Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 15, Número Nº 2 1995

 

VAGOTOMÍA ALTAMENTE SELECTIVA EN EL TRATAMIENTO ELECTIVO DE LA ÚLCERA DUODENAL

Hugo Marroquín Vaiz*, Fernando Vargas Aguirre**, Emilio Lombardi Velásquez***.

*Cirujano Asistente del Hospital Militar Central. Ex Médico Residente del H.N.E.R.M.
**Médico de Servicio Servicio de Cirugía Nº 7 (3° "C") del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins IPSS Lima-Perú.



Resumen.-

La vagotomía altamente selectiva es el tratamiento de elección en la úlcera duodenal, pero aún es poco utilizada en nuestro medio. Se realizó el estudio retrospectivo comparativo de 20 pacientes sometidos a vagotomía altamente selectiva (VAS) y 31 pacientes operados con vagotomía troncular más drenaje (VT+D) en los diez últimos años en el Servicio de Cirugía Nº 7 (3º "C") del H.N.E.R.M., con la finalidad de confirmar las ventajas de la VAS. Se revisaron las historias clínicas de la hospitalización y el seguimiento en consultorio externo. El tiempo de permanencia de la sonda nasogástrica fue menor en el grupo de la VAS que en la VT+D, igualmente fue menor el tiempo en que se inició la vía oral y la ingesta de alimentos sólidos. El tiempo de hospitalización de los pacientes sometidos a VAS fue de 6.37±2.69 días y en los pacientes sometidos a VT+D de 8.23±11.93 días (p=0.006638). La diarrea fue el proceso morbido post-operatorio más frecuente, seguida de infección de la herida operatoria, dehiscencia, neumonía y disfagia en ambos grupos.

En la graduación de Visick no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. Se presentaron dos casos de úlcera recurrente en el grupo de la VT+D. El tiempo promedio de seguimiento en la VAS fue de 3.03 años y en la VT+D 5.37 años (p=0.005868). Se concluye que la VAS es una técnica quirúrgica que ofrece ventajas sobre la VT+D, tieniendo el paciente una recuperación más pronta, con menor tiempo de hospitalización.

Palabras Clave: Vagotomía altamente selectiva, vagotomía troncular, úlcera duodenal.

Summary.-

Highly selective vagotomy (HSV) is the elective treatment of duodonal ulceration, however, it is little used in our hospitale. A retrospective study was carried out comparing 20 patients operated on HSV with 31 patients that underwent truncali vagotomy+drainage (TV+D). In the last ten years at Surgery Unit Nº 7 (3 "C") of the "Edgardo Rebagliati Martins" Hospital. Nasogastric intubation was discontinued and solid food was tolerated earlier after HSV. Hospital stay was 6.37±2.69 day in HSV and 8.23±11.93 day in TV+D (p=0.006638). Diarrhea was the commonest post-operative problem continued by wound infection, dehiscent wound, pneumonia and dysphagia. No difference was found in the Visick graduation between both groups. There was recurrent ulceration in two patients in the TV+D group. The mean time of follow-up in HSV group was 3.03 years and VT+D was 5.37 years (p=0.005868). The authors conclude that HSV is a better surgical technique than VT+D, with eariler recuperation and less hospital stay.

Key words: Highly selective vagotomy, truncal vagotomy, duodenal ulcer.

Introducción.-

Antes de la década de los 40s, los procedimientos quirúrgicos para el tratamiento de la úlcera péptica fueron la gastroenteronatomosis y la resección gástrica, con altos índices de recurrencia (30-40%). La vagotomía troncular asociada a la piloroplastía o una gastroenteroanatomosis llegó a ser una técnica popular en las décadas siguientes [1] y permanece como método principal de tratamiento quirúgico de la úlcera duodenal, probablemente debido a su fácil ejecución y aceptable seguridad.

