Revista de Psicología - Vol. I Nº 1 Julio 1997

 

HISTORIA DE LA SOCIEDAD PERUANA DE PSICOLOGÍA

Carlos Ponce Díaz

 

En el contexto de la comunidad psicológica nacional, se conoce que el origen del Colegio de Psicólogos del Perú, tiene como antecedente histórico, la Sociedad Peruana de Psicología.

Dicha institución fue fundada en 1954, y aunque no se ha logrado ubicar el paradero del acta de su creación, los psicólogos peruanos contemporáneos sabemos que en su constitución no participaron psicólogos profesionales toda vez que la primera sección de Psicología en el Perú, se crea recién en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1955, es decir tres años después; y el primer título profesional es otorgado ocho años después, en 1962, al psicólogo Luis Estrada de los Ríos.

En buena cuenta, dicha Sociedad se crea sin Psicólogos y bajo el amparo de los Filósofos; Psiquiatras; Neurólogos y Educadores, entre otros profesionales, los cuales asumieron el liderazgo en la carrera y efectuaron una labor multidisciplinaria organizando eventos diversos. Esta situación se mantuvo durante varios años; y, es recién a principios de la década de los 70, con la incorporación de grupos numerosos de psicólogos titulados y Bachilleres en la especialidad, que se van a producir cambios significativos que generarían una Sociedad Peruana de Psicología constituida predominantemente por colegas psicólogos. Es por esta razón, que podríamos dividir la existencia de la Sociedad Peruana de Psicología (desactivada desde 1980), en dos grandes períodos:

a) 1954-1970, etapa en que el control de la institución depende predominantemente de profesionales afines a la psicología. Este período histórico tiene quizás su momento más importante en la organización del X Congreso Interamericano de Psicología, celebrado en Lima del 03 al 07 de abril de 1966 en la Facultad de Medicina de San Fernando, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, al cual asistieron aproximadamente 460 participantes (todo un récord para dicha época).

La presidencia de dicho evento estuvo a cargo del Doctor Carlos Alberto Seguin; y la Vicepresidencia recayó en el Doctor Segisfredo Luza, ambos médicos, psiquiatras. Cabe recordar también que el alcalde de Lima, Dr. Luis Bedoya Reyes, dio la bienvenida y saludó a los congresistas a nombre de la ciudad. En dicha oportunidad, los psicólogos profesionales peruanos de la época que participaron en la conducción de dicho evento académico, lo hicieron en cargos de menor jerarquía que los especialistas de otras áreas, mencionados en los párrafos anteriores. Asimismo, debemos informar que dicho Congreso fue parcialmente respaldado por el Instituto Nacional para la Salud Mental del Departamento de Salubridad de los Estados Unidos; este apoyo, hizo posible no solamente la organización del evento, sino que facilitó la participación de distinguidos psicólogos de América Latina. Por ello para los psicólogos y estudiantes de la época fue significativo, en algunos casos, apreciar las exposiciones y en otros, escuchar referencias de distinguidos colegas de talla internacional tales como: Wayne Holtzman (Universidad de Texas), Arrigo Angelini (Universidad de Sao Paulo), Starke R. Hathaway (Vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Psicología), Carl F. Hereford (Universidad de Texas), Mauricio Knobel (Universidad Nacional de la Plata), Carlos E. Malgrat, Rogelio Díaz Guerrero, Otto Klinnenberg; entre otros. así como también escuchar las exposiciones de colegas nacionales tales como: Raúl Gonzáles Moreyra, Reynaldo Alarcón Napurí, Federico León, Carlos Franco, Alejandrino Maguiña, entre otros.

