Ginecología y Obstetricia - Vol. 44 Nº3 Octubre 1998

 

ABSTRACTOS

 

  • Addor V, Santos Eggimann B, Fawer CL, Paccaud F Calame A. Impacto de los tratamientos de infertilidad en la salud de los recién nacidos [Impact of infertility treatments on the health of newborns]. Fertil Steril 1998 69(2): 210-5.

AB: OBJETIVO: Estimar el empleo de tratamientos de infertilidad en la población general y su asociasión con la salud neonatal. DISEÑ0: Estudio transversal, basada en la población. LUGAR: Canton de Vaud, Suiza; Estudio del Desarrollo de los Recién Nacidos, un estudio prospectivo de enfermedades crónicas de la niñez. PACIENTES: Seis mil cuatrocientos setentisiete recién nacidos vivos (6,379 embarazos) nacidos de residentes de Vaud en los 19 hospitales de maternidad entre 1993 y 1994. PRINCIPALES MEDIDAS DE RESULTADOS Morbilidad neonatal, multiplicidad, peso bajo al nacer prematuridad, retardo de crecimiento intrauterino, transferencia a cuidados intensivos y estadía hospitalaria Resultados: Se informó de tratamiento de infertilidad en 2,1% de los embarazos (129 mujeres, 148 recién nacidos), que se asoció significativamente a resultados adversos. Los riesgos atribuibles a la población variaron de 3% a 20%. Los resultados en gemelares no variaron, a pesar de que sus madres fueran tratadas por infertilidad. Entre los fetos únicos, solamente el peso bajo al nacer fue significativamente más frecuente cuando se empleó tratamientos para infertilidad. Los odds ratios no ajustados para morbilidad neonatal fueron significativos sólo para embarazos múltiples (2,56; 95% intervalo de confianza 1,21-5,42). Esta asociación no fue influenciada por las características maternas y desaparecieron después de controlar el sexo, la edad gestacional y el peso al nacer. CONCLUSIONES: Un efecto de los tratamientos por infertilidad sobre la morbilidad neonatal no puede ser descartado, pero el mayor impacto parecía ser mediado por la multiplicidad y la prematuridad. Reducir el número de embarazos múltiples inducidos médicamente es la medida preventiva más efectiva de morbilidad neonatal relacionada a tratamientos por infertilidad. Se requiere estudios con seguimiento.

 

  • Kallan JE. Reexamen del intervalo intergenésico y los resultados neonatales subsiguientes: evidencia de historias de muertes relacionadas al nacer o infantil en EU de A [Reexamination of interpregnancy intervals and subsequent birth outcomes: evidence from U.S. linked birth/infant death records]. Soc Biol 1997; 44(3-4): 205 12.

AB: Este estudio examina los efectos netos del intervalo intergenésico (periodo de un nacimiento al siguiente embarazo) sobre los riesgos de nacimiento pretérmino, retardo de crecimiento intrauterino y mortalidad infantil, para negros y blancos separadamente, empleando datos de archivos de Muerte Asociada al Nacer-Infantil de 1991, EE. UU. de A. Los resultados muestran que los intervalos cortos (menos de 7 meses) y largos (61+ meses) entre embarazos aumentan el riesgo de parto pretérmino y retardo de crecimiento intrauterino para ambos grupos raciales, aunque el aumento del riesgo de generalmente menor de 30 por ciento. Los intervalo cortos también aumentan (ligeramente) el riesgo de mortalidad infantil, después de controlar por peso a nacimiento y edad gestacional.

 

  • Jain L. Efecto de la hipertensión inducida por el embarazo y de la hipertensión crónica en el resultado obstétrico [Effect of pregnancy-induced and chroni hypertension on pregnancy outcome]. J Perinatol 1997 17(6): 425-7.

