Gest. Terc.  Milen.    2003, 6 (11) : 15 - 28


 

POLÍTICA ECONÓMICA DE LA GLOBALIZACIÓN Y GESTIÓN ALTERNATIVA. UNA PERSPECTIVA DESDE EL SUBDESARROLLO

Olga  Pèrez Soto* 
 


 ABSTRACT 
  
Globalization of the world-wide economy is a process and project that expresses in the model of neoliberal competitiveness global, this model is not adapted for the underdeveloped countries, of where derive the necessity of explorer axes of performance of a model alternative that allows to surpass to the neoliberal model, which supposes the reframing of the strategy of desarrollo priorizando the reproduction of the social subject. 
  
RESUMEN 
  
La globalización de la economía mundial es un proceso y un proyecto que se expresa en el modelo de competitividad global neoliberal, este modelo no es adecuado para los países subdesarrollados, de donde se deriva la necesidad de explorar ejes de actuación de un modelo alternativo que permita superar al modelo neoliberal, lo cual supone el replanteamiento de la estrategia de desarrollo priorizando la reproducción del sujeto social. 


  

Las tendencias que hoy denominamos globalizadoras comenzaron a presentarse hacia la segunda mitad de la década del setenta, fun­damentalmente en los años ochenta y convirtiéndose en un factor decisivo de la dinámica mundial en los años noventa. El derrumbe del campo socialista parece haber contribuido a la eliminación de los últimos obstáculos que tenían las fuerzas que impulsaban dichas tendencias. 
  
En muchos, el concepto de "globalización" se trata de afirmar como una realidad novísima que ha venido a imponerse a toda otra realidad, realizando sobre ésta una operación omnívora; a partir de su trabajo digestivo sólo queda "la globalización". La economía, las sociedades, los sistemas políticos, la cultura, solo podrán proseguir en adelante como campos sometidos. en este sentido se hacen notar la influencia de corrientes como el postmodernismo, con su anhelo de “presentidad” y su doctrina epistemológica de "borrón y cuenta nueva". Una vez establecida la globalización, ésta ya no necesita justificarse: es en sí la justificación de todo lo que llegue a ocurrir (García, 2000: 1). 
  
Hay autores que defienden que la globalización (etapa actual de la internacionalización del capital) de las últimas décadas del siglo XX no es un fenómeno nuevo sino idéntico e incluso de menores proporciones que la globalización del siglo XIX hasta 1914, también sostienen que la internacionalización de la producción existió entonces. 
  
Hace 100 años, ya no era un misterio la existencia de grandes corporaciones que operaban concentrando los capitales y que, su actividad era decisiva en la conformación de los espacios económicos. Se sabía que una extensa parte de la actividad colonial de países como Inglaterra, Francia u Holanda se desarrollaba por cuenta del engrandecimiento de grandes consorcios. Se sabía también que existían fuertes lazos entre las aventuras productivas, comerciales y la banca y que igualmente poderosas bancas señoreaban a las ramas industriales que comenzaban a integrarse. La conjunción de estas actividades daba lugar al fenómeno señalado como "imperialismo". Entre los tratadistas que estudiaron estas situaciones se encuentran J. Hobson (El imperialismo), Rudolf Hilferding (Finantzcapital), Vladimir I. Lenin (El imperialismo, fase superior del capitalismo). En años más recientes, esos análisis continuaron y pueden citarse entre los más notables a Fritz Sternberg (El imperialismo, capitalismo o socialismo), Paul Baran y Paul Sweezy (El capital monopolista), Harry Magdoff (The age of imperialism), Ernest Mandel (El capitalismo tardío). En todas estas obras, la centralización del capital es analizada como una limitación de la competencia, como un proceso de sobrecapitalización, que incluso daba lugar a un excedente no realizable, que conduce al surgimiento de escenarios militares para la conquista de nuevos espacios de inversión y de apropiación, dentro de una política mundial cruzada de rivalidades imperialistas, en el marco de una economía mundial en donde se compartían y globalizaban las crisis (García, 20001). 
  
Las versiones que presentan a la globalización como un proceso independiente de las relaciones y las prácticas de los sujetos sociales se apoyan en un determinismo mercantil y tecnológico, mostrando los procesos de globalización como algo "radicalmente nuevo". Muchas veces se presenta como un proceso que implica cambios esenciales únicos y sin precedentes, con novedades sustanciales con respecto a etapas anteriores, con lo cual se habla de un "nuevo orden". Este reforzamiento de la novedad persigue una ruptura con el pasado propagando la naturaleza positiva reciente de un “mundo sin fronteras” pues las fuerzas económicas se han liberado de obstáculos para su despliegue abriéndose nuevas posibilidades para todos con libertad de elegir. 
  
Luego de estas observaciones de antigüedad  novedad, preferimos concentrarnos en el término globalización tal y como se toma para reflejar los sucesos recientes de las últimas décadas del siglo XX, sobretodo a partir de la crisis de los setenta y lo que viviremos (según parece por algún tiempo) en el siglo XXI. 
  
Nuestra atención no radica especialmente en este tipo de discusión teórica. según los objetivos centrales de este trabajo, sólo pretendemos resaltar el hecho económico unido por lo histórico y lo lógico que demuestra la evolución del proceso de concentración y centralización del capital (es decir, de la propiedad y de la producción) y su respectiva acumulación reproductiva hasta llegar a la acumulación transnacional del capital cuyo hilo conductor es la internacionalización de la vida económica del mismo. 
  
A pesar del debate sobre globalización donde hay gran diversidad de puntos de vistas sobre la fecha de comienzos así como diferentes propuestas de periodización parece no obstante, haber cierta coincidencia en que existen modificaciones en las condiciones en que se despliega el capital en el funcionamiento contemporáneo de la economía mundial. Estas modificaciones son: la revolución científico técnica que a su vez implica un cambio sustancial en la base técnico productiva en las que funciona el capital provocando la disminución de trabas que se desprendían de esa base técnico productiva y la disminución de trabas institucionales que derivan de la aplicación de estrategias de políticas económicas de diferentes cortes en los distintos países a las que antes había estado sujeto el desplazamien­to y actuación del capital (Estay, 2001: 18) . 
  
