| Ginecología y Obstetricia
- Vol. 42 Nº3 Diciembre 1996 |
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SALUD PÚBLICA
Mortalidad materna en el Perú, Responsabilidad de todos.
LUIS TÁVARA
Introducción.
Por el menor número absoluto de muertes
maternas en relación a las muertes infantiles, la verdadera dimensión de esta tragedia
no fue valorada sino hasta después después de las conferencias mundiales de Ginebra y
Nairobi, en 1985 y 1987, respectivamente, luego de las cuales se generó en el mundo, por
fortuna, una corriente por una maternidad segura1, 2.
La UNICEF calcula que cada año 585000
mujeres pierden la vida en el mundo, como consecuencia de complicaciones que se presentan
en el embarazo, parto y puerperio1. Del total de éstas muertes, el 7% (35000) ocurre en
América Latina y, de éstas, alrededor de 5000 corresponden al grupo andino (Bolivia,
Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela)3. Debo agregar que, de éstas muertes,
aproximadamente 1600 corresponden al Perú4.
El problema de la muerte materna es
objeto de creciente preocupación, sobre todo después de Nairobi, cuando se lanzó la
iniciativa mundial por una maternidad sin riesgos, acontecimiento importante en favor de
los derechos de la mujer. La iniciativa planteó como meta reducir las muertes maternas al
50% para el año 2000. En América, en los últimos años se ha incrementado la
información y la investigación, y se ha convocado diferentes reuniones internacionales y
nacionales. Así, se llevó a cabo, en 19885 la I Reunión Regional sobre Mortalidad
Materna, en Campinas-Brasil, convocada por OPS; en 1992, la Conferencia Centroamericana
para una Maternidad sin Riesgos, que concluyó en la declaración de Guatemala (60); en
1993, la Conferencia Andina sobre Maternidad sin Riesgo3. De otro lado, la
mortalidad materna viene siendo tema central de diferentes congresos nacionales e
internacionales.
En setiembre de 1990, los Ministros de
Salud de los países de las Américas aprobaron el Plan de Acción Regional para la
Reducción de la Mortalidad Materna en las Américas7, según el cual los
países asumieron el compromiso de reducir las tasas de muerte materna en 50% para el año
2000. Como consecuencia de este plan, en 1991 se elaboró la propuesta para
operacionalizar el plan de Acción Regional, documento que contiene 8 líneas concretas
para cumplir en los años siguientes8.
Las tasas tan bajas de muerte
materna, en muchos países desarrollados, demuestra que esta tragedia es totalmente
evitable, y para ello se cuenta desde hace mucho tiempo con los conocimientos suficientes
y la tecnología necesaria. Las mujeres de los países subdesarrollados, en comparación
con las del mundo desarrollado, tienen un riesgo de 50 a 100 veces más de morir como
consecuencia de complicaciones del embarazo, parto y puerperio1,2,3. Esta
situación obliga a asumir una tarea difícil, pero no imposible, siempre y cuando sea una
tarea de todos.
Esta comunicación intenta
presentar brevemente el estado de la mortalidad materna en el Perú y, al final, algunas
propuestas para enfrentarla.
Modelo de análisis de las causas de muerte materna.
Los médicos estamos acostumbrados a
asignar como casualidad de muerte materna las causas inmediatas que originan la tragedia.
Sin embargo, Fathalla9, en su análisis sobre «¿De qué murió la señora X
?», abre otras posibilidades para examinar el problema, de la visión restringida al
análisis más amplio, teniendo en cuenta los factores de orden social, cultural,
económico, demográfico, estado de salud, rol de los servicios de salud y las
complicaciones del embarazo, parto y puerperio, conforme se desprende de la Figura 110.
Estudiar o enfrentar alguno de los
diferentes factores no es excluyente de los demás; por el contrario, el enfoque integral
contribuye a comprender mejor el problema, sobre todo cuando se quiere emprender
soluciones. Esto significa que la iniciativa de una maternidad segura se está
perfeccionando.
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| Figura 1. Factores asociados a la
mortalidad materna. |
Para 1995, el INEI estima una población
total de 23,5 millones de habitantes, de los cuales 71% vive en el área urbana y 29% en
el área rural. La población de menores de 15 años constituye el 38%, las mujeres en
edad fértil, 26% y las adolescentes, 23%. La esperanza de vida al nacer es 67 años,
siendo mayor en las mujeres que en los varones11.