La alta incidencia de diarrea y posible enfermedad litiásica vesicular después de la vagotomía troncular, permitió el desarrollo de la llamada "vagotomía selectiva" [2] que probó ofrecer pocas ventajas sobre la vagotomía troncular en términos de resultados clínicos, y no alcanzó popularidad.

Estimulados por la carencia de una operación "perfecta" para la úlcera péptica, las investigaciones desarrollaron la técnica de la vagotomía gástrica proximal [3,4,5,6]. En esta operación, sólo son denervadas las células oxínticas del estómago, dejando intacta la inervación del antro gástrico y el resto del tracto gastrointestinal (GI). Este procedimiento más tarde llegó a conocerse comúnmente como vagotomía gástrica proximal (VGP).

Johnston y Wilkinson [7] en Inglaterra y Amdrup y Jansen [8] en Dinamarca casi simultáneamente reportaron sus resultados con la técnica de la "vagotomía altamente selectiva" (VAS) y la "vagotomía de las células parietales" respectivamente; en la primera se guiaron por el nervio de Latarjet y en la segunda se midió el pH para determinar los límites del área de las células parietales.

La VGP es efectiva en la inhibición de la vía cefálica o vagal de la secreción gástrica. El receptor de acetilcolina es efectivamente eliminado por cualquier forma de vagotomía que denerve la masa de células parietales, con una significante reducción en la capacidad de producción de ácido, si bien los receptores de histamina y gastrina no son aparentemente afectados en forma directa [9].

El estímulo original para realizar la operación fue una tentativa de reducir la significante incidencia de los severos efectos colaterales postgastrectomía tales como el síndrome de "dumping", diarrea, pobre vaciamiento y la pérdida de peso [10-12]. De hecho, previamente, los cirujanos habían ejecutado gastrectomías con preservación del piloro para el tratamiento de la úlcera [10,13,14]. También se intentó vagotomía selectiva sin drenaje, como una alternativa para preservar el vaciamiento pilórico [15]. Si bien este procedimiento permitió la preservación del nervio pilórico, la mayor parte del antro fue denervado resultando una alta incidencia de estasis gástrica post-operatoria [16] al alterarse la función de propulsión y trituración del estómago.

En contraste a la vagotomía troncular, la preservación de la inervación y función antral permite un vaciamiento gástrico más uniforme y normal de los alimentos sólidos [17,18,19].

La producción ácida basal es reducida después de la VGP en un 80-90% durante las primeras semanas y meses después de la cirugía [20,21]. Con el paso del tiempo, sin embargo la reducción de la producción ácida basal es disminuída a sólo aproximadamente 70-80% de los niveles preoperatorios y permanece en estos niveles por años [22,23]. Esta reducción de la producción ácida basal de la VGP es algo mayor a la alcanzada por la vagotomía selectiva o troncular.

Los pacientes varones con úlcera duodenal secretan aproximadamente dos veces la cantidad de ácido por día. La cimetidina reduce la secreción ácida gástrica de pacientes con úlcera duodenal a niveles comparables con lo normal, mientras que pacientes que fueron sometidos a la VGP secretan significativamente menos ácido por día (87 mmol) que los pacientes que tomaron cimetidina (235 mmol) [24].

Los afectados con úlcera duodenal crónica que sufrieron complicaciones como hemorragia, perforación u obstrucción y aquellos pacientes que no responden al tratamiento médico bien llevado o que por algún motivo no puedan recibir tratamiento médico, son candidatos adecuados a una intervención definitiva para el tratamiento de la úlcera duodenal. A pesar de diferencias en las opiniones entre médicos y cirujanos, la intervención quirúrgica es el procedimiento más viable a partir del desarrollo de operaciones no resectivas, pero más eficaces. En el tratamiento electivo de la úlcera duodenal es donde más ampliamente se ha estudiado, encontrándose índices de recurrencia que van desde 1.5% hasta 40% estando el promedio en el 10%. En nuestro medio en la única serie publicada con la técnica de la VGP por Ríos et al. la recurrencia fue del 5.43% [25]. La incidencia de la recurrencia varía con el tiempo de seguimiento postoperatorio, en el lapso del primer año es del 0 al 3%, cifra que va incrementándose en las reevaluaciones al quinto y décimo año de la intervención [21,25,38).