Tal como lo señala Hernández, “es importante destacar que la globalización, siendo continuación de la internacionalización, se diferencia de ambos momentos de la evolución del capitalismo, ya que se trata de un cambio estructural y cualitativamente distinto a los procesos antes mencionados de carácter multidimensional. La globalización es económica, financiera, política, social, cultural y comunicacional en la medida que es una transformación de carácter “civilizatorio” que afecta todos los ámbitos del acontecer societal, reestructurando el "sentido común" sobre el que habían funcionado las relaciones sociales y productivas, por lo menos desde la inmediata segunda postguerra. Por otra par­te, la simultaneidad de cambios políticos y económicos a escala internacional y el papel jugado por las nuevas tecnologías, particularmente en el terreno de las comunicaciones, le confieren al proceso globalizador la posibilidad de trastocar de manera definitiva, y a largo plazo, los cimientos económicos, tecnológicos y socioculturales sobre los que tradicionalmente se había sustentado el capitalismo”. (1997: 7) . 
  
El origen de la globalización neoliberal se puede situar en la crisis estructural que afecta al capitalismo desde finales de los '60. Dentro de este contexto cabe señalar algunos factores fundamentales que tienen gran incidencia en el desarrollo posterior del capitalismo: 1) la caída de la tasa de ganancia, 2) el agotamiento para los espacios de la inversión productiva con la consiguiente acumulación de activos financieros, im­posibilitados de valorizarse por la vigencia de regulaciones sobre los movimientos de capital, 3) el papel fundamental de los monopolios como agentes del doble proceso de concentración y centralización de la propiedad, la producción y el capital, 4) la exacerbación de la competencia imperialista. ' 
  
Lo anterior permite identificar algunos momentos fundamentales que van a estar presentes determinando la evolución de la economía y del sistema capitalista desde la década de los '70: la necesidad de nuevos descubrimientos científico ­ tecnológicos para incrementar la capacidad productiva del trabajo y poder relanzar al capitalismo a una fase expansiva, la necesidad de encontrar formas de valoración de activos financieros acumulados, la necesidad de una nueva articulación de la economía mundial, es decir, una división internacional del trabajo, la agudización de contradicciones imperialistas y la rearticulación de un sistema capitalista de economía mundial a mediados de la década de los '80, y ascenso del neoliberalismo al poder (Hernández, 1997: 6). 
  
"La globalización, es en sí misma una tendencia, síntesis, ya que bajo este rubro se consígnan una serie de fenómenos que han venido abriéndose paso en el último cuarto de siglo en la producción, las finanzas, el comercio, las comunicaciones, etc, y que presenta un doble carácter. Por un lado, debe ser entendida como un momento cualitativamente diferenciado en el largo proceso de internacionalización de las relaciones capitalistas de producción, lo cual apunta a su carácter objetivo. Por otro lado, la globalización es también un proyecto, una estrategia conscientemente dirigida por el líder del sistema, EE.UU. y sus aliados, las grandes potencias. Es este aspecto de la globalización, como diseño, el que le confiere su carácter subjetivo y el que tiene mayor relevancia en el análisis de la gobernabilidad." (Chailloux y Baró, 2000: 9). 
  
El vínculo entre globalización y regionalización es parte del desarrollo de la polémica actual. Sobre esto existen diferentes posturas, unos conciben el problema como dos movimientos simultáneos y opuestos; para otros, es considerado como unidad dialéctica, que demuestra complementariedad. Es decir, para algunos autores son dos tendencias de un mismo proceso que desembocan en la economía mundial integrada globalmente; para otros, constituyen procesos diferenciados y divergentes que pueden conducir a la regionalización de la actual economía mundial en bloques que se integran regionalmente compitiendo en una economía mundial fragmentada (Espinosa, 1996: 99). 
  
La regionalización es expresión del reparto territorial del mundo que se ha desarrollado entre los principales países capitalistas. Por esto es considerable la forma modificada que adquiere e esquema de dominación global del capitalismo en su versión actual. Ta creciente competencia en el contexto de la globalización produce la conformación de bloques regionales en torno a los grandes ejes de la economía mundial y se va dibujando una economía mundial que, en su doble movimiento, al mismo tiempo que se globaliza gira en torno a tres grandes áreas económicas: la Unión Europea, el Tratado, de Libre Comercio con Estados Unidos al frente y una regionalización en torno a Japón" (Etxezarreta, 2000: 16). 
  
Es así como la regionalización no es necesariamente sinónimo de fraccionamiento de la economía mundial. La proliferación de grupos regionales, entonces, no sería un obstáculo al proceso de globalización. En principio, aunque existen aspectos conflictivos, ambas tendencias no son incompatibles. En realidad, da la impresión que la constitución y consolidación de bloques económicos tiende a modelar sobre bases regionales, el movimiento hacia la mundialización de los mercados, especialmente en las finanzas y en la inversión internacionales, conducida por las ETN basándose en sus estrategias que garantizan el reacomodo de la valorización del capital' . 
  
La regionalización, tal como está teniendo lugar, sólo abarca la periferia próxima a los núcleos centrales, generando una periferia cautiva, que aumentará su dependencia del centro dominante, sin modificar por eso, su carácter esencialmente subordinado. La regionalización constituye un "proteccionismo" de nuevo cuño, que abarca una nueva faceta: mecanismos de protección de mercados, por cada espacio regional, la protección "hacia dentro"( ... ) y plantea una expansión al exterior en el sentido de que se pretende una reestructuración de la economía en el ámbito regional para poder ser más competitiva en los mercados mundiales (Etxezarreta, 2000: 17 y 28). 
  
El proceso de regionalización es un complemento del proceso de globalización. Parece existir evidencias que el proceso de regionalización puede estar sirviendo como vehículo de avance para el proceso de acumulación del capital (globalización del capital) en la medida que se constituya en una eficaz forma de dar solución (al menos temporal) de las siempre crecientes contradicciones entre los países desarrollados y sus representantes del capital financiero internacional 
  
En el tema sobre la polarización económica y social y el despliegue del proceso de reestructuración de la economía mundial encontramos posiciones diferentes. Se pueden identificar análisis en los cuales se destaca que hay acentuación de desigualdades donde la polarización crece; y al mismo tiempo encontramos posturas contrarias, pues asumen que el funcionamiento actual de la economía mundial es un proceso que induce a la convergencia económica 
  
Además de los análisis referidos al comportamiento económico global y a las tendencias hacia la "convergencia" que a ese nivel supuestamente existen, también el tema está presente con relación a espacios más específicos del funcionamiento económico. Se postulan tendencias a la convergencia en el desempeño de las empresas transnacionales, como consecuencia del desarrollo de una base industrial y tecnológica de carácter "global" que compartirían todas ellas, lo que estaría asociado con un abandono de la base nacional de funcionamiento por parte de dichas empresas y la asunción de un despliegue plenamente planetario, 
  
En relación con el comportamiento de los mercados financieros también han adquirido fuerza las tesis de "convergencia", según las cuales se tiende no sólo a un comportamiento homogéneo de dichos mercados, sino que a través de ese comportamiento se logra la disminución progresiva de disparidades tanto entre distintas economías como al interior de ellas. 