El PBI per cápita fue 1600 dólares
americanos en 1990 y aumentó a 2150 en 1994; sin embargo, la mitad de la población
peruana (49.6%) vive en situación de pobreza y 1 de cada 5 peruanos se encuentran en
condición de pobreza, que en el Perú tiene mayormente rostro femenino.
Desgraciadamente, la pobreza tiene como
acompañante obligado los bajos niveles de educación. Para 1993, la tasa de analfabetos
en el Perú fue 13%, siendo más notoria en las áreas rurales y afecta principalmente a
las mujeres, ya que tiene doble frecuencia en relación a los varones13-15.
Las mujeres más pobres e ignorantes son
las que ostentan mayores tasas de fecundidad, menor tasa de uso de anticonceptivos,
mayores complicaciones del embarazo, parto y puerperio y, como consecuencia, tasas más
altas de muerte materna16,17.
En los hogares peruanos existe aún
notorias deficiencias; sólo 59% dispone de agua potable conectada a la red pública,
sólo 42% tiene acceso a la disposición de excretas en la red de alcantarillado y sólo
70% cuenta con energía eléctrica16.
Las tasas de desempleo y subempleo son
aún altas; el acceso al empleo carece de equidad, estando la mujer en clara desigualdad
de género13.
Todas estas condiciones
económicosociales se resumen en la Tabla 1. A lo anterior habría que acondicionarle la
situación de violencia y los trastornos psicosociales. La violencia es una de las formas
más explícitas de discriminación contra la mujer peruana. En Lima, más del 80% de
todas las demandas por discriminación y violencia son contra la mujer. La violencia
afecta la salud materna en una magnitud aún no determinada3.
Examen de los factores intermedios.
Los tres primeros factores intermedios
contenidos en la Figura 1 se ven afectados por la condición socioeconómica; por otro
lado, el comportamiento reproductivo, así como el acceso a los servicios de salud, tienen
que ver con el estado de salud de la mujer.
(1)Salud y
comportamiento en materia de reproducción.
- Edad: Los embarazos en los
extremos de la vida reproductiva son evidentemente de riesgo. El 20% de los partos que se
atiende en los establecimientos de la salud del Perú corresponde a adolescentes y, como
aspecto importante, debe subrayarse que 20% de las muertes asociadas a aborto se da en el
grupo etáreo de 10 a 19 años19. Las mujeres mayores de 35 años han acumulado
problemas de salud durante su vida (hipertensión, diabetes), circunstancias que pueden
causar complicaciones maternas. En el Perú, 25% de las muertes maternas sucede en mujeres
después de los 35 años19.
- Paridad: Es conocida la
relación directa entre la mortalidad materna y la paridad. Las nulíparas y las mujeres,
que tienen más de 4 hijos, tienen mayor riesgo de morir. En el Perú, 23% de las (Tabla 1
y Figura 2) muertes ocurre en las nulíparas y 34% entre aquellas que tienen 4 ó más
partos19.
| Tabla 1.
Factores distantes de la muerte materna: Condición económico-social (1995) |
| Población peruana |
23.5 mill. hab |
| - Urbana |
71% |
| - Rural |
29% |
| Menores de 15 años |
38% |
| MEF |
26% |
| Adolescentes |
23% |
| Esperanza de vida |
67años |
| PBI per capita (1990) |
US $ 1,600 |
| PBI per capita (1994) |
US $ 2,150 |
| Población en pobreza |
49.6% |
| Población en extrema pobreza |
20% |
| Tasa de analfabetismo |
13% |
| Agua potable |
59% |
| Disposición excreta |
42% |
| Energía eléctrica |
70% |
| Pobreza, analfabetismo,
discriminación y violencia tienen rostro de mujer |
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| Figura 2. Factores
intermedios de la muerte materna. Comportamiento reproductivo, fecundidad deseada. |
- Intervalo intergenésico: El 20% de
las muertes en el Perú ocurre en primigestas, 32% en mujeres con intervalo intergenésico
menor de 2 años, 9% en mujeres con intervalo de 2 a 4 años, 7% en mujeres cuyo intervalo
es ignorado. En el Perú existe un gran número de mujeres con paridad alta e intervalos
intergenésicos cortos; así, para 1994 existía 1 millón con intervalo menor de 24 meses5,
13.
