* Vocal de Acción Científica de la Sociedad Peruana de Cardiología
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| Rev. Perú Cardiol. 1997; XXIII (3): 91-5 |
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El interés en los agentes
antihipertensivos que actúan en forma central cerebral, ha sido recientemente renovado
con el desarrollo de fármacos que están asociados a menores efectos adversos
secundarios, como por ejemplo sedación y sequedad de boca.
Los hipotensores de acción central
cerebral se distinguen actualmente en dos grupos: los de primera generación , entre los
que figuran la clonidina y el alfa metil dopa, y de segunda generación como la moxonidina
y la rilmenidina.
HIPOTENSORES
DE ACCIÓN CENTRAL
CLASIFICACIÓN |
| PRIMERA GENERACIÓN |
SEGUNDA GENERACIÓN |
| Alfa Metil Dopa |
IMIDAZOLÍNICOS |
| Clonidina |
Moxonidina |
| Guanabenz (aminoguanidina) |
Rilmenidina |
| Guafacine |
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Los grupos de Pascal Bousquet y Donald
Reis, han conducido algunos interesantes experimentos que dieron luz al mecanismo de
acción de las drogas que actúan a nivel del sistema nervioso central, liderando la
descripción de las Imidazolinas.
La antigua droga de acción central , el
alfa metil dopa, es un alfa2 agonista y su metabolito activo la
alfa-metilnorepinefrina actúa uniéndose a los receptores alfa adrenérgicos cerebrales,
predominantemente en el Tractus Solitario, determinando una disminución de la actividad
del sistema nervioso simpático central y disminución de la presión arterial.
La Clonidina actúa similarmente
uniéndose a alfa receptores, pero además se une a otros receptores no alfa adrenérgicos
localizados en la médula ventrolateral. Debido a que estos receptores tienen afinidad con
Imidazoles e Imidazolinas han sido denominados Receptores Imidazolínicos (RI).
Los hipotensores de segunda generación
ejercen su principal acción a nivel de los RI1 (localizados en la médula
oblongata, incluyendo la médula ventrolateral, área vasopresora del sistema nervioso
central) y muy poco a nivel de receptores alfa adrenérgicos, considerados responsables de
los mayores efectos secundarios de los hipotensores de primera generación. La Rilmenidina
y la Moxonidina son drogas con especificidad por Receptores Imidazolínicos 1 (RI1).
Ambas drogas tienen estructura similar a las imidazolinas y ejercen su acción hipotensora
principalmente como agonistas RI1, lo que determina una disminución del flujo
simpático de salida cerebral hacia el territorio cardiovascular produciendo hipotensión
arterial en los hipertensos.
La acción hipotensora ejercida por los
agonistas de receptores imidazolínicos no es bloqueada por estimulantes alfa simpáticos
(epinefrina y norepinefrina) lo que sí ocurre con otros hipotensores agonistas alfa2
adrenérgicos.
MONOXIDINA
Hipotensor de acción central de segunda generación.
Formula molecular: C9H12Cin50
Nombre químico: 4-cloro-N-(imidazolidina-2-yildene)-6-metoxi-2-metil-5-pirinidina amina.

Exitación. Nor: norepinefrina; ACh.:acetil
colina; RI1: receptores de imidazolina 1
Disminuido:(-); Aumentado:(++). Inhibición ¾|
Estimulación® |
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Los primeros ensayos habrían caracterizado a la moxonidina como un agonista total
específico en los receptores alfa2. Recientes hallazgos señalan que también
enlaza, en gran parte, en forma selectiva y específica a los receptores de imidazolina en
el SNC. Esta acción disminuye el flujo simpático de salida cerebral y la actividad
simpática periférica y en consecuencia una disminución de la presión sanguínea con
disminución de la resistencia vascular periférica, lo cual se evidencia con un descenso
en la concentración de noradrenalina del plasma. También se señala, bloquea el sistema
renina angiotensina aldosterona (R.A.A.) a nivel renal, disminuyendo la actividad de
renina plasmática en un 23% (Mitrovic 1991)8.
Los estudios comparativos han demostrado
que la moxonidina es comparable con el captopril, enalapril, nifedipina retardada,
hidroclorotiazida, prazosina, y clonidia en términos de su eficacia antihipertensiva. Ha
probado ser bien tolerada, presentándose ocasionalmente, efectos colaterales como
sequedad de boca, cansancio, dolores de cabeza, vértigos, trastornos en el sueño,
debilidad en las piernas, dolores gastrointestinales, y en casos aislados, reacciones
alérgicas en la piel, generalmente solo al inicio del tratamiento. En un
estudio,la "boca seca" se presentó en el 20% con moxonidina y en el 47%
con clonidina46. Se ha señalado conduce a regresión significativa de
la hipertrofia ventricular izquierda9.