Los análisis alternativos y de crítica a las propuestas neoclásicas de "convergencia" son muchos, y se han ido multiplicando en los años recientes teniendo en buena medida como ejes a términos como "polarización» y «exclusión", los cuales parecen estar llamados a adquirir una presencia cada vez mayor conforme la globalización mantenga y acentúe sus actuales rasgos. 
  
El subdesarrollo, como fenómeno general generado por el imperialismo, presenta particularidades por regiones y países, que se distinguen por las contradicciones al interior de cada una de ellas, desde el punto de vista de las relaciones sociales de producción como aspecto definitorio en lo general y lo particular en relación con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas. Está determinado por el desarrollo del conjunto de leyes del sistema expresado en su mecanismo, tiene su causa en la ley del desarrollo desigual económico y político, cuando el capitalismo mono­polista se generaliza a escala internacional.
 
No es posible reducir el subdesarrollo a un determinado nivel alcanzado por las fuerzas productivas, sino que debe destacarse como lo fundamental, el hecho de que el subdesarrollo no implica incapacidad para desarrollarse sino que es la incapacidad de desarrollarse dentro de los marcos de las relaciones capitalistas de producción. El subdesarrollo no es una fase dentro del proceso evolutivo del capitalismo, sino que es la contrapartida necesaria del desarrollo del capital, su polo opuesto e inseparable (de otra manera, el subdesarrollo es la otra cara del desarrollo capitalista). 
  
La globalización como la etapa actual del capitalismo no implica la eliminación o no vigencia de la ley de desarrollo económico y político desigual, todo lo contrario, la refuerza al mismo tiempo que encuentra formas más sofisticadas de la competencia del capital transnacional (se trata de formas de "gestión" del capital que se manifiestan en las reformas o ajustes continuos del mecanismo económico capitalista). 
  
Cuando se habla de un grado como nunca antes de interdependencia, habría que aclarar que se trata de “Interdependencias dependientes jerarquizadas y excluyentes a favor del capital” 2 que han llegado a un grado superior marcando fuertes relaciones de subordinación de las dependencias por las interdependencias que establece el capital en la recomposición de los espacios de valorización. 
  
"De ahí que sea erróneo vincular la globalización con la expresión interdependencia, que semánticamente proporciona la idea de igualdad ( ... ) como si los agentes que forman parte de la misma fueran y se relacionaban entre iguales, diluyendo las relaciones de dominio, la relación social frente a la misma y oscureciendo el hecho de que ella está suponiendo un doble movimiento de polarización social: a) interna en cada país ( ... ) y b) a escala mundial, entre países y regiones pobres y ricos. el papel de las periferias en el sistema de acumulación dependerá de la dinámica de éste" (Etxezarreta, 1998: 2). 
  
La globalización de la economía mundial aparece como la expansión del capital como nunca antes, a través de las fuerzas del mercado, especialmente en el ámbito mundial y en general, profundizándose en el dominio de la mercancía. Supone que la sociedad olvide toda idea de orientar, dominar, controlar, dirigir las fuerzas económicas. La competencia se erige como ley suprema y el mercado alcanza una preponderancia absoluta. todo lo que puede hacerse es adaptarse a la economía global y la sociedad se convierte en un sujeto pasivo. 
  
En esencia la globalización es un proceso objetivo de adaptación y ajuste del mecanismo económico del capitalismo contemporáneo, a través de las cuales se desarrolla su esencia. Es una nueva etapa del desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción capitalistas como resultado del sistema de leyes económicas que desarrollan la forma de competencia. La globalización económica reproduce a escala internacional la ley de la acumulación capitalista y profundiza la brecha entre subdesarrollados y desarrollados. 
 
El proceso de globalización expresa el proceso de la economía mundial capitalista. La lógica del capital contiene no sólo un aspecto económico, sino que también sintetiza las relaciones de la lógica política, institucional, militar, jurídica, medio ambiental, etc. y que se retroalimentan entre ellas, teniendo como eje a la globalización económica. 
  
La secuencia internacionalización transnacionalización globalización es la expresión del desarrollo de la ley general de la acumulación capitalista en el plano internacional. Se considera imprescindible entender el proceso de globalización ante todo como la globalización del capital y que expresa el desarrollo del proceso de internacionalización del mismo aunque la globalización actual es cualitativamente distinta de la internacionalización" (Etxezarreta, 1998:16). Globalización supone: la generalización de la transnacionalización productiva, predominio del capital financiero transnacional con dominio industrial, nuevas dimensiones en las relaciones de “Interdependencias” 3 y la expansión total del capital tanto territorial como en profundidad. La profundidad trata de resaltar el hecho esencial del desarrollo del fetichismo mercantil concretado en el despliegue de las formas de regulación del mercado y el fetichismo del dinero, la tecnología la subordinación del proceso de trabajo al proceso de valorización, del capital al trabajo. 
  
La globalización del capital en la etapa actual implica un reacomodo del patrón de acumulación del capital 4 en función de recomponer los espacios de valorización, para garantizar la maximización de la ganancia. 
  
Con la globalización el término países subdesarrollados es sustituido por países emergentes (o por periferia más desarrollada) cuando en realidad son países más sumergidos en la deformación estructural que implica el desarrollo capitalista5. Solo emergen en el sentido que necesitan los espacios de valorización del capital en el reacomodo del patrón de acumulación para perpetuar la maximización de la ganancia. 
  
La globalización no se presenta como una matriz DAFO para los países subdesarrollados, todo lo contrario, sus “fortalezas y oportunidades” responden a la lógica y a las necesidades del capital y ahondan las "amenazas y debilidades" que ya poseen los países subdesarrollados. 
  
Frecuentemente al abordar el desarrollo del proceso de globalización se hace abstracción de las relaciones sociales de producción en que se desenvuelven y sólo se analiza desde el punto de vista del impacto del desarrollo tecnológico. Esto coadyuva a sustituir los conceptos de internacionalización del capital como proceso y en consecuencia quedan en un segundo plano las relaciones de explotación de que es portador el capital monopolista transnacional. 
  
