Revista Peruana de Reumatología: Volumen 3 Nº 3, Año 1997 LIMA-PERÚ

 

Editorial

Complicaciones cardiacas en Artritis Reumatoide

José E. Chávez C.

A diferencia del compromiso articular, las complicaciones extraarticulares de la Artritis Reumatoide pueden ser fatales. La severidad y número de complicaciones varía con la duración y severidad de la enfermedad. Lo importante es saber reconocer a la Artritis Reumatoide como una enfermedad sistémica y considerar que la reacción patológica en otros órganos y tejidos es causada por el mismo fenómeno patogénico que el compromiso articular.

Dentro de las complicaciones sistémicas de la Artritis Reumatoide tenemos a las oculares (escleritis, espiescleritis y su secuela: escleromalacia), cutáneas, hematológicas (compromiso de cualquiera de las series), vasculitis (digital, púrpura palpable, mononeuritis, etc.), nódulos reumatoideos (cutáneos o sistémicos), pulmonar (pleuritis, neumonitis intersticial, fibrosis pulmonar), neurológicas (síndromes comprensivos) y entre otras, las complicaciones cardiacas (miocarditis, pericarditis, trastornos de conducción).

En este número de la revista se presenta un artículo acerca de una de las complicaciones cardiacas en la Artritis Reumatoide: derrame pericárdico, a través de un magnifico estudio clínico prospectivo realizado por el Dr. Guillermo Velarde Paredes en el Hospital Central FAP.

Recordamos que la patología cardiaca en la Artritis Reumatoide puede tomar diversas formas, dependiendo si ocurre una proliferación granulomatosa o una vasculitis. Así, el compromiso cardiaco puede ser clasificado corno: (a) pericarditis, (b) miocarditis (vasculitis o por nódulos reumatoides), (c) endocarditis, (d) defectos de conducción, (e) arteritis coronaria, (f) arteritis granulomatosa. La miocarditis es granulomatosa e intersticial, remedando histológicamente al nódulo reumatoide, con infiltración del miocardio por células mononucleares.

A veces el infiltrado puede ser de forma difusa y no de forma granulomatosa. Los defectos en la conducción, como el bloqueo aurículo-ventricular son raros y pueden ser consecuencia del compromiso granulomatoso.

Está descrito que hasta en 50% de necropsias en fallecidos portadores de artritis reumatoide se encuentra algún grado de pericarditis. Sin embargo, una pericarditis clínicamente detectable no es un evento frecuente en la práctica diaria. La Ecocardiografía mejora esta capacidad de detección de compromiso pericárdico asintomático. En un estudio reportado, 31 % de pacientes con artritis reumatoide tuvo evidencia ecografía de derrarme pericárdico. Hubo en este estudio descripción de algunos casos en que la magnitud del derrame condujo a disfunción ventricular izquierda. Está descrito que esto último ocurre en casos de pacientes corticodependientes que reducen súbitamente los corticoides.

La pericarditis se desarrolla usualmente cuando la artritis reumatoide ya está establecida, pero hay descritos casos en los cuales la pericarditis procedió al inicio del compromiso articular. La mayoría de pacientes son factor reumatoideo positivo, cerca de la mitad tiene nódulos reumatoideos y las mujeres son más afectadas que los hombres. El líquido pericárdico usualmente tiene en estos casos un bajo contenido de glucosa y un elevado contenido de proteína.

La corticoterapia, durante 4 semanas, es generalmente el tratamiento de elección. Sin embargo, debe estarse atento a la necesidad de pericardiocentesis en casos de sospecha de taponamiento cardiaco.

La pericarditis con derrarne pericárdico en la mayoría de casos es asintomática, pero en algunos casos ocurren evidencias claras de su presencia, tales como dolor torácico, frote pericárdico, cardiomegalia y taponamiento pericárdico.