- Paridad deseada: Según ENDES II,
existe un deseo muy grande de las mujeres peruanas de limitar el número de hijos. El 64%
de las MEF unidas ya no desean tener hijos. En promedio, desean tener menos de tres hijos,
pero esto no es alcanzable en las mujeres pobres o muy pobres, conforme puede verse en la
Figura 216.
(2) Estado de salud
La desnutrición crónica, la anemia y la
parasitosis afectan gravemente la salud de la mujer, puesto que facilitan la presencia de
complicaciones del embarazo y dificultan su capacidad de respuesta frente a las
hemorragias e infecciones3,20. En la población popular de gestantes en Lima,
la anemia se presenta en más del 50% de ellas21. La prevalencia de
desnutrición en las gestantes de zonas urbanomarginales de Lima es 29.5%, que no es más
que la continuación de un mal estado nutricional, que se inicia desde antes del embarazo.
La tuberculosis es una enfermedad
crónica muy frecuente en las mujeres embarazadas peruanas y constituye la causa indirecta
más importante de muerte materna19,22.
El 20% del total de defunciones femeninas
por cáncer en el Perú es a consecuencia del cáncer de cuello uterino, enfermedad
asociada a las enfermedades de transmisión sexual23. Tenemos la impresión que
las ETS/SIDA son enfermedades de prevalencia alta en las mujeres en edad fértil, pero no
se tiene información precisa al respecto.
(3)Acceso a los servicios de Salud
La tecnología médica para impedir casi
todas las defunciones maternas debidas a complicaciones obstétricas está disponible
desde hace varias décadas; de otro lado, el acceso a los servicios no es un concepto
simple. Ello quiere decir no es suficiente la existencia de los servicios, sino que la
gente disponga de la información necesaria para utilizarlos; que quien los necesite tenga
acceso a ellos con un costo razonable; que los suministros y equipos sean adecuados y que
los servicios sean aceptables y satisfagan a las pacientes y familiares10. Las
deficiencias en una o más de estas condiciones ocurren con frecuencia en nuestros
países; por ello es que muchas de las muertes maternas son evitables22.
Del total de parturientas peruanas, sólo
65% tuvo control prenatal, y la atención institucional del parto sólo alcanza al 46%; el
parto aún es atendido, en una proporción importante, por parteras tradicionales y por
familiares (Figura 3). La vacunación antitetánica durante el embarazo es deficitaria;
sólo 20% de las embarazadas han recibido 2 dosis, 15% una sola dosis y 65% ninguna16.
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| Figura 3. Cobertura de control
prenatal y parto institucional. |
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| Figura 4. Uso de anticonceptivos. |
En una gran proporción, las MEF peruanas
conocen los anticonceptivos, pero sólo 40% los usan, proporción que se eleva a 60%
cuando tomamos sólo a las MEF unidas. Sólo 29% de las adolescentes unidas usan
anticoncepción. En los tres grupos, los métodos tradicionales ocupan una fracción
importante16 (Figura 4).
En diferentes publicaciones se puede
comprobar que los países con mayor asistencia del embarazo, parto y planificación
familiar muestran tasas de mortalidad materna evidentemente menores, lo que obliga a
mejorar la oferta de servicios24.
Si a las anteriores consideraciones sobre
los servicios, le sumamos una falta de información, dificultades financieras, falta de
calidad y calidez en los servicios, insuficiente capacidad resolutiva de los mismos frente
a los problemas obstétricos, dificultades en la referencia oportuna de complicaciones
obstétricas, deficiencias en el transporte y comunicación y una falta de aplicación del
enfoque de riesgo en la prestación de servicios, el problema resulta aún más complejo.
Esta última apreciación puede ser resumida para la solución de problemas: demora en
identificar que existe un problema por parte de la paciente o su familia, demora en
acceder a un establecimiento de salud y demora en la prestación del servicio18,19.
Examen de los resultados.
Está claro que para que haya una
defunción materna es necesario que exista un embarazo y complicaciones, que finalmente
son las que producen la muerte. En el Perú, las tasas de mortalidad materna no se han
modificado sustancialmente en las últimas décadas, conforme observamos en la Tabla 2 24-26.
