Boletín 3 - Museo de Arqueología y Antropología: 2000


SOCIEDAD DE CARAL - SUPE
DURANTE EL ARCAICO
TARDÍO

Ruth Shady Solís

 

"Cuando los yndios acen casas nueuas echan en los cimientos sangre de 11ama y cuyes para que este fuerte la dicha cassa y quando estan fechas las pareades las rocian de dicha sangre para que los indios quando la cubran no se caigan y se maten (..) y la carne de la dicha llama se la comian (..) para que no se pierda y acabe la dicha casa. »*

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* DUVIOLS, Pierre : Cultura Andina y Represión. Procesos y Visitas de Idolatrías y Hechicerías en Cajatambo, Siglo XVII Cusco: CBC, 1986, págs. 15, 30.
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INTRODUCCION

En el año 1996, durante las excavaciones efectuadas en el Subsector C2 del sector de la Pirámide Alta de Caral (Sector C), el arqueólogo Christian Mesía Montenegro halló el entierro de un infante, que había sido puesto como ofrenda en el proceso de construcción de una terraza, y como parte de la ampliación arquitectónica de este sector (fig.1). Damos a conocer esta práctica funeraria como expresión de la conducta social de las poblaciones de Supe.

Este entierro no sólo presenta una parte de la ideología de la sociedad, puesta de manifiesto en el ritual, sino diversos otros aspectos de la cultura de Supe en aquella época: recursos utilizados, actividades productivas, nivel nutricional, objetos manufacturados, bienes valorados o de prestigio, etc., todos los cuales coadyuvan al conocimiento de la vida, economía y organización sociopolítica de los habitantes del área norcentral del Perú durante el Arcaico Tardío.

 
Fig 1: El sector C de la Piramide Alta y
Subsector c-2 de Caral-Supe.

LA PIRÁMIDE ALTA (SECTOR C)

No sólo es una de las pirámides de mayor altura construidas en Caral sino que fue erigida de una sola vez hasta cerca de la cima; y la que recuerda, en cuanto a forma, a la Huaca Los ídolos del establecimiento de Áspero, ubicado en el litoral de Supe.

A simple vista, sin excavaciones, la Pirámide Alta tiene 21 m de altura y junto con la Pirámide Mayor formaría el conjunto ceremonial más destacado de la parte alta de Caral, con frente a una explanada.

En aparente asociación con la fachada de la Pirámide Alta, ubicada al este, se encuentra una plataforma construida a base de sucesivas terrazas, desde la pirámide, en dirección oeste-este, soportadas por muros de contención, formados por grandes bloques de piedra. Esta área, que denominamos Subsector C-2, podría haber sido parte de un proyecto, de ampliación de la pirámide o de edificación de una nueva estructura piramidal (fig. 2).


  Fig2: Subsector C-2.Muros de contención de las terrazas que formaeon la plataforma.

SUBSECTOR C2

El Subsector C-2 es un espacio casi cuadrado, de unos 67,50 por 60.60 m, de relieve desigual, con depresiones y, elevaciones en las que se aprecian cantos rodados y, arena, en apariencia muy similar a la configuración del sector residencial A y, por ello, se asumio en un primer momento que se trataba de un sector residencial, asociado a la Pirámide Alta.

Este subsector está definido en el lado norte por once grandes litos y, (los más pequeños, todos ellos dispuestos en orden alineado, formando un muro con una orientación N 117°al E.

Varios muros de piedra, perpendiculares al muro perimetral norte de los grandes litos, corren alineados de norte a sur, como contenedores de las sucesivas terrazas, hechas a base de acumulaciones de cantos rodados, arena y diversos materiales culturales. Uno de ellos, ubicado a 28.50 m de la base de la Pirámide Alta, excavado por el estudiante de arqueología Gabriel Rimachi, presenta una orientación N 25°al E y, muestra una longitud conservada de 8.10 m.

EL HALLAZGO DEL ENTIERRO

Con el propósito de definir la arquitectura subyacente en este subsector, Christian Mesía, en 1996, efectuó algunos cortes de prueba y, en uno de ellos (fig. 2, Unidad 4) halló un entierro humano, parte del cual estaba en la base de uno de los muros de contención mencionados.

La estratigrafía presenta la siguiente secuencia de capas (fig.3):

Capa A. Casi inexistente en esta unidad. Aparece en otras partes del subsector como un piso de arcilla, color amarillo.

