Revista Peruana de Cardiología : Enero - Junio 2000


ESTUDIO MULTICÉNTRICO ABIERTO DE EVALUACIÓN DE LA EFICACIA Y SEGURIDAD DE AMLODIPINO EN EL TRATAMIENTO DE LA ISQUEMIA MIOCÁRDICA SINTOMÁTICA

Dr. Felix Medina*, Dr. Segundo Gallardo**, Dr. Héctor Revilla***, Dr. Rodolfo Rojas****

 

RESUMEN

Es un ensayo abierto prospectivo multicéntrico no comparativo, diseñado con la finalidad de evaluar la eficacia y seguridad de amlodipino-calcio antagonista de tercera generación_ en el tratamiento de la angina pectoris de esfuerzo.

Treinta fueron los pacientes seleccionados; todos ellos sintomáticos crónicos y con demostrada enfermedad coronaria (16 con prueba de esfuerzo positiva, 10 con infarto previo, y 4 sometidos a cirugía de revascularización miocárdica).

El tiempo de seguimiento fue doce (12) semanas con dos semanas de placebo previas al inicio de amlodipino (periodo de lavado). Se tituló amlodipino a dosis de 5 a 10 mg por día según respuesta clínica.

La edad promedio fue 65,9 ± 9,9 años, predominando el sexo masculino (20/30)
La dosis promedio de amlodipino empleada hacía el final del protocolo fue de 7,7 mg/d.

Los ataques semanales de angina fueron reducidos de 6,2 ± 3,4 a 0,7 ± 1,3 (p<0,001). El porcentaje de pacientes que tenían necesidad de usar nitroglicerina sublingual también disminuyó significativamente desde el 80% hasta el 23% al final del estudio (p<0,02). La calidad de vida también mejoró, según escalas de autoevaluación aplicadas.

Los efectos colaterales más frecuentes fueron: edema pretibial (16,7%), estreñimiento (6,7%) y bochornos (6,7%). Cuatro (4) fueron los pacientes retirados del programa: dos por edemas, uno falleció por causa no relacionada al fármaco y el cuarto fue retirado por violación de protocolo.
Amlodipino demostró ser un agente eficaz y seguro en nuestra serie.
PALABRAS CLAVE: Isquemia miocárdica, tratamiento, amlodipino, efectos adversos.


Rev. Perú Cardiol. 2000; XXVI (1): 7-15

 

INTRODUCCIÓN

La terapia de la cardiopatía isquémica crónica se basa fundamentalmente en la reducción de los episodios isquémicos (sintomáticos o asintomáticos) y consecuentemente la optimización de la capacidad contráctil miocárdica1,2. La acción vasodilatadora de los calcio antagonistas ha demostrado efectos beneficiosos en estas áreas3,4,5,6. Sin embargo, la eficacia de muchos de estos fármacos está limitada por algunas propiedades farmacocinéticas inconvenientes y desfavorables (vida media, biodisponibilidad, efectos colaterales, entre otras)6,7,8,9,10.

En los pacientes con angina pectoris de esfuerzo no quirúrgica, los objetivos primarios de] tratamiento incluyen el alivio del dolor (patrón anginoso) y mejorar las evidencias electrocardiográficas de isquemia miocárdica. En consecuencia, se logrará optimizar la calidad de vida del paciente coronario1,2.

El patrón circadiano de los eventos cardiovasculares isquémicos muestra claramente una incidencia máxima en horas matinales1,12. De allí la necesidad del empleo de fármacos que aseguren niveles plasmáticos efectivos durante las 24 horas. Surge entonces, el concepto del índice valle/pico óptimo en la terapia cardiovascular (mayor o igual a 0,5)11.

Amlodipino, es un calcio antagonista _perteneciente a la clase 1,4 dihidropiridino_ efectivo en el manejo de la enfermedad coronaría, tanto como monoterapia o en combinación con los clásicos nitratos y betabloqueadores.