Tabla
2. Evolución de la tasa de muerte materna en Perú. |
| Año |
Tasa de MM (por 100 mil/nv) |
| 1960 |
400 |
| 1963 |
398 |
| 1970 |
390 |
| 1975 |
350 |
| 1980 |
318 |
| 1987 |
303 |
| 1993 |
261 |
Fuente:
Escuela de Salud Pública. Realidad Nacional 1987. MINSA. Plan de Desarrollo del sector
1988. G. Mortalidad Materna en el Perú 1993. |
En el estudio de Cervantes y col.19
se precisa que 85% de las muertes maternas en los hospitales del Perú se debe a causas
directas y 15% a causas indirectas. La hemorragia es la causa más importante de muerte
materna (Figura 5).
Propuestas para reducir la mortalidad materna
Del rápido análisis efectuado se
desprende que la tragedia de la mortalidad materna debe tener un enfoque sistémico y su
solución es multifactorial. El problema es por dónde empezar.
En 1988, la OPS publicó un documento en
el que se trata de resumir las acciones que deben ser llevadas a cabo en la organización
de los servicios para reducir la muerte materna. Tales acciones son 27:
- Dar énfasis a la prevención de los
embarazos no deseados y de morbilidad del embarazo.
-Prestación de servicios de salud materna a nivel local, mediante acciones de
atención primaria y a través de la interacción con otros sectores y con la comunidad.
- Uso de tecnología apropiada.
- Unificar los servicios de atención materna y planificación familiar.
- Establecer hogares para embarazadas de riesgo alto.
- Disponer de un sistema de alarma y transporte.
- Circular información entre los diversos niveles del sistema, incluyendo la comunidad,
en ambos sentidos.
- Organizar y movilizar a la comunidad en la lucha contra la mortalidad materna.
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| Figura 5. Causas de muerte materna. |
En 1990, el profesor Ubaldo Farnot28,
en un documento presentado a la reunión de Montevideo sobre mortalidad materna, precisó
que los factores que habían influido en Cuba para reducir la muerte materna han sido:
- Mejoría del estado de salud general de
la población y, en particular, del estado nutricional de las madres.
- Nivel educativo general de la población, incluyendo educación para la salud.
- La asistencia a la consulta prenatal de todas las embarazadas.
- Atención institucional de más de 98% de los partos.
- Establecimiento de programas especiales para las principales causas de muerte materna.
- Sistema de auditoría médica en cada caso de muerte materna.
El Plan de Acción Regional para la
Reducción de la Muerte Materna en las Américas7 establece, igualmente, una
serie de estrategias encaminadas a reducir la mortalidad materna, y el documento propuesto
para operacionalizar el Plan8 identifica claramente las 8 siguientes líneas de
acción:
- Formulación del Plan de acción
nacional.
- Vigilancia epidemiológica de la muerte materna.
- Aumento de la cobertura de atención prenatal y de planificación familiar en las áreas
de mayor riesgo, mediante la captación domiciliaria.
- Atención del parto limpio no institucional.
- Hogares para embarazadas de riesgo alto.
- Casas comunitarias para la atención del parto.
- Reforzamiento de las maternidades del primer nivel de referencia.
- Promoción y fortalecimiento de la planificación familiar, para la prevención del
aborto, del embarazo no deseado y atención de la demanda no satisfecha.
Plan de emergencia para la reducción de la mortalidad materna en el Perú.
El país considera a la mortalidad
materna y prenatal como una emergencia de salud pública y plantea como meta que, para el
año 2000, la tasa de muerte materna debe haber descendido a 100 por 100 mil nacidos vivos18.
El plan pretende, en estos 4 años,
reducir las muertes que ocurren como consecuencia de las tres demoras para la solución de
los problemas obstétricos. Igualmente, reducir las muertes por complicaciones del aborto
y acercar a las usuarias las funciones obstétricas esenciales en el primer nivel de
referencia.
El plan se propone 4 objetivos específicos:
(1) Incrementar la cobertura, calidad y
calidez de la atención materna y perinatal, priorizando la atención y referencia
oportuna de las complicaciones.
(2) Desarrollar una cultura en pro de la
salud materna.
(3) Desarrollar redes comunitarias para
la atención del parto limpio y seguro, con referencia oportuna de los casos de riesgo
alto.
(4) Desarrollar sistemas locales
autosostenibles de cuidado maternoperinatal.
Naturalmente, la meta propuesta requiere
respaldo político amplio, un compromiso de las instituciones y de la sociedad en su
conjunto y una asignación efectiva y adecuada de recursos. La responsabilidad nos
corresponde a todos.
Ver Bibliografía.
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