Capa B. Compuesta por cantos rodados medianos y pequeños, mezclados con tierra, arena, cascajo, ripio, moluscos, vegetales, grumos de arcilla quemados y fragmentos de revoque. Consistencia suelta. Espesor: 52-60 cm. Es el relleno de la terraza nueva, que cubrió el muro, el cual a su vez contenía otro relleno, depositado previamente, muy parecido en composicion y consistencia. Es la capa con la que se construyó la terraza.
Los constructores del muro colocaron piedras más pequeñas en la base o en los lados para nivelar las desigualdades de las piedras cortadas y ensamblarlas con argamasa de arcilla.

Capa C. Predomina el color oscuro, proveniente de los materiales orgánicos quemados, moluscos y vegetales. Hay fragmentos de carbón y ceniza. El espesor es variable: 2.5, 3.5, 19 cm. y, se encuentra ausente en algunos espacios, donde se introdujeron shicras como ofrenda, asociadas al estrato anterior. Esta capa se halla debajo de las piedras del muro.

Capa D. Apisonado de color gris claro, de 2 a 3 cm de espesor, aunque puede ancharse en el centro.

Capa E. Relleno de cascajo y arena, material muy parecido al suelo estéril del subsector, de 8 a 10 cm.

Capa F. Apisonado de color oscuro, casi morado. Espesor: 2 cm. Fue roto al excavar la fosa del entierro.

Capa G. Compacta, de color rosáceo, estéril. En ella se excavó la fosa para colocar el entierro.


Fig3: Estratigrafía de la Unidad 4.Perfil
Oeste

CARACTERÍSTICAS Y ASOCIACIONES DEL ENTIERRO

La fosa del entierro fue excavada en el suelo estéril, cortando un apisonado color oscuro. La matriz tiene 34 cm en la boca y 68 cm de altura (Fig.4).

El relleno del entierro estaba constituido por carboncillos, cantos rodados y arena, de consistencia suave. Retirado el relleno, de 1.42 m, se encontró el paquete funerario, de 28 por 89 cm.

La tumba mide 68 por 1.10 m y fue orientada de este a oeste, con algunas lajas de piedra en los lados de la fosa.

El paquete funerario seguía la misma orientación de la fosa, este-oeste, de forma ovoide; estaba envuelto con una esterilla de junco y sujetado con soguillas del mismo material.

A los pies del paquete funerario se hallaba una cesta vacía de aproximadamente 10 cm de diámetro. Al estar una parte de la tumba debajo del muro, se tuvo que extraer el paquete funerario en dos partes. El cráneo(1) fue encontrado en el lado este, con la cara hacia la Pirámide Alta. Estaba totalmente fragmentado y tenía adherido los restos de una redecilla tejida, sobre la cual se había puesto una cesta de junco, idéntica a la encontrada a los pies del paquete funerario.

Al lado norte del cráneo fue depositado un choro morado (Choromytilus chorus), al igual que a la altura del hombro derecho. En este mismo lado, había una aguja de hueso y a la altura del estómago una tela deteriorada (Fig.5).

Debido a la ubicación del entierro debajo del muro, no fue posible identificar in situ todos los componentes asociados. Al finalizar la extracción del fardo, se recuperó en la zaranda un fragmento de cristal de cuarzo, una cuenta de mineral y una cuenta de piedra.

 
Fig. 4: La fosa del entierro.Se halla en parte
debajo de un muro de contención de la plataforma


Fig. 5: El entierro y la ubicación
de algunos especímenes asociados

ESPECÍMENES ASOCIADOS

E-001. Choro morado o zapato, en el lado derecho del cráneo.(Ver fig. 7a)
E-002. Choro morado o zapato,a la altura del hombro derecho.(Ver fig. 7b)
E-003. Aguja de hueso, a la altura del brazo derecho.(Ver fig. 7c)
E-004. Esterilla de junco. (Ver fig. 6a)
E-005. Envoltorio textil. (Ver fig. 6b)
E-006. Cesta, ubicada a los pies del paquete funerario. (Ver fig6d-e)
E-007. Textil a la altura del estómago. (Ver fig. 6c)
E-008. Fragmentos de cesta adheridos a la redecilla del cráneo.
E-009. Redecilla adherida al cráneo.
E-010. Lasca de cristal de roca, encontrada en la zaranda. (Ver fig.7e)
E-011. Cuenta o dije, recuperada en la zaranda.
E-012. Cuenta de cuarcita, recuperada en la zaranda.
E-013. Fragmentos textiles, adheridos a la parte inferior del cuerpo.
E-014. Soguilla de junco.

EL CADÁVER Y SU IDENTIFICACIÓN

Los restos humanos estuvieron en mal estado de conservación, ennegrecidos por acción del ahumado, que debió hacerse antes del enfardelamiento. Asimismo, los médicos forenses han observado la ausencia de algunas partes blandas y probables desgarramientos de éstas o cortes en los huesos: intervenciones que pudieron ser hechas con fines rituales, como, milenios después, se harían con animales, para propiciar el éxito de la obra a construir, así como su duración.

