Folia Dermatológica Peruana
- Vol. 9 • Nº. 3 Setiembre de 1998

Alopecía por medicamentos

Dra. Bertha Pareja(1)

(1) Farmacéutico Clínico, Profesor Emérito de la UNMSM.


Folia. Dermatol. (Perú) 1998; 9 (3): 48-52


La disminución de la cantidad del pelo por diversas causas, es decir la hipotricosis, es conocida como alopecía. Según Sabouraud, en el lenguaje dermatológico es la caída del pelo derivando su significado de la palabra ALOPEX que significa zorra, debido a que ese animal, como varios en la escala zoológica, pierde su pelo de verano en el otoño y su pelo de invierno en la primavera (1).

Si bien en toda la literatura revisada la palabra alopecía se utiliza como sinónimo de calvicie, algunos autores designan como calvicie a la alopecía seborreica (Fig. 1).

Las alopecías de cualquier región son siempre antiestéticas, ya que una cabellera abundante y bien cuidada representa un atributo de belleza y los hombres y mujeres reaccionan de diferente manera cuando ésta se hace notoria.

En la práctica, las alopecías abarcan un gran número de hechos clínicos, los cuales pueden ser síntomas de procesos generales, secuelas de lesiones locales, definitivas o transitorias, congénitas o adquiridas y universales o limitadas.

Las alopecías se han clasificado desde diferentes puntos de vista, pero la mayoría de los autores considera las congénitas y las adquiridas. A las primeras no se les da tanta importancia ya que no tienen tratamiento, en cambio a las adquiridas las subdividen en numerosos subgrupos según sus causas y manifestaciones (2).

La estructura anatómica y la fisiología del pelo es bien conocida y podemos representarla en la Figura 2, donde se puede observar que su formación o crecimiento se produce en la fase anabólica del folículo, es decir en la fase anágena, la cual tiene una duración aproximada de 1 000 días. Una vez concluída esta última etapa, se inicia en los folículos que perdieron sus cabellos una nueva fase anágena para producir nuevos cabellos. En muchos casos, el nuevo pelo anágeno desplaza al pelo anterior telógeno si éste no se ha desprendido previamente. Durante la fase anágena las células matriarcales, localizadas en el bulbo del folículo piloso desarrollan una intensa actividad mitótica que puede ser comparada con la proliferación celular que presenta la médula ósea. Por esta razón, el folículo en fase anágena es altamente susceptible a ciertos agentes agresores, mientras que los folículos en estado catágeno y telógeno no lo son debido a su menor actividad mitótica y metabólica.

FIGURA 3 CIFRAS CUANTITATIVAS APROXIMADAS REFERENTES AL CABELLO

  • Crecimiento lineal del pelo       10 mm al mes
  • Fase anágena:                        1000 días
  • Fase catágena:                       10 días
  • Fase telógena:                        100 días
  • No de cabellos:                       100.000
  • Pérdida diaria de cabellos:       100           

 

FIGURA 4 MEDICAMENTOS QUE INDUCEN EFLUVIO ANAGÉNICO

Antineoplásicos
   Antraciclinas (Dexorubicina, Daunorubicina)
   Bleomicina
   Clorambucil
   Fluorouracilo
   Hidroxiurea
   Metotrexato
   Vinblastina
   Vincristina
Colchicina


FIGURA 5 MEDICAMENTOS QUE PUEDEN INDUCIR EFLUVIO TELOGÉNICO

Albendazol Indometacina
Alopurinol Interferones
Amiodarona isoniacida
Andrógenos Levodopa
Anfetaminas Litio, carbonato
Anticoagulantes
(Heparina, Curaminas, Dextrano)
Mexalazina (Aminosalícílico, ácido)
Anticonceptivos orales Metildopa
Butirofenonas Metisergida
Bromocriptina Metarpodol
Captopril Nadolol
carbamazepina Nicotínico, ácido
Carbimazol Nitrofurantoína
Cimetidina Oro, sales
Clofibrato Penicilamina
Clomifeno Piridostigmina, bromuro
Cloroquina Piroxicam
Danazol Propranolol
Enalaprilo Retinoides
Estanozolol Sulfasalazina
Etambutol Tamoxifeno
Fenofibrato Terfenadina
Fluoxetina Tianfenicol
Gentamicina Tioracilo
Ibuprofeno Valproico, ácido
(valproato sódico)

En el cuero cabelludo normal la relación de cabellos anágenos con los telógenos es alrededor de 90 a 10.

Una cabellera normal consta de 100 000 folículos pilosos con una pérdida aproximada diaria de 60 a 120 cabellos (fig. 3). En consecuencia, las regiones corporales con alto porcentaje de folículos pilosos anagénicos como el cuero cabelludo y la barba pueden verse más afectados por factores exógenos como algunos medicamentos (Fig.4).