La globalización expresa la profundización del desarrollo de la forma mercantil del producto del trabajo como expresión de la enajenación de la relación más esencial: capital-trabajo. Esta forma mercantil, en el marco de la lógica del capital, adquiere un dinamismo propio que responde a las necesidades del proceso de valorización de la ganancia, desplegando todo un sistema de contradicciones de intereses económicos referidos a la inversión y recuperación de gastos de trabajo que se derivan precisamente de ella. Esta dualidad de la mercancía es la que la convierte en la célula económica fundamental de la reproducción del capital, subordinando el proceso de trabajo al proceso de valorización del capital. 
  
Lo anterior es el resultado de la base sobre la que se establecen las relaciones sociales, es decir, las relaciones de propiedad, a partir de las cuales se organiza el resto de las reglas del juego, donde desde el momento mismo de la producción queda marcada la necesidad del reconocimiento social de la misma en el mercado, lo cual contribuye a que las relaciones entre los agentes económicos aparezcan sustituidas como relaciones entre mercancías. La brújula en este análisis está en no olvidar que el mercado es "un punto de llegada complejo y no un punto de partida simple". 
  
La globalización ha expandido de forma ilimitada el fetichismo del mercado o de la economía virtual con el desarrollo de la "economía de mercado". El carácter fetichista de las relaciones capitalistas se multiplica, con las operaciones del capital, que se conserva bajo la forma dinero y se valoriza por punciones sobre los ingresos formados en la producción de valor y plusvalía, pero sin salir de la esfera financiera. 
  
SOBRE LA GLOBALIZACIÓN FINANCIERA 
  

Hacemos un espacio un tanto especial al proceso de globalización financiera, por ser la forma funcional del capital que en el proceso analizado ha tomado mayor dinamismo. Consideramos antecedentes remotos del mismo al periodo de finales del siglo XIX y principios del XX, aproximadamente hasta 1922, cuando se interrumpe el proceso de internacionalización financiera, y su reinicio con las instituciones de Bretton Woods. 
  
El desarrollo, en los sesenta, de los euromercados nos sirve de enlace entre antecedentes remotos e inmediatos. Es por eso que nos referiremos a los antecedentes inmediatos a partir precisamente del desarrollo de los euromercados, la crisis de Bretton Woods y buena parte de los ochenta, llegando finalmente a la globalización financiera. 
  
La incertidumbre de los últimos años de los '60 y los primeros de los '70 (hasta finales de 1973) en relación con el funcionamiento del de los mercados financieros internacionales, el desmoronamiento del sistema de Bretón Woods y la elevación del precio de las materias primas (rematada con el shock del petróleo) concluyeron el periodo de intenso crecimiento económico que se basó en el crecimiento de mercados internos como resultado de inversión e innovación industrial y de una activa intervención del Estado en la economía 
  
Al final de esta etapa se reúnen tina serie de factores que interactuando condicionan el orden financiero internacional desde los años '70 como antecedentes inmediatos de la globalización financiera. Ellos son fundamentalmente la crisis definitiva del sistema de Bretton Woods, el desarrollo de la colocación en las economías occidentales del excedente comercial en dólares (logrado por los países exportadores de petróleo), la desorganización de los mercados de materias primas, el cambio en la estrategia financiera de las ETN y los crecientes déficit presupuestarios de los países desarrollados. Todo esto se sintetiza en la crisis económica y la disminución de la cuota de ganancia desde finales de los sesenta y principios de los setenta. La contracción de la tasa de crecimiento de la economía mundial, como se observó en los '70, llevó a la disminución de las oportunidades de inversión propiamente en la esfera de la producción. pero la reducción de las oportunidades de valorización real del capital, de suyo no implica la falta de oportunidades de "valorización" financiera, sino que éstas existen siempre que se verifique una demanda de fondos de magnitud significativa respecto de la oferta y/o cierto juego de apuestas en el cual se pueda participar con una parte del excedente económico monetizado. 
  
La génesis del proceso de globalización financiera es el resultado de la combinación e interacción de lo que hemos llamado antecedentes remotos e inmediatos. La causa principal de este proceso reside en la caída de la cuota de ganancia, desde principios de los setenta, que condujo a un exceso de liquidez que necesitaba buscar una colocación rentable para garantizar la valorización del capital. Lo cual encontró un camino en el otorgamiento de créditos a países periféricos, que con la crisis de la deuda de 1982, deja de manifiesto las “Insuficiencias” de los montos de financiación bancaria y la necesidad de manejar montos de financiamientos a través de la bolsa. 
  
La llamada globalización financiera, es la forma concreta en la que el capital ha podido resolver su baja rentabilidad en las inversiones reales y darle cauce a la abundancia de liquidez que busca rentabilidad rápidamente a través del proceso de bursatilización del crédito (más adelante volveremos sobre el tema). 
  
Las transformaciones que han tenido lugar en los mercados financieros internacionales han removido completamente sus cimientos. Estos cambios afectan a la naturaleza y a la composición de los servicios que ofrecen, así como también, el ritmo en que se han ido interrelacionando. Los mercados financieros globales incluyen una serie de actividades completamente nuevas, la aparición de numerosas innovaciones financieras que pretenden dar respuesta a problemas que se van planteando y la construcción y reconstrucción de un marco institucional para su desarrollo que rebasa las fronteras nacionales. Para muchos autores el sistema financiero internacional es hoy más complejo y global, pero al mismo tiempo más volátil e inestable. El mayor grado de internacionalización y de complejidad alcanzado se relaciona con el hecho de que los servicios financieros son una pieza clave para el desarrollo económico de cada una de las partes del sistema económico. 
  
Las carteras del ahorro mundial están en manos de un numero relativamente reducido de administradores profesionales. La combinación de innovación y profesionalización deriva en un aumento de la "sensibilidad" de los mercados financieros y de los agentes económicos. Lo cierto es que esa sensibilidad de los mercados y de los agentes desemboca en la búsqueda de mecanismos de minimización de riesgos, a través de la utilización de instrumentos financieros nacidos de todo el proceso de innovación financiera. Desde una perspectiva más esencial, esos nuevos instrumentos son la expresión del desarrollo de la irracionalidad de las formas mercantiles en las que deriva el desarrollo del crédito hasta el actual proceso de globalización financiera. Tan irracionales se vuelven, que son cada vez más parasitarias. 
  