El estudio radiográfico de los huesos ha permitido calcular la edad ósea del individuo, que sería 15 meses si hubiera sido de sexo masculino y 12 meses si fuera de sexo femenino (véase Apéndice II).

INTERPRETACIONES

El Subsector C2 fue una extensa plataforma, construida en varios momentos a través de sucesivas ampliaciones, a partir de la fachada de la Pirámide Alta. Cada ampliación consistió en la acumulación de materiales líticos y desechos de basura, contenidos por un muro de grandes bloques de piedra. La nueva terraza, ampliada de este modo, llevaba enlucido y pintura en la pared del muro y en el piso, que quizá formó parte de un patio en determinado período. En la siguiente ampliación, se cubrió con un relleno similar el muro y el piso,así como se construyó otro muro de contención y un nuevo piso. De esta manera, se continuó avanzando en dirección este hasta concluir la plataforma.

El Subsector C2 tuvo dos grandes etapas constructivas, la primera con sucesivas fases de ampliación y una última cuando quedo concluida la extensa terraza. Las actividades desenvueltas en este subsector estuvieron relacionadas con las que se realizaban en la Pirámide Alta, a la cual está asociada físicamente.

El entierro del niño estuvo relacionado con una de las ampliaciones. Se excavó la fosa, se colocó el fardo y sus ofrendas y se selló la tumba con un piso y material carbonizado, sobre el cual se construyó el muro. Por ahora, no hay indicadores de otros componentes arquitectónicos intermedios, por lo que asumimos que las varias capas antes del muro son parte del ritual previo a la construcción de éste. El piso roto al excavarse la fosa queda pendiente de mayor investigación.

Las características que presenta el cadáver del niño indican que él fue objeto de tratamiento especial antes de ser enfardelado. El cadáver fue ahumado, desarticulado en parte y despojado de algunos órganos y músculos.

El enterramiento y sellado, previos a la construcción del muro y el tratamiento especial del cadáver sugieren una ofrenda vinculada a la construcción de la nueva terraza. Como indica la información que citamos, con la ofrenda de una llama todavía se aseguraba, en el siglo XVII, el éxito en la construcción emprendida, la duración de ésta y la protección de los albañiles contra accidentes. Creencia que prevalece hasta la actualidad a través de los festejos y ritos que se celebran en ocasión de la construcción de las paredes y del techado de las viviendas.

Las ofrendas, constituidas por los bienes apreciados por la sociedad de Caral-Supe, demuestran el acceso que ésta tenía a los recursos y productos de un conjunto de zonas ecológicas de la costa: conchas, peces y la cuenta de carbonato, provenientes de la zona del litoral marino; fibras vegetales de junco y totora, de las zonas pantanosas; carrizos y caña de las riberas del río; achupallas (Tillandsia sp.) de las lomas, que eran usadas como combustible; algodón, mate, calabaza o zapallo, producidos en el valle. Asimismo, la presencia predominante de especies cultivadas con fines industriales, como algodón y mate, señalan la importancia que estos productos tenían, posiblemente, por su valor económico como medios para la obtención de otros productos o recursos a través del intercambio.

El ajuar del niño, los materiales que lo acompañaban y el conocimiento tecnológico que éstos exhiben forman parte de la cultura propia de la sociedad de Supe y del conocimiento alcanzado por ésta y otras sociedades del Arcaico Tardío. Las diferentes técnicas textiles, aplicadas al algodón, y la cestería son comunes a sociedades de ese período; su conocimiento y manejo revela también la interacción social que por entonces se daba.

Por la técnica arquitectónica de los muros de contención del Subsector C2 y por la asociación del enderro a rellenos con ofrendas de shicras, se puede plantear que este entierro está asociado con la fase constructiva de Caral, que uso intensamente los rellenos de espacios con bolsas de shicras, correspondiente a la parte tardía de la secuencia de Caral.

Las ceremonias rituales en Caral, además de garantizar las condiciones necesarias para la reproducción social, mantenían la integración de los pobladores y el orden sociopolítico establecido. No hubo otra etapa en la historia de las sociedades y culturas del Perú donde esta actividad recibiera más atención que en el Arcaico Tardío, por el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y por haberse dado en ese tiempo el primer ensayo de organización de nivel estatal.

NOTAS

(1)El cráneo fue entregado al Dr. Ernesto Nava Carrión, del Hospital Loayza, en 1998, para su estudio. A la fecha está pendiente su informe y, también, la devolución de este importante material.

 

Ver Apéndices

Ver Bibliografía

 


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