El particular perfil farmacocinético que muestra este fármaco (alta biodisponibilidad y vida media prolongada), lo hace especialmente atractivo y útil4,13.

El presente estudio tiene como objetivo principal evaluar la seguridad y eficacia de amlodipino, come monoterapia o en combinación, en el tratamiento de la isquemia miocárdica crónica sintomática.

PACIENTES Y MÉTODOS

Se diseñó un estudio prospectivo, abierto, multicéntrico no controlado; con un seguimiento total de 12 semanas. Fueron seleccionados treinta pacientes procedentes de cuatro centros hospitalarios: Hospital Nacional Cayetano Heredia, Hospital Central de la Policía Nacional del Perú, Hospital Naval y Hospital Nacional Guillermo Almenara (IPSS); con diagnóstico de angina crónica estable y en terapia regular durante los últimos tres meses.

Se consideraron los siguientes criterios de inclusión y exclusión:


Criterios de Inclusión:

1. Consentimiento informado del paciente.

2. Edad entre 35 y 80 años, de ambos sexos. Las pacientes de sexo femenino debían tener por lo menos dos años de postmenopausia o haber sido esterilizadas en forma quirúrgica.

3. Presentar historia típica de angina péctoris, caracterizada por todos los siguientes criterios:

• Dolor retroesternal, malestar de pecho (incluyendo opresión, pesadez o dolor).
• Precipitado usualmente por esfuerzo.
• Duración usual entre 1 y 10 minutos.
• Aliviado par nitritado sublingual.

4. Haber sufrido por lo menos dos ataques anginosos por semana durante la fase basal de enrolamiento.

5. Haber sido sometido a interrogatorio y examen físico completos antes de ingresar a la fase activa del presente estudio.


Criterios de exclusión:

1. Hipersensibilidad a dihidropiridinas.
2. Enfermedad cardíaca congénita, hemodinámicamente significativa.
3. Arritmia no controlada, clínicamente significativa.
4. Bloqueo de 2.° o 3.er grado.
5. Anormalidades electrocardiográficas que impiden la interpretación de isquemia.
6. Insuficiencia cardíaca congestiva.
7. Angina inestable o evidencia de infarto miocárdico agudo (IMA).
8. IMA durante los tres meses previos al ingreso al estudio.
9. PA diastólica> 115 mmHg.
10. Hipotensión arterial (PA sistólica < 90 mmHg).
11. Bradicardia significativa (<50 latidos/minuto).
12. Cirugía coronaría en los tres meses previos.
13. Enfermedad concomitante que pueda simular angina de pecho.
14. Creatinina plasmática> 2 mg/dl.
15. Condiciones médicas que puedan interferir o ser afectadas adversamente por el desarrollo del presente estudio.
16. Capacidad de hacer ejercicio por más de 6 minutos sin desarrollar infradesnivel ST de 1 mm siguiendo el protocolo modificado de Bruce, si la información estaba disponible.
17. Alcoholismo, drogadicción, desorden mental o de personalidad, pobre motivación u otros problemas mentales o intelectuales que invaliden el consentimiento informado o dificulten el cumplimiento del paciente con el presente estudio.
18. Mujeres fértiles o en periodo de lactancia.
19. Uso concomitante de otro calcioantagonista.
20. Haber participado en cualquier otro estudio clínico durante el mes previo al presente.

La selección de los pacientes incluyó anamnesis y examen físico completo. Adicionalmente, se realizaron radiografía de tórax, electrocardiograma y análisis de laboratorio: hemoglobina, hematocrito, hemograma, recuento plaquetario, glicemia, así como pruebas de función hepática y renal.

