Revista de Psicología - Año III Nº 5 Setiembre 1999

 

APÉNDICE I

CÓMO ELABORAR UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN EN MAESTRIA Y DOCTORADO EN PSICOLOGÍA

Mario Bulnes Bedón*, Manuel Campos Roldán**

 

El propósito de los autores de este pequeño trabajo es ofrecer a los alumnos de Maestría y Doctorado en Psicología un esquema de redacción de un proyecto de investigación, en especial, de investigación empírica. Pero no nos dirigimos exclusivamente a dicho nivel de estudios, ya que también deberán sentirse incluidos en nuestro «blanco» los propios estudiantes del Pregrado.

Creemos pertinente comenzar con delimitar la noción de «proyecto de investigación». Recuérdese que nos referimos a la investigación «empírica», vale decir, a la investigación dirigida por el control de las observaciones. Una vez hecha la delimitación expondremos el plan de nuestra exposición.

 

¿QUE ES UN PROYECTO DE INVESTIGACIÓN?

Un proyecto de investigación es definible como un plan o programa de acciones que se realizarán con el objetivo de poner a prueba la «verdad» o validez de una o más hipótesis formuladas tentativamente ante un problema planteado en él. Si escribimos en letra cursiva la palabra «realizarán», es, justamente, porque un proyecto anuncia operaciones futuras.

Esto último sitúa, ya de entrada, una exigencia que un proyecto de investigación habrá de satisfacer. Su redacción debe estar en tiempo «futuro». Además, y ya que se trata de «operaciones futuras», el que lleve a cabo la investigación difícilmente podrá estar en condiciones de adelantar que la o las hipótesis de ella se probarán con toda seguridad.

En otras palabras, el proyecto no deberá contener afirmaciones tales como «esta investigación se propone llenar un vacío en el conocimiento científico» o «esta investigación resolverá el problema de cómo lograr un manejo adecuado del estrés» o «la presente investigación se propone resolver el problema tal o cual» u otras parecidas. Con todo, si uno lo creyese así, cabría tener en cuenta que se está sentando por anticipado lo que se deberá demostrar.

Finalmente, hay otro aspecto elemental en la redacción de un proyecto: su carácter impersonal. En vez de escribir: «yo me he propuesto hacer esto o aquello» o «mi interés es determinar esto o aquello en la investigación», debe usarse el se: «Se busca tal o cual cosa» o «se persigue tal o cual objetivo», etc.

Antes de pasar al plan de nuestra exposición veamos un último planteamiento de orden conceptual. Un proyecto no es un informe: éste describe los resultados que se encontraron después de que se ejecutó aquél. Por tanto, la redacción de un «informe científico» procede en tiempo «pasado».

En resumen, tres son los requisitos que, «de entrada», tendrá que cumplir todo proyecto de investigación: 1. tiene que escribirse en tiempo futuro; 2. no debe sentar a prior¡ que esa investigación a realizar probará satisfactoriamente la o las hipótesis formuladas; y 3. no deberá redactarse en «primera persona». Ahora veamos el orden de nuestra exposición (orden que a su vez describe el de un proyecto de investigación):

a. Título del proyecto;

b. Introducción;

c. Planteamiento del problema;

d. Formulación de hipótesis; y

e. Método.

 

a. Título del proyecto de investigación

El «título» del proyecto se debe escribir al centro de la hoja. Debajo de él irá el nombre del estudiante y debajo de éste el de la Universidad. Los dos nombres se escribirán también hacia el centro de la página.

Pero lo más importante es que ese título debe indicar, en sí mismo, qué es lo que está considerado en el proyecto. Exactamente, en él debe consignarse la variable dependiente y la población estudiada. Más exactamente todavía, dado que la «variable dependiente» es una medida de conducta, lo que debe escribirse en el título no es la puntuación resultante de la medición, sino la conducta que se midió.

Por lo que toca a la «población», ésta se refiere, más bien, a una muestra de ella como «subconjunto» de la misma. Por ejemplo, sea una investigación proyectada para probar la eficacia de una terapia conductual-cognitiva en casos de depresión en personas de la tercera edad. Su título sería:

Terapia cognitiva de la depresión en personas de la tercera edad Pasemos al segundo punto.

 

b. Introducción

En la introducción se debe empezar por señalar cuál es el propósito general de la investigación. Es lo primero que se debe decir, de modo que, cualquiera que tome el proyecto y lo lea, se enterará de primera mano de qué se trata. Como aquí se anuncia la relación que se desea investigar, deberá señalarse qué motivos la justifican y qué alcances tendría.

Lo relativo a los «alcances» no implica que se pondere de antemano la investigación al extremo de decir que resolverá éstos u otros interrogantes, o que servirá no sólo para comprender sino para tratar tal o cual trastorno, etc. Sólo implica anotar qué aspectos permitiría comprender y qué repercusiones técnicas podría tener.

