Vol. 5 N°09                                     Lima - Perú                                     Enero - Junio 2002


 

LAS ANTÍPODAS ENERGÉTICAS Y EJES DE LA TIERRA
GOBIERNAN A LOS SERES VIVOS

Mag. Honorio Campoblanco Díaz*
Lic. Julia Gomero Torres**

 

RESUMEN
ABSTRACT
I. INTRODUCCIÓN

II. MARCO TEÓRICO
III. OBJETIVOS
IV. HIPÓTESIS
V. METODOLOGÍA Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN
VI. FUNDAMENTACIÓN
VII. CONSIDERACIONES ENERGÉTICAS

VIII. ¿EVOLUCIÓN DE SERES VIVOS UNA CONSECUENCIA DE EVOLUCIONES ENERGÉTICAS-
IX. LOS DESASTRES NATURALES MARCAN EL FIN DE LA EXISTENCIA DE LOS SERES VIVOS Y CIVILIZACIONES
X. CONCLUSIONES Y TEMAS DE DISCUSIÓN

 


RESUMEN


La tierra en sus orígenes, tuvo la forma discoidal alargada en la dirección E-O; posteriormente, fue tomando la forma elipsoidal hasta adquirir su nueva configuración, es decir, geoide triaxial, el resultado de las fuerzas radiales de expansión originadas en el interior de la Tierra (vulcanismo, magmatismo);esta nueva forma terrenal se reflejó en la morfología discoidal aplanada de los primeros seres vivos que la habitaron, tal como los invertebrados: Unicelulares y pluricelulares, luego fueron apareciendo los organismos de formas ovoide a elipsoidal (vertebrados, aves, mamíferos), para finalmente surgir el hombre con marcado desarrollo vertical, paralela a los ejes radiales de la tierra y del sol.

Palabras Claves: geoide Triaxial, expansión, contracción, antípoda, fototropismo, desastres, Big Bang biológico.

ABSTRACT

The earth in this origins had a fusiform to discoide lengthened form from east to west. Later, It changed to an ovoid to elipsoid form until acquiring their configuration: triaxial geoide as a consequence of radial forces expansion originated on earth´s core (vulcanism, magmatism) The change on earth morphology was imited by development of earth´s life morphology from invertebrate (straight discoide morphology), vertebrate (ovoid and elipsoid morphology) to humans (vertical and paralell to radial earth and sun axis)

Key Words: Three- dimensional Geoide, expansion, contraction, antipodal, fototropismo, disasters, big bang biológico.


 

I. INTRODUCCIÓN


La presente investigación de tipo descriptivo e inductivo, fundamenta que las antípodas energéticas representadas por fuerzas de expansión y contracción energética asociadas a la rotación terrestre, predominaron en determinados periodos del tiempo geológico, permitiendo un cambio progresivo de los ejes de la tierra y su correspondiente morfología, el mismo que se reflejó en la "Evolución Morfológica de los Seres Vivos" que habitaron las diferentes eras y periodos del tiempo geológico. En el caso del hombre constatamos que desde la etapa de su concepción, nacimiento e infancia lo desarrolla en la posición horizontal (paralelo al eje primitivo E-0 de la Tierra); en la niñez, juventud y madurez toma la posición vertical paralelo al eje radial de la Tierra en íntima relación con la energía solar; mientras que en la etapa de la tercera edad paulatinamente va perdiendo la posición vertical, así mismo durante las enfermedades y el descanso toma temporalmente la posición horizontal y durante la muerte definitivamente toma la posición horizontal, ambas paralelas al eje primitivo horizontal E-0 de la Tierra. 

II. MARCO TEÓRICO

Ocurrida la violenta explosión (Big-Bang) hace 15 000 millones de años, el universo y todo los cuerpos estelares contenidos en ella fueron sometidos a intensas fuerzas radiales de: contracción y expansión energética, las mismas que se desplazaron en el espacio interestelar infinito, siguiendo la dirección radial de los cuerpos en el que se originaron, y al ingresar a otros cuerpos estelares, conservaron dichas direcciones radiales.

