el chofer incrementa la velocidad para llegar con prontitud a su destino. Así:
"Inconscientemente a veces uno
acelera. Sí, eso se hace inconsciente. Aceleras inconscientemente, no? porque dices pucha
me falta un cuarto de hora, lo puedo hacer en 10 y pisa el acelerador, no?.... (primer
grupo focal).
Los choferes hablan de las dificultades
que tiene el compañero al ejecutar los cambios de velocidad, pues el ruido
característico de arrastre identifica una maniobra motora mal realizada, siendo percibida
como evidencia de cansancio e indicador de la necesidad de cambio de conductor.
Un conductor puede identificar en la carretera a otro fatigado si presenta una o varias de
las siguientes características: no responde al cambio de luces cuando viene en sentido
contrario, invade pista contraria, y/o pista auxiliar, hace recorrido en zigzag,
incrementa y disminuye la velocidad intermitentemente, pierde progresivamente la velocidad
y emplea frecuentemente los frenos. A continuación un testimonio de somnolencia en
conductor que causa una colisión:
"Anoche yo he venido detrás de un
camión ya para llegar a Pativilca, venía en culebra en zigzag, agarró la curva y entró
a la izquierda... ah, su madre, y de ahí se fue para la berma vuelta de nuevo y sale el
camión, sale. De sueño.... de sueño, cansancio; el camión anda a un paso que ya de
sueño .....otro carro estaba aproximado.... nuevamente a la derecha y adelante lo veo que
se va para la berma de vuelta, se reacciona, se despierta, la carrocería guaaaaa
(onomatopeya de bruscos movimientos laterales del vehículo) la carrocería se hace así,
suena todavía los, mueve la madera pe, paaaa (onomatopeya de colisión)... y cansado. Se
ha pasado... y cansado pe"... (primer grupo focal)
"ESPEJISMOS":
Los choferes relatan experiencias visuales, que llaman espejismos, de contenido irreal que
se presentan asociadas a cansancio extremo y experimentadas durante la madrugada. Por
ejemplo:
"...estaba manejando venía mi
sobrina y en eso que venía manejando se iba perdiendo la pista dice, una de esas se
quedó, dice así y mi sobrina me pasa la voz:'tío, tío' ¿ah? ¿ah? No, sí, sí estoy
despierto; cuando más allá la hora que nos hubiéramos ido; 'tío, tío'; oye que, pucha
que estaba soñando. Estaba soñando que estaba manejando..." (primer grupo focal).
"...cuando yo voy con sueño.... y voy manejando y como; y veo bien y no tengo
sueño; pero cuando dejo de mover como dicen, ya el chofer ahí es donde comienza ver
cobras... Uno ve hasta vacas" (segundo grupo focal).
"ven el burro y en ese sitio no hay burros; ellos ven burros ya, ven palmeras, así
como un espejismo algo así, ese es ya porque ya viene ya, la cabeza ya no le funciona. Y
eso es lo que me ha sucedido a mí... a mí me ha sucedido eso, tanto era el sueño que yo
ya veía árboles.. " (tercer grupo focal).
Los choferes también relatan visiones de
animales, personas u objetos. Las más comunes son visiones de árboles alrededor del
camino, burros, cerdos, rocas y/o personas que cruzan la carretera, en lugares donde
habitualmente no existen.
La fatiga durante el manejo: del pestañeo a los accidentes:
Todos los choferes que participaron en los tres grupos focales relataron una experiencia
de pestañeo durante el manejo. Los testimonios describen accidentes y casi accidentes
ocasionados por excesiva somnolencia. A continuación los más relevantes:
"Bueno sí ¿no?, ya con una primera
pestañeada que uno hace, pucha ¿no? El sueño es muy traicionero, pega un poquito el
ojo, un segundo nomás. Y se queda ahí nomás. Si eso es malo, sales descontrolado
totalmente. De ahí como están de acuerdo los compañeros. Pueden matarse..."
(primer grupo focal)
"... yo recuerdo que venía manejando y estaba con sueño ¿no? es más me quede
dormido manejando, pero que pasa que el sueño, estoy manejando y estoy descansando pumm
(onomatopeya de golpe) me asuste, me desperté asustado y me quede manejando, seguí en el
centro, de la pista. Es cosa de segundos, usted se queda un ratito con los ojos abiertos
cuidado, que no duermes con los ojos cerrados y ya pues... Y cuando me he despertado el
carro estaba arenado y enrumbando en el cerro, menos mal que estaba en planito"
(tercer grupo focal).