Se dividió al estudio de 12 semanas en las siguientes fases o periodos:

Semana 0 2                      

6                              12




Periodos:

Lavado

Titulación de amlodipino

        Mantenimiento

Durante las 12 semanas que duró el estudio, se mantuvo el tratamiento antianginoso que pudieran haber estado recibiendo algunos pacientes antes de ser incluidos (nitritados y/o betabloqueadores), excepto calcioantagonistas, que fueron todos retirados al inicio de la fase de lavado farmacológico. No se permitió el incremento de dosis para nitritados orales de acción prolongada ni de betabloqueadores durante la fase de titulación y sólo se permitió en la fase de mantenimiento si a pesar de estar recibiendo la dosis tope de amiodipino (10 mg/día) durante por lo menos dos semanas, el paciente hubiera persistido refiriendo ataques anginosos.

Una vez finalizada la segunda semana se entró a la fase de titulación, iniciando amlodipino a dosis de 5 mg/día durante dos semanas. En la cuarta y sexta semanas se procedió a duplicar la dosis diaria (10 mg/día) a todos los pacientes que hubieran presentado por lo menos un ataque anginoso en la semana previa al control, a menos que no fuera prudente hacerlo por la presencia de efectos adversos asociados al fármaco en estudio.

Finalmente, la fase de mantenimiento comprendió las últimas seis semanas; evaluándose clínicamente a todos los pacientes cada dos semanas. Al finalizar el estudio, se repitieron los exámenes auxiliares iniciales.

Para evaluar la eficacia del fármaco se tomaron en cuenta los parámetros siguientes:

  1. Número de ataques anginosos por semana
  2. Autoevaluación del paciente en cuanto al status del control del patrón anginoso [según escala: 0 (muy pobre) a 10 (muy bueno)].
  3. Evaluación del paciente con respecto a la capacidad para desempeñar su actividad diaria según escala: 0 (severamente limitado) a 10 (sin limitación alguna).
  4. Proporción de pacientes que usaban nitroglicerina sublingual.
  5. Impresión global de la eficacia y seguridad del fármaco, a juicio del investigador. La evaluación de seguridad del amlodipino se hizo por el reporte de cualquier efecto adverso referido por los pacientes durante la realización del estudio.

Se aceptó como estadísticamente significativo un valor p<0,05. Los resultados se muestran como proporciones y media aritmética ± 1 desviación estándar o el intervalo de confianza del 95% (IC95%), La comparación de proporciones se hizo por la prueba chi2 y la de promedios por la t de Student para datos apareados. Los datos fueron analizados con el programa SPSS v. 6.0.


RESULTADOS

1. GENERALES

Treinta fueron los pacientes incorporados al protocolo; predominando el sexo masculino (60,67%). Las características de los pacientes se muestran en la Tabla N.° 1.

Tabla N.º 1.
Características generales de los pacientes.

Edad(años)
Peso(kg)
Talla(m)
Índice de masa corporal
(IMC) (kg/m2)
Tiempo de enfermedad (años)
N.º aaques anginosos/semana(mes previo)
N.º ataques/semana (semana previa)
65,9+9,9
69,4±8,4
1,63±0,08

25,9+2,6
3,96±6,21
9,2±8,6
6,2±3,4

El diagnóstico de enfermedad coronaría fue sólido en el 100% de los pacientes (Tabla N.° 2).

Tabla N.º 2.
Diagnóstico de la enfermedad coronaria
Criterio diagnóstico n %
Prueba positiva de esfuerzo 16 53,4
IMA previo 10 33,3
Cirugía de revascularización 4 13,3
TOTAL 30 100,0

Como entidades asociadas se tuvieron hipertensión arterial esencial y dislipidemia en el 43,3% y 20,0%, respectivamente (Tabla N.° 3).

Tabla N.º 3.
Entidades Clínicas asociadas
Entidad clínica n %
Hipertensión arterial(HTA) 13 43,3
IMC>25 18 60,0
Dislipidemia   20,0
HTA + Dislipidemia   6,7

El 80 % de los pacientes empleaban nitroglicerina sublingual al inicio del estudio, y el 36,7% concomitantemente utilizaban betabloqueadores. La distribución se muestra en la Tabla N.º 4; así como la de otros agentes terapéuticos (Tabla N.° 5).