Al interior de los cuerpos estelares (como la Tierra) dichas fuerzas, se adicionan, transforman e interactúan con las fuerzas internas existentes, provocando la aceleración de las corrientes de convección, vigorizando las fuerzas radiales (vulcanismos, magmatismos) que al llegar a la superficie de la Tierra se transforman, por efecto de la rotación terrestre, en los desastres naturales con movimientos horizontales tales como los huaycos, inundaciones, glaciaciones, vulcanismos, deriva continental, Tsunamis, huracanes, fenómeno de El Niño, etc., que en su acelerado recorrido por la superficie terrestre, derriban las estructuras dispuestas radialmente (es decir verticales) como casas, edificaciones, árboles, animales, personas, haciéndoles tomar posiciones horizontales (paralelas al eje primitivo de la tierra), constituyendo dicho instante, el fin de su existencia sobre la Tierra. En dicha posición horizontal (a causa de enfermedad o muerte); gradualmente las fuerzas vitales de los seres vivos se debilitan, sus elementos constituyentes se descomponen, disocia, y dispersan tridimensonalmente al interior de la tierra, sometiéndose nuevamente a las leyes de la expansión del universo.

III. OBJETIVOS

  • Formular, que la Tierra en sus inicios tuvo la forma discoidal aplanada, alargada según el eje primitivo este-oeste, como producto de las poderosas fuerzas de contracción gravitacional, radiaciones cósmicas y ultravioletas dominantes en ese entonces

  • Proponer que a inicios del Paleozoico la Tierra generó sus propias fuerzas de expansión (vulcanismo, magmatismo), que contrarrestaron las poderosas fuerzas de contracción gravitacional, permitiendo el cambio gradual de la forma terrestre y la formación de la capa de ozono, ésta hizo posible la multiplicación de la vida y el crecimiento de ciertas especies en sentido vertical.

  • Establecer, que la forma de la Tierra es la resultante de la acción de dos grandes fuerzas opuestas: las fuerzas de contracción y expansión energética que actúan en sentidos contrarios siguiendo direcciones radiales y por efecto de la rotación terrestre, parte de dichas energías cambian de curso desplazándose horizontalmente dando origen a los desastres naturales. 

IV. HIPÓTESIS

 

  • Los ejes radiales de la Tierra y el Sol, los cuatro puntos cardinales, el cenit y nadir de la Tierra, constituidos por pares de antípodas, gobiernan la vida de los seres vivos: las antípodas E-0, N-S gobiernan la salida y puesta del Sol así como las etapas del inicio (nacimiento) y finalización (muerte) de los seres vivos, ambas etapas desarrolladas en posición horizontal, paralelas al eje primitivo E-0 de la tierra.

  • El reloj biológico de los seres vivos, al igual que las manecillas de un reloj, se desplaza orientado por el sol, ya que ante su salida por el este, hace que los seres más evolucionados se pongan de pie, ubicándose paralelamente a la dirección radial (vertical, el cenit de nuestras vidas), para asimilar, sintetizar la energía solar y cumplir sus actividades biológicas bajo la égida M Sol y la Tierra; mientras tanto, durante la puesta del sol por el oeste, el hombre deja la posición vertical y se dispone en posición horizontal paralela al eje primitivo de la Tierra, para el descanso pasajero (sueño) o definitivo (muerte)

  • Durante el descanso definitivo (muerte) los restos mortales son depositados al interior de la tierra (nadir de nuestras vidas, antípoda del cenit y la vida), donde se opera la disociación y descomposición de los elementos de nuestro organismo, sometiendo a las leyes de expansión del universo. Como tal, perder la posición vertical para el hombre y gran parte de los seres vivos más evolucionados, significa perder la vida y la dirección del flujo vital del Sol.

