| Detección de terneros con
infección congénita con el virus de la diarrea viral bovina en dos hatos lecheros de la
provincia de Arequipa. Morales Cauti, Siever Miguel |
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DISCUSION
Actualmente uno de los pilares del
control de la DVB es la identificación y eliminación del animal con infección
persistente o animales PI que son los reservorios y diseminadores del VDVB (Lindberg y
Alenius, 1999). Estos animales PI pueden ser identificados en la población de animales
mayores de 6 meses, es decir, cuando los anticuerpos maternales hayan desaparecido. A
diferencia, el presente estudio tuvo por objetivo detectar los animales PI al momento de
nacer, antes de la primera toma del calostro. Evitando de esta manera que los animales PI
diseminen el virus durante 6 meses; así como, el costo de criar un animal PI que
finalmente debe ir al matadero.
De los 131 terneros muestreados de los establos A y B, uno (0.76%) nació infectado con el
VDVB. Este animal fue detectado en al establo A, significando el 2.78% (1/36) de
prevalencia de animales PI en este establo con un IC de 0.24% como mínimo y 3.49% como
máximo según el análisis estadístico de simulación b, (Apéndice 1) mientras que en
el establo B, no se detectaron animales PI (Cuadro 1 y 3). Previos estudios realizados en
ambos establos determinaron una seroprevalencia del VDVB superior al 80% (datos por
publicarse) sugiriendo la existencia de animales PI ya que como lo indica Houe et al,
(1993) en un establo con alta prevalencia viral generalmente existen animales PI; se
reporta también que un solo animal PI puede infectar 90% o mas de animales susceptibles;
los resultados del presente estudio concuerdan con lo indicado en la literatura.
El sistema de crianza de los bovinos en los establos A y B es de tipo intensivo con un
numero similar de vacas en producción; sin embargo, la presencia de un ternero PI en el
establo A, pese de haberse colectado menor numero de muestras sugiere que en el establo A
existen factores como la falta de control de la DVB, mal manejo, frecuente introducción
al hato de animales infectados, presencia de otras infecciones como la neosporosis, etc.,
que estaría favoreciendo la endemicidad del virus en este establo.
Previos estudios realizados en el establo B se encontró alta prevalencia del VDVB y
además se detecto 0.75% (3/400) animales (Rivera et al, articulo en preparación). La
ausencia de terneros PI en el grupo de terneros nacidos en un periodo de 6 meses (n = 95)
en el establo B sugiere que la infección por el VDVB en este establo podría ser reciente
y las tres vaquillonas PI habrían sido la primera generación de PI. Era de esperar que
estos tres animales PI tuvieran igualmente crías PI, así mismo, el ganadero podría
estar eliminando los animales de pobre condición física o afectados por problemas
diarreicos o respiratorios ya que los animales PI tienen una incrementada susceptibilidad
a desarrollar infecciones secundarias (Houe, 1995). La ausencia de terneros PI en el
establo B nacidos en el periodo de estudio (6 meses) indican que nacieron de madres que se
habrían recuperado de la infección.
De los 36 terneros del establo A muestreados 17 fueron hembras y en este grupo se detecto
la ternera PI demostrándose un 5.88% (1/17) de prevalencia de animales PI en el grupo de
hembras (Cuadro 2). Bolin (1990), menciona que la persistencia viral mayormente ocurre en
fetos hembras y en menor grado en los machos, tal vez, como un exquisito mecanismo de
sobrevivencia viral. La densidad óptica obtenida en la muestra de sangre y suero de esta
ternera fue de 0.9 indicando un alto contenido de virus en la sangre y posiblemente en
saliva, lágrima y otras secreciones que no fueron analizadas en el presente estudio.
Los animales PI surgen cuando una vaca susceptible es infectada con el virus del biotipo
NCP durante el primer tercio de gestación o antes de que el feto desarrolle su sistema
inmune (Brownlie et al, 1998) por lo que se obtuvo una muestra de sangre de la madre de la
ternera PI para la búsqueda del virus; sin embargo, no se detecto el VDVB en la madre
indicando que no fue una vaca PI; sino, una vaca que fue infectada horizontalmente con el
virus durante el primer tercio de la gestación evidenciando además la continua
circulación del virus en los animales susceptibles del hato. La alta seroprevalencia del
VDVB en este hato y la detección de un animal PI constituyen evidencias de la existencia
de otros animales PI sobre todo en el grupo de los animales de recría donde
coincidentemente existen alta incidencia de problemas diarreicos y respiratorios en los
terneros.
En general los datos de prevalencia de los animales PI fluctúan entre el 0.5 al 2%
pudiendo sin embargo en algunos hatos alcanzar hasta el 10%. El 0.76% de prevalencia de
terneros PI detectados en el presente estudio es similar a lo reportado en hatos lecheros
de crianza semi intensiva (0.74%) del valle del Mantaro (Huamán, 2001) pero inferior a lo
reportado en un hato de crianza intensiva del valle de Lima, donde Chacón (2001) reporta
una prevalencia de 3.8% (4/105) de animales PI. Así mismo, es similar a lo reportado en
otros países como Bélgica (0.75%), Dinamarca (1.1%), Suecia (1.3%) y USA
(1.7%) (Houe, 1999).
Ultimamente la detección de los animales PI no es una tarea difícil ante la existencia
de herramientas diagnosticas disponibles a nivel comercial como es la ELISA de captura de
antígenos que posee una sensibilidad y especificidad de 98% y 97% respectivamente frente
al aislamiento viral (Sandvik, 1999). Esta prueba permite trabajar grandes cantidades de
muestras simultáneamente y las muestras pueden ser sangre entera, leche o suero.
Sin duda el sistema de crianza de tipo intensivo podría favorecer el surgimiento de los
animales PI, sin embargo, el clima y el tamaño de la población bovina en nuestro medio
podría constituir una ventaja para iniciar el control de la DVB empezando con la
detección y eliminación de los reservorios que son los PI para disminuir la prevalencia
de la infección, los problemas secundarios prevalentes en la recría o la emergencia de
cepas virulentas como las reportadas en estas ultimas décadas en Canadá y otros países
(Rebhun et al, 1989), pero también la presentación de la enfermedad de las mucosas que
ocurren cuando un animal PI es superinfectado con una cepa de virus del biotipo CP, la
existencia de varios animales PI en el hato podría incrementar el riesgo de la ocurrencia
de esta forma clínica de la DVB que al parecer no ha sido reportado en el país.
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