AB: OBJETIVOS: Comparar el impacto de la hipertensión inducida por el embarazo (HIE) y la hipertensión crónica (HQ sobre el resultado obstétrico. DISEÑO DEL ESTUDIO: Estudio retrospectivo de los datos de una base de datos perinatal grande con 109 428 partos consecutivos de 1982 a 1987. RESULTADOS: De 109 428 mujeres que dieron a luz en este período, 8019 (7,3%) fueron hipertensas. El grupo de hipertensión incluyó 5971 (74,5%) con HIE y 2048 (25,5%) con HC. La hipertensión se asoció con un mayor riesgo significativo de resultados obstétricos adversos. Comparada con la HIE, La HC tenía más probabilidad de resultado adverso, mostrando aumento del odds ratio (OR) para muerte fetal (OR, 1,9 para HIE, 2,9 para HC), prematuridad (OR, 1,6 para HIE, 1,8 para HC) y retardo de crecimiento intrauterino (OR 2,8 para HIE, 3,7 para HC). La hipertensión crónica se asoció con una reducción de 184 g en peso al nacer comparado con reducción de 168 g con la HIE. Las madres con HC tenían más posibilidad de ser negras (HC, 50,1%; HIE, 40,2%), recibir asistencia pública (HC, 41,6%; HIE, 34,5%) y no tener control prenatal (HC, 3,2%; HIE, 2,1%). CONCLUSIONES: En este estudio poblacional, la hipertensión durante el embarazo se asoció con aumento significativo de la morbilidad y mortalidad. Las mujeres con hipertensión crónica tienen mayor riesgo de resultado adverso que aquellas con hipertensión inducida por el embarazo.

 

  • Rai R, Regan L. Complicaciones obstétricas de los anticuerpos antifosfolipídicos [Obstetrics complications of antiphospholipid antibodies]. Curr Opin Obstet Gynecol 1997; 9(6): 387-90.

AB: Los embarazos que ocurren en mujeres con anticuerpos antifosfolipídicos tienen mayor riesgo significativo de aborto, prematuridad, retardo de crecimiento intrauterino y preeclampsia. Estudios sobre las bases patológicas de estos trastornos sugieren que los anticuerpos antifosfolipídicos alteran la implantación embrionaria y en gestaciones más tardías causan trombosis de la vasculatura uteroplacentaria. Esto ofrece una base racional para la tromboprofilaxis durante el embarazo.

 

  • Francois I, de Zegher F, Spiessens C, D'Hooghe T, Varderschueren D. Peso bajo al nacer y subfertilidad masculina subsiguiente [Low birth weight and subsequent male subfertility]; Pediatr Res 1997; 42(6): 899-901.

AB: La subfertilidad masculina generalmente queda sin explicación. Anteriormente se ha asociado el retardo de crecimiento intrauterino severo al hipogonadismo hipergonadotrópico. Hemos examinado si el crecimiento fetal reducido, determinado por el peso bajo al nacer, se asocia posteriormente en la vida con subfertilidad masculina inexplicada. Se obtuvo el peso al nacer y la edad gestacional por cuestionario de parejas masculinas de parejas con subfertilidad y se les transformó en puntajes de DS del peso al nacer. Los hombres con espermatogramas normales (n-128) tenían un puntaje medio del peso bajo al nacer DS de 0,0 (P25-P75 rango: -0,7 a 1,0), comparable al de hombres con subfertilidad explicada (n=28), y mayores (p=0,012) que aquellos de hombres con subfertilidad inexplicada (n=32; mediana -0,5 puntaje DS; P25-P75 rango: -0,9 a -0,1). Estos resultados extienden la relación entre crecimiento fetal reducido y subfertilidad masculina a un rango de peso al nacer que está dentro de la normalidad. El mecanismo fisiopatológico que gobierna esta asociación queda sin descubrir, por ahora.

 

  • Zhang L. Efectos de preparaciones de ácidos grasos esenciales en el tratamiento del retardo de crecimiento intrauterino [The effects of essential fatty acids preparation in the treatment of intrauterine growth retardation]. Am J Perinatol 1997; 14(9): 535-7.