LA DESINTERMEDIACIÓN FINANCIERA Y LA BURSATILIZACIÓN DE ACTIVOS 
  
El desarrollo del crédito brinda al capitalista un poder absoluto (dentro de ciertos límites) de disposición sobre capital ajeno y propiedad ajena que es también por tanto, un poder de disposición de trabajo ajeno. La facultad de disponer de capital social ajeno (o capital internacional ajeno) le permite disponer también de trabajo social ajeno (trabajo social internacional ajeno). 
  
El sistema de crédito con su doble función (de palanca y freno de la producción capitalista) acelera al mismo tiempo las contradicciones entre el capital social y los no propietarios que lo manejan, lo cual se refleja en las crisis económicas y acelera el desarrollo material de las fuerzas productivas y la instauración del mercado mundial que es la base para las nuevas formas de producción. 
  
La intermediación bancaria clásica dio paso a la conexión de ahorradores e inversores a través de los mercados financieros: las operaciones financieras se desplazaron desde las ventanillas bancarias hacia las bolsas de valores. La actividad bancaria se relaciona más con la emisión y colocación de títulos que con créditos y depósitos tradicionales. El papel moneda permitió construir sobre él la creación de dinero bancario y ambos sirven de base para la creación de dinero financiero 6. 
  
El proceso de bursatilización 7 del crédito expresa el cambio en los patrones de financiamiento, con el mayor peso adquirido por las operaciones de intercambio directo de obligaciones entre prestatarios finales y prestamistas, a través de una masiva conversión de activos financieros en valores comercíalizables, con la consiguiente emisión de distintos tipos de instrumentos por parte de los primeros (bonos, ventas de préstamos aceptaciones bancarias, acciones, papeles comerciales, certificados de depósito, etc.), y su adquisición por parte de segundos, sin que en el proceso intervenga la función tradicional de los inter­mediarios financieros, de recibir y otorgar fondos prestables. Ellos han implicado un abandono relativo del crédito bancario a favor de la comercialización de valores, y la consiguiente transición de un patrón de financiamiento propiamente bancario a otro principalmente bursátil (Estay, 2001: 24). 
  
Todas las tendencias de los mercados financieros internacionales están expresando en el comportamiento del movimiento de los flujos de capital algo que subyace en dicho proceso: la necesidad de cambiar los patrones de financiamiento dado el ajuste en el patrón de acumulación del capital ante nuevas condiciones para su valorización a escala planetaria debido a su menor rentabilidad en las inversiones. 
  
La lógica del capital necesita centrarse en la "gestión" de la crisis 8 más que solucionarla, Es por eso que el neoliberalismo es el conjunto coherente de políticas para gestionar el capital. en la "gestión" el capital ajusta el mecanismo de acumulación transnacional a través de los cambios en los patrones de financiamiento que implican para el subdesarrollo, patrones de dependencia financiera y de acumulación estructuralmente deformada de forma más pronunciada. 
  
El proceso de "globalización financiera" expresa el nuevo funcionamiento sistémico del capitalismo o la nueva forma del régimen de acumulación en la etapa actual o régimen globalizado con dominio financiero (financiarización o hipertrofia financiera)g, y que refleja la adaptación y ajuste del mecanismo económico a las nuevas exigencias de la valorización del capital que imponen la necesidad de recomposición de su cartera de valorización como forma de gestión nos referimos al ajuste en el patrón de acumulación del capital hacia un patrón sesgadamente rentista. 
  

CONCLUSIONES 
  
Cuando comenzamos este trabajo nos propusimos demostrar que la propuesta neoliberal de integración con la economía mundial, a través de la "inserción competitiva" en los mercados internacionales, no es adecuada para los países subdesarrollados. Ahora podemos añadir que el modelo liberal de "competitividad global" no sólo no adecuado, sino que profundiza la polarización nómica y social a escala global, por lo que, desde la perspectiva de los países subdesarrollados, es necesario plantearse opciones alternativas la gestión neoliberal del capital. 
  
La propuesta metodológica de este trabajo ha sido una aproximación al problema de la globalización desde la perspectiva de la crítica de la economía política. Para ello abordamos el proceso de globalización en dos planos de análisis diferentes: 1) el de la economía política y la y, 2) el de la política económica de la globalización. 

Nuestra intención a lo largo de estas páginas ha sido trascender la visión neoliberal de la economía mundial actual, lo cual supone un replanteamiento de la misma priorizando la reproducción del sujeto social y rescatando una episteme basada en una axiología humanista y racional dentro de la ciencia económica que también es una ciencia social.

Lo que se globaliza son las relaciones sociales de producción capitalistas como forma de desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, se globaliza el capital que implica determinadas relaciones de propiedad sobre los medios de producción. Implica un reacomodo del patrón de acumulación del capital en función de recomponer los espacios de valorización, para garantizar la maximización de la ganancia. Lo que se globaliza son las relaciones sociales de producción capitalistas globales como forma de desarrollo de las fuerzas productivas capitalistas globales. Se globaliza el capital.

La globalización de la economía mundial aparece como la expansión del capital como nunca antes a través de las fuerzas del mercado, especialmente en el ámbito mundial y en general, profundizándose en el dominio de la mercancía. Supone que la sociedad olvide toda idea de orientar, dominar, controlar, dirigir las fuerzas económicas. La competencia se erige como ley suprema y el mercado alcanza una preponderancia absoluta. todo lo que puede hacerse es adaptarse a la economía global y la sociedad se convierte en un sujeto pasivo.

En esencia la globalización es un proceso objetivo de adaptación y ajuste del mecanismo económico del capitalismo contemporáneo, a través de las cuales se desarrolla su esencia. Es una nueva etapa del desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción capitalistas como resultado del sistema de leyes económicas que desarrollan la forma de competencia. La globalización económica reproduce a escala internacional la ley de la acumulación capitalista y profundiza la brecha entre subdesarrollados y desarrollados. La globalización implica el desarrollo de la contradicción fundamental del sistema capitalista. Desarrolla el carácter social de la producción al mismo tiempo que profundiza el fetichismo mercantil. Subrayar la historicidad del fenómeno nos da la idea de la globalización como continuidad en el desarrollo del proceso de internacionalización del capital como parte del desarrollo de la acumulación capitalista. Expresa el despliegue de las contradicciones de los procesos de concentración y centralización de la propiedad, la producción y el capital; basadas en el desarrollo de las relaciones capital trabajo en donde encontramos al sujeto social.

