ALBERTO CUECA, JORGE SALVADOR, EDUARDO MARADIEGUE
OBJETIVO: Determinar el grado de conocimiento sobre salud reproductiva que poseen las madres adolescentes, así como los, factores que lo determinan. DISEÑO: Estudio comparativo realizado en el Servicio de Obstetricia del Hospital Nacional Cayetano Heredia. Desarrollo de una encuesta tomada a 183 adolescentes puérperas, entre el 1 de setiembre y el 15 de diciembre de 1994, RESULTADOS: Se determinó que 25.7% no tuvo control prenatal adecuado, 60,7% no asistió a alguna charla prenatal, 51% de los embarazos no fue deseado, 86.8% manifestó conocer algún método anticonceptivo (MAC), aunque sólo 42,1% lo había utilizado en alguna oportunidad; de éstas, 50,6% usó métodos naturales, empleándolos 46% de ellas de modo erróneo; 63,9% mostró temor al empleo de métodos anticonceptivos, sobretodo a los modernos. El tiempo entre la primera relación sexual y el inicio del embarazo fue de un año o menos en 50,4% de las encuestadas; 87,9% tenía conocimientos sobre enfermedades de transmisión sexual (ETS), principalmente del SIDA y 55,2% demostró tener conocimientos sobre la fecundación, CONCLUSIÓN: A mayor educación y número de charlas prenatales, hubo mejor conocimiento de salud reproductiva. Palabras Claves: Salud reproductiva, adolescencia.
OBJECTIVE: To determine knowledge on reproductive health of adolescent mothers and the determinant factors involved. DESIGN: Comparative study done at the Obstetrical Service, Cayetano Heredia National Hospital. Inquiry to 183 post-partum adolescents, between September 1 and December 15, 1994. RESULTS: 25.7% had no adecuate prenatal control, 60,7% did not attend a prenatal talk, 51% pregnancies were not wished, 86.8% knew some contraceptive method, but only 42, 1 % had used it in some occassion; from these, 50,6% used natural methods, but 46% inapproppiately; 63,9% feared the use of contraceptive methods, especcially the modern ones. Time between first sexual relation and beginning of pregnancy was one year or less in 50,4%; 87,9% knew about sexually transmitted diseases, mainly AIDS and 55,2% knew about fecundation. CONCLUSION: The more education and number of prenatal talks, better knowledge on reproductive health. Key words: Reproductive health, adolescence.
Los estudios de los últimos años demuestran que la actividad sexual de los adolescentes se inicia cada vez a una edad más temprana1,2,3, incrementando el riesgo de adquirir enfermedades de transmisión sexual (ETS)4 y/o gestar cuando ellas aún no han completado su desarrollo físico ni psíquico 3,5. De acuerdo al último censo nacional, realizado en 1993, 22,8% de la población es adolescente, esto es, aproximadamente cinco millones de habitantes, un incremento de un millón de adolescentes durante la última década6. En el Hospital Nacional Cayetano Heredia, 15% de los partos ocurre en mujeres menores de 20 años, lo que concuerda con lo informado por otros autores en diferentes hospitales nacionales7, 8. Sin embargo, es un incremento de 50% de nuestra tasa de la década del 809. Similares proporciones han sido descritas para los países del tercer mundo10, 11, 12, 13, 14, las cuales son elevadas, cuando se las compara con las informadas por los países desarrollados12, 15, 16. Al iniciar la población su reproducción a edades más tempranas, ésta se duplica en menos tiempo, creando verdaderos problemas sociales, poblacionales y de salud2, 17. El embarazo durante la adolescencia está asociado a mayor incidencia de muerte materna, toxemia, parto prematuro, peso bajo al nacer y muerte perinatal5, 7, 8, 16, 28, 29, 21, 22, 23. Además, muchas de estas gestaciones no son deseadas, lo que puede llevar a la adolescente a someterse a maniobras abortivas y exponiéndose a problemas medicolegales4. Los estudios demuestran que el mejor conocimiento sobre salud reproductiva de las adolescentes se asocia a una mejor utilización de su sexualidad, fortaleciendo el empleo de los métodos anticonceptivos y disminuyendo la tasa de embarazo y aborto14,24,25,26. Los trabajos nacionales muestran que las adolescentes tienen una información insuficiente sobre su sexualidad4, 27, enfermedades de transmisión sexual4, 28 y empleo de los métodos de planificación familiar4,7,29,30. El presente trabajo tiene como objetivo establecer el grado de conocimiento sobre salud reproductiva que poseen las gestantes adolescentes atendidas en el Hospital Nacional Cayetano Heredia, con la finalidad de reconocer sus problemas y así proponer las estrategias adecuadas para contribuir a mejorar su salud reproductiva.
