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Gest. Terc.
Milen. 2003, 5 (10) : 39 - 42 |
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CALIDAD, ACREDITACIÓN
Y AUTOEVALUACIÓN DE LA FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS
Robert Miranda
Castillo*
El 22 y 23 de agosto del 2002 se desarrolló el 1.er Taller de Planeamiento Estratégico y
Planes Curriculares en nuestra facultad y en la que se trataron temas relacionados a la
autoevaluación y acreditación, iniciándose así el proceso básico hacia la
competitividad y la excelencia.
La autoevaluación es un proceso de análisis, para determinar cuál es el nivel de
desarrollo de nuestra facultad a nivel funcional (investigación, formación,
articulación interna y externa; y generación y/o prestación de servicios); de recursos
(equipos, infraestructura, plana docente, alumnos, colaboradores administrativos,
tecnología, económicos, financieros, etc.); competencias profesionales, académicas,
pedagógicas, de investigación, tecnológicas entre otras. Así como también cuáles son
y cómo son los procedimientos administrativos, de investigación, académicos, de
vinculación o articulación interna y externa, así como para determinar la contribución
al valor de cada uno y a la estructura actual y la necesaria o adecuada a una facultad de
clase mundial, como pretendemos debe ser en un plazo estratégico a establecer.
Asimismo determinar el grado y características de la articulación externa, éste es un
factor crítico a tomar en cuenta, sobre todo con el sector empresarial y social, para
tomar las decisiones necesarias que promuevan el desarrollo sostenido de nuestro país, a
partir de generar, recrear, compartir y rescatar tecnología y ciencia, misión básica de
la universidad y por tanto de sus facultades en sus ámbitos respectivos.
Los planes curriculares, de las cuatros escuelas (EAP de Administración, EAP de
Administración en Turismo y EAP de Administración de Negocios Internacionales y la UPC
de Administración), los Programas de Especialización o Diplomados deben ser evaluados a
la luz del entorno y contexto, cuya característica básica es el cambio en periodos
cortos pero estratégicos, y considerando que los clientes internos (alumnos o
participantes) y los clientes externos (empresas u organizaciones de todo tipo) son
quienes dan las pautas para la oferta de lo que ofrece una facultad moderna y competitiva.
El proceso de autoevaluación debe servir para realizar una caracterización de los
estudiantes y participantes, de sus condiciones socioeconómicas y culturales, de sus
aspiraciones y proyectos (si no tienen proyectos de vida hay que promover su diseño y que
sean asumidos), para desarrollar estrategias adecuadas que permitan realizar cambios para
el desarrollo de habilidades y la búsqueda de soluciones a las dificultades o brechas
entre la entrada y salidas y entre lo teórico y lo que requieren las organizaciones que
deben caminar a ser competitivas a nivel mundial.
La autoevaluación es ya un adelanto al proyecto de lo que debe ser la Decana de América
en sus programas, estructuras y cultura proactiva, a ser desarrollada en un proceso
totalmente participativo que se truncó y que dejando de lado las miopías administrativas
y gerenciales, debe ser retomado con mucha más fuerza y direccionalidad estratégica.
Un paso importante se ha dado, y el entusiasmo y compromiso con que se tomó esta
decisión fue motivo para que el Consejo de Facultad nomine una comisión de
autoevaluación y acreditación, comisión que debe ir de la mano de la otra comisión de
plan estratégico y la decisión de reestructurar los planes curriculares. Una de las
decisiones básicas será reorientar los presupuestos, herramientas que se deben formular
para ser el soporte económico y financiero de la implementación de las decisiones
estratégicas.
Ante la ausencia de un marco referencial estratégico a nivel de la universidad, se
considera pertinente asumir lo avanzado en las metas estratégicas universitarias:
misión, visión, valores y los objetivos estratégicos, y que a manera de propuesta
podrían ser:
Atención integral al estudiante.
Conformar un marco de apoyo institucional para los estudiantes de pre y postgrado, con el
fin de brindarles condiciones idóneas durante su permanencia en la universidad / facultad
en la búsqueda del óptimo aprovechamiento académico y el desarrollo armónico de sus
potencialidades.
Investigación como eje de la actividad
académica. Generar las condiciones necesarias en la universidad / facultad para el
fortalecimiento del modelo académico de aprendizaje a lo largo de toda la vida, que
postula la necesidad esencial del manejo de las herramientas metodológicas y técnicas
para la generación y apropiación del conocimiento por medio de la investigación. Del
mismo modo se pretende que la investigación funcione como eje articulado a las funciones
sustantivas de docencia y proyección al medio.
