Editor:      Año 2   Número 4             Marzo, 2002


 

SANTIAGO ANTÚNEZ DE MAYOLO
Precursor peruano de la Física Moderna


Escucho a dos niños en uniforme escolar.

-Estudio en el SAM de La Victoria -dice uno en lenguaje apelativo.

-Yo, en el colegio Ricardo Palma de Surquillo -contesta el otro con amistad aceptada. Mientras ellos se conocen, tras una duda sonriente, me doy cuenta que SAM es parte de las iniciales de aquel sabio peruano que de niño construyó un condensador eléctrico y supo que la ciencia necesitaba de su talento.

 

 

Santiago Ángel de la Paz Antúnez de Mayolo Gomero nació entre dos cordilleras: la Blanca y la Negra. El 10 de enero de 1887, en la provincia Aija, Ancash, donde se encontró con sus primeros libros. La secundaria la inició en el centro educativo San Agustín de Huaraz y la concluyó, en 1904, en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe junto a nuestros brillantes escritores Abraham Valdelomar y Federico More. Fue, en todos los centros que ha estudiado, un alumno ejemplar.

En 1905, ingresó en la Sección de Matemática de la Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos (UNMSM), donde conoce, entre otros, a los maestros García Godos, José Granda, Enrique Hermosa, Federico Villarreal. Este último lo motivó para estudiar la teoría física-matemática del polaco Hoené Wronski que le sirvió para hurgar en la física. En setiembre de 1907 obtuvo el grado de bachiller en Ciencias por San Marcos y, el mismo año, fue el primer latinoamericano en matricularse en la Universidad de Grenoble, en Francia, donde se tituló de ingeniero electricista y obtuvo un diploma de electroquímico. Como siempre, entre aplausos.

Luego, su avidez por la ciencia lo lleva a Suiza, Austria, Alemania, Dinamarca, Suecia, Inglaterra, Estados Unidos. Cuando estaba en Noruega, en las fábricas de Notodden y Saahein en Rujkan, notó que las caídas de agua producían riqueza y pensó: "Con esfuerzo y dedicación las caídas en el Callejón de Huaylas también pueden producir igual o más riqueza". Luego su trabajo concretaría su pensamiento. No fue un turista, sino viajero interminable por y para el conocimiento en beneficio de su patria: el Perú.

Fue formal en el amor. Primero la boda. El 28 de junio de 1912, en Estados Unidos, se casó con la noruega Lucie Kristiana Rynning. En 1960, con María Teresa Ramírez Alzamora Cobos, familiar de Claudio Ramfrez Cobos, quizá, el má grande biógrafo del sabio.

De vuelta al Perú, en 1913, laboró en la Compañía Hidroeléctrica del Cañón del Pato, donde elaboró los proyectos de una central y una fábrica de fertilizantes. Fue contratado por la Empresa Minera Huallanca en 1914 y luego por las Empresas Eléctricas Asociadas.

En 1923, se doctoró en Ciencia Matemática por la UNMSM con la tesis "Teoría cinética del potencial newtoniano y algunas aplicaciones a las ciencias físicas" en la que plantea sus revolucionarias teorías que lo consagraron como sabio.

Luego incursionó en política de manera fugaz. No duró. Lo suyo era la ciencia. Hubo ocasiones en que fue docente en tres lugares: UNMSM, Escuela de Ingenieros y la Escuela Nacional de Artes y Oficios. Enseñó, entre otros, Física General, Física Nuclear, Electroquímica General, Tracción Eléctrica, Centrales Hidroeléctricas. Después de sus clases, en las tardes, se dedicaba a sus investigaciones en el campo de la física. Forjador de la patria, apasionado en los misterios del átomo.

Siguiente