Los resultados de la VGP en la úlcera de localización pilórica y prepilórica muestran una recurrencia significativamente mayor, por encima del 30%. En el tratamiento de la perforación de la úlcera duodenal la VGP asociada a la sutura de la perforación con o sin parche de epiplon ha demostrado ser muy superior que el cierre de la úlcera. La recurrencia en el caso de la VGP más sutura va del 1.56% al 16%, mientras que en los casos que se practicó únicamente el cierre de la perforación la recurrencia varió de 36% a 60% [3,29,33,39,42]. En la estenosis péptica se ha practicado la VGP asociada a dilatación de la zona estenótica o con algún tipo de drenaje. En estos casos hay series que presentan recurrencia muy baja menor al 4% [43] o ninguna recurrencia [29,44], en seguimiento a 5 años.

En la úlcera sangrante la VGP ha sido empleada sola o realizando hemostasia de la zona sangrante, sin que se presentase resangrado precoz. Las recidivadas fueron entre el 2.85% y 10% [3,26,33,45,46].

La vagotomía incompleta es claramente la causa más importante de recurrencia de la úlcera después de todas las formas de vagotomía. Esto ha demostrado que el factor único más importante en la determinación de la frecuencia de la vagotomía incompleta es el cirujano [26].

La frecuencia de síntomas de recurrencia después de la operación se gradúa mediante la clasificación de Visick. Los criterios de esta clasificación son los siguientes [28]:

 

Graduación de VISICK

Definición

I
II
 
III
 
IV

Resultado excelente: Asintomático
Resultado bueno: Síntomas leves fácilmente ignorados o controlados con dieta o uso de medicación ocasionalmente.
Resultado pobre: Síntomas severos que no son consistentemente controlados, pero no cusa limitación en la vida o el trabajo.
Fracaso: Síntomas inhabilitantes, tales como úlceras recurrentes que interfieren con la vida o el trabajo.

 

Las diferentes series suelen agrupar los grados I y II para informarlos como buenos resultados y III y IV como pobres resultados. En una recopilación de varias series, como seguimiento de 0.5% a 18 años, que realiza Schirmen [47], en un total de 6.073 pacientes, el porcentaje de buenos resultados (Grado I + II) varía entre 59% y 100%, estando la mayoría por encima de 80%. Encontramos cifras parecidas en estudios realizados por otros autores [27,28,30,32,34,36,39,48].

La VGP ha sido asociada con morbilidad y mortalidad extremadamente bajas [3, 26, 28, 30, 39, 41, 44, 47]. En la revisión que hace Schirmen [47] refiere que Johnston reporta 5539 pacientes con una mortalidad de 0.3%; Hershlag y Argov colecta 4321 casos de VGP de varias series publicadas con una mortalidad operatoria total de un sólo caso (0.02%).

La técnica quirúrgica de la VGP ha sido cuidadosamente descrita en la literatura [49]. Puede considerarse que la VGP está formulada por 3 partes distintas: 1) sección de la hoja anterior del epiplon menor; 2) sección de la hoja posterior del epiplon menor, con separación completa de esa estructura de la curvatura menor del estómago y 3) movilización y limpieza de todas las fibras vagales de los 6-8 cms. distales del esófago. El punto distal de disección en la curvatura menor ha sido motivo de algunas controversias durante el desarrollo de este procedimiento. La VAS usa reparos anatómicos para establecer este punto. Johnston y Goligher recomiendan iniciar la disección próxima a la pata de cuervo del nervio anterior de Latarjet, que por lo general se divide en dos o tres ramas terminales mayores, de las cuales la más distal entra en el estómago a 5 cms. o menos del piloro, pareciendo aconsejable dejar sólo 4 a 5 cms. de estómago distal inervado. La vagotomía de las células parietales emplea una prueba intraoperatoria de localización del borde proximal del antro para determinar el nivel de denervación necesaria. La medición de pH intragástrico o la aplicación de rojo de congo a través de una gastromía fueron usadas por Amdrup y Jensen en el desarrollo de esta técnica. Usando este método un promedio de 9 cm. distales de la curvatura menor se deja inervada.

