FRACTURAS NO DESPLAZADAS DEL ESCAFOIDES CARPIANO TRATAMIENTO CON APARATO DE YESO

Matta Ramos, Walter Andrés

 

INTRODUCCIÓN


Las fracturas de los huesos del Carpo constituyen alrededor del 6% del total de fracturas, pero es probable que se infradiagnostiquen. Las fracturas del escafoides son las más frecuentes de los huesos del carpo y son alrededor del 80% del total.


Las fracturas del escafoides Carpiano pueden ser no desplazadas y desplazadas. En este momento, se acepta por lo general que la incapacidad para conseguir la consolidación entre los fragmentos de la fractura del escafoides producirá un inestabilidad entre las filas proximal y distal del carpo, así como cambios artrósicos tardíos con una limitación de la fuerza y la movilidad de la muñeca.

Por lo tanto, el objetivo del tratamiento debe ser obtener la consolidación y la rehabilitación precoz.

Actualmente cuando hablamos de fracturas no desplazadas del escafoides carpiano hablamos de un tratamiento ortopédico, así como los diferentes estudios que a continuación detallo.

 

  • Broome y colaboradores, los primeros autores que compararon directamente las técnicas de inmovilización por debajo del codo en las fracturas no desplazadas del escafoides e inmovilización con escayola alto por encima del codo.

    El estudio fue en 31 pacientes y los resultados encontrados fueron los siguientes, la consolidación se conseguía en un promedio de 15,8 semanas cuando se colocaba un escayola por debajo del codo y se conseguía una consolidación de 11,4 semanas. Cuando los pacientes se inmovilizan con escayola alta.

  • Goldman y colaboradores, publicaron su experiencia con el tratamiento de 57 pacientes y de nuevo compararon los resultados entre los grupos tratados mediante inmovilización con escayola alta y escayola baja en las fracturas no desplazados del escafoides carpiano, obteniendo como resultado la consolidación de la fractura y no diferencia significativa entre los dos tipos de tratamiento.

  • El Jornal of Bone and Joint Surgery 1999 january. Vol. 81-B N.º 1.

    J .E. Hambidge, V, V Desai, P. J. Schranz, J. P. Compson, publica un estudio sobre Fracturas del escafoides carpiano con escayola alta con muñeca en flexión en extensión de 20ª no encontrándose diferencia significativa en la consolidación, pero si recomendado inmovilizar la muñeca en extensión.

  • El Journal of Bone y Joint Surgery. Vol. 83-B N.º 2 march 2001.

    Autores: B. Saedén, H. Tórnkuist publica un estudio comparativo para el manejo de las fracturas no desplazados del escafoides carpiano, mediante tratamiento quirúrgico y manejo ortopédico con aparato de yeso corto por debajo del codo obteniendo resultados similares sin mayor diferencia significativa en la consolidación y el funcionamiento de la articulación de la muñeca.

  • Jeffrey Weinz (Libro de cirugía de Mano y muñeca de Jeffrey Weinz Weisima 2001 pp. 231-238).

    Médico de Rhode Island Hospital U. S. A

    Menciona que para las fracturas no desplazadas del escafoides carpiano se puede utilizar un aparato de yeso corto o largo con espica en el pulgar y se logrará la consolidación de la fractura sin mayor diferencia significativa.

    También se puede iniciar el tratamiento con una escayola alta y a las 6 a 8 semanas pasar a una escayola baja.

  • Samuel A. Hoisington, MD (Libro de cirugía de mano y muñeca de Jeffrey Linz 2001 pp. 236-238).

    Vasantha L. Murthy, MD.

    El tratamiento de elección para las fracturas de escafoides no desplazadas o mínimamente desplazadas en la inmovilización con un yeso con espica del pulgar, la inclusión del pulgar reduce el movimiento en el cuello escafoides, la muñeca debe mantenerse en flexión/extensión neutra y desviación de neutra a radial.

  • M. Patrice Eiff, MD. (Libro de cirugía de mano de Weber, E.R. Biomechanical Implication of scaphoid waist fractures clin-orthop pp.: 147-149 1990).

    Los pacientes con una fractura sin desplazamiento del tercio medio o proximal del escafoides son tratados con un yeso en espiga de brazo largo para el pulgar. El codo se colocará en flexión de 90 grados y la muñeca y el pulgar se colocará de la siguiente manera. El pulgar se coloca en ligera extensión y abducción, como si el paciente estuviera sosteniendo un vaso pequeño. La articulación interfalángica (IF) del pulgar debe estar libre (es decir, el yeso debe terminar próximamente al pliegue de la articulación if del pulgar).