Creemos finalmente, que esta experiencia internacional tuvo efectos muy positivos en la incipiente psicología peruana en la medida que incentivo el intercambio de conocimiento; se innovaron técnicas y métodos; se fomentaron los trabajos de investigación con la profesión, que más adelante daría sus frutos. Para terminar esta referencia, debemos mencionar que gracias al apoyo señalado anteriormente y a la colaboración de la editora Trillas S.A., fue posible la publicación de las memorias respectivas que fueron tituladas Aportaciones de la psicología a la investigación transcultural, 1967, gracias a la compilación realizada por Carl F. Hereford y Luz Natalicio. (Esta publicación constituye el hito a partir del cual, dicha editorial iniciaría una producción masiva de textos de psicología que la han convertido en una de las más importantes en el idioma español.

b) 1971 - 1980, constituye un período de significativos cambios en la Sociedad Peruana de Psicología, cuyo control y liderazgo fue asumido gradualmente por psicólogos en procesos electorales poco concurridos. Sin embargo, los psicólogos responsables del nivel directriz promueven una serie de actividades que son informadas en un Boletín que era editado trimestralmente y que constituyó por muchos años el órgano oficial de difusión en nuestra especialidad. En este período inicial de modificaciones debemos citar al Presidente de la Sociedad en dicha época, el Dr. Luis Estrada de los Rios; y al Secretario Dr. Anal Fairlie Altez. Ya en esos tiempos el mayor interés de los psicólogos se orientaba a la creación del Colegio de Psicólogos del Perú; inclusive sobre el particular, se realizan dos conferencias a modo de fórum en el Auditorium de la Biblioteca Nacional en 1972, y en las cuales se informa sobre el estado del ejercicio profesional y su status legal en otros países como punto de referencia, así como se establecen algunos lineamientos sobre el contenido que podría tener la Ley que ampare la actividad profesional. Luego de esta experiencia, la Directiva organiza la Primera Convención de Psicólogos Profesionales del Perú en los claustros del Convento de Santo Domingo, y, en la que se unifican criterios y se formula el primer anteproyecto de ley que se da cuenta en uno de los números del Boletín de la Sociedad Peruana de Psicología. Es en estas condiciones de cambios inminentes y de desarrollo de la psicología que en 1973, con ocasión de la convocatoria a elecciones de renovación de Junta Directiva en la Sociedad Peruana de Psicología, se producen las primeras reuniones masivas de psicólogos que finalmente conllevan a la presentación de dos listas de candidatos: una de ellas estuvo presidida por la Dra. Rosario Pánez de Silva y la otra por el Dr. Reynaldo Alarcón Napurí. Esta última sería la ganadora - por escaso margen- , de dicho proceso electoral para el período 1974 - 1976.

Al analizar la confrontación amical y fraterna entre colegas, que se produjo en aquella ocasión, no cabe duda que, en esa experiencia electoral, compitieron por primera vez a nivel institucional los herederos de dos corrientes que marcaron el inicio de la psicología en el Perú: los psicólogos que se formaron en la línea subjetiva, dinámica, que proviene del insigne Dr. Honorio Delgado y que se afincó predominantemente en la Pontificia Universidad Católica y que representaba el grupo presidido por la candidata Dra. Rosario Pánez; y, de otro lado, los psicólogos que se formaron en la línea objetiva; cuantitativa; que proviene del Psicólogo Alemán Walter Blumenfeld y que estuvo representado por el liderazgo del Dr. Reynaldo Alarcón. Inclusive independientemente de dicho proceso, creemos que la Psicología Peruana resultó beneficiada por cuanto se estrecharon vínculos y se trazaron propósitos, que posteriormente llevarían a acciones diversas y exitosas para la institución.

Sobre el particular, consideramos que la actividad más importante de las muchas que realizó la junta directiva de la Sociedad Peruana de Psicología para el período 1974-1976, fue la realización del Primer Congreso Peruano de Psicología llevado a cabo del 1 al 5 de diciembre de 1975 en los claustros del Convento de Santo Domingo. Los trabajos que se presentaron en dicha oportunidad constituyeron una muestra representativa del estado de la Psicología en ese momento del devenir histórico, en sus aspectos de ciencia y de profesión y quedó claro ya, desde 1975 que ambas dimensiones se desenvolvían sólidamente, armoniosamente. Las conclusiones mas importantes de dicho evento académico fueron:

A. El movimiento psicológico peruano está cubriendo el mayor número de áreas de la Psicología Aplicada, con mayor énfasis en Clínica y en menor medida en Psicología Industrial.