Tabla N.º 4.
terapia antiaginosa concomitante
Grupo farmacológico n %
Nitratos sublinguales 24 80,0
Nitratos orales 18 60,0
Beta-bloqueadores 11 36,7
Nitratos + B-bloqueador 6 20,0

La dosis de amlodipino fue incrementándose progresivamente, con un nivel promedio al final del estudio de 7,7mg por día (Tabla N.° 6).

Tabla N.º 5.
Otros fármacos
Grupo farmacológico n %
Antiplaquetarios 25 83,3
Antihipertensivos 13 43,3
Hipolipemiantes 6 20,0
Anticoagulantes 3 10,0
Antiarrítmicos 1 3,3

 

Tabla N.º 6.
Exámenes de Laboratorio
LABORATORIO Semana 1 Semana 12  
  media DS media DS p
Hemoglobina(g/dI) 13,2 1,9 13,2 1,3 ns
Hematocrito(%) 38,7 4,5 39,1 3,0 ns
Plaquetas(*1000/mm3) 214,8 71,6 213,7 52,8 ns
Leucocitos(*1000/mm3) 7,5 1,7 7,2 1,6 ns
Bilirrubina total(mg/dI) 0,8 0,3 0,8 0,3 ns
Proteinas totales(mg/dI) 7,0 0,7 7,2 0,4 ns
Albúmina(g/dI) 4,1 0,5 4,0 0,4 ns
TGO(U/I) 13,9 10,3 18,6 9,1 ns
TGP(U/I) 13,9 10,7 20,6 12,7 ns
LDH(U/I) 294,3 87,2 277,4 96,4 ns
CPK(U/I) 86,4 57,9 91,0 54,7 ns
Fosfatasa alcalina (U/I) 52,7 57,6 48,9 53,5 ns
Creatinina(mg/dl) 1,1 0,5 0,9 0,3 ns
Urea(mg/dl) 33,8 11,8 25,6 9,9 <0,01
Sodio (mEq/l) 141,1 2,7 138,5 2,4 ns
Potasio(mEq/l) 4,5 0,5 4,3 0,3 ns
Cloro (mEq/l) 102,6 5,8 99,3 6,7 ns
Glucosa(mg/dl) 98,4 14,3 101,2 20,4 ns

 

2. RESPUESTA SINTOMÁTICA

La frecuencia por semana de los ataques anginosos descendió en forma significativa (p<0,001); registrándose 6,2 ± 3,4 al inicio del estudio y 0, 7 ± 1,3 al cabo de las doce semanas (Figura N' 2). Este hallazgo se correlaciono estrechamente con el consumo diario de nitritados sublinguales; de manera tal, que al término del ensayo sólo el 23% de los pacientes todavía la empleaban (p<0,02), según se evidencia en la Figura N.º 3.

FIGURA N.º 1. DOSIS DE AMLODIPINO

FIGURA N.º 2. FRECUENCIA SEMANAL DE EPISODIOS ANGINOSOS
Evolución de la angina 
n=30


Paralelamente, se objetivaron tendencias al menor consumo de fármacos antianginosos clásicos (nitratos orales y/o betabloqueadores). Si bien, los porcentajes consignados no alcanzaron rangos estadísticamente significativos, las diferencias se pueden apreciar en la Figura N.º4

FIGURA N.º 3. EVOLUCIÓN DE LA NECESIDAD DE NITRITADOS
PORCENTAJE DE PACIENTES QUE USABAN NITRITADOS SUBLINGUALES

FIGURA N.º 4. TERAPIA ANTIANGINOSA CONCOMITANTE


A juicio de los pacientes estudiados, mostraron notable mejoría en el control de la angina como en la capacidad para desenvolverse en el que hacer cotidiano. De acuerdo a las escalas de autoevaluación aplicadas, se evidenciaron diferencias estadísticamente significativas. A citar, el control de la angina ascendió _en puntaje a favor_ de 4,3 ± 1,6 a 8,5 ± 1,1 (p<0,001), mientras que en la labor diaria el cambio fue de 4,3 ± 1,7 a 8,3 ± 1,4 (p<0,001). Estas variaciones se ilustran en las Figuras N.º 5 y N.º 6, respectivamente.