    El yeso se extiende desde la inserción del deltoideo en el brazo hasta el pliegue palmar proximal en la palma de la mano.

    Campbell Volumen 04 novena edición Fracturas del escafoides carpiano pp.: 3456-3466 cirugía ortopédica).

  • Fracturas no desplazadas del escafoides carpiano se indica un aparato de yeso desde el antebrazo desde el pliegue del codo hasta el pliegue palmar proximal incluyendo el pulgar hasta la base de la uña, colocando la muñeca en discreta desviación radial y en flexoextensión neutra. El pulgar se mantiene en posición funcional, permitiendo la libre movilización de las articulaciones metacarpofalangicas e Inter. Falangitas de los dedos.

    Dr. A. Ferreros Claramunt

    Revista de ortopedia y traumatología tratamiento de las fracturas estables del escafoides carpiano unidad de cirugía de mano del Hospital Universitario de Barcelona - España, Junio 1999.

  • Basándose en las observaciones previas publicadas y sugeridas por autores como Verdan y Narakas, Fisk, Frykman, Moydield y Levy y cols. Weber y Chao reprodujeron experimentalmente las fracturas del escafoides que se producían en el cuerpo del escafoides. Las producciones de estas fracturas dependían al menos de tres factores:

  1. Dorsiflexión extrema de la articulación radiocarpiana (superior a los 90 grados).

  2. Integridad de los ligamentos escafosemilinar-radial y radial hueso grande.

  3. Una fuerza palmar radial que produce la energía original.

El análisis de las fuerzas que se utilizó en este estudio indico que la articulación radiocarpiana que experimenta una fuerza cuatro veces mayor que la aplicada a la palma de la mano.

Estos estudios demuestran que la fractura del cuerpo del escafoides es la fractura más inestables de las fracturas del escafoides carpiana.

Y que una fractura del cuerpo del escafoides carpiano ocasionaría una probabilidad del 33 % de necrosis avascular del fragmento proximal.

La importancia de determinar si una fractura de escafoides es estable o no y poder realizar un pronóstico en cuanto a su consolidación radica en el hecho de que una fractura estable puede ser tratada de forma conservadora, inmovilización con garantía de éxito derivando hacia un tratamiento quirúrgico, osteosíntesis a las que sean consideradas inestables. El desplazamiento de una fractura está en relación con la localización del trazo de fractura y con la presencia o no de lesiones ligamentosas. Una fractura será considerada estable cuando no exista desplazamiento de sus fragmentos y cuando el trazo de fractura presente una orientación tal que las fuerzas que sobre él actúan, en una adecuada inmovilización, no lo desplacen, lo cual significa que esta inmovilización puede ser suficiente para permitir la consolidación. La indemnidad de otras estructuras ligamentosas vecinas también contribuye a la estabilidad de la fractura. La correcta alineación de los otros huesos del carpo permite descartar lesiones ligamentosas que podrían inestabilizar la fractura.

Dado que la estabilidad de una fractura es la cualidad que permite realizar con éxito un tratamiento conservador las fracturas del escafoides carpiano se clasifican en estables no desplazadas y inestables desplazadas.

Función: estables o no desplazadas son aquellas fracturas en la cual sus fragmentos no están desplazadas son aquellas fracturas en la cual sus fragmentos no están desplazados o tiene un mínimo desplazamiento menor de 1 mm en cualquier región del escafoides carpiano.

Función: Inestables o desplazadas son aquellos en la cual sus fragmentos están desplazados mas de 1 mm.

Fracturas no desplazadas (estables) del escafoides carpiano

A lo largo de a historia se han descrito diversas opciones para tratar las fracturas del escafoides carpiano dependiendo de que articulaciones se inmovilizaban además de la muñeca y de la posición en que esta debía ser inmovilizada de cara al tratamiento conservador hemos de tener en cuenta determinadas particularidades biomecánicas de la muñeca y mano.

La transmisión de las fuerzas en los movimientos de pronación y supinación del antebrazo, donde se insertan distalmente los músculos que pronan y supinan, a la mano se realiza de forma pasiva a través de los ligamentos y estructuras óseas del carpo, y el tendón del flexor largo del pulgar cambia de dirección a nivel del tubérculo del escafoides.