AB: Se administró un tratamiento, de infusión intravenosa de glucosa, aminoácidos y emulsión enriquecida con ácidos grasos esenciales (AGEs), ácidos linoléico y linolénico, a 30 gestantes con retardo de crecimiento intrauterino (RCIU) y 28 casos no tratados con AGEs Como controles. Hubo una ganancia importante en el diámetro biparietal fetal (DBP) y en el peso estimado del grupo control. El peso medio al nacer fue significativamente diferente en los dos grupos. El DBP fetal aumentó mucho más en pacientes tratados con AGEs a las 28 a 34 semanas de gestación que en los tratados a las 34 1/7 a 37 semanas, lo que indica que el inicio temprano del suplemento de ácidos grasos n-3 y n-6 a madres con RCIU puede corregir la deficiencia de AGEs inducida por el embarazo y la malnutrición maternofetal, lo cual demuestra la regularización del crecimiento fetal en el cerebro y el cuerpo total.

 

  • Zamudio S, Leslie KK, White M, Hagerman DD, Moore LG. Concentraciones séricas bajas en estradiol y altas en progesterona caracterizan los embarazos con hipertensión en la altura [Low serum estradiol and high serum progesterone concentrations characterize hypertensive pregnancies at high altitude]. j Soc Gynecol Investig 1994; 1(3): 197-205.

AB: OBJETIVO: El retardo de crecimiento y la preeclampsia son más comunes en la altura que en la altitud baja. Debido a que se ha asociado perfiles hormonales alterados con estos trastornos, nos preguntamos si las concentraciones hormonales esteroides placentarias se alteraban durante el embarazo en la altura. MÉTODOS: Medimos progesterona, estradiol no conjugado y estriol (por radioinmunoensayo) en las semanas 20, 30 y 36 del embarazo en 18 mujeres de altitud baja (1600 m) y 40 mujeres de la altura (3100 M). RESULTADOS: En la semana 36 de embarazo, las mujeres a 3100 m tenían menores concentraciones de estradiol comparadas con las de 1600 m, y menores concentraciones de estriol y mayores de progesterona como resultado, la relación progesterona/estradiol era mayor en las mujeres de altura versus las de altitud baja.

El estradiol cayó entre las semanas 30 y 3ó en las mujeres que desarrollaron hipertensión transitoria o preeclampsia. La caída en estradiol se acompañó de un aumento importante en las concentraciones de progesterona entre las mujeres preeclámpticas. A los 3100 m, el estradiol se correlacionó negativamente (r = 0,37, P < 0,05) y la progesterona positivamente (r = 0,46, P < 0,05) con la presión arterial media a las 36 semanas de embarazo. CONCLUSIONES: Especulemos que la presión de oxigeno (P02) placentaria reducida en la altura puede disminuir la actividad de la aromatasa placentaria y como tal disminuir las concentraciones de estradiol y estriol. El factor(es) responsable para el aumento de progesterona es desconocido. Posiblemente, la progesterona alta en relación al estradiol contribuya al desarrollo de la preeclampsia en la altura.

 

  • Harding JE, Bauer Mk, Kimble RM. Terapia antenatal en el retardo de crecimiento intrauterino [Antenatal therapy for intrauterine growth retardation]. Acta Pediatr Suppl 1997; 423: 196-200; discusión 201.

AB: Actualmente no existe una terapia antenatal efectiva para el retardo de crecimiento intrauterino (RCIU). Aunque el feto con RCIU está desnutrido en el útero y ha habido muchos intentos de tratar el RCIU con suplementos nutricionales, la mayoría de estudios han sido controlados pobremente y no hay evidencia a la fecha que los nutrientes suplementarios pueden revertir el proceso de RCIU una vez que se ha establecido. La suplementación con nutrientes tiene también riesgos potenciales y posiblemente se requiere una combinación de nutrientes. Acercamientos alternativos de terapia antenatal para el RCIU que prometen beneficio incluyen el tratamiento con hormona de crecimiento fetal y con el factor I de crecimiento similar a la insulina. Los suplementos con hormonas fetales y maternas pueden también ser útiles en el RCIU al mejorar la función placentaria y el suplemento de sustrato fetal. La suplementación fetal enteral por administración de factores de crecimiento y/o nutrientes en el liquido amniótico puede también probar ser efectiva y clínicamente posible. Parece que una combinación de ellas sea requerida antes de que se logre una terapia efectiva para el RCIU in útero.