 

V. METODOLOGÍA Y DISEÑO DE INVESTIGACIÓN


La presente investigación es resultado de un análisis descriptivo de tipo deductivo, relacionando el principio de causa y efecto existente entre el desarrollo evolutivo de la morfología de la Tierra y la dinámica morfológica que ocurre en los seres vivos que la habitan. Los diseños gráficos elaborados para tal fin, corroboran lo sostenido en la hipótesis, demostrando que existe una estrecha relación entre ellas, sujetas al influjo de las diferentes antípodas energéticas.

VI. FUNDAMENTACIÓN

El lento enfriamiento de una porción estelar desprendida durante la explosión de una supernova, permitió formar los diferentes sistemas solares y sus planetas. La Tierra en sus inicios tuvo forma discoidal aplanada, por efecto de poderosas fuerzas de contracción gravitacional, radiaciones cósmicas, ultravioletas que saturaban y dominaban el ambiente estelar de aquellos tiempos. Con el objeto de neutralizar dichas energías, encapsuló a su interior el coágulo solar, cubriéndolo paulatinamente con material magmático líquido, gaseoso, emergido radialmente de sus propias entrañas, mediante sucesivas actividades volcánicas, dando origen paulatinamente a:

  • La atmósfera, flujo gaseoso formado por gases volátiles producto de la desgasificación del magma.

  • La hidrósfera, flujo líquido formado por la combinación de los elementos químicos y el agua eliminada por los volcanes.

  • La litósfera o corteza sólida, paleoflujo formado por la solidificación de¡ magma liquido (véase figura N.o 1 )

  • Las energías de dirección radial provenientes del interior de la tierra, tuvieron el efecto de contrarrestar la enorme presión energética de la contracción gravitacional, la radiación cósmica y ultravioleta incompatibles con el desarrollo de la vida; condiciones que facilitaron que la Tierra en sus albores tuviera la forma discoidal y alargada (véase figura N.o 2) -sin mucho desarrollo vertical-, forma que conservó hasta el Precámbrico y parte M Paleozoico inferior con sus polos este-oeste bien desarrollados: El polo oeste del pacífico: constantemente expuesto al sol se mostró caliente; por su lado el polo este conformado por África, Europa y Rusia alejados del Sol se mostró fría (Wachsmuth 1980), disposición que permitió el flujo de la materia del y hacia el polo caliente.

     Esta morfología primitiva de la Tierra, tuvo influencia en la forma de los primeros seres vivos que la habitaron, tal como los organismos unicelulares e invertebrados de formas discoidales, aplanadas y fusiformes. En la actualidad este hecho se ve confirmado y reflejado en las diferentes formas ovoides, alargadas a discoidales que toman los diferentes seres durante las etapas iniciales de la vida (fase embrionaria) y posteriormente a medida que van creciendo se van diferenciando en función a su crecimiento vertical (véase figura N.o 3).

    Del Paleozoico a la fecha, viene sucediendo un vigoroso desarrollo de las fuerzas radiales de la Tierra (vertical) que amortiguan la enorme presión de la contracción gravitacional, facilitando la formación de la capa de ozono, que condicionó el crecimiento de los seres vivos en sentido vertical como: Aves, dinosaurios, mamíferos y finalmente el hombre adecuando sus actividades vitales y orgánicas a la influencia energética del Sol cuyo flujo se desplaza también en dirección radial (véase figura N.o 4)

     


    Un breve análisis del comportamiento energético del hombre (considerado la especie más evolucionada de la biósfera), muestra que al nacer deja su etapa embrionaria y emerge a una nueva condición ambiental (etapa de la infancia), conservando por un buen tiempo la posición horizontal de su etapa embrionaria, paralela al eje primitivo E-0 de la Tierra, hasta cuando su organismo asimile paulatinamente las diversas sustancias y energías transformadas por el Sol y la Tierra, posteriormente se pondrá de pie en el instante que su sistema óseo y muscular adquiera la suficiente rigidez, sostenimiento y adecuada capacidad, desplegando en dicha posición vertical una intensa actividad energética en estrecha relación con el Sol (véase figura N.º 5)