La principal razón para incluir el codo en la inmovilización ha sido clásicamente bloquear la pronosupinación. No obstante, fallkenberg demostró mediante un estudio en cadáveres a los que colocó un fijador externo en el radio y los metacarpianos que los movimientos de pronosupinación no provocaban desplazamiento de la fractura de escafoides que había provocado. Sin embargo, Bellman y cols. Comprobaron que una inmovilización incluyendo el codo consigue una consolidación más temprana.

Basándonos en los conocimientos actuales, el tipo de inmovilización recomendado podría ser el siguiente: yeso antebraquial en el que puede estar moldeada la membrana interósea y que se extiende hasta la cabeza del cuarto y quinto metacarpianos para de esta forma transmitir los movimientos de pronosupinación directamente del antebrazo a la mano y así evitar tener que inmovilizar el codo.

No es necesario inmovilizar la articulación interfalángica del pulgar si se inmoviliza la muñeca en posición neutra o ligera flexión palmar y desviación radial.

¿Cuánto tiempo debe estar inmovilizado el escafoides?

La respuesta dada es hasta la consolidación. Sin embargo, los criterios de consolidación no son claros; el paso de trabéculas a través del foco de fractura no es objetivo.

De todas formas, 12 semanas es el periodo estandarizado para la inmovilización de una fractura estable del escafoides carpiano. Se debe realizar un estudio radiográfico alrededor de este periodo tras retirar la inmovilización debiendo ser confirmado por otro a los 6 meses de la fractura para poder afirmar que la fractura está consolidada.

Anatomía Quirúrgica del escafoides carpiano

El escafoides constituye el elemento principal de la hilera proximal del carpo, no solo por ser el más voluminoso, sino, fundamentalmente, por su contribución en la biomecánica de las articulaciones radiocarpiana y mediocarpiana.

Morfología: El escafoides está orientado con su eje mayor hacia distal, radial y palmar, presentando una cara cóncava volar que termina en un relieve óseo conocido como tuberosidad, se sitúa unos 45° y 20° radial respecto al eje longitudinal de la muñeca.

Como la mayoría de los huesos cortos de la muñeca está constituido por hueso esponjoso delimitado periféricamente por hueso cortical fino. Su forma es carística, y el 80 % de él se encuentra recubierto de cartílago articular, relacionándose, a través de tres superficies, con cinco huesos vecinos, proximalmente, la cara destinada a articularse con la porción externa de la cavidad glenoidea del radio, es convexa y presenta una dirección proximal y lateral.

Distalmente existen dos carillas articulares continuas para el trapecio y trapezoides, también convexas, y medialmente existe una cara cóncava y excavada en su zona distal, articular con la cabeza del hueso grande, y otra cara proximal, más pequeña y plana articular con el semilunar.

La zona descubierta de cartílago articular presta inserción a estructuras capsuloligamentosas que serán utilizadas como elementos portavasos para la vascularización del escafoides. La existencia de foraminas óseas así lo confirman, estas superficies se localizan en la cara dorsal, donde puede apreciarse un surco oblicuo que sigue el eje principal del escafoides en la cara radial y en la porción distal de la superficie palmar, donde de localiza el tubérculo del escafoides, punto de fijación de parte del retináculo flexor del carpo y fibras del músculo abductor.

Morfológicamente, la existencia de una porción central más estrecha. Conocida como cintura o cuello, hace posible distinguir un polo proximal y un polo distal respecto a su talle. Precisamente a ese nivel se localiza ventralmente el ligamento radio escafoideo. En la zona más distal y ventral se localiza la tuberosidad del escafoides. Radiológicamente es difícil definir la morfología real del escafoides, para evaluar su geometría se han definido los llamados ángulos intraescafoideos, tanto en un plano sagital como frontal. Realizando tomografías simples y mediante técnicos de medida estandarizadas se trazan unas líneas que relacionan el polo proximal y distal del escafoides. En condiciones normales los valore del ángulo intraescafoideo sagital son de 32 ± 5°, utilizando como referencia la cortical anterior del escafoides proximal y la cortical posterior del escofoides distal. También se ha descrito esta relación en el plano frontal utilizando como referencia la cortical inferior del polo proximal y la cortical cubital del escafoides distal siendo los valores normales 40 ± 3°.