FIGURA N.° 5
AUTOEVALUACIÓN DEL CONTROL DE LA ANGINA
n=30

FIGURA N.° 6
AUTOEVALUACIÓN DE LA CAPACIDAD DE ACTIVIDAD FÍSICA
n=30


Los descensos de la presión sistólica y diastólica fueron tolerados por la población estudiada (figura N.º7).


3. EFECTOS ADVERSOS

Los exámenes de laboratorio tomados a los pacientes se consignan en la Tabla N.º6; sólo el nivel sérico de urea mostró una disminución estadísticamente significativa (p<0,01).

Los efectos adversos clínicamente evidentes y atribuidos a amlodipino, se describen en la Tabla N.º 7. El evento más frecuente fue el edema pretibial, que alcanzó una incidencia de 16,7%.

Tabla N.º7. Efectos adversos
Efectos adversos atribuidos a amlodipina     SEVERIDAD
  n % LEVE MOD. SEV.
EDEMA 5 16,7 2 1 2
ESTREÑIMIENTO 2 6,7 2 - -
BOCHORNO 2 6,7 2 - -
PARESTESIAS 1 3,3 1 - -
CANSANCIO 1 3,3 - 1 -
TOTAL 11   7 2 2


Hubo cuatro (4) casos de retiro del protocolo; dos de ellos por la presencia de edema severo. El tercer retiro correspondió a una paciente que estando evolucionando en forma favorable, desarrolló taquicardia ventricular no sostenida durante una prueba de esfuerzo no prevista en el protocolo. Durante su hospitalización se cambió el esquema de administración de amlodipino, por lo que fue retirada del estudio. El cuarto paciente fue un varón de 67 años con excelente respuesta terapéutica (el número de episodios semanales de angina descendió de 12/semana a cero en la 8a semana de tratamiento), en el que se decidió hacer estudio cineangiográfico (tampoco considerado en el protocolo) durante el cual desarrolló complicaciones que condujeron a su fallecimiento.


4. IMPRESION GLOBAL

La figura N.º 8 ilustra la evaluación general y cualitativa hecha por el investigador al final del estudio. Tanto la tolerancia como eficacia se calificaron entre buena y muy buena.

FIGURA N.° 7
EVOLUCIÓN DE LA PRESIÓN ARTERIAL
n=30

FIGURA N.º 8
IMPRESIÓN GLOBAL DE TOLERANCIA Y EFICACIA
n=30


DISCUSIÓN

Los calcio antagonistas afectan los canales lentos que regulan el movimiento de los iones de Calcio a través de la membrana celular. Sus efectos sobre el miocardio y músculo liso vascular explican su empleo en el tratamiento de la hipertensión arterial esencial, arritmias y angina 1,3,4,13. Y muy recientemente, su utilidad y seguridad en insuficiencia cardiaca con disfunción sistólica 14.

Cada uno de los tres grupos clásicos (dihidropiridino, benzotiazepino y fenilalquilamino) están asociados con un espectro diferente de propiedades farmacológicas y terapéuticas; siendo el común denominador, su capacidad para bloquear los canales de Calcio y por ello producir vasodilatación3.

Los dihidropiridínicos muestran mayor selectividad por el múscula liso vascular que por el miocardio, de allí su menor capacidad cronotopa e inotropa negativa 3,5.