La globalización se expresa en distintos ámbitos: a la extensión de la operación territorial del capital formulación más frecuente de la globalización se le añade la ampliación a todos los espacios de obtención de beneficios e inversión, comodificación y mercantilización de la vida; implica también nuevas modalidades de internacionalización productiva que han modificado grandemente las trayectorias de las organizaciones, y una enorme expansión financiera, con la que profundiza la separación entre propiedad y gestión del, capital y entre economía financiera y economía real.

Al propiciar el desarrollo de la internacionalización de la vida económica, la globalización concentra el poder económico, financiero, tecnológico en un grupo muy reducido de naciones industrializadas. Como proceso, la globalización incluye, e implica, aquellas partes que necesita el capital para su reproducción, al resto, tiene la posibilidad de excluirlas de las relaciones económicas internacionales. La globalización no constituye un conjunto de "fortalezas y oportunidades" equilibradas por "amenazas y debilidades" (matriz FODA) para los países subdesarrollados, ya que al responder a la lógica y a las necesidades del capital, ahonda en la deformación que afecta a los países subdesarrollados. Todo lo contrario, la globalización supone la operación del capital a escala mundial, pero desigual y jerarquizada, que no brinda igualdad de oportunidades para todos los agentes y países de la economía mundial.

El subdesarrollo no es ni una etapa ni la incapacidad del desarrollo, es la otra forma de desarrollo capitalista. Aceptarlo, llevaría a concluir que no existe otra alternativa más allá de la lógica del capital. Esta afirmación castra la riqueza del movimiento social, e impide considerar las formas a través de las cuales se mueve el capitalismo.

La expansión financiera y la autonomía de las finanzas, solo pueden ser entendidas en forma relativa, pues la causa esencial de las expansiones financieras se encuentra siempre en la baja rentabilidad del capital. Las expansiones financieras expresan algunas de las diferentes formas de ajuste del mecanismo económico del capital para garantizar temporalmente su valorización, de la creación de condiciones para la salida de dicho deterioro.

Esta dinámica tiene como base material para su despliegue un potente desarrollo tecnológico la revolución científico técnica que cataliza y retroalimenta la expansión financiera. Lo que se manifiesta en un cambio radical de prácticas en los mercados financieros internacionales, concretadas en: un proceso de bursatilización del crédito (tránsito de un patrón de financiamiento fundamentalmente bancario a uno fundamentalmente bursátil), la aparición de nuevos actores (agentes institucionales), nuevos segmentos (sobretodo el mercado de derivados) y nuevos productos y servicios financieros (proceso de titularización de valores), sobre la base de un desarrollo de innovaciones financieras.

A través de la expansión financiera, el capital ha logrado cuotas de rentabilidad más satisfactorias y ha gestionado su crisis. La preeminencia cuantitativa y la hegemonía cualitativa del capital financiero ha alcanzado tal dimensión que se recupera la idea de la vigencia del protagonismo de un capitalismo rentista como base del patrón de acumulación, donde para recomponer su cartera de valorización el capital fue sesgándose hacia un patrón de acumulación rentista que se impone al sistema capitalista de economía mundial en su conjunto, pero con efectos diferentes para los distintas partes de ese sistema. Es decir, la globalización financiera está expresando el sesgo rentista de la actual etapa de desarrollo de la internacionalización del capital.

La expansión financiera del capital ha logrado gestionar sus crisis. La preeminencia cuantitativa y la hegemonía cualitativa del capital financiero ha alcanzado tal dimensión que se recupera la idea del dominio de las finanzas.

El capitalismo financiarizado, o la globalización financiera, sin embargo, no ha resuelto los problemas. Las recurrentes crisis financieras y el funcionamiento profundamente distorsionado de las finanzas globales acumulando nuevas tensiones y más volatilidad, expresan un mayor grado de parasitismo e irracionalidad en el manejo de las variables reguladoras del sistema.

La financiarización parece que proporciona una oxigenación temporal a los problemas de valorización del capital, pero una sólida renovación del patrón de acumulación siempre necesitará de la valorización en el ámbito productivo. La persistencia y gravedad de los problemas de las principales economías centrales del mundo parece que, incluso, pueden obligarla a recurrir a un refuerzo de la nunca extinguida expresión militar de su dominio mundial. La militarización de la economía parece que va a seguir siendo necesaria para valorizar el capital.

La globalización abarca un proceso y un proyecto; los procesos objetivos que se desarrollan en la base nacional, regional o mundial con el proceso de globalización impulsan un proyecto que sea capaz de estimular las tendencias favorables a aquellos. La globalización como proceso requiere e impone la estrategia neoliberal como proyecto.

Este proyecto contiene una política económica para la gestión de la economía (lo que significa la adaptación y ajuste del mecanismo económico), y supone, también, un modelo específico de crecimiento (para desarrollar el mecanismo de acumulación transnacional). El modelo neoliberal de gestión de la economía a corto plazo, ajusta de forma subordinada a su otra cara, el patrón periférico de acumulación, con nuevas formas de sujeción jerarquizadas y relaciones de interdependencias dependientes. Este modelo prioriza la estabilidad interna y externa y propugna los modelos de crecimiento de competitividad global, con las exportaciones como motores del crecimiento; lo que conlleva a la liberalización, privatización y desregulación, junto con la reestructuración del papel del Estado. Se constata que el paradigma globalizador es idéntico a las prescripciones de la estrategia neoliberal, mostrando, por tanto, que ésta deviene consustancial a la globalización, de tal forma que no es posible separar la globalización de dicha estrategia. Globalización y neoliberalismo son expresiones del mismo fenómeno (de la fase actual de acumulación).

Dado que globalización y neoliberalismo económico son consustanciales, resaltar distintos apellidos para la globalización no altera el carácter esencial de ésta, ni significa que pierde su carácter neoliberal. Con frecuencia se tratan de contraponer distintas versiones de "globalización" ("solidaria", "con rostro humano", "otra globalización") frente a globalización neoliberal) , o argumentar que no se plantea una oposición al proceso de globalización en general sino sólo al de globalización neoliberal en una utilización ambigua, cuando no confusa del concepto y del lenguaje, que en ocasiones parece estar motivada por las necesidades de legitimación y de expresar que una reforma humanista de la globalización es factible.

Consideramos que esta posición implica un error analítico al separar del proceso de globalización el proyecto que esencialmente el mismo implica. Globalización es el concepto que ha emergido para describir el proceso de internacionalización del capital y, el capital, en su evolución, aunque sea con diferentes "nombres y apellidos", necesita ( y necesitará) para reproducir su existencia reproducir la relación de enajenación entre el capital y el trabajo y, en la etapa actual, en la de la globalización, garantizar su recomposición de espacios de valorización por medio de la estrategia neoliberal. y pensamos que está sustituyendo a conceptos mucho más claros como imperialismo, dominación, explotación. Es por eso que no creemos que para plantear la alternativa nos ayude decir por oposición globalización solidaria u otro sustituto.

