ANTAGONISTAS DEL CALCIO EN LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Los antagonistas o bloqueantes del calcio son una serie de compuestos orgánicos cuyas fórmulas difieren profundamente entre sí, pero tiene el común denominador de bloquear las corrientes iónicas del calcio a través de los canales lentos de la membrana celular e impedir la entrada de este ion al citoplasma. La presencia del calcio es imprescindible para la contractilidad muscular y de acuerdo con la diferente reserva de este ion en el retículo sarcoplasmático de las miofibrillas, su ausencia se hace notar con mayor intensidad en el músculo liso que en el miocardio y el músculo estriado. Por esta razón, la acción de los antagonistas del calcio es mayor sobre el músculo liso de las paredes. Los primeros compuestos datan del comienzo de la década de los años 60, por sus efectos inotrópicos negativos que en cierta forma son antagonizados por las catecolaminas, se les consideró a inicio como bloqueantes betaadrenérgicos. Fue Fleckenstein, en 1967, quien comprobó sus acciones específicas1. La efectividad para disminuir el tono muscular de la pared arterial y reducir el vasaespasmo condujo sus primeras indicaciones en la cardiopatía isquémica, especialmente en la angina estable y la angina vasoespástica. La acción hiotensora fue un hallazgo secundario que generó su utilización en la hipertensión arterial2. El calcio iónico se requiere para los
procesos biológicos activos y puede actuar de dos maneras: De todas las técnicas con las que se determina el Ca2+ citosólico, únicamente las sondas fluorescentes y la espectroscopía RMN son adecuadas para determinar las variaciones transitorias de Ca2+. Aunque la entrada de iones Ca2+ resulta obligada para la liberación de neurotrasmisores, los antagonistas del calcio pueden activar directamente la liberación de neurotrasmisores a través de un mecanismo que no depende de una respuesta refleja3. La liberación tiene lugar por la apertura de gránulos de almacenamiento. En este sentido, la potencia relativa de los antagonistas del calcio es como sigue: felodipino > nicardipino > nifedipino > verapamilo > amlodipino = diltiazem. Nunca debe infravalorarse la posible relevancia clínica de estas diferencias en potencia, porque existen muchas situaciones en donde la descarga de transmisores dista de resultar deseable, como en el infarto del miocardio y la insuficiencia cardíaca. Los canales selectivos de Ca2+, que representan el lugar de acción de los antagonistas del calcio, se hallan repartidos de manera extensa, pero diferente, en los distintos tejidos como corazón, pulmones, vasos sanguíneos, útero, brónquios, corteza cerebral y otras regiones del encéfalo. Los canales voltaje-dependientes de Ca2+, de la membrana se subdividen en 4 tipos fundamentales según su electrofisiología y sensibilidad a ciertos fármacos y toxinas. Estos canales se denominan en la actualidad:
Los "bloqueantes" específicos de estos canales son:
Los canales tipo L de Ca2+, se componen de diversas sub unidades: alfa 1, alfa 2, beta, gama y delta. Los lugares de unión a los antagonistas del calcio son heterogéneos. Se conocen tres lugares de reconocimiento de las dihidropiridinas, a las que se accede desde la superficie extracelular de la membrana. En cambio, el lugar de reconocimiento de las fenilolquilamidas (verapamilo) se sitúa dentro de la célula y se extiende hasta la cadena carboxiterminal del complejo. El Mibefradil se une a un sitio nuevo y único del canal de calcio y puede competitivamente, inhibir o desplazar al diltiazem, al verapamil, etc. Sin unirse al receptor de la dihidropiridina. Hasta cierto punto, el inicio lento de los efectos del amilodipino y, en parte, su perfil farmacológico especial son consecuencia de la ionización de la molécula al pH fisiológico normal, que "impide" su aproximación a los lugares de unión.
PROPIEDADES QUÍMICAS Es conveniente separar los fármacos de este grupo en antagonistas de "primera" o "segunda" generación. Esta división arbitraria sitúa a los prototipos verapamilo, nifedipino, y diltiazen en la 1ª generación y a los demás en la segunda (Tabla 1). Esta clasificación no se basa únicamente en el momento en que se sintetizaron sino que incluye algunos fármacos de reciente desarrollo en la categoría de "segunda" generación sugiere que poseen ciertas ventajas con respecto a sus predecesores, Así, por ejemplo, algunos muestran mayor selectividad tisular que los antagonistas de 1ª generación, poseen una mayor duración de acción o bien otras propiedades diferenciadoras. No debe extrañar que muchos antagonistas de la "segunda generación" derivan de los prototipos o antagonistas de la primera generación".