    Lo mencionado anteriormente, nos indica que el desarrollo del eje radial (vertical o cenit de la tierra), permite a los seres vivos y las plantas crecer en dicha dirección, captando la energía del espectro solar; mediante la fotosíntesis, fotoquímica, fototropismo contribuyendo a que las plantas asimilen, condensen y transformen la energía expansiva del Sol, convirtiéndolo en energía potencia¡ almacenada en sus tejidos orgánicos, haciendo posible el desarrollo de la vida. Por su lado, la posición horizontal tomada por el hombre es un estadío de descanso, inactividad pasajera (sueño), o descanso eterno (muerte), ambas posiciones dispuestas paralelamente al eje primitivo E-0 de la Tierra.

    Perder la posición vertical para el hombre, significa: Debilitamiento de energías, enfermedad, vejez, derrota o muerte, cuanto más fuerte y poderoso es, se yergue mejor verticalmente; permanecer en dicha posición es símbolo de salud, dominio y poder; con capacidad de enfrentar y afrontar al adversario; privándolo a veces de la vida (muerte) momento en que el vencido toma nuevamente la posición horizontal paralela al eje primitivo de la tierra.

    Durante su quehacer diario, el hombre se pone de pie, asimila la energía solar, realiza sus actividades vitales (cenit de la vida) manteniendo dicha posición y durante las horas de descanso y reparación de energías perdidas se coloca en posición horizontal pasajera paralela al eje primitivo de la Tierra. En los periodos de descanso eterno o muerte (nadir de la vida), se disponen en posiciones horizontales definitivas; estadíos donde la energía y los elementos químicos condensados en sus células se descomponen, se desintegran y liberan en el interior de la Tierra, expandiéndose en direcciones vectorialmente paralelas a la dirección radial de la expansión del universo. (véase figura N.º 5)

    Llegado un momento, dichos elementos dejan de expandirse radialmente y son capturados, asimilados y/o sintetizados por las plantas, bacterias y otros microorganismos para formar otras estructuras orgánicas o celulares iniciando la vida un desplazamiento en sentido contrario a la expansión del universo, sometiendo a la materia y energía a constantes "Ciclos de expansión y contracción energética a lo largo de la cuarta dimensión vectorial del tiempo geológico".

    La actividad vital de los seres vivos (durante el cenit de sus vidas) está relacionada estrechamente con las fuentes de energía procedente del Sol, del cosmos y la Tierra; desarrollando el fototropismo, quimiotropismo, fotosíntesis y otras actividades biológicas en íntima dependencia con la energía solar; para ello, aperturan sus flores, hojas, raíces y otros órganos al influjo de dicho astro y cuando culminan sus actividades se disponen horizontalmente o encapsulan sus hojas y flores.

    VIII. ¿EVOLUCIÓN DE SERES VIVOS UNA CONSECUENCIA DE EVOLUCIONES ENERGÉTICAS-

    Wachsmuth (1980) sostenía "... que la vida se generó a partir de aerosoles, soluciones en suspensión coloidal y minerales que se fueron precipitando a partir de energías de dirección radial emergentes del interior de la Tierra, sometidos paulatinamente a reacciones termoquímicas y de intensa radiación lumínica del Sol, los mismos que hicieron posible el desarrollo de la vida..."; en la actualidad podemos ratificar esta postulación, por cuanto la evolución de los seres vivos es fruto de una evolución energética continua,

