Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol.14 Nº 3 - 2001

 Pica: Un enigma aún por resolver
Wilson Ruiz-Gil

RESUMEN 
Esta es una monografía que revisa tanto la historia como el conocimiento actual que se tiene respecto al trastorno del apetito conocido como PICA. Las conclusiones resaltan las clases relaciones entre pica y el contexto sociocultural y nutricional. Asimismo propone un listado de tareas pendientes de realización con la finalidad de llegar a resolver en definitiva este enigma. La información bibliográfica rescata datos, tanto de la literatura nacional como de la internacional.

Palabras clave: Pica, alotriofagía, geofagía, Pagofagía, apetito.

INTRODUCCIÓN

La anormalidad del apetito conocida con el nombre de pica o alotriofagía, hoy todavía es un enigma para la medicina en muchos aspecto. Algunos diccionarios la definen como: "Perversión del apetito en que se apetece sustancias no comestibles"(11). En un sentido amplio se entiende como pica a aquel impulso o deseo vehemente por ingerir algún tipo especifico de sustancia que normalmente no se considera comestible o algunos alimentos en cantidades o formas inusuales. Esto crea algunas situaciones confusas(2) como el considerar como pica el comer alimentos muy especiados (malasia) o el comer abundantes lechugas (lectofagia)(3). Es pertinente mencionar los conceptos de Honorio Delgado(2) sobre el hambre y el apetito: "Distinguimos el hambre del apetito: el primero corresponde a la necesidad de alimento en lo que respecta a la cantidad; el segundo, a la preferencia o selección cualitativa de los alimentos. Las anormalidades extremas del hambre son: la anorexia y la bulimia. Las del apetito se conocen como pica."

Dependiendo del tipo de alimento o sustancia ingerida la pica toma un nombre especifico3; los mas comunes4: Geofagia o comer tierra, pagofagia o comer hielo y amilofagia o comer harina. Según la condición psicológica-siquiátrica de la persona varia la severidad del cuadro y es más extraño el objeto del apetito; así, en gestantes con anemia ferropénica suele ser frecuente la geofagia o la pagofagia4; mientras que en pacientes psiquiátricos o con IQ bajos5 no son infrecuentes la ingesta de heces (coprofagia), plásticos, hojas (foliofagia) o pinturas. Sin embargo, se dan casos muy extranos; por ejemplo, he tratado por anemia ferropenica severa a una mujer de unos treinta años, ama de casa y mentalmente normal que manifestó que consumía cada dos a cuatro días un pote de betún para zapato.

Tabla I. Variedades de pica
• Amilofagia Harinas
• Geofagia Tierra, arcilla
• Pagofagia Hielo
• Cautopirofagia Fósforos quemados
• Coniofagia Polvo de persianas
• Geomelofagia Papas
• Gooberfagia Maní
• Lectofagia Lechugas
• Litofagia Piedras
• Tricofagia Pelos
• Xilofagia Maderas
• Stachtofagia Cenizas de cigarros
• Onicofagia Uñas

RECUENTO HISTÓRICO

La primera persona que usó por primera vez la palabra PICA para referirse a este síndrome fue el médico Frances Ambrose Pare a mediados del siglo XVI, tomándolo del nombre latino de la cotorra (Pica pica) probablemente por analogía con la conducta de esta ave que suele ingerir practicamente cualquier cosa, por hambre o curiosidad.

Desde la antigüedad hasta fines del siglo XIX se han usado una serie de nombres para designar este síndrome u otros relacionados con el, tales come: mal d’stomac en Francia; erdessen, das Gelusten der Scwangern Frauen, die Schwangern Weiberlust en Alemania; y caquexia africana en Norteamérica(6).