En nuestro medio, a pesar de los beneficios que ofrece la VAS como lo refiere la literatura y una experiencia nacional publicada [27], es una técnica poco usada. En el Servicio de Cirugía N° 7 (3° "C") del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins del I.P.S.S., en los últimos años (1983-1992) han sido operados 20 pacientes bajo esta técnica (Tabla 1).

 

TABLA N° 1
Tratamiento Quirúrgico de la Úlcera Péptica
Años: 1983-1992
Cirugía Número
Vagotomía altamente selectiva
Vagotomía troncular + drenaje
Vagotomía troncular + antrectomía
Vagotomía complementaria
Sutura primaria
Gastrectomía subtotal

20
106
12
5
4
2

Total

149

 

En esta corta experiencia se ha corroborado los beneficios que ofrece la VAS, razón por la cual se decide demostrar estadísticamente las ventajas que ofrece esta técnica en comparación con la vagotomía troncular más drenaje (VT+D), esta última ampliamente ejecutada en nuestro hospital. Se evalúa la evolución post-operatoria demostrándose que los pacientes sometidos a VAS se restablecen más prontamente y la permanencia hospitalaria es menor que en los pacientes sometidos a VT+D. Se concluye que las VAS tiene ventajas en la recuperación y confort post opertorio del paciente sobre la VT+D.

Material y Métodos.-

Se realizó el estudio retrospectivo comparativo de las historias clínicas de pacientes sometidos a cirugía electiva para el tratamiento de la úlcera péptica operados en el servicio de Cirugía N° 7 (3° "C") entre los años 1983-1992.

Fueron incluidos en el estudio 20 pacientes sometidos a VAS, operados por el mismo cirujano, y 31 pacientes sometidos a VT±D los cuales fueron seleccionados al azar entre los pacientes que fueron intervenidos quirúrgicamente por un cirujano de reconocida experiencia. Para la recolecci6n de los datos se confeccionó una ficha para cada paciente, la cual fue llenada luego de la revisión detallada de la historia clínica, tanto del momento de la hospitalización como de la evolución en la consulta externa.

En dicha ficha se consideraron los siguientes datos:

1) Filiación
2) Tiempo de enfermedad y de diagnóstico probado de la úlcera al momento de la cirugía;
3) Estudios pre-operatorios (endoscopía);
4) Observación post-operatoria, donde se consignó el tiempo de permanencia de la sonda nasogástrica (S.N.G), el tiempo en el cual se inició la alimentación por vía oral y la ingesta de sólidos, y el tiempo de hospitalización post-operatoria;
5) Morbilidad post-operatoria;
6) Graduación de Visick: inmediato, al 1° 2° y 4° año, y el de la última evaluación; y
7) Complicaciones post-operatorias crónicas.

En tres pacientes sometidos a VAS faltaron los datos de la evolución en consultorio externo, lo cual fue tomado en cuenta en el momento del análisis.

Fue empleada una técnica quirúrgica uniforme. Se consideraron los reparos anatómicos para el inicio de la disección de la curvatura menor, como lo propone Johnston [49], la sección de la hoja posterior del epiplon mayor del estómago se realizó sin necesidad de levantar el estómago, se buscó y seccionó el nervio de Grassi, se realizó la disección de los últimos 6 cm. del esófago y terminada la denervación de la curvatura menor se procedió a la reperitonización de la misma con seda 3/0. Se evaluó la permeabilidad del piloro y duodeno manualmente.

