GACETA SAN MARQUINA

Año IX - Nº 38 | Órgano Oficial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos | Enero - 2000

 

PROHOMBRES DEL SIGLO XX

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Pedro Weiss Harvey

Pedro Weiss Harvey

El médico y antropólogo Pedro Weiss Harvey, considerado el Padre de Patología en nuestro país, nació en Lima el 20 de enero de 1893. Su padre fue Roberto Weiss y su madre María Isabel Harvey.

Ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde fue un alumno sobresaliente. Sus explicaciones sobre los fenómenos físico-patológicos eran racionales y coherentes.

Weiss Harvey alternó con personajes como Haya de la Torre, José Carlos Mariátegui, Max Uhle y Julio C. Tello, quien influyó decididamente en su personalidad y, sobre todo, en su formación profesional y humanística, incentivándolo, incluso, hacia el campo de la antropología.

Fue el primero en señalar que el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida, Sida, y la verruga peruana, tenían cierto parecido inmunológico.

Viajó a Alemania para ampliar sus conocimientos sobre patología, y a Francia con el objeto de profundizar en dermatología clínica. Optó el grado de Doctor en Medicina en nuestra universidad el 9 de junio de 1927, gracias a sus estudios sobre la verruga peruana.

Estudió e investigó la geografía, ecología, epidemiología y la antropología, para así comprender mejor el ciclo de las enfermedades. A Pedro Weiss se le recuerda también por ser el fundador de la Escuela de Patología en el Perú, de la cual han egresado los más renombrados patólogos del país. Hizo estudios sobre la navegación y la pesca artesanal, reivindicando en la década del cuarenta la importancia del ciclo de la anchoveta, que más tarde serviría de espina dorsal de nuestra economía.

Este investigador sanmarquino fue uno de los iniciadores de los estudios de la Paleo-patología y la Osteología cultural en el Perú. Sus aportes y descripciones sobre deformaciones craneanas, trepanaciones, osteopatológicas han permitido especular sobre las enfermedades más frecuentes observadas en nuestros pueblos precolombinos.

Como investigador no se conformó con describir los cambios morfológicos, sino que trató, además, de darle explicaciones fisio-patológicas logrando aportes sobre la verruga peruana, linfoma endonasal, leishmannniasis, entre otros. Muchos de sus hallazgos se encuentran vigentes como valiosos legados a la ciencia médica.

Pedro Weiss Harvey no sólo fue un acucioso investigador, también fue catedrático en las universidades Mayor de San Marcos y Cayetano Heredia. En la Decana de América dictó el curso de Anatomía Patológica y se desempeñó como Director del Museo de la Facultad de Medicina de esta casa de estudios.

Su especial interés y estudio del material osteológico prehispánico le permitió presentar una nueva tipología para las deformaciones craneanas en el Perú.

Sus principales trabajos han sido publicados en revistas especializadas del país y del extranjero.
Se casó con Amelia de Weiss, pintora y escultora, quien llegó a ser su más cercana colaboradora, crítica y discípula.

Una de sus últimas actividades públicas lo cumplió como consultor del Departamento de Patología del Hospital Arzobispo Loayza. Weiss continuó con sus investigaciones casi hasta los últimos días de su existencia. Falleció a consecuencia de una lesión cerebral, el 21 de octubre de 1985.


 

Emilio Westphalen

 

El mayor reconocimiento que ha recibido recientemente el renombrado poeta Emilio Adolfo Westphalen ha sido el que le otorgó su alma mater, San Marcos, el 29 el octubre de 1999 en la antigua casona sanmarquina. Aquella noche recibió con mucha alegría el título de Doctor Honoris Causa de esta Cuatricentenaria Universidad, con la que está ligado desde 1928, año en que ingresó a la Facultad de Letras.

Considerado el poeta vivo más importante del país, nació en Lima el 15 de julio de 1911. Sus padres fueron Emilio Westphalen Wimmer y Teresa Milano Barbagelata. Fue matriculado en el colegio alemán de Lima llamado Deustsche Schule, donde realizó sus estudios primarios y secundarios. En este colegio tuvo como profesor a Emilio Huidoro, gramático español que influenció en su formación como poeta.

El profesor Huidoro le inculcó mucho a leer al poeta barranquino José María Eguren; incluso con Estuardo Núñez visitaron varias veces el hogar del mencionado vate.

Ingreso a San Marcos
Ingresó a los claustros sanmarquinos en 1928. En la Facultad de Letras tuvo notables maestros, entre los cuales podemos mencionar al doctor Raúl Porras Barrenechea, quien publicó un trabajo suyo en la revista Mercurio Peruano porque lo consideró muy bueno. Dicho texto trataba sobre el filósofo y literato José Ortega y Gasset.

En 1933 publicó su primer poemario Las ínsulas extrañas, que a decir de los seguidores de su obra, le permitió pasar a las glorias poéticas. A propósito, Westphalen dijo alguna vez: “Los poemas (Las ínsulas extrañas) fueron apareciendo casi sin correcciones. Era cuestión de seguir cierto ritmo interior”.

Por aquella época, también, conoció a César Moro con quien asistió al curso de Psiquiatría que en ese entonces era dictado por el reconocido doctor Honorio Delgado, en el Hospital Víctor Larco Herrea.

"Con Moro tenía más afinidad (que con Eguren) en muchos aspectos: éramos de otra generación, con experiencias comunes que nos acercaban" expresó hace algunos años. Se casó con Judith Ortiz Reyes en 1944. De esta unión matrimonial tiene dos hijas: Inés y Silvia.

Crítico observador del acontecer cultural local e internacional ha sido Director de tres revistas importantes: Las Moradas, Revista Peruana de Cultura y Amaru. Entre los distintos personajes que colaboraron, con Westphalen se encuentran Jorge Guillen, Emilio Prados, Fernando de Szyszlo, Paul Claudel, Honorio Delgado, Augusto Tamayo Vargas, entre otros.

A principios de los 50 trabajó como traductor para las Naciones Unidas. Por esta razón, alternó entre las ciudades de Nueva York y Roma. El vate peruano permaneció fuera del país hasta 1963, año en que regresa al Lima porque, como diría César Miró, "Todos vuelven a la tierra en que nacieron...".

En 1964 Augusto Tamayo le pidió que enseñará en la Facultad de Letras de San Marcos. Emilio Westphalen aceptó y enseñó cursos sobre arte precolombino. Asimismo formó parte del comité de extensión universitaria.

Siete años más tarde fue nombrado Agregado Cultural de la Embajada Peruana en Roma. Los años avanzaban y una penosa noticia envolvió a la familia Westphalen: el fallecimiento de la esposa del poeta en 1976.

Son numerosos los viajes y cargos públicos que ha desempeñado, así como los reconocimientos que ha recibido en su fecunda vida. Máximas y Mínimas de Sapiencia Pedestre, Amago de poema —de Lampo— de Nada, Porciones de sueño para mitigar avernos, Escritos varios, sobre arte y poesía, Falsos rituales y otras patrañas, son los últimos trabajos publicados por Emilio Adolfo Westphalen, quien ha sido, es y será admirado por su sapiencia y madurez poética.

Emilio Westphalen


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