DERMATOLOGÍA PERUANA - EDICIÓN ESPECIAL - SETIEMBRE 2000

 

Fotoinmunoterapia: avances y futuras aplicaciones

Robert   Knobler

La fotoquimioterapia extracorpórea (ECP, fotoféresis, fotoinmunoterapia) desarrollada por Edelson y colaboradores en la Universidad de Columbia. Nueva York. es una leucoplasmaféresis con efectos inmunomoduladores. Como en la terapia estándar PUVA de la piel, la ECP utiliza la substancia fotoactivable 8-metoxipsoraleno y radiación UVA: su eficacia esta documentada en el tratamiento del linfoma cutáneo de células-T refractario (LCCT). A raíz de la aprobación por la FDA en 1987 para el Liso como tratamiento paliativo del LCCT más de 160 centros europeos y americanos se han envuelto en evaluar la ECP en el tratamiento de esta y otras enfermedades mediadas por células de tipo T. Datos clínicos recientes han confirmado el valor de la ECP como terapia única o en combinación con modificadores de la respuesta biológica como interferon alfa, retinoides, GMCSF, IL-I2 y otras, en el tratamiento de la forma avanzada del LCCT. El tratamiento con haz de electrones total además de ECP como terapia de mantenimiento también parece jugar un rol importante en incrementar el tiempo de supervivencia. Al presente el uso de ECP en el tratamiento de enfermedades autoinmunes como la esclerosis sistémica, pénfigo vulgar y lupus eritematoso sistémico han derivado a controlar así como también revertir la reacción aguda postrasplante de órganos sólidos (pulmón. corazón, riñón) y también las manifestaciones agudo y crónica de la enfermedad injerto contra huésped. después del trasplante alogénico de médula ósea, dermatitis atópica y enfermedad intestinal inflamatoria. En un estudio multicéntrico para evaluar eficacia de la ECP en la prevención de la reacción aguda en pacientes sometidos a trasplante cardíaco, 60 pacientes receptores de trasplante cardíaco primario fueron asignados aleatoriamente a la terapia estándar triple con inmunosupresoras sola o con ECP adicional. La ECP disminuyó el riesgo de rechazo cardíaco sin incrementar el riesgo de infección por un factor de 2. En un estudio prospectivo para la enfermedad de injerto contra huésped (EICH) la manifestación cutánea desapareció en un 80% y el compromiso hepático en un 70%. Estudios multicéntricos controlados por la FDA deben en lo sucesivo ayudar a documentar su valor futuro tanto en el campo de la dermatología como en otras ramas de la medicina.


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