El análisis estadístico de las diferencias entre los grupo de pacientes sometidos a VAS y a VT+D fueron procesados en el paquete estadístico computarizado Epi Info versión 5.01a, elaborado por el Centers for Disease Control.

En el caso de los valores cuantitativos (edad, tiempo de enfermedad, tiempo de diagnóstico probado, tiempo de permanencia de S.N.G., tiempo de inicio de la vía oral e ingesta de sólidos, tiempo de hospitalización, y tiempo de seguimiento) se empleó inicialmente la prueba de Bartlett para determinar la dispersión de los datos en las muestras si ésta no fue significativa se utilizó la prueba de ANOVA y si fue significativa se utilizó la prueba de Kruskal-Wallis, para la comparación de los grupos de estudio. En los datos cualitativos (indicación quirúrgica, morbilidad postoperatoria, graduación de Visick) se aplicó la prueba del Chi cuadrado y cuando fue necesario la prueba de Fisher exacto de 2 colas se consideró al valor de "p" menor de 0.05 como significativamente estadístico, en las diferentes pruebas realizadas.

Resultados.-

El promedio de edad los pacientes sometidos a VAS fue de 45.60 años y en el grupo de VT+D de 50.86 años, no encontrándose diferencias significativas entre ambos grupos.

Igualmente, no hubo diferencias al comparar el tiempo de intervalo entre el inicio de los síntomas y el diagnóstico de la úlcera a la operación (Tabla 2). La indicación primaria más frecuente, motivo de la cirugía, en ambos grupos fue la hemorragia, luego estuvo la úlcera duodenal intratable médicamente y la perforación; el síndrome pilórico fue motivo de cirugía solamente en el grupo de la VT+D (Gráfico 1). Los pacientes fueron diagnosticados mediante endoscopía, método por el cual se determinó la localización de la úlcera en el pre?operatorio (excepción de dos casos en el grupo de la VAS, uno en el cual la perforación duodenal fue un hallazgo operatorio y otro que 18 días antes se le realizó la sutura de la perforación en emergencia); la localización duodenal fue la única que se encontró en los pacientes del grupo de la VAS, en el caso de la VT+D la localización duodenal fue la más frecuente, luego la pilórica y la prepilórica, además, de dos casos de localización mixta, uno duodenal+pilórica y otro duodenal+prepilórica (Gráfico 2).

 

TABLA N° 2
Características de los Pacientes
xxxx

V.A.S

V.T

N° de Pacientes

20

31

Edad (años)*
Promedio
DS
Rango

 
45.60
±16.39
16-75

 
50.86
±9.29
35-66

Duración de los Síntomas
Ulcerosos (años)*
Promedio
DS
Rango


8.64
±8.52
7ds-30


11.88
+7.69
1-30

Tiempo de Diagnóstico
Probado (años)*
Promedio
DS
Rango


4.69
±5.30
7ds-17


9.46
±7.42
1-30

 

No se presentaron muertes operatorias en ninguno de los dos grupos. En el grupo de la VAS se encontró el caso de un paciente que presentó dolor en hipocondrio derecho la semana previa y se diagnosticó litiasis vesicular ecográficamente, programado para la colecistectomía en forma electiva, se verificó la litiasis, pero además, se encontró un pequeño plastrón que cubría una perforación del bulbo duodenal, se procedió a la sutura de dicha perforación y se realizó la VAS en otro paciente del grupo de VAS se realizó una colecistectomía simultáneamente. En el grupo de la VT+D también se practicaron procedimientos asociados, en un caso una colecistectomía y en otro una hernioplastía inguinal. No se presentaron accidentes en el intraoperatorio como laceración esofágica o de la cápsula esplénica.

 

Gráfico N° 1: Indicación primaria de la cirugía.

 

Gráfico N° 2: Localización de la úlcera.