 

  • Norman JE, Cameron IT. Óxido nítrico en el útero humano [Nitric oxide in the human uterus]. Rev Reprod 1999; IM: 61-8.

AB: El óxido nítrico (ON) juega un rol crucial en muchos sistemas biológicos. Evidencia reciente indica que el ON se encuentra en el Otero humano. Durante el embarazo se produce en la placenta, la decidua y el miometrio. En la no gestante, la sintasa del óxido nítrico, la enzima que cataliza la producción de ON, ha sido identificada en el miometrio y el endometrio. Los roles potenciales del ON en el útero humano son especulativos, pero incluyen vasodilatación (tanto antes de la implantación como en la circulación uteroplacentaria y sistémica durante el embarazo), inhibición de la activación plaquetaria durante la menstruación y la supresión de la contractibilidad miometrial durante el embarazo. El óxido nítrico también puede estar involucrado en la patología uterina. La producción excesiva de ON por el útero durante la menstruación podría ocasionar hemorragia. Durante el embarazo, una modificación en la producción de ON puede estar comprometida en la preeclampsia, y los estudios en animales han mostrado que la inhibición de la producción de ON lleva al retardo de crecimiento intrauterino. Si el rol de ON en estos trastornos uterinos es confirmado, la modificación farmacológica de la actividad del ON puede llevar a aplicaciones terapéuticas novedosas. Sin embargo, aún se requiere trabajo extenso antes de que tales tratamientos puedan ser introducidos en la práctica clínica.

 

  • Faxen M, Nasiell J, Lunell NO, Blanck A. Diferencias en la expresión de mARN de la endoletina-1, c-fos y c-jun en placentas de embarazos normales y embarazos complicados con preeclampsia y/o retardo de crecimiento intrauterino [Differences in mRNA expression of endothelin-1, c-fos and c-jun in placentas from normal pregnancies complicated with preeclampsia and/or intrauterine growth retardation Gynecol Obstet Invest 1997; 44(2): 93-6.

AB: Se ha sugerido que un defecto en la función placentaria se asocia con la preeclampsia (PE), con o sin retardo de crecimiento intrauterino concominante (RCIU), y con el RCIU como entidad aislada. Hemos querido comparar la expresión de mRNA de protooncogenes relacionados al crecimiento c-fos y c-jun y de la sustancia vasoconstrictora y factor de crecimiento denominada endotelina-1 (ET-1) en placentas de embarazos normales con aquella que ocurre en PE y RCIU. La expresión mRNA de c-jun fue significativamente mayor en todos los grupos de embarazos complicados, mientras que la ET-1 y la expresión mRNA de c-fos fue significativamente mayor sólo en el grupo con RCIU. Estos resultados respaldan el concepto de que una expresión mRNA placentaria aberrante de la ET-1 y los genes c-fos y c-jun es parte de un patrón alterado de expresión génica en embarazos patológicos.

 

  • Rey E, LeLorier J, Burgess E, Lange IR, Leduc L. Informe de la Conferencia de Consenso de la Sociedad Canadiense de Hipertensión: 3. Tratamiento farmacológico de los trastornos hipertensivos durante el embarazo [Report of the Canadian Hypertension Society Consensus Conference: 3. Pharmacologic treatment of hypertensive disordes in pregnancy]. CMAJ 1997; 157(9) 1245-54,

AB: OBJETIVO: Proveer a los médicos canadienses guías basadas en la evidencia para el tratamiento farmacológico de trastornos hipertensivos en el embarazo. OPCIONES: Ausencia de medicación o tratamiento con drogas antihipertensivas o anticonvulsionantes.