Háblese de alternativa al subdesarrollo, de otro nuevo orden económico internacional, de universalismo u otros conceptos, pero téngase en cuenta que la "globalización" recoge en un vocablo todas las contradicciones de despliegue en la etapa actual de la internacionalización de la producción y la propiedad del capital. la alternativa que deseamos y necesitamos los países subdesarrollados, y el mundo en general requiere de otros conceptos y denominaciones que signifiquen claramente su oposición esencial al imperialismo y a la profundización de la internacionalización del capital y la estrategia que ella conlleva.

La propuesta neoliberal no resuelve los problemas del subdesarrollo de estos países, La experiencia de América Latina en general muestra la profunda deformación estructural de su economía y la desigualdad y pobreza de sus sociedades, que implican estos modelos de competitividad subordinada. En América Latina, la dinámica económica de la nueva modalidad de acumulación depende en un alto grado de las exportaciones y de las inversiones extranjeras, que en un primer momento dan un gran impulso a los procesos de acumulación, pero posteriormente pierden dinamismo y se transforman en un freno al proceso de acumulación; no se ha logrado establecer dinámicas permanentes de desarrollo en casi ningún país de la región.

El modelo neoliberal no sirve ni para transformar las deficiencias estructurales de las economías subdesarrolladas, ni para mejorar el bienestar de sus poblaciones, porque son el instrumento creado por la lógica del capital para garantizar su reproducción. La nueva etapa de la internacionalización del capital refuerza, como nunca antes, la idea de que no existe otra manera de desarrollarse si no es a través del modelo neoliberal, cuando en realidad este modelo con su propuesta de inserción competitiva en la economía mundial globalizada, vez de servir para el financiamiento del desarrollo lo que sirve es como financiamiento del subdesarrollo y su perpetuidad.

LA BÚSQUEDA DE OTROS EJES DE DESARROLLO

Con frecuencia, cuando se evalúa la estrategia neoliberal, se limita la misma al análisis de la política económica que ella implica, ignorando la dimensión más esencial de este modelo respecto al desarrollo, que solo un enfoque de economía política puede revelar. Teniendo en cuenta este último es posible iniciar un intento, por modesto que sea, de explorar opciones alternativas para el desarrollo de los países subdesarrollados.

El concepto de invariante persigue situar el ámbito y alcance en el que se propone plantear las opciones alternativas. La alternativa que se refiere a la necesidad de una propuesta para cambiar el actual Estado de las relaciones económicas en la economía mundial, expresa la idea de que es más amplia que modelo y éste a su vez es más amplio que invariantes, la alternativa puede concretarse y manifestarse en diferentes modelos alternativos al modelo neoliberal. Las invariantes son más modestas, pues se trata de agrupar y organizar (y no abarcamos todas), algunas de las acciones, elementos o principios que deben ser tenidos en cuenta en cualquiera de las diferentes propuestas de modelos alternativos. Las invariantes tratan de esbozar o buscar otros ejes en el que se pueden apoyar los países subdesarrollados que sean diferentes a la propuesta de inserción competitiva en la economía mundial al estilo neoliberal. Pretenden sintetizar y expresar algunas de las opciones que surgen del análisis crítico del proceso de globalización.

En los países subdesarrollados las opciones alternativas a la lógica del capital han de contemplarse en el escenario de la relación entre la alternativa necesaria con la alternativa posible. La primera está en el escenario de lo deseado y la segunda en el escenario de lo posible dada la correlación de fuerzas internacionales. La idea de las invariantes trata de subrayar dentro de lo deseable, aquello que puede ser posible sin comprometer el destino de los países subdesarrollados en su estrategia de desarrollo en el largo plazo. En aquellos elementos cruciales para el desarrollo, lo posible actual no debe maniatar el horizonte deseado en los elementos claves, como por ejemplo, la inserción en la economía mundial o la construcción del sistema productivo; estos últimos no deberían ser negociables ni en el debate actual ni en las estrategias económico-sociales, como en las propuestas sobre la tercera vía, (donde los partidos de izquierda acomodan las políticas de mercado y una economía de competitividad global).

El mundo no está preparado para cambiar el orden actualmente existente, pero una interpretación adecuada nos ayudará y acercará en el camino de la transformación de la realidad. No hay poder alternativo si no hay modelo alternativo. Las invariantes no tratan de darle forma a la idea de "gestionar la globalización en función del desarrollo" o de "gestionar mejor la globalización" sino que estarían encaminadas dentro del escenario posible a dar pasos que lleven al escenario deseado. Tratan entonces de decirnos en medio del debate y contexto actual qué es lo que no podemos dejar de hacer y qué nos llevaría a diferentes posibles alternativas deseables, es en este contexto que se debe asumir la importancia de entender las contradicciones que implica la globalización en las diferentes estrategias de inserción de los países subdesarrollados. Nuestra intención es cooperar en el debate actual sobre "globalización y desarrollo", acotando aspectos que, a nuestro parecer, no deben estar ausentes en ninguna de las estrategias de modelos de desarrollo desde el subdesarrollo para lo que proponemos utilizar la crítica de la economía política.

Se plantean diversas invariantes: partiendo de la necesidad de una teoría alternativa (invariantes teórico-metodologiítas) se fijan algunos elementos para poder avanzar hacia su construcción; se revisan algunos de los ejes claves para la transformación estructural a largo plazo (invariantes económicas) como la inserción en la economía mundial, la construcción de un sistema productivo y la política económica necesaria de las diferentes propuestas o modelos alternativos. Se revisa la posición frente al capital financiero (invariantes financieras) y se plantea la posible conveniencia de avanzar hacia programas alternativos de integración regional (invariantes de regionalización) para concluir que la realización de todo ello no será posible sin un cambio sustancial en la correlación de fuerzas apolíticas y sociales (invariante política) hacia la que es necesario avanzan.