 

El retiro de la SNG, el inicio de la alimentación por vía oral y la tolerancia de los alimentos sólidos fue más temprana en el grupo de la VAS que en la VT+D (prueba de ANOVA presentó diferencias significativamente estadísticas).

La estancia post-operatoria de los pacientes sometidos a VAS fue menor que los sometidos a la VT+D, promedios de 6.3 días y 8.2 días respectivamente (ANOVA, p=0.006638, diferencia estadísticamente significativa) (Tabla 3); para estos últimos cálculos no se consideró al paciente del grupo de VAS a quien se realizó simultáneamente la sutura de la perforación duodenal. No se encontraron diferencias en la incidencia de la morbilidad entre ambos grupos (Tabla 4).

La diarrea fue el proceso mórbido más frecuente. También se presentaron infección de herida operatoria, un caso de dehiscencia, uno de neumonía y otro de disfagia.

 

TABLA N° 3
Evolución Post-operatoria inmediata
dddddd Tiempo en días ± DS p
V.A.S V.T
Permanencia de S.N.G.
Inicio de vía oral.
Tolerancia de alimentos sólidos
Hospitalización Post-operatoria.
0.82 ± 0.53
1.47 ± 0.80
3.29 ± 0.99
6.37 ± 2.69
1.55 ± 0.68
2.97 ± 0.66
5.16 ± 0.69
8.23 ± 1.93
0.000659
0.000002
0.000001
0.006638

 

El grado de bienestar post-operatorio fue bueno (Visick I y II) en ambos grupos en los primeros años, en los pacientes sometidos a VT+D se presentó un caso con Visick III a los 7 años y dos casos con Visick IV a los 3 y 6 años de operados. El promedio de seguimiento fue significativamente mayor en el grupo de operados con VT+D que con VAS, Kruskal-Wallis p=0.005868 (Tabla 5). En el grupo de la VAS se presentó un caso de síndrome pilórico a las 3 semanas del acto quirúrgico, el paciente no presentaba sintomatología ulcerosa por lo que inicialmente se pensó que se trataba de una denervación total de antro, pero, al ser reintervenido se verificó la inervación adecuada de la región antral, lo que presentó fue una estenosis pilórica por proceso cicatricial, no se evidenció la presencia de úlcera activa, se realizó una gastroenteroanastomosis según la técnica de Jaboulay; la evolución post-operatoria fue satisfactoria y en el seguimiento hasta los 3 años la graduación de Visick fue I. Se presentaron dos casos de úlcera recurrente demostrados endoscópicamente en el grupo de la VT+D, uno de ellos al 3er año cursó con estenosis pilórica y fue sometido a una gastrectomía subtotal; y el otro se presentó al 6to año mejorando con tratamiento médico.

 

TABLA N° 4
Morbilidad Post-operatoria
xxxxxxx V.A.S V.T Total
Diarrea
Disfagia
Dehiscencia H.O
Infección H.O
Neumonía
3
1
0
2
0
2
0
1
0
1
5
1
1
2
1

Total

6 4 10

 

Discusión.-

Ambas técnicas quirúrgicas practicadas electivamente son seguras, sin mortalidad, ni durante, ni después de la cirugía. La mortalidad en grandes series está entre 0.02-0.3% para la VAS y 0.6-0.8% para la VT+D [47], si bien, hay que considerar que la cirugía de emergencia está incluída en estos reportes.

La necesidad del uso de la SNG es significativamente de menor tiempo en la VAS, así como el inicio de la alimentación por vía oral y la ingesta de alimentos sólidos (Tabla 3). Estos aspectos son importantes en cuanto a la recuperación y bienestar rápido del paciente, sin embargo, sólo en un estudio realizado por Gleysteen et al. [28] han evaluado estos aspectos y demostrado que la VAS evoluciona significativamente en menos tiempo que la vagotomía selectiva más drenaje. El otro aspecto que se considera realmente relevante es la permanencia hospitalaria post-operatoria, en la VAS es signifícativamente menor que en la VT+D, el paciente en promedio sale de alta dos días antes, lo cual permite mejor uso de la cama hospitalaria y disminuye el costo por paciente de la hospitalización. Gleysteen et al [28] no encuentran diferencia en la permanencia hospitalaria entre la VAS y la vagotomía selectiva más drenaje.