Se conoce, que ya desde la época de los Faraones los pobladores de las riberas del Nilo comían el limo de sus orillas por considerarlo un alimento fructificante(2). En la Grecia antigua lo misma arcilla empleada para la fabricación de la cerámica conocida como de Terra Sigillata, era usada para tratar una serie de enfermedades. Se sabe que Galeno, mucho tiempo después, visitó la Isla de Lemos y llevó para Roma una buena cantidad de esta arcilla que la empleaba para tratar intoxicaciones o envenenamientos(6)

Avicena (Abu Ali ibn Sina, 980-1037 d.c.) notable medico árabe, fue el primero en mencionar los efectos benéficos de la terapia con hierro en casos de pica(6). Boezo en 1638 fue el primero en hacer una clasificación sistemática de los diferentes tipos de pica, casi siempre referidos al consumo de tierra o arcilla que en ocasiones se usaba para fines medico-curativos. Cuando el mundo europeo descubre América y expande sus viajes hacia Africa y Asia, se hace evidente que la pica y en especial la geofagia era una conducta universalmente extendida, con muchas variantes en su práctica y con diversos significados nutricionales y antropológicos.

En Norteamérica y el Caribe a fines del siglo XVIII, se reconoció un síndrome que atacaba a los esclavos que se denominó la caquexia africana y consistía en: debilidad, palidez, edema, crecimiento de hígado, bazo y nódulos linfáticos, anorexia; en fase terminal, ulceraciones de piel y finalmente la muerte. Posteriores observaciones y estudios, demostraron que la geofagia sumada a una dicta fundamentalmente a base de: puerco salado, pan de maíz y melaza (dicta pelagrogenica), era la causante del problema logrando así su corrección(6).

En el Perú al igual que en el resto de América la práctica de la geofagia está muy extendida desde antiguo. Callen y Cameron fueron los primeros en llamar la atención acerca de la posible práctica de la geofagia por parte de los antiguos habitantes de la costa peruana(7). Duccio Bonavia(8) en una investigación arqueológica hecha al norte de Lima, en un asentamiento humano de unos cinco mil anos de antigüedad, encuentra coprolitos humanos con una alta proporción de arena y tierra, reafirman-do dicha posibilidad.

Weiss(9) en un trabajo publicado en 1953, hace una detallada descripción de los conocimientos acerca de la geofagia en el Perú, menciona los hallazgos de tierras calizas comestibles en tumbas precolombinas, en recipientes muy similares a los que actualmente se usan como complemento de la coca en el "chacchado".

Resalta la diferente actitud que existió entre el conquistador Inca y el Español, mientras el primero permitió la práctica de una serie de costumbres locales, siempre y cuando se guardara obediencia al Inca; el segundo persiguió despiadadamente todo aquello que no entendía por considerarlo "demoníaco". Demás esta decir que esto ultimo no eliminó la práctica de la geofagia y que por el contrario la hizo más riesgosa.

También menciona a los cronistas y los relatos de viajeros que, en la época colonial o los primeros anos de la republica, habían recorrido el Perú dejando testimonio de la existencia de diversas formas de geofagia y de como se reprimía esta costumbre. Resalta el hecho de que en la selva amazónica no es fácil conseguir sal, ya que esta se encuentra en alejadas minas y relata su experiencia personal en el Madre de Dios(9), en donde pudo observar como grupos de aborígenes selváticos realizaban lo que era prácticamente un peregrinaje anual a la búsqueda de tierra salada en collpas ya conocidas.

Mejía Xesspe(10) en 1941 publica un trabajo titulado "Contribución al estudio de la Geofagia en el Perú" en el cual hace un recuento de las diversas publicaciones hechas acerca de la geofagia y pormenoriza las muy variadas formas y características que adquiere a lo largo de las tres regiones naturales del Perú.

INCIDENCIA DE LA PICA

Es posible establecer estadísticamente la incidencia de pica? Si consideramos que desde el diagnóstico existen dificultades para definir lo que es, se explica por que existe tanta diversidad en los datos publicados en la literatura.

El diagnóstico de pica depende sobre todo de la actitud cultural, por ejemplo: hay lugares en el mundo en donde la arcilla comestible es considerada un condimento [Perú(9),Escandinavia(2,6)] por lo tanto se trataría de una costumbre no reprochable, mientras que en otros lugares del mundo el comer: repollo credo, caracoles, hongos o langostas se consideró como pica(6).