"Yo me quede dormido pero estaba planito me quedé dormido con los ojos abiertos,
estaba en la arena así me he quedado parado cuando el segundo que me he quedado dormido,
he abierto los ojos y el carro alumbraba hacia el cerro..." (segundo grupo focal)
"Yo me he librado de mis caídas ... me he pestañeado, en el momento en que me he
sentido ya con el carro para caerme, no se como he podido sacar el carro pummm
(onomatopeya de golpe) nuevamente ha salido de la berma a la plataforma" (tercer
grupo focal)
Los relatos son claros por sí mismos.
Expresan experiencias concretas de haberse quedado dormidos y casi haber tenido o
provocado, accidentes. El chofer es consciente de la peligrosidad de estos eventos.
¿CUÁNTAS HORAS DEBE DORMIR UN CHOFER?
Todos los que participaron en el estudio consideraron que 4-5 horas de sueño eran más
que suficientes para volver al volante como parte de su actividad laboral. Ellos están
firmemente convencidos que: ".. , el cuerpo se acostumbra... ".
Los choferes que participaron en los grupos focales tienen un caótico horario de trabajo
que altera el ciclo vigilia-sueño. Los participantes duermen escasamente un promedio de
4-5 horas, muy por debajo de requerimiento normal, entre 7.5-8 horas [34]. Los relatos
revelan que el chofer de ómnibus está sujeto de un lado a deuda crónica de sueño y de
otro a rotación de horarios que involucra necesariamente la conducción nocturna, en una
actividad que requiere máximos niveles de atención y concentración. Regestein y col.
afirman que sólo la rotación de horarios de trabajo produce una mala calidad de sueño y
que por ello esta condición debe ser catalogada como un trastorno del dormir [9]. La
Clasificación Internacional de los trastornos del sueño propuesto por la ASDA el año
1997 describe la privación crónica de sueño, inadecuada higiene de sueño y rotación
de horarios de trabajo como entidades nosológicas bien definidas en el grupo de las
disomnias [35]. Dependiendo de la cronicidad, los afectados pueden desarrollar déficit de
atención y concentración, fatiga, cansancio, somnolencia, compromiso de la capacidad de
coordinación motora, disturbios gastrointestinales y mialgias [35].
Durante la conducción la actividad laboral nocturna agrava la sintomatología y riesgos
de HS, en sujetos que no duermen la cantidad de horas requerida. Justamente los expertos
en la materia han demostrado que los accidentes de carreteras debidos a somnolencia del
conductor se presentan con mayor frecuencia entre las 02:00-06:00 y 14:00-16:00 horas
[10,13,36]. Durante la madrugada y en la tarde el ritmo circadiano normal ejerce mayor
presión de deuda de sueño y en esos periodos la somnolencia se torna incontrolable. Esta
combinación es sumamente peligrosa pues choferes con ciclos de vigilia-sueño
desordenados, escasas horas de sueño y trabajo nocturno pueden propiciar accidentes
relacionados a somnolencia. La información cualitativa revela que la reglamentación
nacional que restringe la conducción de ómnibuses a 4-5 horas por turno y un máximo de
10 horas en períodos de 24 alternando fases de descanso, es letra muerta [37].
La bodega del ómnibus, es utilizada por los choferes para dormir cuando la unidad esta en
ruta o en el terminal. Los conductores, a pesar del riesgo que significa para su salud,
emplean lo que tienen a su alcance con la finalidad de descansar haciendo caso omiso a la
norma que prohíbe emplearla cuando el vehículo esta en movimiento [38].
Comentario especial merece el empleo de la estrecha bodega como lugar de reposo en el
terminal terrestre, es decir cuando el chofer no conduce. Aunque la información
cualitativa no permite establecer lo frecuente de esta costumbre, los datos sugerirían
que probablemente este es el único momento en que el chofer duerme. Con ello describimos
un medio, ambiente nada propicio para dormir. Esta condición ha sido denominada por la
Clasificación Internacional de la ASDA como trastorno del sueño relacionado al ambiente
[35].
La relación entre somnolencia diurna y fragmentación del sueño ha sido estudiada
sistemáticamente por Stepanski E y col. que describieron por primera vez en 1984 el
fenómeno [39]. La información indica que la fragmentación de sueño provocada
artificialmente con diferentes estímulos auditivos o por enfermedades intrínsecas del
sueño, produce un dormir no reparador. Los numerosos despertares "arousal"
registrados con EEG durante el dormir y la alteración de la arquitectura del sueño
están relacionados con la somnolencia [40]. Las condiciones ambientales esenciales que
propician buena calidad de sueño, son: silencio, temperatura agradable, oscuridad y
comodidad. Los choferes no consiguen estos requerimientos en la bodega del ómnibus.
