"RELACIÓN ENTRE EL RENDIMIENTO ACADÉMICO, LA ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES, LOS RASGOS DE PERSONALIDAD, EL AUTOCONCEPTO Y LA ASERTIVIDAD EN ESTUDIANTES DEL PRIMER AÑO  DE PSICOLOGÍA DE LA UNMSM"

Yesica Noelia Reyes Tejada

INTRODUCCIÓN


En un mundo globalizado, en el que se viene apuntando hacia la calidad total, y en el cual el mercado laboral y profesional se vuelve cada vez más selectivo y competitivo, la educación superior surge ante los adolescentes como un medio fundamental para alcanzar sus metas de realización personal. Es por ello, que cada año las universidades públicas y privadas de nuestro país, cuentan con una gran cantidad de jóvenes que buscan ingresar a ellas a través de una vacante que les asegure la formación profesional necesaria para desenvolverse en un ámbito con tales características. Tal es el caso de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la cual contó durante el Proceso de Admisión 2002, con un total de 50,788 postulantes, aspirando a ingresar a una de las 5,463 vacantes que esta casa de estudios ofreció en sus 20 Facultades y 46 Escuelas Académico Profesionales (Oficina de Relaciones Públicas de la UNMSM, Enero - Marzo 2002). Estos más de cinco mil alumnos, que acaban de cursar el Primer Año de estudios superiores, encuentran en la vida universitaria una realidad muchas veces muy distinta a la experimentada durante su etapa escolar. Con el título de "universitario" llegan a su rutina mayores responsabilidades, tales como cursos y profesores de mayor nivel académico, sustentación de trabajos individuales y grupales, informes de experimentos, prácticas, trabajos de investigación, y exámenes de elevada exigencia. Todos estos elementos constituyen para los estudiantes situaciones de evaluación, en las cuales es importante salir exitosos, pues facilitan el paso a un nivel más avanzado en su instrucción superior. Siendo el rendimiento académico un indicador del éxito frente a las demandas de su formación profesional.

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El rendimiento académico es, según Pizarro (1985), una medida de las capacidades respondientes o indicativas que manifiesta, en forma estimativa, lo que una persona ha aprendido como consecuencia de un proceso de instrucción o formación. Además, el mismo autor, ahora desde la perspectiva del alumno, define al rendimiento académico como la capacidad respondiente de éste frente a estímulos educativos, la cual es susceptible de ser interpretada según objetivos o propósitos educativos ya establecidos. Tenemos también que en 1985, Himmel (cit. por Castejón Costa, 1998) define el rendimiento académico o efectividad escolar como el grado de logro de los objetivos establecidos en los programas oficiales de estudio. Por otro lado, el rendimiento académico, para Novaez (1986), es el quantum obtenido por el individuo en determinada actividad académica. Así, el concepto del rendimiento está ligado al de aptitud, y sería el resultado de ésta y de factores volitivos, afectivos y emocionales, que son características internas del sujeto como las que planteamos en este estudio. 

 

 

Ahora bien, el rendimiento académico en términos generales, tiene varias características entre las cuales se encuentra el de ser multidimensional pues en él inciden multitud de variables (Gimeno Sacristán, 1977). Basándose en ello, es que Aliaga y colaboradores realizaron un estudio titulado "Variables psicológicas relacionadas con el rendimiento académico en matemática y estadística en alumnos del primer y segundo año de la Facultad de Psicología de la UNMSM", buscando relacionar variables intraorganísmicas con el rendimiento de los alumnos que cursaban por primera vez esas asignaturas, y logrando establecer entre sus conclusiones, la relación existente entre esta última variable, la motivación y las estrategias de aprendizaje en esa población (Aliaga y cols., 2001). De ahí que sostenemos que el rendimiento académico, se ve muy influenciado por variables psicológicas que son propias del individuo. De este modo, la necesidad de obtener un adecuado rendimiento académico, puede convertirse en un factor estresante para los estudiantes, en especial para aquellos cuyos rasgos de personalidad, no les permiten superar adecuadamente las frustraciones o fracasos en las situaciones de evaluación enfrentadas. Situaciones que pueden, por ello, convertirse en generadores de ansiedad para el alumno, lo que puede denominarse ansiedad ante los exámenes o ante situaciones de evaluación. La ansiedad ante los exámenes se refiere a aquella situación estresante que se va generando desde antes de rendir la prueba y que durante la misma ocasiona -cuando la ansiedad es elevada- una ejecución deficiente, que trae como consecuencia bajas notas en las asignaturas; como lo sostiene Ayora (1993) para quien la ansiedad antes, durante o después de situaciones de evaluación o exámenes constituye una experiencia ampliamente difundida, lo que en algunos casos se traduce en experiencias negativas como bajas calificaciones, merma académica, abandono escolar y universitario, entre otras.

Por otro lado, el rendimiento académico en las asignaturas de cálculo, pareciera estar también relacionado con algunos rasgos de personalidad. Aquí debemos recordar que el rasgo es una estructura que dispone al individuo hacia unas determinadas pautas de conductas, que facilitan comportarse de determinada manera o actúa como fuerza interior que origina y dirige la conducta, y que tiene entre sus características el de ser un patrón cognitivo tanto en el observador, en su modo de construir y de predecir secuencias de acción en otros, cuanto en el actor, en sus pautas de autorregulación, y el de ser un índice predictor de comportamientos en situaciones simples o en las de largo plazo y para más complejas circunstancias (Fierro, 1986).