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Bibliografìa

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E-mail: hcp@fec.uh.cu 

Doctorado en Economía Internacional. Universidad de Barcelona, España. Maestría en Economía. Universidad de Carleton, Canadá. Licenciatura en Economía Política. Universidad de La Habana, Cuba. Diplomado en Economía. Ministerio de Economía, Cuba. Profesora de la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana Cuba. Profesor investigador de Economía Política, Política Económica, Metodología de Ciencia Económica, Política Económica de la Globalización, Pensamiento Económico Universal, Teoría del Desarrollo en la Facultad de Economía de la Universidad de La Habana para la Licenciatura en Economía, la Licenciatura en Contabilidad, la Licenciatura en Filosofía, Licenciatura en Periodismo y la Licenciatura en Artes y Letras. Investigadora y colaboradora del Centro de Estudios de Asia y Oceanía. Miembro- fundador de la Asociación Cuba-Japón, un marco para la colaboración directa.

NOTAS

1 Retomaremos este punto cuando hablemos de las invariantes de alternativas de los países subdesarrollados en sus estrategias para el desarrollo.

2 Las interdependencias que se concretan en el fenómeno de la globalización implican interrelaciones dependientes, subordinadas y de dominio del capital sobre el trabajo como veremos más adelante.

3 Sería lo mismo plantear que las interdependencias que crea la globalización son subordinadas (interdependencias subordinadas) a los intereses de la acumulación del capital. Para comprender en su gran dimensión lo que expresa la globalización, es importante tener presente que "supone jerarquización" lo cual se apoya en la "concentración de propiedad" (Etzexarreta, 1998: 10), como parte del desarrollo de la acumulación. La jerarquización se expresa a través de las relaciones de subordinación que establece la "lógica del capital" en su acumulación y que se basan en relaciones de dominio.

4 Cuando se habla de patrón de acumulación es necesario recordar dos conceptos: Primero, el capital es un valor capaz de engendrar más valor, segundo, la acumulación es la transformación de plusvalía en capital o la inversión de plusvalía en capital. se trata entonces de acumulación de capital. La emergencia y consolidación de un nuevo patrón de acumulación implica la emergencia y consolidación de un nuevo tipo de articulación (o funcionamiento) de la heterogeneidad estructural. Se alteran los nexos y relaciones que se dan entre el segmento capitalista dominante y los segmentos subordinados. Los cambios en el curso de la reproducción de¡ capital en el centro dan lugar a cambios en el tipo de articulación que se establece entre el centro y la periferia; y a cambios en el patrón de acumulación periférico (por la redefinición de los patrones de la división internacional del trabajo y el nuevo rol de una región en el curso de la reproducción mundial y por lo tanto, nuevas formas de succión y traslado de excedentes a favor del centro). A esto se refiere la dimensión internacional del patrón de acumulación.

"Un patrón de acumulación constituye una unidad orgánica, es decir, real. Por lo tanto no se puede explicar por la simple suma de sus partes ( .. ) en cuanto totalidad real debe responder a cierta estructura objetiva jerárquica... El patrón de acumulación como una modalidad de acumulación, históricamente determinada, constituye una unidad específica entre las formas específicas de acumulación, producción y realización de plusvalía. Y para América Latina (que será nuestro objeto de estudio en el análisis del subdesarrollo). El autor hace la siguiente distinción esencial. "Un patrón de acumulación sería una forma históricamente delimitada de la reproducción capitalista, lo que supone una unidad específica entre formas específicas de acumulación, producción y realización de plusvalía y (en América Latina) una articulación específica del polo dominante interno con las formas precapitalistas (y capitalistas) subordinadas, y también una articulación determinada con los centros capitalistas dominantes".( Valenzuela, 1990:64,65).

5 Cuando hemos planteado que el subdesarrollo es la forma de desarrollo capitalista, queremos subrayar que subdesarrollo no implica incapacidad para desarrollarse, es decir, los países subdesarrollados no son tarados o minusválidos para el desarrollo deforma congénita, sino que es el sistema capitalista de economía mundial el que implica y necesita una forma de desarrollo capitalista subordinada de manera jerárquica y diferenciada (el subdesarrollo). Es por eso que no podemos acceder al desarrollo en ese contexto, pues siempre avanzaríamos en un desarrollo mutilado bajo formas aparentemente más ventajosas
.

6 'Yunto a la cadena de depósitos que originaban la creación de "dinero bancario" se desplazaron otras cadenas más amplias y diversificadas de activos y pasivos financieros líquidos que son fuente de nueva creación monetaria globalizada. Así como la creación de dinero bancario reforzó el poder y el riesgo de los bancos, esta nueva creación monetaria refuerza el poder y el riesgo de las entidades empresariales que son capaces de llevarla a cabo. Pues la emisión de títulos, no solo permite captar dinero a las entidades que la emiten, sino que las acciones mismas se han transmutado en monedas, no ya como depósitos de valor, sino como medios de pago en las absorciones de empresas y en la remuneración de directivos" (Naredo, 2000. S).

7 Es importante distinguir entre lo que denominamos titularización y bursatilízación del crédito. La titularización es el conjunto de instrumentos financieros surgidos por el desarrollo de la innovación financiera y que dan la posibilidad de transformar créditos a largo plazo poco líquidos en títulos a corto plazo (muchas veces los libros especializados en mercados financieros hablan del proceso de bursatilización de activos como una innovación financiera). En este apartado queremos pasar a un calado más profundo y analizarla titularización como desarrollo de la forma crédito que es palanca y freno de la acumulación de capital. Por eso abordaremos la bursatilización del crédito como un proceso que contiene el desarrollo de la titularización pero es más amplío, pues significa un cambio en el patrón de financiamiento por la disminución del crédito bancario tradicional y el crecimiento de la financiación a través de la bolsa.

8 Cuando se dice que al capitalismo lo que le interesa es 'gestionar la crisis", no queremos decir que el capitalismo está en crisis permanente ni mucho menos, ni tampoco desde los setenta. Nos referimos a la fase de crisis dentro del ciclo del capital. Y cuando está en crisis, no pretende resolverías sino gestionarlas para poder continuar con el proceso de acumulación. No pretendemos en este trabajo entrar en las profundas aguas de los ciclos largos, etc. ; solo queremos subrayar que la crisis es inherente a la acumulación del capital y éste la gestiona para garantizar la continuidad de la acumulación. Es por eso que utilizamos, la gestión del capital.

9 Para Chesnais (1996), la globalización financiera refleja un "régimen de acumulación financierizada" mundial basada en una relación salarial considerablemente agravada, pero su funcionamiento está regido en lo esencial por las operaciones y decisiones de un capital financiero más concentrado y centralizado que el cualquier periodo precedente del capitalismo" (Chesnaís, 1998-1999).

 



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