 





Anatomía de superficie 

En superficie, en el fondo del tercio medio de la tabaquera anatómica puede localizarse la cintura y polo distal, y en el tercio distal la articulación escafotrapezoidea. Distantemente al tubérculo de Lister se localiza la línea escafoidea, ventralmente en la base de la eminencia tenar, y realizando movimientos de desviación radial y cubital, puede confundirse con la cresta del trapecio de situación más distal en la cara anterior de la muñeca el pliegue distal de flexión se corresponde en profundidad con la hilera proximal del carpo, cruzando la cintura del escafoides en el 98 % de los individuos.

Relaciones anatómicas y consideraciones quirúrgicas

Las conexiones ligamentosas del escafoides con el radio se realizan a través de dos ligamentos volares extrínsecos superficiales, el ligamento radioescafoideo y el radioescafocapitate, y uno profundo, el ligamento radioescafolunar de Kuen 2-testut, las conexiones con otros huesos del carpo se realizan a través de ligamentos intrínsecos: dorsalmente, el ligamento transversal dorsal escafopiramidal ventralmente los ligamentos escafotrapecio trapezoideos y el ligamento palmar escafopiramidal, y tanto dorsal como ventralmente, los ligamentos escafolunares con el refuerzo proximal de la membrana de la membrana interósea escafolunar. Hay que recordar también la inserción del retináculo flexor en el tubérculo del escafoides a través de estos ligamentos y de su propia morfología el escafoides contribuye a la estabilidad longitudinal y transversal del carpo. La importancia del potente ligamento radio escafocapitate estriba en que sirve de punto de apoyo sobre el que pivotea el escafoides durante los movimientos de la muñeca.

Este ligamento no llega a insertarse en el escafoides existiendo incluso tejido fibrocartilaginoso en las zonas de contacto de ambas estructuras.

Otras relaciones anatómicas son con el tendón del flexor carpi radialis apoyándose sobre la cara interna de la tuberculosis, antes de entrar en el surco del trapecio destinado a el. Con el tendón del flexor pollicis longus descansando y reflejándose sobre la cara medial no articular del polo distal, con los tendones de los extensores carpi radialis longus y brevis dorsalmente, con los vasos radiales y las ramas sensitivas del nervio radial dorsalmente.

Biomecánica 

Desde el punto de vista biomecánico el escafoides actúa como un elemento de estabilización y control entre la hileta proximal y distal su posición varía con los movimientos en diferentes planos. Durante los movimientos de flexión y extensión el escafoides sigue al resto de los huesos de la hilera proximal, pero se desplaza en flexión al realizar la desviación radial o abducción y en extensión al realizar desviación cubital o abducción, en los movimientos combinados con la muñeca en extensión y abducción, el escafoides se horizontaliza colocándose paralelo al eje del radio, mostrándose extendido ajustándose proximalmente la articulación radiocarpiana contactando con el semilunar y encajándose por su polo distal con el trapecio y trapezoides con la muñeca en flexión y abducción el escafoides se coloca en una posición más perpendicular respecto al eje del radio, mostrándose, flexionado o acortado en el plano frontal, permitiendo que la articulación radiocarpiana no quede ajustada y la hilera distal del carpo se desplace radialmente. El polo proximal sigue al semilunar y el polo distal al hueso grande gracias a un movimiento de rotación sobre su eje transversal apoyándose sobre el potente ligamento ventral radioescafocapitate. De esta manera el carpo permanece siempre estabilizando en condiciones de integridad ósea y ligamentosa.

La situación del escafoides, formando parte tanto de la hilera proximal del carpo como de la distal. Solidarizando por las uniones ligamentosas, junto con la oblicuidad respecto a los ejes de rotación de las articulaciones radiocarpiana y mediocarpiana, y su cinemática, lo hacen más vulnerable ante los traumatismos.

La clasificación utilizada en el presente trabajo es aquella en la cual se establecen criterios claros de clasificación y es aquella en la cual se establece que hay dos tipos de fracturas del escafoides carpiano no desplazada o estable y desplazada o inestable a cualquier nivel de la anatomía del escafoides carpiano.

Llamase fractura no desplazada del escafoides carpiano aquella en la cual sus fragmentos no están desplazadas o existe un mínimo desplazamiento menor a 1 mm, y que es suficiente un aparato de yeso como método inmovilizador. Fractura desplazadas es aquella en la cual sus fragmentos están desplazados mas de un milímetro y son de necesidad quirúrgica y si la fractura es en el tercio medio o tercio proximal el pronostico es malo por el año vascular que produce el traumatismo.



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