Todo ello puede decirse en un solo y primer párrafo. A partir de aquí empieza la introducción del proyecto. En ese momento, se especificarán los antecedentes relacionados con el problema de investigación: nombres, años y resultados.

En estos tiempos de «revolución informática» (léase p. ej. Internet) no suena muy convincente la afirmación de que nadie ha investigado sobre el problema en el que uno pensó. Los autores no desestimamos la posibilidad de que para unos u otros resulte engorroso buscar aquí y allá. Pero tampoco obviarnos que cuando se estudió psicología en todas sus ramas desde el inicio, durante y después de la carrera se estaría lo suficientemente farrúliarizado con los problemas teóricos y prácticos de la especialidad. Y ésa es una «farrúliaridad» amiga al momento de ponerse a pensar qué es lo que uno va a investigar. Pasemos al tercer punto.

 

c. Planteamiento del problema

Comúnmente se presenta el «planteamiento del problema» como un asunto de formular una «pregunta». Eso es correcto, pero a la hora de la redacción del proyecto no es necesario hacer pregunta alguna. Mejor dicho, no se exige que se haga esta pregunta: «¿Es efectiva la terapia cognitiva para la depresión en personas de la tercera edad?».

El problema es una pregunta implícita que se desprende como consecuencia lógica del análisis de los antecedentes y resultados revisados en la introducción. Como tal, se trata de un enunciado que no tiene por qué estar entre los signos de una interrogación. Por ejemplo, se puede escribir que «a partir de los resultados obtenidos en las investigaciones revisadas el problema que se plantea es si es efectiva o no la terapia cognitiva en el tratamiento de la depresión en personas de la tercera edad». Veamos ahora el cuarto Punto.

 

d. Formulación de hipótesis

Luego de plantear el problema, seguidamente se formula la hipótesis. Esto se hace de dos modos: como una hipótesis conceptual y poco después como una hipótesis experimental.

La «hipótesis conceptual» es también llamada hipótesis sustantiva. Se le da estos dos nombres porque ella proviene del marco conceptual o teórico del -autor del proyecto.

Antes de proseguir creemos conveniente ensayar algunas precisiones conceptuales. El esquema que presentamos enfoca a la investigación «empírica», es decir, a la investigación dirigida por el «control de las observaciones», tal como se señaló al comienzo. Tanto la hipótesis conceptual cuanto la hipótesis experimental son hipótesis empíricas o fácticas.

Ahora bien, «hipótesis» proviene de una palabra griega que, transliterada a nuestro idioma, es thésis, y connota a algo que se sitúa, que surge y se trae a la presencia. Una hipótesis fáctica, en ese sentido, es una tesis que «surge» como conclusión de investigaciones empíricas previas, y que se busca defender a favor de éstas o incluso rebatir en contra de ellas (cuando esto último es lo que se busca y se logra exitosamente, el estudio sentó un precedente).

Pero no toda investigación es «empírica». Como registra la experiencia de los asesores de tesis, hay quienes tratan de sostener una conclusión que no se desprende meramente de investigaciones empíricas, sino de planteamientos teóricos. Una investigación como ésa es, por definición, teórica, mas la conclusión que en ella se defiende debe probarse con una argumentación que no exige necesariamente un control de las observaciones. La forma en que se hace escapa obviamente al propósito que aquí perseguimos, de modo que su tratamiento es materia de otra discusión. Ahora distingamos entre marco conceptual, marco referencial y marco teórico.

En un proyecto de investigación, como en una tesis, el marco conceptual lo conforma una estructura de definiciones organizadas u ordenadas como contexto terminológico. Por su parte, marco referencial es ese conjunto de investigaciones anteriormente revisadas con respecto al estudio proyectado. A su turno, el marco teórico es la teoría que sustenta a la o las hipótesis formuladas. Veamos ahora las hipótesis conceptual y experimental.

Nuestra «hipótesis conceptual» predice que la «terapia cognitiva» es efectiva en el tratamiento de la depresión en personas de la tercera edad. Pero lo enuncia sólo de manera general, esto es, sin precisar medidas ni operaciones. Por ej.: «La hipótesis conceptual de la presente investigación es que es efectiva la terapia cognitiva de la depresión en personas de la tercera edad», no dice cómo se determinará la eficacia de dicha modalidad psicoterapéutica. Esto es Posible recién a partir de la hipótesis experimental.

La «hipótesis experimental» es una versión operacional de la hipótesis conceptual, pues especifica qué operaciones de medida y estadísticas mostrarán la prueba de la primera. Esto se hace previa definición operacional de las variables independiente y dependiente.