Los rasgos son centrales en la Psicología de la personalidad europea y norteamericana (Homae, 1990; cit. por Laak, 1996). En el contexto de la metodología psicométrica y con un enfoque nomotético se han desarrollado las teorías factoriales de la personalidad que constituyen un esfuerzo serio hacia una fundamentación científica de la personalidad. La teoría factorial de Catell concibe a la conducta como funcionalmente dependiente de la personalidad y la situación: C = f (P x S), la P (personalidad) estaría compuesta por un conjunto de rasgos entre los cuales están 16 rasgos estilísticos - temperamentales (Catell, 1982a). La relación pequeña pero significativa de algunos de estos rasgos con el rendimiento en algunas asignaturas ha sido hallada en varios estudios, como los de Barton, Dielman y Catell (Catell y Kline, 1982) con referencia a la Afectotimia (A+) y la Autoestima (Q3+) de estudiantes estadounidenses de inicio de la secundaria; y el de Aliaga (1998a) en estudiantes peruanos de quinto año de secundaria, con referencia a los rasgos animación y emotividad en sus polos bajos (F- e I-, respectivamente), y el rasgo atención a las normas en su polo alto (G+).

En cuanto al autoconcepto, que es un elemento principal en el estudio del proceso motivacional, puede ser definido como la percepción que cada uno tiene de sí mismo y se forma a través de las experiencias y las relaciones con el entorno, donde juegan un papel importante las personas significativas (Shavelson, 1976; cit. por Elexpuru, 1994). Esta autopercepción es resultado de un proceso de análisis, valoración e integración de la información derivada de la propia experiencia y del feedback de los otros significativos como compañeros, padres y profesores. Una de sus funciones es la de regular la conducta mediante un proceso de autoevaluación o autoconciencia, de modo que el comportamiento de un estudiante en un momento determinado está determinado en gran medida por el autoconcepto que posea en ese momento. Shavelson y Olus (1982, en Musitu, García y Gutiérrez, 1991) plantean un modelo jerárquico y multifacético del autoconcepto, en el que existe un autoconcepto general y varios específicos, siendo uno de ellos el autoconcepto académico, acerca del cual se sostiene que es un factor condicionante del rendimiento académico que funciona independientemente de la inteligencia y que prácticamente ningún alumno con un autoconcepto académico negativo obtendrá éxito escolar, pero muchos alumnos con un autoconcepto positivo tendrán niveles de logro bajos (Alvaro, 1990). Estudios realizados en estudiantes universitarios como por ejemplo los de Anazomwu (1995) en Nigeria, Byrne y Gavin (1996) en Canadá, y en USA los de Gerardi (1990), Lyon y MacDonald (1990) confirman la utilidad potencial del autoconcepto académico para la predicción del rendimiento académico en general (House, 1993).

En relación a la asertividad como una variable psicológica que merece ser tomada en cuenta al hablar de rendimiento académico, ya que, en el contexto del aula las transacciones e interacciones no sólo responden a lo que el alumno hace y cómo lo hace, sino que es importante saber por qué y para qué hace o no hace algo. En este sentido se puede clasificar la conducta de los alumnos en el aula (y también del profesor) en conducta pasiva no asertiva, conducta agresiva y conducta asertiva (Bower, 1980; cit. por Aliaga, 1998a). El alumno con un estilo pasivo dependiente se comporta con una falta de respeto a sus propios derechos, en beneficio de los demás (García y Magaz, 1991; cit. por Aliaga, 1998a). La conducta pasiva consiste en no comunicar lo que se desea o hacerlo de manera débil, con demasiada suavidad o timidez, ocultando lo que se piensa en contenido o intensidad. El alumno de conducta pasiva no asertiva tiene una escasa o nula expresión personal en el aula y puede ser un obstáculo para el logro de los objetivos cognitivos (Aliaga, 1998a) como el aprendizaje, interfiriendo así en su rendimiento académico.

Basados en la información antes mencionada el presente trabajo tiene como objetivo analizar el rendimiento académico en los jóvenes estudiantes del Primer Año de Psicología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, correlacionándolo con variables psicológicas propias del sujeto, como son: la ansiedad ante los exámenes, los rasgos de personalidad, el autoconcepto y la asertividad. Con tal propósito, hemos organizado la información resultante de la investigación realizada en cinco capítulos que describimos a continuación: El primer capítulo presenta el planteamiento y formulación del problema, así como los objetivos del estudio. En el segundo capítulo referido al marco teórico, se mencionan investigaciones nacionales y extranjeras que sirven como antecedente de este estudio, y se describen las bases teóricas que sustentan a cada una de las variables analizadas; finalmente, se definen los términos más utilizados en este estudio trabajo y se formulan las hipótesis de trabajo. El tercer capítulo describe el método de investigación seguido, conformado por el tipo y diseño del estudio, las características de la muestra utilizada, una descripción detallada de los instrumentos que se utilizaron y los estadísticos para el análisis de los datos obtenidos. El cuarto capítulo presenta el análisis de los resultados obtenidos en este estudio. Finalmente, en el quinto capítulo, se presentan las conclusiones y recomendaciones formuladas al término del estudio.

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