Otros factores a tener en cuenta son las cantidades ingeridas así como del grade del "deseo vehemente" por la sustancia. No existe una clara línea divisoria entre lo normal y lo patológico, ni respecto de la edad hasta la cual se pueden considerar normales algunos preferencias alimenticias. Finalmente, para fines de estudio estadístico es necesario tener la información por boca del propio sujeto estudiado, lo que agrega un nuevo factor de confusión: la negativa a brindar la información correcta por razones de índole cultural, pudor u otras. Planteada así las limitaciones, existen en la literatura una serie dc publicaciones al respecto(6,11) a cada cual más disímil. La mayoría de estas basadas en estudios de mujeres gestantes, niños y/o poblaciones de pacientes institucionalizados (psiquiátricos o con IQ bajo), casi siempre asociados a geofagia y su probable vinculación con ferropenia.

Los porcentaje más altos de pica en general (66%), se han observado en pacientes institucionalizado(12) seguidos muy de cerca por estudios en gestantes asociados a geofagia (57%)(11), (55%)(13) o a pagofagia (60,5%)(4); sin embargo, también hay referencias de incidencia baja de pica en general, como en adolescentes gestantes (28%)(14) o en gestantes dc Arabia Saudita (8,8%)(15). Respecto a los niños la pica casi siempre es geófaga y la incidencia va desde el 73%, en una población escolar de Kenia(16), hasta un 30% en población negra americana y de 10 a 18 % en niños blancos americanos, ambas provenientes de zonas pobres(6).

ETIOLOGIA Y MECANISMOS DE LA PICA

La o las causal de la pica en general y de la geofagia en particular han sido desde antiguo, tema dc mucha controversia. Se han planteado una serie de hipótesis provenientes de: la medicina, la nutrición, la sociología, la antropología y hasta de la arqueología. A continuación se revisa las hipótesis más importantes hasta el momento.

Hipótesis nutricional

Esta plantea que la pica es generada por una deficiencia nutricional, única o múltiple y por lo tanto se puede corregir restituyendo el o los nutrientes que están en déficit. Los indicios que llevan a pensar en esta posibilidad provienen de la observación de conductas animales como: la tendencia a lamer la sal por parte de muchos animales salvajes y domésticos; la tendencia a la osteofagia (comer huesos) por parte del ganado vacuno, en especial en regiones del mundo con pocos fosfatos o cuando son alimentados con dietas pobres en fosfatos(2).

Apoyando esta posición, Weiss sostiene: "En el de la nutrición mas saben los criadores de animales que los sociólogos. Los granjeros conocen que si las conejas devoran a sus hijos en el momento del parto, es por que les falta agua o proteínas en cantidad suficiente. La misma causa tiene el canibalismo entre las gallinas y la costumbre de comer huevos revela falta de proteinas o de cal"(9)

El mismo Dr. Weiss relata además dos hechos interesantes: una experiencia personal; al inducir anemia severa en perros, con Bartonella canis, aquellos mostraron una pica múltiple y desenfrenada; el segundo es el relato de un cronista de la conquista española, Fernández de Oviedo, quien describe el apetito desenfrenada por comer cueros, maderas y otras colas, mostrado por los caballos de un grupo de exploradores que se adentraron en zonas pantanosas de la selva y llegaron al extremo de rechazar su alimento habitual y morir(9).

Lamentablemente aun en estos ejemplos con animales no se ha podido demostrar fehacientemente la relación causal entre carencia nutricional y pica; la mayoría de las evidencias son circunstanciales.

Lanzkowsky en 1959(17) propone la ferropenia como causante de la pica y en un estudio experimental demuestra que, luego de terapia intramuscular con hierro, logra mejorar los niveles metabólicos dc hierro y los niveles de hemoglobina, simultáneamente mejora o desaparece la pica. Con posterioridad a este trabajo han aparecido otros, algunos con resultados similares y otros contradictorios.

Según Danford(6), la ocurrencia de deficiencia nutricional y pica en el mismo sujeto no prueba una relación causal. La desaparición de la pica después de la terapia con hierro, en sujetos con hemoglobina muy baja, sugiere que en algunos cases podría existir una relación causal.