Estudio descriptivo, y comparativo realizado entre el 1 de setiembre y el 15 de diciembre de 1994, en el Servicio de Obstetricia del Hospital Nacional Cayetano Heredia, en base a una encuesta sobre salud reproductiva, tomada a 183 puérperas adolescentes, y cuyo parto fue atendido en el hospital. - Criterios de inclusión. 1. Parto intrahospitalario. - Criterios de exclusión. 1. Dificultad con el idioma. Para el análisis, los datos fueron agrupados teniendo en cuenta el grado de instrucción, el nivel socioeconómico13, el número de consultas prenatales y el número de charlas informativas prenatales, a fin de reconocer si son determinantes del nivel de conocimiento sobre salud reproductiva.
Durante el tiempo que se desarrolló el presente trabajo, se atendió a 1246 gestantes en el Servicio de Obstetricia del Hospital Nacional Cayetano Heredia. De éstas, 16% eran adolescentes. (1) Características generales - Edad.- El rango de edad
varió entre los 14 y 19 años; 6,5% de las pacientes tenía entre 11 y 15 años
(adolescencia temprana), mientras que el 93,5% restante tenía edades ente 16 y 19 años
(adolescencia tardía). (2) Indicadores de salud reproductiva. A. Gestación actual (Tabla 1)
B. Planificación familiar (Tabla 2) De las madres encuestadas, 84,7% estuvo
de acuerdo con el empleo de métodos anticonceptivos luego del parto, siendo elegidos para
ese fin el DIU, con 49,7%, y la píldora, con 16,1%.
C. Comportamiento sexual (Tabla 3)
Se presentaron dos casos de violaciones ocurridas a los 11 y 12 años, cuyos embarazos comenzaron a los 16 años. El 84,7% de las madres adolescentes tuvo relaciones sexuales con una sola pareja, 13,7% con dos y 1,6% con tres parejas diferentes. D. Conocimiento sobre ETS y SIDA (Tabla
4) El 100% mencionó a las relaciones sexuales promiscuas como la principal forma de contagio del SIDA, 29% se refirió también a las transfusiones, 10,3% al empleo de jeringas contaminadas y 15,8% sabía de las tres vías de contagio. Una adolescente (0,5%) indicó la infección a través de la placenta como medio de contagio del SIDA. E. Conocimiento sobre fecundación.
(3) Fuentes de información (Tabla 6) Sobre fecundación humana, la principal fuente de información fue la escuela (40,4%). Sobre planificación familiar, las principales fuentes de información fueron: la escuela 25,1%, la familia y/o amigos 22,9% y charlas prenatales 19,1%. El 77,6% de las encuestadas conocía por los menos un lugar donde podía obtener información sobre los métodos de planificación familiar. (4) Indicadores de salud reproductiva según grupos de estudio. De acuerdo al grado de instrucción.- Las
madres con instrucción secundaria y superior se asocian a un mejor CPN (p<0.5) y a un
mayor conocimiento sobre MAC (p<0.01), ETS (p<0.01), SIDA (p<.05) y fecundación
humana (p<0.01), cuando son comparadas con aquellas que sólo tienen instrucción
primaria. Gráfico 1.
El grado de instrucción no se relacionó al embarazo deseado, a la asistencia a las charlas prenatales, a la actitud materna, al conocimiento del método del ritmo, al uso de MAC, a la utilización futura del MAC, ni al temor por el empleo de MAC: De acuerdo al nivel socioeconómico.- No se encontró asociación en el nivel socioeconómico y las variables estudiadas. De acuerdo a las charlas prenatales.- Las madres que acudieron a las charlas informativas presentaron mayor conocimiento del ritmo (p<0.01), de fecundación humana (p<0.05) y menor temor al empleo de MAC (p<0.05), al ser comparadas con las que no asistieron. Gráfico 2. No se determinó asociación entre las asistencia a las charlas prenatales y las otras variables estudiadas. De acuerdo al control prenatal.- Se observó que las madres con CPN se asociaron a un mejor conocimiento del método del ritmo que aquellas sin CPN. Gráfico 3.
No se observó asociación entre el CPN y las otras variables estudiadas.