La frecuencia total de morbilidad post-operatoria no presentó diferencia entre ambos grupos (Tabla 4). La diarrea fue el proceso mórbido más frecuente, esta fue leve o moderada y cedió con medidas básicas. Sólo se presentó un caso en el grupo de la VAS en que se prolongó, sospechándose que no fuese por causa del procedimiento quirúrgico, pero no pudo demostrarse lo contrario. Se presentó un caso de disfagia en la VAS la cual se inició el día 20 del post?operatorio, cediendo espontáneamente 10 días después. La incidencia baja de morbilidad es lo que habitualmente se reporta en la literatura [3,26,28,30, 39,41,44,47].

En cuanto a la recurrencia probada de la úlcera ésta sólo se presentó en dos casos del grupo de la VT+D (6%), y en ninguno luego de la VAS, lo cual no representa diferencia estadística significativa entre los grupos. Si bien, como está reportado, el rango de recurrencia de ambas técnicas es amplio, el porcentaje promedio de recurrencia aceptado es 10% [31]. En el caso del paciente del grupo de la VAS que presentó sindrome pilórico tres semanas después de la cirugia no se demostró la presencia de úlcera recurrente.

Lo que se encontró en el acto operatorio fue un proceso cicatricial a nivel del canal pilórico por lo que se decidió realizar una gastroenteroanastomosis (Jaboulay). Revisando el caso en forma retrospectiva lo más probable es que la localización inicial de la úlcera no haya sido duodenal sino pilórica, y que la progresión del proceso cicatricial de la misma haya llevado al síndrome pilórico. La literatura al respecto del empleo de la VAS en los casos de las úlceras pilóricas o prepilóricas muestra recurrencia por encima de 30% y la necesidad de reintervenciones por obstrucción pilórica en 25%, por lo cual deberían ser casos para asociar la VAS a un procedimiento de drenaje [33,35,36,39,50].

El tiempo promedio de seguimiento de la VAS de nuestra serie aún es corto (Tabla 5), y es probable que con el tiempo se presenten casos de recurrencia. Cinco y preferiblemente 10 a 20 años de seguimiento son necesarios para poder definir la incidencia de la úlcera recurrente después de la cirugía. El seguimiento debe ser lo más completo posible, todo fallecimiento y sus causas deben ser descritos. El porcentaje de recurrencia debería ser definido en puntos precisos después de los 2, 5, 8, 10, 15, 20 años [31].

 

TABLA N° 5
Graduación de Visick
cbcb V.A.S V.T
Visick I
Visick II
Visick III
Visick IV
14
3
0
0
23
5
1
2

Total

17 31

*Tiempo promedio de seguimiento ± DS

3.03 años ± 1.55 5.37 años ± 2.58

 

Finalmente, se puede concluir, que en este estudio se corroboran las bondades de la VAS en el tratamiento quirúrgico de la úlcera duodenal al compararse con la VT+D.

La menor necesidad de permanencia de la SNG y más rápido retorno de la alimentación oral hace que el paciente se sienta recuperado en menos tiempo. Su menor tiempo de evolución post-operatoria inmediata incide en una más pronta recuperación y reincorporación del paciente a su ambiente familiar, con el consecuente mejor uso de la cama hospitalaria y la disminución de los costos hospitalarios por pacientes.

Además se presenta la necesidad de continuar el seguimiento de estos pacientes para poder evaluar en el futuro el índice de recurrencia, asimismo, continuar con la práctica de la VAS que, una vez más, ha demostrado ser una buena técnica quirúrgica.


Ver Bibliografía