    Los seres no evolucionados, absorben y segregan elementos y formas de energía menos transformadas que le permiten desarrollar formas anatómicas elongadas influidas según el eje horizontal primitivo E-0 de la Tierra, donde sus funciones biológicas se limitan sólo a la nutrición y conservación de la vida, desarrollando gran parte de sus actividades vitales sin contacto directo con la energía del Sol; otros seres en el camino evolutivo fueron dejando paulatinamente las formas aplanadas, para adquirir nuevas formas con desarrollo vertical (aves, dinosaurios y mamíferos), mostrando gran capacidad de movimiento, reproducción y desarrollo de nuevas facultades en estrecha relación con la energía del Sol, apareciendo finalmente el hombre como la especie que absorbe y segrega energías más elaboradas y transformadas, manifestando intensa actividad energética en posición vertical en estrecha relación con el Sol, alimentándose de animales y plantas con diferentes grados de evolución y transformación energética; emitiendo por tanto, un conjunto de energías imperceptibles desde las no evolucionadas a las más evolucionadas y sublimes tales como: el odio, la ira, rencor, diversos grados de inteligencia, razonamiento, sensibilidad, y otras manifestaciones inherentes a los seres con mayor grado de evolución.

    En estadíos de evolución energética más avanzados se segregan energías mucho más sublimes, dominados por la inteligencia, el raciocinio, justicia, comunicación telepática, el poder mental, la espiritualidad expresión máxima de la evolución energética.

    IX. LOS DESASTRES NATURALES MARCAN EL FIN DE LA EXISTENCIA DE LOS SERES VIVOS Y CIVILIZACIONES


    Con la ocurrencia de los "Big Bang Biológicos", de tiempo en tiempo la vida evoluciona, a veces, se dinamiza, involuciona o desaparece por la acción de flujos energéticos expansivos procedentes del interior y exterior de la Tierra, que al llegar a la superficie terrestre, por efecto de la rotación, se transforman en otras formas de energía que toman direcciones horizontales y en dicho recorrido realizan diferentes tipos y formas de trabajos como sismos, terremotos, volcanes, tsunamis, huracanes, huaycos, glaciaciones, inundaciones, fenómenos de El Niño, rupturas de placas, inversión del campo magnético y polos magnéticos, erosionando, transportando y derribando toda estructura vertical inclusive al hombre y sus edificaciones, obligándolo a tomar posiciones horizontales pasajeras o definitivas. El hombre y las plantas gozan de vitalidad cuando se posicionan verticalmente, en dirección paralela a los flujos radiales energéticos del Sol, cosmos y del interior de la Tierra, pero pierden dicha posición cuando se activan las fuerzas horizontales (desastres naturales), consecuentemente, sus restos quedan en posición horizontal paralela al eje primitivo de la Tierra.

    Conforme se sostiene en la hipótesis de H origen del Fenómeno de El Niño bajo una concepción geológica, de H. Campoblanco (1998), el origen del fenómeno de El Niño es producto del accionar de las fuerzas radiales expansivas externas e internas de la tierra ayudados por las fuerzas de rotación terrestre, que aceleran y refuerzan la dinámica y velocidad de las corrientes de convección, generando vulcanismo sulfuroso y actividades magmáticas que emergen radialmente a la superficie de la Tierra a través de las zonas de descompresión energética (Océano Pacífico) y por la rotación terrestre se desplazan horizontalmente sobre ella, provocando una serie de desastres, inundaciones, impactos ambientales, alteraciones del clima, reacciones químicas, termoquímicas y energéticas, con modificaciones del pH, temperatura, densidad de dichos medios, así como la salinidad, acidificación y aumento de la temperatura de los mares y océanos, extinguiendo la flora y fauna e interrumpiendo la red trófica en su recorrido (véase figura N.o 6)