Pese a existir una alta incidencia de pica asociada con anemia, solo un pequeño porcentaje de anémicos muestran pica. Danford en una investigación hecha en pacientes institucionalizados(5) encuentra una marcada correlación entre pica, (específicamente geofagia) y niveles plasmáticos bajos de zinc y hierro combinados con niveles altos de cobre. Pero explica este fenómeno no como ingesta inadecuada de estos micronutrientes, sino como una consecuencia de la geofagia.

Esta última afirmación se apoya en las publicaciones provenientes del Irán(18) y Turquía(19) según las cuales el síndrome de: enanismo, hipogonadismo, anemia ferropénica y geofagia; se produce por déficit dc zinc y hierro, debido a su vez a que estos micronutrientes no se asimilan adecuadamente ya que forman complejos inabsorbibles con los fitatos y fibras presentes en las dietas fuertemente vegetarianas de esta región y agravadas por la geofagia; aunque los autores admiten que esto ultimo requiere mayores estudios.

En la misma línea de pensamiento esta la observación de Reynolds(4) quien trató pacientes con Pagofagia y anemia ferropénica, las que mejoraron luego de la terapia con hierro, tanto de la ferropenia como de la pagofagia. Estos resultados generan algunas interrogantes: Si la pica es una respuesta "fisiológica" a la falta de un nutriente, en este caso el fierro, por que la predilección por el hielo, o por que mecanismo la ferropenia inducirla la pagofagia.

Pese a esto, la abrumadora mayoría de las publicaciones están de acuerdo en aceptar a la anemia ferropénica como causante de la geofagia e incluso de algunas otras formas de pica, como la pagofagia(3). Existen reportes que apoyan el papel, como fuente de hierro, que desempeñan las arcillas comestibles en lugares donde el hierro alimenticio escasea(20,21). En otras publicaciones(21) se hace evidente la posibilidad que algunas tierras tengan suficiente cantidad de micronutrientes (Ca, P, Zn, Fe, etc) como para que tengan valor alimenticio, mientras que en otras muestras el intercambio iónico en condiciones fisiológicas podría facilitar la biodisponibilidad de estos nutrientes, pese a no tenerlos en cantidades adecuadas.

Probablemente el mejor apoyo a la teoría de la etiología ferropénica de la pica, está en el hecho repetidas veces observado de que: el cuadro de pica revierte conforme la ferropenia mejora y viceversa cuando la ferropenia se reinstala, reaparece la pica(4).

Hipótesis psicológica siquiátrica

Una serie de publicaciones(6) señalan que la Pica tendría sus raíces en una fijación infantil-mano boca-estimulado por una mala relación madre hijo; esto estaría respaldado, en los países desarrollados, por la mayor frecuencia de presentación de este fenómeno en niños con problemas de alimentación o anorexia. La alotriofagia también se ha asociado a cambios neurológicos específicos como por ejemplo: individuos con retardo mental, convulsiones, demencia senil, etc. En estos casos es donde se ven las más extrañas formas de pica(2,6).

En el caso de los retardados la frecuencia de pica varía acorde con la severidad del déficit mental, en casos leves puede ser del 10%, mientras que en los más severos puede llegar hasta el 33%(6). Delgado señala lo raro que resulta ver alotriofagia en casos de esquizofrenia o histeria, salvo en casos de manía en que puede ser un signo de debut(2).

Debido a la alta frecuencia de la alotriofagia, en especial en los países o poblaciones menos desarrollados, es poco probable que las alteraciones psicológicas o psiquiátricas individuales sean las responsables de este fenómeno.

Hipótesis antropológico-cultural

Desde la antigüedad, en la cultura grecorromana, la humanidad ha practicado la geofagia. En esas épocas las razones de esta práctica eran de tipo medico-mágico-religioso. En América, y específicamente en el Perú, la práctica de la alotriofagia se ha manifestado desde la época precolombina tanto como geofagia como por el consumo de cenizas calizas usadas conjuntamente con la coca, la llamada llipt'a o llukta(9,10).