Nueva oferta educativa. Ofrecer nuevas
alternativas académicas sobre la base de la capacidad del solicitante desde perspectivas
tecnológicas no convencionales y de recreación de las tradicionales.
Vinculación
universidad/facultad-medio. Crear una red sistémica que incluya información de la oferta
de servicios y productos universitarios como de los requerimientos del medio, con el fin
de vincular a la facultad con su medio (fundamentalmente empresas) y lograr que las
acciones de la facultad/universidad sean pertinentes y relevantes.
Calidad total en la
universidad/facultad. Crear un marco doctrinario y operativo para orientar a todos y cada
uno de los procedimientos académicos y administrativos que se dan al interior de la
universidad/facultad, con el fin de desarrollar las tareas universitarias desde la
perspectiva de un mejoramiento continuo, que redunde en el incremento de la calidad total
de las acciones institucionales.
Coordinación inter e
intrainstitucional. Generar una visión compartida al interior de la comunidad
universitaria para atender los retos institucionales desde una acción concertada y de
colaboración sostenida, esto es, establecer dentro de la universidad/facultad una red
virtual entre las unidades académicas, entre éstas y las dependencias administrativas y
entre ambas con instancias externas para impulsar la noción de comunicación-acción
efectiva.
Modernización institucional. Crear
condiciones organizacionales y operativas para disponer de procedimientos internos
efectivos para el desarrollo de la universidad/facultad a fin de que las labores que
realiza la universidad/ facultad trasciendan a su entorno y contexto, posibilitando la
consecución de una facultad que en su actuar responda a los criterios de: preponderancia
de las actividades y problemas académicos sobre los administrativos, apertura a su
entorno, flexibilidad en su estructura y operaciones y calidad.
Gestión estratégica de la
facultad/universidad. Disponer en forma permanente y a todo nivel de mecanismos
tecnológicos e institucionales para la toma de decisiones eficientes y eficaces que
permitan generar condiciones para la acción universitaria proactiva y coordinada.
PROPUESTA DE ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA
DE EVALUACIÓN Y ACREDITACIÓN.
La estructura organizativa para la autoevaluación y acreditación atenderá a los
criterios de coherencia, coordinación, seguimiento, continuidad, contratación interna y
externa con pares nacionales e internacionales, retroalimentación sistémica,
articulación vertical y horizontal, asegurando la participación de la comunidad
académica y teniendo en cuanta los niveles de pertinencia y responsabilidad.
El referido Taller propuso un comité liderado por el Director de la Unidad de
Investigaciones de la facultad, sin embargo y a iniciativa de la Administración Central
de la Universidad se ha implementado la Unidad de Evaluación y Acreditación,
consideramos necesario recomendar que las dos deben funcionar, siendo la Unidad el ente
técnico y de apoyo al Comité de Autoevaluación.
Las funciones del comité: orientar, organizar y coordinar los procesos de evaluación
académico y administrativo de pre y postgrado. Establecer los procedimientos, formatos,
metodología y cronogramas. Implementar un sistema de información, analizar la
información y proponer alternativas estratégicas, tácticas y operativas de
mejoramiento. Divulgar los resultados y otras actividades que sean necesarias.
Elementos de un sistema de evaluación. Para el Consejo Nacional de Autorización y
Funcionamiento de Universidades (CONAFU) las áreas a considerar son once:
1. Docentes, en todas sus categorías,
clase y tipos.
2. Carreras académicas profesionales.
3. Alumnos, de las tres escuelas: Administración, Administración de Negocios
Internacionales y Administración de Turismo.
4. Investigación y creación intelectual.
5. Producción de bienes y servicios.
6. Proyección social.
7. Administración
8. Administración financiera.
9. Infraestructura y recursos educacionales.
10. Bienestar universitario.
11. Integridad institucional.
La Facultad de
Ciencias Admnistrativas y once áreas componentes.
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*Profesor Principal de la
UNMSM. Licenciado en Administración. Magíster en Administración. Coordinador del
Departamento Académico de Ciencias Administrativas de la UNMSM. Docente Investigador del
Instituto de Investigación de la Facultad de Ciencias Administrativas de la UNMSM.
E-mail: robmirandac@hotmail.com
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