RESULTADOS: Prevención de complicaciones materna y prevención de complicaciones y muertes perinatales EVIDENCIA: Artículos pertinentes publicados desde 196 a setiembre 1996 obtenidos del Módulo de Embarazo Partos de la Base de Datos Cochrane de las Revisiones Sistemáticas y del MEDLINE; artículos adicionales fue ron obtenidos por búsqueda manual de bibliografías además se contó con la opinión de expertos. Las recomendaciones fueron graduadas de acuerdo a niveles de evidencia. VALORES: Se valoró equitativamente el bien estar materno y fetal, con la convicción de que los efectos secundarios del tratamiento se minimizarían. BENEFICIOS, DAÑOS Y COSTOS: Reducción en la tasa de resultados perinatales adversos, incluyendo la muerte Efectos colaterales potenciales de las drogas antihipertensivas incluyen la hipoperfusión placentaria retardo de crecimiento intrauterino y efectos a largo plazo del niño. Recomendaciones: Una presión sistólica mayor de 169 mm Hg o una diastólica mayor de 109 mm Hg en una mujer gestante debe ser considerada una emergencia y se debe comenzar tratamiento farmacológico con hidralazina, labetalol o nifedipino De otra manera, los parámetros para comenzar tratamiento, antihipertensivo son una presión sistólica de 140 mm Hg o una diastólica de 90 mm Hg en mujeres con hipertensión gestacional sin proteinuria o hipertensión preexistente antes de las 28 semanas de gestación, aquellas con hipertensión gestacional y proteinuria o síntomas en cualquier momento durante el embarazo, aquellas con hipertensión preexistente y trastornos de fondo o daño de órgano blanco, y aquellas con hipertensión preexistente e hipertensión gestacional superimpuesta. Los límites en otras circunstancias con una presión sistólica de 150 mm Hg o una diastólica de 95 mm Hg. Para la hipertensión no severa, la metildopa es la droga de primera línea; el labetalol, pindolol, oxprenolol y el nifedipino son drogas de segunda línea. El sufrimiento fetal atribuido a hipoperfusión placentaria es raro, y se desconoce los efectos a largo plazo en el niño. Se recomienda el sulfato de magnesio para la prevención y tratamiento de las convulsiones. VALIDACIÓN: Las guía son más precisas pero compatibles con aquellas de E de A y Australia.

 

  • Cynober E, Cabrol D, Haddad B, Gabriel C, Moretti JL, Gamghui S, Jeny R. Onda Doppler de la arteria pulmonar fetal: comunicación preliminar [Fetal pulmonary artery Doppler waveform: a preliminary report]. Fetal Diagn Ther 1997; 12(4): 226-31.

AB: OBJETIVO: Estudio de la circulación pulmonar fe tal por investigación Doppler pulmonar. MÉTODOS: Ul trasonido Doppler pulmonar obtenido con Doppler color pulsado con transductor de 3,5 a 5 MHz. Medida de índice de resistencia y el índice de pulsatilidad. Pacientes: Se reclutó 47 gestantes con embarazos únicos, entre 18 a 39,5 semanas de embarazo, para realizar ultra sonido Doppler pulmonar. Siete fetos tenían retardo de crecimiento intrauterino (RCIU). Se midió en total 5 ondas de velocidad Doppler. RESULTADOS: Se midió los índices de resistencia y pulsatilidad en todas las pacientes y durante cada examen. Se encontró estable los índices de resistencia (0,86 +/0,03) y pulsatilidad (2,46 +/- 0,34) durante el embarazo. El índice de pulsatilidad pulmonar en fetos RCIU (2,71 +/- 0,33) fue ron mayores que en los fetos normotróficos (p=0,006) mientras que no hubo diferencia en el índice de resistencia entre los mismos subgrupos. Además, no se encontró diferencia en el índice de pulsatilidad entre lo fetos pequeños para edad gestacional pretérmino y lo fetos normotróficos entre las 36 y 395 semanas de gestación (2,68 +/- 0,31 vs 2,49 +/- 0,28). CONCLUSION: El índice de resistencia pulmonar no es estadísticamente diferente entre los factores normotróficos y los RCIU En contraste, el índice de pulsatilidad pulmonar es significativamente mayor en fetos RCIU cuando se les compara con fetos normotróficos. Se debería evaluar el ultrasonido Doppler pulmonar en un ensayo más grande y estudiar la correlación entre el Doppler y la maduración pulmonar fetal.