B. Los trabajos están orientados predominantemente a la investigación aplicada y, en mínimo grado, a la investigación fundamental.

C. Las investigaciones presentadas son fundamentalmente correlacionales o descriptivas, no se han presentado investigaciones experimentales en el sentido riguroso del término.

D. En la recolección de datos se utilizan tests psicológicos- psicométricos y proyectivos; escalas de actitudes; inventarios, encuestas y materiales similares. No se han presentado estudios con instrumental de laboratorio.

E. Todos los trabajos presentados tienen como objeto de estudio al hombre, es decir, el problema de los psicólogos peruanos es fundamentalmente el hombre.

Cabe mencionar que en este evento, un tópico que mereció especial reflexión fue el referente al aporte de la psicología al desarrollo y cambio social, muy a propósito de la preocupación de los psicólogos de la época sobre los cambios estructurales que se operaban en el país, por ello; se hablaba de una psicología diseñada para el cambio social, comprometida con nuestra realidad psicosocial y orientada a investigar multidisciplinariamente, las variables que condicionan el comportamiento del hombre peruano: subalimentación; economía de pobreza; exclusión cultural; promiscuidad; desniveles socio económicos y otros factores que operan negativamente sobre su conducta configurando una realidad alienante que constituye el marco donde se desenvuelve la vida psicológica del hombre peruano.

Creemos que, a partir de este congreso llevado a cabo única y exclusivamente por psicólogos, sin respaldo ni apoyo económico alguno, la profesión demostró ante la opinión pública nacional, no sólo sus avances en las diversas áreas de especialidad y temáticas diversas, sino que estaba en condiciones de poder asumir con éxito tareas de mayor envergadura.

Por otra parte, la institución pudo por primera vez alquilar un local en el centro del distrito de Miraflores y adquirir materiales de oficina, que facilitaron las reuniones científico- académicas y los contactos entre colegas y multidisciplinarios.

Finalmente, la junta directiva de la Sociedad Peruana de Psicología estimó conveniente la publicación de las Memorias del Primer Congreso Peruano, con el título de La investigación psicológica en el Perú (1976), texto que consta de más de 550 páginas y cuyos editores fueron: Reynaldo Alarcón, José Infante, Carlos Ponce y Américo Bibolini. Cabe mencionar que en la actualidad dicha publicación es un documento de gran valor histórico ya que constituye la única memoria que se ha publicado de un Congreso Nacional de Psicología.

A comienzos de 1976 una nueva junta directiva presidida por el colega José Anicama asume los destinos de la Sociedad Peruana de Psicología, en un período sumamente difícil y de crisis política en el País, el cual estimamos genera incertidumbre de parte de muchos colegas directivos que se alejan voluntariamente de la institución, hechos que fueron disminuyendo las convocatorias; las propuestas a eventos diversos, hasta caer finalmente en la inactividad. No obstante ello, algunos directivos trataron de «reflotarla», o en todo caso, siguieron trabajando permanentemente para constituir el Colegio de Psicólogos, entre ellos podemos citar a Roberto Lerner, Alvaro Gonzáles, Cecilia Thorne de Trelles, David Jáuregui, entre otros, los cuales luego de varios años vieron cristalizadas sus inquietudes, es decir, la lucha no había sido en vano, y, en las postrimerias del gobierno militar - 2.ª fase- el general Francisco Morales Bermúdez emite, un 30 de abril de 1980 el Decreto 23019 con el cual quedo definitivamente reconocida la profesión en el país.

 

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