Amlodipino. Es un calcio antagonista de la clase dihidropiridino, que es similar en estructura a Nifedipino, pero con un grupo amino en posición 2 del anillo dihidropiridino. Tiene un pKa de 8,6 y más del 90% está ionizado a un pH fisiológico; propiedades que son responsables de su único perfil farmacocinético y farmacodinámico - en relación a otros de la misma clase 4,13.

Amlodipino es un potente vasodilatador y tiene alta afinidad por el músculo liso vascular.

Esto se evidencia por la ausencia de efectos electrofisiológicos e inotrópicos negativos _clínicamente significativos - a las dosis en que sí se encuentra eficacia antihipertensiva y antiisquémica 4,13.

Está claramente definida la conducta terapéutica en la enfermedad coronaría severa5,16,17,18,19. Sin embargo, en los cuadros anginosos crónicos precipitados por el esfuerzo, aún existe controversia sobre la terapia de elección. Existen grupos farmacológicos convencionales, que por décadas han mostrado efectividad20,21,22. Aparecen los calcio antagonistas y se muestran precozmente los beneficios clínicos23,24,25,26,27.28. Pero paralelamente, se presentan efectos adversos frecuentes e inclusive deletéreos que frenan su empleo. Recientemente se habla de la disminución de la carga isquémica total como objetivo fundamental en la terapia antiisquémica; y que acaso la terapia combinada (calcio antagonista de tercera generación y un betabloqueador) sea la más adecuada29,30,31.

En nuestra serie pretendemos mostrar la efectividad y seguridad de un nuevo calcio antagonista en la terapia de la cardiopatía isquémica crónica y sintomática. No llaman la atención los primeros hallazgos, pues es bien conocido que la enfermedad coronaría es más frecuente en el sexo masculino (hasta la sexta década) y que los factores de riesgo más importantes son hipertensión arterial esencial, dislipidemia y tabaquismo1,18.

El diagnóstico de enfermedad coronaría se basa fundamentalmente en el cuadro clínico, factores de riesgo y algún método auxiliar sólido de confirmación diagnóstica. Ciertamente, existe un grupo importante (acaso el más frecuente) asintomático pero que igualmente es menester un manejo adecuado 1,17,32,33.

En nuestra serie, todos los pacientes mostraban un patrón clínico clásico (angina de esfuerzo, respuesta a nitroglicerina) y prácticamente la mitad cursaron con un infarto o fueron sometidos a cirugía de revascularización miocárdica. El otro 50% mostró una prueba de esfuerzo positiva.

La terapia convencional hasta hace pocos años, en los pacientes anginosos crónicos de esfuerzo, incluía nitratos (en sus diversas modalidades) y/o betabloqueadores20,21,22.24,25,28,31. Sin embargo, la eficacia indiscutible de estos agentes se ha visto limitada por la aparición de efectos colaterales y/o tolerancia. Los pacientes evaluados en el presente protocolo, mayoritariamente eran medicados con nitratos, seguidos por betabloqueadores y en tercer lugar con terapia combinada7,8.9,34,35.

La mejoría sintomática fue clara y significativa; con mejoría del patrón anginoso. Esto último expresado par un descenso en la frecuencia de los ataques isquémicos así como en el consumo diario de nitroglicerina sublingual. Este hallazgo está reportado de forma similar por otras series de mayor envergadura y que incluyen características más rígidas y estrictas como ser un estudio controlado, doble ciego y randomizado 21,22,24,36,37.38,39,40.41,42,43,44,45,46.

Es conocido, que en los pacientes con enfermedad coronaría, la mayoría de los episodios isquémicos son clínicamente asintomáticos (isquemia silente)12,25,30,31. Así mismo, se ha establecido que la terapia combinada (calcio antagonista y betabloqueador) puede ser más efectiva que la monoterapia; a fin de suprimir todos los tipos de isquemia presentes en la vida diaria del paciente21,22,36,41,46 . En nuestra población, si bien es cierto no alcanzó nivel estadísticamente significativo, se objetivó una tendencia al menor consumo de nitratas orales y betabloqueadores.