Por distintas razones los indios Porno de California(21), los mejicanos de Oxaca y los centroamericanos(6) consumen diversas formas de arcilla. Por otro lado, la población negra del sur de los Estados Unidos desde siempre ha practicado la geofagia y se postula que esta práctica es un rezago de las costumbres traídas por sus ancestros desde Africa(6,11). Entre ellos la perpetuación de la geofagia se hace a través de las madres, quienes la inculcan a sus hijos desde pequeños y cuya práctica no es mal vista sino hasta después de alcanzar la pubertad y sólo es admitida nuevamente durante la gestación(11)

En la población negra citadina, la pica mas frecuente no es la geofagia; en este grupo son más frecuentes la pagofagia y la amilofagia. La explicación para este cambio es que la alotriofagia no seria debida a una necesidad nutricional sino mas bien una forma de relación, ancestralmente aprendida o heredada, con la tierra y que debido a que esta población no puede conseguir la forma comestible adecuada (arcilla, cenizas u otra) recurre a lo que encuentra más fácilmente en las grandes ciudades, por ejemplo, hielo, harinas, jabón, entre otras.(11).

Estudios provenientes del Africa hacen referencia a las características minerológicas, nutricionales y farmacológicas, de las tierras que ocuparon los homínidos, ancestros del Homo sapiens, Estas características son indistinguibles de las de la tierra consumida en nuestros días por los africanos actuales. Este hecho, conjuntamente con la observación de que los primates superiores no humanos tienen las mismas prácticas, sugiere que la geofagia pudo haber sido parte de las actividades de subsistencia que caracterizó a los homínidos exitosos que luego dieron origen a todos los primates(21).

De esta manera, según lo mencionado, la geofagia sería un comportamiento ancestralmente aprendido, que a través de la evolución ha determinado los hábitos dietéticos humanos(21) o lo que algunos denominan: un "vestigio paleonutricional"(22).

LA GEOFAGIA COMO TERAPIA

Ya mencionamos que desde la Grecia y Roma antigua la geofagia ha sido parte del arsenal terapéutico de los médicos, especialmente porque se le atribuían propiedades desintoxicantes y como antídotos contra envenenamientos. Estos usos se extendieron hasta bien entrada la edad moderna.

En Alemania, en 1581, se relata una historia que ilustra los usos que se hacía de la geofagia. A un prisionero condenado a morir mediante la ingesta de 6 g de cloruro de mercurio (2 g son considerados fatales), se le permitió ejercer su ultimo deseo; este pidió que le dieran a beber lo arcilla de Terra Sigillatta disuelta en vino antes de tomar el veneno; con gran sorpresa del verdugo, el condenado no murió y fue puesto en libertad(6).

Ya en nuestro siglo, Delgado(2) menciona el hecho que las mujeres egipcias embarazadas usen el limo del Nilo para contrarrestar la hiperemesis gravídica. Menciona también al investigador Wacker quien al estudiar las formas tradicionales de geofagia encuentra que: "Dichas tierras tienen la propiedad de fijar las sustancias tóxicas exógenas así como las producidas por la putrefacción en el intestino grueso y las toxinas bacterianas". Concluye que "Justifica la amplia difusión de la geofagia en el hombre ya que a lo dicho se agrega el que estimule la defecación, evite los dolores de las ulceras del estómago e intestino, mejore y acreciente el bienestar por la desintoxicación de toda clase en el tubo digestivo".

Danford(6)menciona que en ciertas zonas de Africa la práctica de la geofagia se ve estimulada per la creencia de que durante el primer trimestre de la gestación disminuye las náuseas y luego estimula la secreción Láctea.

Vermeer y Ferrell(23), en 1985, publicaron un trabajo en cl cual demuestran que las arcillas comestibles que se comercializan como medicina tradicional para las diarreas en el Africa Occidental (Nigeria, Ghana, Beni, Togo, Liberia) con el nombre de Eko o Calabar, minerológicamente son indistinguibles de la arcilla kaolínica componente del fármaco antidiarreico Kaopectate. Algunos estudios(21) demuestran que las arcillas comestibles ejercen una acción de absorción de: alcaloides, taninos, oxalatos y otros constituyentes naturales de los vegetales, que en ciertas condiciones podrían ser muy tóxicas. Además mejoran el sabor de una serie de alimentos.