La participación de los iones Ca2+ en la contracción del músculo liso es un fenómeno perfectamente conocido. El Ca2+ se puede originar de dos fuentes:
Independientemente de la fuente, el Ca2+ conocido como calcio activador, se une a una proteína reguladora, la calmodulina que forma complejo con el calcio y activa la enzima protein-cinasa que a su vez facilita la fosforilación de la miosina. El acontecimiento clave es la fosforilación de la miosina, que entra en contacto con la actina y se produce la contracción. Como la característica esencial de la hipertensión es el aumento de las resistencias vasculares periféricas y puesto que la contracción del músculo liso depende del Ca2+(4), los antagonistas del Ca2+ constituyen un tratamiento eficaz en esta situación, siempre que:
Existen diferentes razones para argumentar que el exceso en la entrada de la Ca2+, a través de los canales selectivos de Ca2+ tipo L contribuye al aumento de las resistencias vasculares inducido por la hipertensión arterial5. Así:
Se admite que la etiología de la hipertensión arterial es muy compleja y multifactorial, involucrando diferentes factores como: predisposición genética de la
enfermedad;
Teniendo en cuenta todos estos elementos, sería muy difícil descartar a los antagonistas del calcio de la lista de fármacos potencialmente útiles en la hipertensión, a menos que sus efectos secundarios superen a sus acciones benéficas. Los antagonistas del calcio reducen la presión arterial sistólica y diastólica: sin causar hipertensión
artostática ni postural: sin embargo, en las fases agudas, pueden aumentar los niveles plasmáticos de noradrenalina debido: a) liberación del neurotrasmisor simpático estimulada por vía refleja en respuesta a la caída brusca de las resistencias vasculares periféricas; y al b) efecto estimulante directo de la
liberación de noradrenalina a partir de los gránulos de almacenamiento.
1.- Su efecto inotrópico negativo; 3.- El efecto depresor del verapamilo, y en menor medida, del diltiazem sobre el sistema de conducción, determina bradicardia sostenida en algunos casos. 4.- La reducida vida media plasmática obliga a administrar dosis múltiples, a excepción del amlodipino. 5.- Las dosis terapéuticas suelen
asociarse a efectos secundarios como estreñimiento, bradicardia, edemas. El uso de los
antagonistas del calcio con selectividad vascular evitaría algunos de estos problemas,
especialmente aquellos asociados al efecto bradicardizante del verapamilo y del diltiazem
y a la actividad cardiodepresora de los tres prototipos. La hipertensión arterial es una
enfermedad vascular que suele acompañarse de una disminución, y no de un aumento, del
gasto cardíaco y del volumen por latido, por lo que es lógico elegir un antagonista del
calcio con selectividad vascular, que no estimule la liberación de catecolamina, el
problema sería saber si siguen siendo eficaces. En el momento actual, los antagonistas
con selectividad vascular comparten dos características: todos derivan de las
dihidropiridinas y, como consecuencia de su selectividad, constituyen una alternativa
lógica en el tratamiento de la hipertensión arterial. Sin embargo, existen diferencias
entre los diferentes fármacos vasculo selectivos, así el amlodipino no modifica la
nor-adrenalida plasmática9, el felodipino provoca un aumento que persiste a
menudo en el tratamiento prolongado10. En el caso del amlodipino11
su efecto hipotensor tiene lugar sin que aumente la frecuencia cardíaca, mientras que el
felodipino suele producir una taquicardia refleja12. El amlodipino como
consecuencia de su prolongada vida media plasmática y elevada biodisponibilidad puede ser
administrado en una sola dosis al día; por otro lado su acción se inicia lentamente y la
posibilidad de producir cambios reflejos en la frecuencia cardíaca es bastante remota, no
produce cambios de volumen plasmático ni de retención de Na+, ni tampoco presenta
alteraciones significativas en el lípodograma.
PROPIEDADES ADICIONALES Las observaciones clínicas y de laboratorio obtenidas con los prototipos de los antagonistas del calcio han revelado algunas propiedades interesantes y posiblemente inesperadas, pero clínicamente útiles de estos fármacos. Así, se sabe que interfieren en los procesos que conducen al desarrollo aterogénico, retrasan la hipertrofia ventricular izquierda inducida por la hipertensión, inhiben el crecimiento de las células cancerosas13, mejoran la viabilidad de los órganos conservados14, protegen frente al efecto destructor de los radicales libres15 y actúan como antiepilépticos o potencian los efectos antipalúdicos de la cloroquina16. Estas propiedades, o por lo menos algunas de ellas, deberían ser mantenidas en la nueva generación de antagonistas del calcio.
Edad: La edad influye en los niveles plasmáticos de algunos antagonistas del calcio Nifedipino: las contraindicaciones
son bastante elevadas en el anciano. Parte de estas diferencias es consecuencia de la variación en el volumen de distribución entre pacientes jóvenes y ancianos, pero también existen otros factores como el aclaramiento plasmático. Función renal: La farmacocinética del amlodipino y felodipino, diltiazem, nisoldipino, se modifica discretamente en los estados clínicos de insuficiencia renal. Por el contrario la vida media del nitrendipino se prolonga en estos casos, por un aumento del volumen de distribución.
El amlodipino, el nitrendipino, el felodipino, nisoldipino prolongan su vida media en enfermos con disfunción hepática. Los antagonistas se metabolizan en el hígado y por lo tanto hay que ajustar cuidadosamente la posología en estos casos.
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