Los diversos estudios realizados a nivel nacional e internacional dan cuenta de la frecuencia de embarazos durante la adolescencia, la que varía de 7 a 25%10-15,17,22,31-37, correspondiendo las cifras más altas a los países del tercer mundo12,13. En el Perú, se ha visto también una elevada frecuencia de embarazos en la adolescencia, la cual varía de región en región, siendo más alta en la selva, donde existe aceptación cultural y social de su actividad sexual33. Dentro de los problemas que presentan los adolescentes a nivel mundial, en especial en los países en vías de desarrollo, se encuentra el escaso conocimiento que poseen sobre salud reproductiva, lo que, unido a un inicio precoz de su actividad sexual, las expone a enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como a embarazos no deseados, sin conocer los riesgos a que son expuestas, ni los cuidados que deben tener para evitar estos problemas. Las características generales de la población en estudio nos muestra una población de madres adolescentes muy semejantes a las descritas en otros hospitales nacionales del Ministerio de Salud7,12,22,31,38-41, resaltando el porcentaje alto de madres que aún no han concluido sus estudios (55,2%), las cuales cuentan con limitados recursos económicos (65,6%). Estas características tienden a incrementar los conflictos de la madre adolescente, ya sea con la pareja, con la familia o tanto en ella como en el recién nacido, en los aspectos médico, económico, social y/o legal42. De otro lado, ambos tendrán que ser protegidos parcialmente por la familia, ya que existe un grupo importante desprotegido de la pareja (26,2%), teniendo algunas que aceptar uniones informales como mecanismo de defensa7. Al finalizar las características de la gestación que termina, se puede observar que 74% de las madres tuvo control prenatal adecuado, cifra mayor a la encontrada en otras series7,8,20,38. Así mismo, el número de controles prenatales promedio de 5.43 es mayor al encontrado en la Maternidad de Lima y en el Hospital Arzobispo Loaysa8,30. Esto sugiere que en la actualidad se ha tomado un poco más de conciencia sobre la importancia del CPN, sobretodo si son comparadas con madres adolescentes de años previos7,8,20,38. Constatamos, además, que a pesar que el 90% de las madres se enteró que estaba embarazada durante el primer trimestre, sólo la mitad de ellas comenzó su CPN durante este período de tiempo, hecho que nos indica que, a pesar de llevar un adecuado CPN, éste comienza tardíamente. Este inicio tardío del CPN puede ser explicado por la falta de recursos económicos y/o de comprensión de los beneficios que éste les puede ofrecer31,38. Además, se describe que en las adolescentes existe la tendencia de negar, desconocer u ocultar la presencia del embarazo, ya sea por temor o vergüenza, teniendo actitudes negativas frente al médico o las instituciones de salud34,31,38. Una de las cosas que llamó la atención fue la poca asistencia de las madres a las charlas educativas pre-natales, a pesar de existir un programa implementado por el hospital para orientarlas sobre diversos tópicos relacionados a la salud reproductiva. Esta falta de asistencia se debe probablemente a que en las postas este programa de charlas no se encuentra debidamente implementado, siendo algo que debe ser promovido. Con respecto a la actitud de la madre frente al embarazo, se encontró que la mitad de los embarazos no eran deseados, cifra menor a la encontrada por otros autores11,16,32. Por otro lado, 23% tuvo un rechazo inicial al producto, actitud que luego se ve influenciada por la aceptación de su pareja y/o familia, logrando finalmente aceptarlo. Estos datos son diferentes a los encontrados por Parra, en el que la mayoría tuvo una actitud inicial de rechazo, para luego aceptarlo7. Se evidenció que en 10 casos (5,5%), la madre intentó abortarlo, en su mayoría cuando el apoyo de la pareja o familia resultó insuficiente, cifra similar a la encontrada en otros estudios7,16,43. Es así como el embarazo no deseado, complicado con la falta de apoyo psicológicas y desajustes familiares profundos13,44, sobretodo si no tiene un ingreso suficiente, lo cual evidencia la desprotección en que se encuentra la madre adolescente. En lo referente al conocimiento de métodos anticonceptivos (MAC), la mayor parte manifestó conocerlos (86,8%). Los más conocidos resultaron ser el dispositivo intrauterino (DIU), el preservativo y el ritmo. A pesar de ello, sólo 42.1% de las encuestadas manifestó haberlos utilizado en alguna oportunidad, resultados diferentes a los encontrados por Alarcón28 y Chu4. Llama la atención que, de las usuarias, 50% utilizaron métodos naturales, especialmente el ritmo, de las cuales 41% lo conocía en forma inadecuada. Esto traduce cómo, en la práctica, la paciente está desprotegida de los MAC, muchas de ellas por sentir temor, al creer que los alejan de los patrones de conducta instituidos45,46; cifras similares son encontradas en otras series38,47. Por otro lado, las dos terceras partes tenían temor al empleo de estos métodos, sobretodo de los modernos, aduciendo que son causantes de enfermedades para la madre, y los métodos fueron calificados como inseguros. Esto pone de manifiesto la imperiosa necesidad de un información veraz y oportuna a las adolescentes que inician relaciones sexuales a edades tempranas, con el fin de eliminar falsos temores y creencias. La buena aceptación de los métodos de