Diversos tipos de tierras, consumidas tradicionalmente con ciertos tipos de papas amargas y tóxicas en norte y Sudamérica, capturan in vitro (bajo condiciones fisiológicas de pH y fuerza iónica) por cada gramo de tierra hasta 680 mg de los glucoalcaloides tóxicos característicos de estos tubérculos. Por ejemplo, en el altiplano Peruano-Boliviano se consume el chac'o o chuquisaca chac'o, una arcilla que se unta a las papas sancochada(24).

ASOCIACIONES CLÍNICAS DE LA PICA

La pica, especialmente la geofagia, esta universalmente distribuida y casi siempre asociado a los niños y las mujeres embarazadas. Cuando se describe en varones adultos casi siempre se trata de situaciones excepcionales.

Una de las asociaciones más importante encontrada de la pica ha sido con el plumbismo o intoxicación con plomo, que se ha descrito como problema de salud publica principalmente en los niños(25). Este fenómeno se presentó con mayor frecuencia cuando las pinturas que eran usadas, tanto para pintar las casas-habitación como para los muebles y enseres, tenían en su composición una buena cantidad de plomo, el cual era fácilmente ingerido por los niños pequeños mediante la pica.

Klein, en 1974(25), estimó que entre el 5 y 10% de todos los niños entre uno y cinco anos de edad tenían intoxicación por plomo. Se ha encontrado que más del 30% de los niños con pica tenían intoxicación con plomo e inversamente de 70 a 90% de los niños con plumbismo daban una historia de pica.

Los hallazgos reportados incluyen: alteraciones hematológicas, incremento serico y urinario del ácido-alfa-aminolevulinico, incremento de protoporfirinas en los eritrocitos, excreción de coproporfirinas II en la orina, niveles altos de Ph en la sangre y tejido dentario, y respuesta al test de excreción de Pb con el EDTA-cálcico. Todos estos cambios pueden aparecer antes de los síntomas que, cuando aparecen suelen ser: dolor abdominal inespecífico, anorexia, estreñimiento, gastroenteritis inespecífica y vómitos recurrentes.

Algunas publicaciones(18,19) asociaron, de manera circunstancial, la geofagia con cierto síndrome prevalente en el medio oriente caracterizado por: enanismo, hipogonadismo, anemia severa y visceromegalia asociado a deficiencia de Fe y Zn. En estos casos ha quedado claro que las dietas vegetarianas muy ricas en fitatos y fibras tienen un rol preponderante.

Una asociación muy importante de la geofagia ha sido con la parasitosis intestinal. Al respecto, Weiss(9) hace el siguiente comentario: "Para los blancos y mestizos el hábito de comer tierra, contrariamente a lo que ocurre con los indios, es un vicio y como tal se hace a ocultas. Con ello se ha aumentado los peligros y alejado las ventajas, pues se come sin selección la tierra que esta a la mano, es decir la del suelo, necesariamente infectada con gérmenes y parásitos intestinales".

Este comentario se ve reforzado por lo que expresa Vermeer(11), quien al estudiar una comunidad agrícola negra del sur de los Estados Unidos, en la que se conservan las tradiciones más o menos sin conflictos, no halla una mayor prevalencia de la parasitosis. Un fenómeno parecido ha ocurrido en el Africa rural(16). Todavía es motivo de discusión si fue la geofagia la que llevó a la parasitosis y esta derivó en ferropenia, o si la anemia ferropénica llevó a la geofagia y, posteriormente, se complicó con parasitosis. Sea cual fuere la respuesta es labor de los investigadores el romper este círculo vicioso.

Se han descrito como complicaciones raras en pica en general: la presencia de bezoares, obstrucción y/o perforación intestinal (por pequeñas piedras o trozos de metal), lesiones dentales etc, preferentemente en pacientes psiquiátricos o institucionales.