En resumen, los choferes tienen privación crónica de sueño, son rotadores de horarios
de trabajo y en las escasas 4-5 horas que logran dormir en la bodega sufren trastorno de
ambiente. Estas condiciones propician somnolencia excesiva durante la conducción.
Los grupos focales revelaron que los choferes utilizan una serie de inútiles estrategias
para evitar dormirse durante la conducción con el firme convencimiento que logran sus
objetivos. Al parecer estas maniobras son también empleadas en otras latitudes con el
intento de evitar la somnolencia [41]. A medida que la privación del dormir se
incrementa, la presión para conseguir sueño de recuperación es cada vez más intensa.
No hay maniobra por compleja y exótica que parezca que evite la exigencia funcional de la
falta de sueño.
La privación crónica de sueño produce alteraciones en el Área motora y cognitiva que
han sido descritas y analizadas por otros investigadores. En esta Área destacan un meta
análisis publicado por Pilcher JJ y col [42] y el informe del panel de expertos del
National Center on Steep Disorders Research (NCSDR) [43]. Los participantes revelaron
compromiso de la capacidad de juicio al incrementar la velocidad del vehículo en el
último trecho, desorientación y compromiso motor reflejado en la dificultad para
realizar los cambios de velocidades.
Otra manifestación de déficit de sueño son los microsueños que consisten en episodios
de sueño de corta duración, no mayor de 30 segundos. Se presentan en sujetos
somnolientos que luchan por mantener la vigilia. El fenómeno se puede documentar mediante
registros electroencefalográficos continuos durante el día, y en ellos se observa
fluctuación del estado de vigilia a fases 1 ó 2 durante varios segundos [44,45]. Las
descripciones proporcionadas por los choferes pueden corresponder a estos episodios. Los
choferes perciben que los microsueños se asocian a deuda de sueño o
"cansancio" y que estos se presentan en las madrugadas cuando la presión que
ejerce el sueño es muy intensa.
Las limitaciones de esta investigación están relacionadas a las del método cualitativo
y en esa medida los resultados reflejan básicamente tendencias sin cuantificación
puntual. Otro aspecto que merece ser comentado es el excesivo número de participantes del
tercer grupo focal. A pesar de ello consideramos de particular importancia los hallazgos
aquí descritos.
Las expresiones extremas de fatiga: pestañeo, casi accidentes y/o accidentes fueron
abiertamente comentados por los choferes. Los informes foráneos indican que entre 4-30%
de los accidentes son causados por somnolencia durante la conducción [7,8,10]. Llamó
particularmente la atención que todos los asistentes, sin excepción, relataron una
experiencia de este tipo. Desconocemos las cifras en nuestro país y esta información
requiere ser medida en un estudio cuantitativo.
La información cualitativa obtenida sugiere que:
Los choferes de ómnibus presentan
simultáneamente: a. Privación crónica de sueño, b. Rotación de turnos de trabajo y c.
Trastorno de ambiente. Estas condiciones se derivan de la ruptura del ciclo normal
sueño-vigilia, ocasionado por horarios de actividad laboral caóticos, carencia de
adecuados períodos de descanso en ambientes propicios y exigencia desmesurada de jornadas
prolongadas.
Los choferes presentan durante la
conducción compromiso en la esfera cognitiva y motora. Asimismo episodios de
microsueños, pestañeo, casi accidentes y accidentes.
Los choferes implementan inútilmente
estrategias diversas para evitar quedarse dormidos al volante y consideran que las mismas
cumplen sus objetivos.
La actividad laboral de los choferes
está inmersa en la informalidad y violación sistemática de normas establecidas.
Se recomienda
Es necesario implementar futuras
investigaciones con herramientas de naturaleza cuantitativa que permitan medir diversas
variables para dar consistencia ó rechazar los hallazgos aquí descritos.
Los resultados deben ser comunicados
formalmente a las autoridades competentes.
Es indispensable que se normen,
implementen, auditen y cumplan disposiciones orientadas a garantizar horarios de trabajo y
periodos de descanso adecuados en los choferes de ómnibus.
Es necesario planificar intervenciones
educativas con autoridades involucradas, choferes de ómnibus y transportistas en general.
___________________________________________________________
1. Médico Neumólogo Clínica Anglo Americana. Profesor Asociado de Medicina.
Universida Peruana Cayetano Heredia.
2. Licenciada en Antropología, Pontificia Universidad Católica del Perú.
Investigación financiada por UMI SAC.
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