Ha sido considerado como un
antihipertensivo confiable, adecuado para tratamientos prolongados de hipertensos de todas
las edades por encima de los 16 años.
La eficacia de la moxonidina no disminuye
dentro de los 24 meses, no tiene efecto significativo en el índice cardíaco o en
los parámetros de laboratorio y no existe problemas de retiro (fenómeno de rebote).
Su absorción es del 90%, la
biodisponibilidad es muy elevada (88%) y los niveles de plasma pico son alcanzados
30-180 min.
La moxonidina y sus metabolitos son casi
íntegramente eliminados por la vía renal.
La vida media en el plasma es de 2 a 3
horas, sin embargo su vida media biológica se prolonga permitiendo su administración una
vez al día, lo cual ha sugerido que su acción a nivel del S.N.C. es más prolongada.
La moxonidina es capaz de ser combinada
en forma efectiva con otros hipotensores.
Si bien no se ha observado deterioro de
la función renal, ni disminución de la filtración glomerular, se recomienda reducir la
dosis en pacientes con deterioro de función renal para evitar acumulación de la
droga. Cuando se combina con betabloqueadores, la regulación contadora (rebote) de la
presión sanguínea se puede incrementar si primero se suspende la moxonidina.
Aunque no parece tener mayor efecto
sedante que la clonidina, la moxonidina puede potenciar los efectos del alcohol,
sedantes e hipnóticos.
CONTRAINDICACIONES
No debe ser suministrada a pacientes
con:
Síndrome del seno enfermo
Bradicardia en reposo menor de 50 latidos por min.
Trastornos de conducción A.V.
Insuficiencia cardíaca NYHA IV.
Insuficiencia coronaria severa
Angina de pecho inestable.
Enfermedades hepáticas severas
No se tiene experiencia de su uso durante
embarazo, epilepsia. Parkinson, depresión, glaucoma, lactancia,enfermedad de Raynaud y
claudicación intermitente. La dosis diaria de moxonidina recomendada es de 0,2 mg
diarios, no deberá excederse de una dosis simple de 0,4 mg ni de una dosis diaria
de 0,6mg.
RILMENIDINA
La rilmenidina es una droga con
especificidad por los receptores imidazolínicos. Su acción agonista sobre estos
receptoressa nivel, de la médula véntrolateral,rostral explica su efecto
hipotensor. (Montastuc), 1989;Safar 1989; Gómez y col, 1991).
La rilmenidina es una oxazolina, o 2
((dicyclopropyl-methyl) amino) 2-oxazolina (S 3341), estruccturalmente similar a
imidazolinas.
Debido a que no es considerado un alfa2
agonista es que se explica el tener menos efectos secundarios que los hipotensores
de acción central de primera generación, como por ejemplo, menos sedación,
sequedad de boca y fatiga15,16.
Un estudio en ancianos mostró que
rilmenidina fue tan efectiva como la alfa metil dopa27. En otro estudio,
88 ancianos fueron randomizados asignándose 8 semanas de monoterapia con rilmenidina 1mg
o hidroclorotiazida (HCTZ)25. La dosis fue doblada si a las 4 semanas la
presión diastólica en supino era mayor de 90 mmHg. La dosis hubo de ser doblada en el 15
% de pacientes en el grupo de rilmenidina y en el 11% en el grupo de HCTZ. El
control de la presión arterial diatólica por debajo de 90 mmHg. se alcanzó en el 67%
con rimeldina y en el 75% con HCTZ. La rilmenidina fue bien tolerada por estos pacientes,
siendo los principales efectos secundarios sequedad de boca y somnolencia. No se
presentaron los cambios químicos producidos por los diuréticos como hiperuricemia, hipokalemia
ni hiponatremia.
Un estudio de largo plazo de un año de
seguimiento evaluó la presión sanguínea en 2635 paccientes no seleccionados,
incluyendo ancianos y pacientes con dislipidemia, insuficiencia renal crónica, angina de
pecho e insuficiencia cardíaca crónica26 . El control de la presión arterial
fue similar y la incidencia de efectos secundarios no fue difeferente entre aquellos
con morbilidad asociada y entre los que no la tenían. Se consideró alentador el
hecho de la buena tolerancia de los ancianos a este hipotensor de acción central5.
La rilmenidina no produjo efectos
perjudiciales en pacientes con diabetes mellitus, insuficiencia cardíaca,
insuficiencia renal crónica, angina de pecho ni en pacientes con dislipidemia.