Merecen especial atención por la frecuencia de su empleo, los anticonceptivos orales, con los cuales se ha observado efluvio telogénico dos o tres meses después de la suspensión de una administración prolongada del medicamento. Se cree que el mecanismo de esta pérdida del cabello sea similar al que sucede en la alopecía postparto (4).

Durante el embarazo, se produce una prolongación de la fase anágena debido al aumento de estrógenos. Después del parto o la interrupción de los anticonceptivos, un gran número de folículos con retraso en el paso de anágeno a telógeno recuperan el ritmo normal entrando simultáneamente en la fase telógena. La caída de los cabellos se produce dos o tres meses después, cuando vuelve a empezar el crecimiento.

Considerando que la prolongación de la fase anágena se debe al aumento del nivel de estrógenos, la administración de anticonceptivos que contengan éstos puede estar ocasionalmente asociada a este efecto.

En lo referente a los betabloqueadores, se ha descrito efluvio telógeno como efecto adverso de fármacos como el Metopropol, el nadolol y el propanolol (4).

De manera general, podemos decir que un gran número de medicamentos puede interferir en el desarrollo cíclico del cabello y dar lugar a su caída. El grado de alopecía está relacionado a la naturaleza del fármaco y a la predisposición individual. Sin embargo, los mecanismos por los que se produce esa pérdida del cabello pueden explicarse de dos maneras: a) el efluvio anagénico y b) efluvio telogénico.

En el primer caso se produce una interrupción brusca del crecimiento del cabello como resultado de la inhibición mitótica de las células matriarcales causada por acción directa del fármaco sobre la fase anágena del folículo, como frecuentemente ocurre con los antineoplásicos, los que dan lugar a un pérdida brusca, difusa e intensa del cabello, al poco tiempo de administrado el fármaco. Esta alopecía es reversible y el cabello vuelve a crecer cuando termina el tratamiento.

En el segundo caso, es decir en el efluvio telogénico, los folículos en fase anágena responden al medicamento pasando rápidamente a la fase telógena. Como los cabellos telógenos no se eliminan hasta que no empiezan a crecer los nuevos, la pérdida no es evidente hasta dos o tres meses después del inicio del tratamiento farmacológico. Por esta razón, es frecuente que el paciente no relacione el medicamento que está tomando con la pérdida del cabello. Dependiendo del porcentaje de folículos afectados este tipo de alopecía será más o menos perceptible (Fig. 5).

El efluvio telogénico por medicamentos es una alopecía transitoria y reversible. Cuando el medicamento administrado no puede ser suspendido por razones de la terapia, la pérdida telogénica crónica puede precipitar o agravar la alopecia androgénica en pacientes genéticamente predispuestos. En la Fig. 5 podemos ver algunos fármacos o grupos de éstos que pueden inducir efluvio telogénico. Teniendo en cuenta que los folículos están en diferentes fases de su ciclo, la respuesta a los medicamentos puede ocasionalmente manifestarse en efluvio anagénico y telogénico simultáneamente.

La alopecia puede constituir un signo secundario de ciertos transtornos endocrinos como el hipotiroidismo. Este puede ser inducido por algunos principios activos como el litio, la amiodarona, el ketoconazol, el ácido p-amino-salicílico y la fenilbutazona o provocado durante el tratamiento de la tirotoxicosis con antitiroideos como el tiouracilo y el carbimazol(3).

El captopril puede inducir deficiencia de zinc dando como resultado la pérdida del cabello. Se cree que el grupo sulfidrilo del captopril es capaz de quelarse con iones de metales pesados disminuyendo su absorción.

El gran aumento de principios activos y de nuevas formas de dosificación que cada día son incorporadas al arsenal terapéutico, hace necesario que en todas las terapias de larga duración se observen los efectos secundarios, muchos de los cuales no se manifiestan de forma inmediata, sino varios meses después de la suspensión de la terapia.


REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS

1. M. QUIROGA, CARLOS F GUILLOT. Cosmética dermatológica práctica. 3a. Ed. El Ateneo. Buenos Aires, Argentina.

2. PABLO VIGLIOLA, JAIME RUBIN. Cosmiatría II. Americana de Publicaciones. Buenos Aires, Argentina.

3. DAMIAN BARRIS BLUNDELL, ANA ALIAGA PÉREZ. Alopecía por medicamentos. Farmacéuticos Vol. 205, 1997.

4. Anónimo. Concepto actual de las alopecías, difusas femeninas. El farmacéutico 1995 junio 10-16.