La dosis promedio empleada fue significativamente mayor que la convencional para el manejo de hipertensión arterial (e inclusive publicada en una serie nuestra)47 . No obstante, los descensos de presión arterial sistólica y diastólica fueron bien tolerados. Al respecto, debe señalarse que el 40% de la población estudiada era además hipertensa y que se conoce bien el efecto de los calcio antagonistas sobre una vasculatura periférica normal (normotensos y resistencia vascular periférica normal)1,3,4. Esto también ha sido observado por otros autores 48,49,50,51,52,53.54,55.

La calidad de vida de un paciente coronario es un aspecto importante que debe preocupar el médico, al elegir un fármaco. Los pacientes evaluados manifestaron significativa mejoría en capacidad de trabajo y vida diaria, a lo largo del tratamiento. Hecho que fue paralelo al control del patrón anginoso. No está descrito el fenómeno de tolerancia para amlodipino, lo cual es una ventaja sobre los nitratos25,41,58. Igualmente, los inconvenientes por el empleo de betabloqueadores también son reconocidos y dificultan su uso en poblaciones de mayor edad o con entidades asociadas (enfermedades bronquiales, insuficiencia cardiaca y dislipidemia); situación que no es precisamente un problema al optar por un calcio antagonista de tercera generación.

No obstante, esto no debe confundirse con la sobrevida del paciente coronario. Hay claros determinantes clínicos y hemodinámicos, al respecto'. Y debe reconocerse que aún este aspecto no ha sido modificado sustancialmente (salvo el grupo quirúrgico).

Indudablemente que los efectos adversos marcan la diferencia entre los diversos grupos terapéuticos (e inclusive en los de una misma clase) que por lo demás pudieran ser igualmente efectivos. Desde el punto de vista laboratorial (citobioquímico), no se hallaron diferencias estadísticamente significativas; salvo el nivel sérico de úrea (que descendió al cabo de doce semanas). Al respecto, pudiera plantoarse el conocido efecto positivo sobre la hemodinámica renal que está descrito para amlodipino56.

El edema sigue siendo un efecto colateral común para los calcio antagonistas; la incidencia es variable según las series. En general, los efectos adversos están ligados a la farmacocinética de los agentes empleados, siendo estos más frecuentes y serios para aquellos que muestran vida media corta y pico plasmático precoz. Por lo referido anteriormente, amlodipino muestra una especial ventaja en esto sentido. El edema pretibial se observó en 16,7% de nuestros pacientes y en dos casos obligó al retiro del paciente del estudio. Se conoce bien que el mecanismo por el que se genera el edema es vasodilatación periférica, y ciertamente se correlaciona directamente con la dosis empleada. En los estudios con amlodipino en hipertensión arterial (situación en la que la mayoría de pacientes son controlados con sólo 5 mg diarios) se ha reportado en promedio una incidencia de edema de alrededor del 10%. Este porcentaje es algo mayor en el caso del tratamiento de la angina de pecho, por la necesidad de usar 10 mg diarios en un porcentaje significativo de pacientes para obtener una respuesta antianginosa óptima36,37,38,42,43,45,55,57,59,60,61.


CONCLUSIONES

El presente estudio demuestra la eficacia óptima y la tolerabilidad aceptable de amlodipino en el manejo de pacientes con angina pectoris de esfuerzo, en una serie de nuestro medio.

Amlodipino _calcio antagonista de tercera generación_ es una alternativa en el tratamiento de la enfermedad coronaria crónica estable, bien como monoterapia o como terapia combinada con los agentes antiisquémicos convencionales (nitratos y/o betabloqueadores).

En nuestra serie, amlodipino mejoró la calidad de vida de los pacientes coronarios crónicos sintomáticos estables.

El edema pretibial fue el efecto colateral más frecuente, y en general tolerable.

VER BIBLIOGRAFÍA