Como su principal vía de eliminación es
renal se aconseja disminuir dosis y/o frecuencia de su administración en pacientes con
depuración de creatinina igual o menor de 18 ml/min/m2.
Se ha señalado un efecto de disminución
de los niveles plasmático de retina, adrenalina y noradrenalina consistentemente
con la inhibición central del tono simpático28,3 en pacientes con
hipotensores de acción central de segunda generación.
También menor incidencia de
ortostatismo, en comparación con los de primera generación.
No se ha reportado efecto de supresión
brusca, tanto en estudios en animales ni en humanos29.
Hay evidencias en estudios que el
rilmenidine y la moxonidina promueven la excresión renal de sodio por mecanismos tanto
centrales cerebrales como a nivel renal, en las ratas anestesiadas.
Al momento no hay evidencia que los
hipotensores de acción central de 1a generación afecten el balance de
sal y agua en forma diferente que los de 2da generación. Se ha
reportado disminución de la hipertrofia ventricular izquierda en hipertensos tratados con
rilmenidina a largo plazo23.
Se ha señalado efecto neuroprotector de
la rilmenidina en el infarto isquémico en animales por su interacción con los receptores
de imidazo-lina122, disminuyendo la extensión del área infartada.
Este efecto nueroprotector del agonismo RI1 podría ocurrir por estímulo
selectivo del ingreso del calcio al astrocito, disminuyendo su ingreso a las neuronas.
RECEPTORES IMIDAZOLÍNICOS Y TERRITORIO VASCULAR PERIFÉRICO
La célula muscular lisa vascular
expresa receptores imidazolínicos.Los agentes que actúan a nivel de receptores
imidazolínicos del músculo vascular liso pueden ser de utilidad en el tratamiento de la
hiperplasia vascular30. La rilmenidina aumentó la distensibilidad o compliance
de la arteria braquial-23.
RECEPTORES IMIDAZOLÍNICOS (RI1) Y SÍNDROME METABÓLICO "X"
En el síndrome metabólico
"X", la hipertensión arterial se encuentra asociada a obesidad
hipertrigliceridemia, sobre- peso e hiperinsulinemia. Tanto en la teoría de Lansberg,
quien postula un rol patogénico inicial a la resistencia tisular a la insulina y la
compensatoria hiperinsulinemia como causa de hipertensión arterial vía estimulación
simpática; como en la teoría propuesta por Julius, quien asigna a la hiperactividad
simpática el evento patogénico primario de la hiperinsulinemia. En ambos casos la
actividad del sistema nervioso simpático juega un rol patogénico importante en la
hipertensión arterial esencial. Estudios de resistencia a la insulina en modelos
animales, en ratas alimentadas con fructosa12 y ratas obesas espontáneamente
hipertensas13, sugieren que la moxonidina podría también tener efectos
favorables en otros aspectos del síndrome metabólico además de su efecto hipotensor.
Del mismo modo se ha señalado su efecto favorable en el síndrome metabólico 'X' en
humanos14.
ANTICUERPOS ANTI-IMIDAZOLÍNICOS
Es interesante que se ha encontrado
una sustancia inmunoreactiva similar a la imidazolina (Imidazoline like) en altos niveles
en el suero humano de pacientes hipertensos (en el 30%), pudiendo llegar a tener
concentraciones tan altas como diez veces mayores de las encontradas en pacientes
normótensos31.
Un nivel sérico alto anormal de estas
sustancias, podría por tanto, estar asociado con ciertas formas de la hipertensión
arterial esencial.
Así mismo, se han descrito sustancias
inmunoreactivas parecidas a la clonidina (clonidina like) en altos niveles plasmáticos,
en la hipertensión inducida por el embarazo. Ambas sustancias podrían ser idénticas e
intervendrían produciendo elevación de la presión arterial37. Estos
conocimientos aportarían un nuevo enfoque etiopatogénico de la hipertensión arterial
esencial.
Podríamos concluir diciendo que con el
conocimiento de los nuevos receptores imidazolínicos a nivel central cerebral, se ha
abierto un campo muy interesante para una mejor interpretación de los mecanismos
regulatorios de la presión arterial y por ende una nueva perspectiva en su etiopatogenia
y tratamiento.
Los hipotensores imidazolínicos se han
señalado como principalmente útiles para aquellos médicos que piensan que el sistema
nervioso central simpático influye determinantemente en la hipertensión arterial
esencial, como podría ser en jóvenes simpático-tónicos con una circulación
hiperdinámica45.
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