Elegiremos la «restructuración cognitiva» como variable independiente (VI) porque se le postula como efectiva en el tratamiento de la depresión. Su definición operacional está en función de las «operaciones» que en ella se realizan. Se caracteriza grosso modo por una búsqueda de modificación de las creencias que sustentan el comportamiento depresivo. Se busca que el sujeto reevalúe sus logros durante su vida, de modo que, sobre este balance, aprecie de forma más positiva sus realizaciones.

La VD, como se dijo, es una «medida de conducta». Ésta estaría representada por las puntuaciones obtenidas por los sujetos de la muestra en la Escala de depresión de Zung. Ya estaríamos entonces en condiciones de enunciar la hipótesis experimental. Su fórmula seda: «Las personas de la tercera edad sometidas a restructuración cognitiva durante un lapso de veinte sesiones interdiarias obtendrán, en promedio, una puntuación más baja en la Escala de depresión de Zung que las que no fueron tratadas con esa técnica».

Ésta será la hipótesis de trabajo. Podría confrontarse su prueba con una hipótesis nula (H0), que haría de aquélla una hipótesis alterna (Ha).

H0 tendría esta fórmula: «Las personas de tercera edad tratadas con restructuración cognitiva durante un lapso de veinte sesiones interdiarias obtendrán igual puntaje en la Escala de depresión de Zung que las personas que no fueron sometidas a esa técnica». En otras palabras, una HO predice una igualdad de puntuaciones entre dos muestras y, en ese sentido, «artula» a una H a , que más bien afirma diferencias de puntuaciones. Por ende, HO no es una mera «negación» de Ha . Examinemos finalmente el quinto punto del proyecto, es decir, el «método».

 

e. Método

El método anunciado por el proyecto comprendería siete aspectos:

1. El diseño de muestreo de los sujetos.

2. Especificación del diseño de investigación.

3. Materiales.

4. Procedimiento.

5. Control de varianza secundaria y de error.

6. Medidas de la VD; y

7. Pruebas estadísticas.

(1) atañe a la descripción de la técnica con la que se reclutarán los sujetos y a la cantidad de éstos. El diseño de muestreo o es probabilístico o es noprobabilístico. En el caso propuesto el diseño sería no-probabilístico, ya que la muestra está disponible en un servicio geriátrico. (Un diseño probabilístico -el más socorrido y artesanal- es el de selección de sujetos por el lanzamiento de una moneda al aire y es requisito de la investigación experimental).

(2) corresponde a la determinación del tipo de investigación implicado en el proyecto. Una investigación es experimental sólo si reúne dos condiciones: a. si hay al menos una VI activa, esto es, al menos una variable manipulable; y b. si los sujetos se asignan al azar a los grupos de trabajo.

(3) concierne a la descripción de los materiales que se usarán en la investigación. En el proyecto ejemplificado se trata de una prueba de lápiz y papel, como es la Escala de depresión de Zung. En (4) se describe secuencialmente las etapas por las cuales se llevará a cabo el estudio: la especificación del lugar de donde se extrajo la muestra; la información previa que se dio a los sujetos; cuándo y cómo se les sometió a la técnica.

(5) precisa cómo se controlarán las variables extrañas y como se reducirá la varianza de error o azar. En relación al control de varianza secundaria, se especificará si se aleatorizarán o no las muestras (cosa requerida en especial en un diseño experimental). Se indicará además qué otras variables extrañas habría y cómo se preverá su control.

(6) y (7) constituyen una sección aparte del análisis estadístico de los datos. (6) especificará la medición y la representación de la VD. (7) indicará el tipo de evaluación estadística de los resultados.

Ese sería, pues, el orden y la forma en que se debiera redactar un proyecto de investigación. Para concluir, un par de observaciones finales:

1.° OBSERVACIÓN FINAL: Aquí hemos consignado un orden. Ése es el que debe seguirse, y sin necesidad de escribirlo como un «guión» subtitulado. Basta seguir ese orden. Se reconoce la sección del método cuando en el proyecto escrito se lee, luego de la introducción (palabra que tampoco es necesario escribir) y hacia el centro de la hoja: «MÉTODO». Nada mas.

2.a OBSERVACIÓN FINAL: No olvidarse de que, al término del proyecto, se debe señalar las referencias bibliográficas de la siguiente forma (previa «sangría francesa»):

Apellido del autor o autores, inicial del nombre (año). Título de la investigación o libro en cursiva. Lugar y editorial, Si se trata de un artículo dentro de una revista, se escribirá el título del artículo en letra normal y el nombre de la revista en letra cursiva, indicándose el volumen y número de la misma.

Esperamos haber sido claros en nuestra reseña de pautas para redactar un proyecto de investigación empírica. La consulta en o fuera de clases complementará el propósito perseguido.

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*Director de la Unidad de Postgrado. Facultad de Psicología UNMSM.
**Profesor Auxiliar de la Facultad de Psicología UNMSM.