DIAGNÓSTICO DE PICA

En la actualidad, la principal herramienta para llegar al diagnóstico de la existencia de pica sigue siendo la entrevista, pero esta debe ser hecha de tal manera que no implique un juzgamiento a la actitud del sujeto(3). Es decir, es necesario ganar la confianza del entrevistado para obtener mejores repuestas; por estas mismas razones la entrevista tiene muchas limitaciones(16)

En los últimos años se han desarrollado algunos otros métodos para confirmar el diagnóstico de geofagia, el mas interesante ha sido el propuesto por Wong y Bundy(26). Ellos utilizan una técnica que permite medir en las heces la cantidad de silicatos insolubles eliminados en 24 a 48 horas, lo que representa cerca del 90% del total existente en la tierra ingerida en la última comida. Este método ha sido probado por Geissler y col. en Kenia con buenos resultados(16).

Cuando la radiología(27) es usada en casos de geofagia no es frecuente observar cuerpos extraños en las placas de estómago, debido fundamentalmente a que cuando hablamos de geofagia como problema de salud, la cantidad de tierra ingerida no es mucha. Este fenómeno no se observa muy fácilmente con las técnicas convencionales, hay que usar Kv de baja penetración, con lo cual se puede visualizar tempranamente la presencia de tierra en el estómago. En el intestino es casi imposible verlo, pero en el colon es donde mejor se puede observar el fenómeno. En contraste a voluntarios normales, los geófagos muestran un colon atónico muy semejante a lo que se ve en la enfermedad de Hirschprung.

TERAPIA PARA LA PICA

En principio la orientación que se le dará al tratamiento va a estar en función del concepto que se tenga acerca del significado de la pica, específicamente hablando, la geofagia. Si el concepto es que la geofagia es una conducta dañina para la salud y que no tiene ningún aporte al bienestar del que lo practica entonces la terapia estará dirigida principalmente en dos sentidos: Correcciones nutricionales y tratamiento psicológico/psiquiátrico para cambiar las conductas. En esta línea está Danford(6).

Del otro lado están los que creen que: en gran medida la geofagia es una respuesta ancestralmente aprendida para que los seres vivos y entre ellos el hombre, se aprovisionen de los micronutrientes que por otros medios no consiguen en su entorno ecológico. En estos casos el fenómeno se desencadena o agrava cuando existe la carencia de un oligoelemento que por lo común es el Fe o el Zn. En estos casos la terapia deberá estar dirigida a reponer la sustancia que está en déficit y luego esperar la respuesta al tratamiento.

El ejemplo más claro de este enfoque, es lo que ocurre con los pacientes con: enanismo, hipogonadismo, anemia y geofagia en el medio oriente; los que mejoran casi al 100% cuando reciben terapia de reemplazo con Fe y Zn.

De no desaparecer la geofagia, tratar de persuadir a la persona a que abandone la pica o en el peor de los casos que tome sus precauciones al consumir tierra: buscarla de zonas menos expuestas a contaminaciones (no superficiales) o cocinarlas.

Para las picas más extrañas, como son las que se ven entre pacientes psiquiátricos, se han desarrollado una serie de métodos que tienden a cambiar las conductas en estos pacientes, con resultados variados.

CONCLUSIONES

A la luz de toda esta información se puede decir que la geofagia, practicada en un contexto adecuado (como ocurre con las sociedades tradicionales), juega un rol positivo y debería observarse como una conducta humana normal. Como cualquier otro tipo de conducta, cuando se desarrolla fuera de su contexto (socioecológico) o se practica en exceso, puede llegar a ser muy dañina.


• Deberían estandarizarse las definiciones de los diversos cuadros de pica a nivel internacional.
• Aún quedan por aclarar la etiología de la pica, su relación con las carencias especificas de micro nutrientes.
• Evaluar la incidencia mediante el use de entrevistas es muy inseguro, al igual de lo qua ocurre con los alcohólicos.
• El estudio de este fenómeno tiene que ser multidisciplinario y debería incluir los aportes de la antropología, la psicología, la sociología, la medicina, la nutrición, la mineralogía, geoecología, entre otros.
• Existe una superposición de manifestaciones clínicas entre: pica, anemia ferropénica, gestación, parasitismo y plumbismo.
• La terapia nutricional debería iniciarse cuando se conozca la o las carencias y los resultados deberán documentarse sistemáticamente.

Ver bibliografía

 


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