     Estas fuerzas radiales que expulsan el material magmático a la superficie de la Tierra (vulcanismo sulfuroso) escapan con facilidad a través de las zonas de decomprensión energética de la tierra, conformada por la delgada y fracturada corteza del fondo del Océano Pacífico, originando calentamiento de sus aguas con la consiguiente generación del Fenómeno de El Niño en dichas latitudes (Círculo de Fuego del Pacifico); mientras tanto, a 1800 de ella en Europa, África y Asia conformada por cortezas más gruesas y menos fracturadas actúan como zonas de compresión energética (sin muchos escapes del calor interno), manifestándose en ellas La Niña, la antípoda de El Niño, con sus efectos contrarios; situación que nos tocó vivir en 1982-83, 1997-98 y nuevamente entre mayo y septiembre del 2002 por cuanto, en gran parte de América del Sur (Chile, Perú) se manifestaba la Niña con marcadas precipitaciones nivosas y enfriamientos, entre tanto a 1800 de ella, en Europa, Alemania y China, se producía fuertes lluvias e inundaciones, es decir se manifestaba El Niño, pero no en toda su intensidad (véase figura N.o 7)

    Cuando ocurre el fenómeno de El Niño en una determinada latitud, a 1800 de él, ocurre el evento opuesto La Niña por el principio de las antípodas energéticas; y la rotación terrestre hace que dichos eventos oscilen desplazándose del extremo frío al caliente y viceversa, durante dicho recorrido se manifiestan en otras latitudes de ¡a tierra, con mayor o menor intensidad, conforme atraviesan zonas de compresión o descompresión energética de la tierra (antípodas), mecanismos que permiten el equilibrio energético en la Tierra.

    X. CONCLUSIONES Y TEMAS DE DISCUSIÓN

    • La morfología de la Tierra, sus ejes cardinales, las antípodas energéticas gobiernan y equilibran la vida, todos los actos del hombre y de los seres vivos. A las fuerzas de expansión se oponen las fuerzas de contracción energética, a la energía plasmática caliente de los volcanes se opone la energía plasmática fría de los glaciares, al hemisferio occidental marino de la tierra (Océano Pacífico) se opone el hemisferio oriental continental (Europa, África y Asia), al polo norte con su Océano Ártico se opone el polo sur con su Antártica sólida, todo un rosario de antípodas que permiten el equilibrio energético del planeta.

    • A la luz del día emergida por el este se opone la oscuridad de la noche surgida por el oeste, al cenit M cielo se opone el nadir del interior de la tierra, al odio se opone el amor, a la posición vertical de la vida se opone la posición horizontal de la muerte, todas estas formas de antípodas energéticas conjuntamente con los ejes de la tierra gobiernan nuestro planeta y por ende a los seres vivos.
    • La disposición del hombre y algunos seres vivos en la posición horizontal significa:

    a. El inicio y el término de la vida en la Tierra.

    b. La culminación del día, del ciclo del reloj biológico diario y del accionar energético del hombre, en estrecha dependencia con el Sol.

    c. Los periodos de descanso temporal (sueño, debilidad o enfermedad pasajera).

    d. Periodos de descanso eterno (muerte) que constituye la antípoda de la vida.

    • Los desastres naturales: inundaciones, huaycos, huracanes, fenómenos de El Niño se desplazan horizontalmente sobre la superficie terrestre, derribando casas, estructuras, edificaciones y también a los seres vivos de sus posiciones verticales, obligándolos a tomar la posición horizontal pasajera (heridos, enfermos) o la posición horizontal definitiva (muerte).

    • Por su lado la posición vertical paralela al eje radial de la tierra, representa:

    a. Vida, salud, derroche de energía de las plantas y el hombre.

    b. Estados de fortaleza, poder, dominio, florecimiento, producción y energía.

    c. Estrecha interrelación de los seres vivos con la energía del Sol.

    d. Dirección de desplazamiento de las fuerzas radiales de expansión y contracción energética procedentes del interior de la Tierra, del sol y/o del cosmos, que pueden marcar el inicio o el fin de la vida en la tierra, mediante los Big- Bang Biológicos.

    Ver referencias

    _________________________________________

    Profesor Principal de la Facultad de Geología (UNMSM) hcampoblanco@unmsm.edu.pe
    Profesora Asociada de la Facultad de Tecnología Médica (UNFV)

     


     

    back.gif (71 bytes) Regresar