barrera estaría en relación a la divulgación sobre prevención de la infección por el VIH, evidenciándose, además, que el incremento sexual y a disminución en el número de casos comunicados de ETS (45, 48). La mayoría mostró su conformidad con el empleo de MAC luego del alta, siendo el DIU el elegido por la mayor parte de ellas. Este resultado puede ser explicado por el hecho de que, al ser ingresadas al Servicio, son informadas sobre planificación familiar, en el que se les sugiere el empleo del dispositivo intrautrerino como método de planificación familiar, el cual es brindado en forma gratuita, hecho también verificado en otros hospitales16,45. Las fuentes principales de donde se obtuvo la información sobre planificación familiar, fueron, en orden de importancia, la escuela, los amigos y la familia, observando que 1 de cada 5 adolescentes nunca fue informada al respecto. Esto pone en evidencia que la información errada que poseen nuestras adolescentes sobre los métodos de planificación familiar muchas veces es consecuencia de los propios padres, que sienten desconfianza o temen ser indiscretos al hablar de estos tópicos a sus hijos, recibiendo los adolescentes información distorsionada a través de los amigos, quienes tampoco fueron informados adecuadamente17. Una evidencia adicional el escaso conocimiento sobre planificación familiar que poseen las adolescentes es el encontrar que en más de la mitad de las encuestadas, el tiempo transcurrido entre la primera relación sexual, y el inicio del primer embarazo fue menor a un año, cifra también encontrada por Salaverry33. Se halló, además, que la edad promedio de la primera relación sexual fue 16,04 años, dato similar27 o mayor al encontrado por otros33,39. En cuanto a los hábitos sexuales, la mayoría de las adolescentes había tenido relaciones sexuales con una sola pareja, probablemente influenciada por el temor al contagio del VIH. Un resultado interesante, fue apreciar que casi 90% de las adolescentes tenía información sobre las enfermedades de transmisión sexual, todas ellas, sin excepción, reconocieron al SIDA como un ETS, resultados más altos a los encontrados por Chu4. Manifestaron, además en su totalidad, que la principal forma de contagio del VIH era mediante las relaciones sexuales promiscuas, aunque cerca de las dos terceras partes de ellas también conocía otras vías de contagio, como el empleo de jeringas infectadas y transfusiones sanguíneas, datos similares a los encontrados por otros autores34,50. Sólo una madre, estudiante de enfermería, conocía la transmisión transplacentaria de la enfermedad. Estos resultados son explicables por la implementación de campañas informativas sobre la enfermedad del SIDA, poniendo especial énfasis en las medidas preventivas para evitar su propagación, las cuales son realizadas en Centros de Salud, Colegios, Centros Comunales y Parroquias, logrando así una difusión masiva y un gran reforzamiento. Existe un conocimiento deficiente sobre el proceso de la reproducción humana, entre la población adolescente, conociendo solamente la mitad de las encuestadas en forma adecuada el proceso de la fecundación, siendo éste, según Molina, un factor asociado a mayor riesgo de inicio de relaciones sexuales en la adolescencia51. La edad promedio a la cual se adquirió estos conocimientos fue 14,23 años, es decir, durante la adolescencia y, en casi las tres cuartas partes, estuvo a cargo de los profesores del colegio, poniendo en evidencia nuevamente el temor que existe en la familia por informar y educar a los hijos en el campo de la sexualidad, delegando la responsabilidad a los maestros, los cuales la imparten muchas veces cuando la adolescente ya ha iniciado su vida sexual activa y no conoce las consecuencias que ello le puede acarrear45. Según el grado de instrucción, se encontró que las madres con educación primaria tenían menos control prenatal, menor conocimiento de métodos anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual, SIDA y fecundación humana. Esto demuestra que la información concerniente a la sexualidad sólo es impartida en los colegios a partir de los años de secundaria. Las madres que acudieron a las charlas prenatales demostraron tener un mayor conocimiento del método del ritmo, menor temor al empleo de MAC y mayor información sobre la reproducción humana. Sin embargo, no se objetivó que supieran más sobre ETS, SIDA, ni que tuvieran mejor conocimiento del resto de métodos anticonceptivos, probablemente porque ya los conocían desde antes, por la gran difusión que existe. Esto nos hace ver la importancia de este programa, por lo cual es necesario mejorar la asistencia de las gestantes en riesgo, ya que definitivamente mejora el grado de conocimiento sobre salud reproductivas14,24,25,52. Es evidente que nuestras adolescentes no cuentan con un nivel adecuado de conocimientos en salud reproductiva, haciéndose imperiosa la necesidad de EDUCAR, mejorar el nivel de conocimientos acerca de la sexualidad y anticoncepción, así como evitar las actitudes negativas. Es fundamental implementar programas educativos, los cuales deben ser impartidos en forma temprana, que aclaren los mitos peligrosos y las falsas creencias, para que las adolescentes estén en condiciones de afrontar los cambios que se producen en esta etapa de la vida y evitar consecuencias que pueden perjudicar su desarrollo bio-psico-social. |
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