Campus de San Marcos             Año 2      Nº 13   -     Agosto 2002


Oficina General de Relaciones Públicas

 

A propósito de la Ley del Trabajo de la Obstetriz

COMPETENCIAS PROFESIONALES: LA SALUD ESTÁ PRIMERO

 

En las últimas semanas se ha suscitado una polémica en torno a la Ley de Trabajo de la Obstetriz, aprobada por el Congreso pero observada por el Ejecutivo y devuelta para su revisión en el Poder Legislativo. Mientras una comisión de la Facultad de Medicina Humana revisa y actualiza los perfiles académico-profesionales de sus cinco especialidades, los directores de las Escuelas Académico Profesionales de Obstetriz, Enfermería y Medicina, exponen sus apreciaciones desde el punto de vista de la formación académica.

En opinión de la directora de la EAP de Obstetricia, magíster Clara Hilda Rojas Espinoza, la carrera de Obstetriz, desde sus inicios en octubre de 1836, siempre fue universitaria y, como tal, tiene una currícula que forma académicamente a este profesional; un perfil académico que le sirve para poder adquirir las destrezas, competencias y conocimientos necesarios y, por la característica de la prospectiva, también es importante que se adecúe a los cambios, a los movimientos sociales, a los adelantos de la tecnología y de la ciencia.

 

Directora de la EAP de Obstetricia, magíster Clara Hilda Rojas Espinoza.

 

Según explica, antes de obtener el grado académico de Licenciado en Obstetricia, la formación profesional se da en cinco años de estudios incluido el año de internado. Además de las asignaturas básicas, las futuras obstetrices llevan cursos propedéucticos y del área de la especialidad, con lo que adquieren el perfil profesional que las dota de las destrezas y habilidades para desempeñarse como tal.

En ese sentido, sostiene que la obstetriz participa en el alto riesgo obstétrico por lo cual está capacitada para poder hacer los diagnósticos, aunque advierte que la solución definitiva la da el gíneco obstetra.

Respecto a la Ley del Trabajo de la Obstetriz/Obstetra, observada por el Ejecutivo y, actualmente revisada en el Congreso, expresa que están de acuerdo en el cambio de la denominación (eliminando la palabra obstetra), pero no así en los otros aspectos del documento al considerar que corresponde a la labor que desarrollan.

"Somos licenciados en obstetricia y pertenecemos a las carreras médicas", subraya la licenciada Rojas.

Señala, por ejemplo, que desde el momento que corta el cordón umbilical, la obstetriz está autorizada académicamente para poder extender un certificado de nacimiento y, en ausencia del médico, también puede extender el certificado de defunción en pacientes que son de su competencia.

El parto es un proceso que tiene una parte obstétrica, una parte de enfermería y una parte médica, afirma el doctor Torres Noriega.

 

ATENCIÓN INTEGRAL AL SER HUMANO

A su turno, la directora de la EAP de Enfermería, licenciada Julia Lema Morales, indica que el profesional de Enfermería tiene una formación integral basada en principios científicos, humanísticos y tecnológicos, que lo capacita para brindar una atención integral a la persona en todas las etapas de su ciclo vital, esté sana o enferma y se desenvuelve en todos los niveles de atención y de prevención. Dentro de este ámbito está la atención a la mujer.

Si bien esta escuela se organiza en 1964 mediante convenio entre San Marcos, el Ministerio de Salud y la Oficina Sanitaria Panamericana, en 1967 ingresa la primera promoción como carrera universitaria. A partir de ahí, el plan de estudios de la escuela, y en función del análisis de la realidad nacional, se considera dentro de las funciones de la enfermera brindar el cuidado integral de la mujer y el niño.

Dentro de ese plan de estudios están asignaturas como, por ejemplo, el curso salud materno infantil que, a lo largo del mejoramiento curricular, ha tenido algunos cambios. Actualmente se está considerando el curso de enfermería en la salud de la mujer, indica la licenciada Lema, mientras comenta que si bien se ve como una asignatura, no está al margen de los demás cursos porque cada uno de ellos aporta un aspecto concreto para la atención a la mujer, llámese farmacología, fisiología o anatomía.

Licenciada Julia Lema Morales y Elena Capcha Caso, directora y secretaria docente de la EAP de Enfermería, respectivamente.

 

De esa manera se prepara al estudiante y se fortalecen todos aquellos conocimientos que a la enfermera le sirven para atender el problema específico de la mujer, dentro del cual está el aspecto reproductivo incluyendo parto y la atención inmediata al recién nacido, labor que cumplen en los servicios de neonatología y de parto.

"La obstetriz atiende el parto y entrega el niño a la enfermera quien se encarga de brindarle un cuidado integral", afirma la licenciada Lema, aunque aclara que el profesional no espera en forma pasiva que nazca el niño sino que, desde que toma conocimiento de un parto, evalúa los factores de riesgo de la gestante para así estar mucho más preparada si se tratase de un alumbramiento de riesgo en el que el niño va a tener ciertas dificultades, subraya.

REVISIÓN DE PERFILES PROFESIONALES


Con representantes de las cinco escuelas que se forman en la Facultad de Medicina, una comisión viene desarrollando el proceso de revisión de los perfiles académicos profesionales de las carreras de Medicina, Obstetricia, Enfermería, Tecnología Médica y Nutrición. Sobre la base de esos perfiles, las escuelas procederán a elaborar sus propios planes de estudio.

Según explica el director de la EAP de Medicina, doctor Javier Torres Noriega, estos perfiles reemplazarán a los que actualmente se manejan y datan desde 1996, los cuales, en su oportunidad, no fueron vistos en su conjunto y permitieron superposiciones de funciones entre diferentes profesionales.

Indica, por ejemplo, que un médico especialista en gíneco obstetricia es un profesional con siete años de estudios, más tres años de especialidad. Si este profesional quisiera especializarse en la atención del recién nacido, estudia tres años de pediatría a los que suma dos años de neonatología, lo que hace 12 años para convertirse en un profesional neonatólogo.

 

Doctor Javier Torres Noriega, director de la EAP de Medicina.

 

Precisamente, en plena reforma curricular, aparece una ley que toca temas relacionados a esos perfiles, sin opinión técnico-académica de las universidades como instituciones formadoras de dichos profesionales. Esta es la principal objeción que la Facultad de Medicina ha hecho de la referida Ley, por considerar que son leyes que comprometen la actividad profesional de varios gremios y, de no existir esa opinión, se generan pugnas e intromisiones.

"Esperamos que la ecuanimidad pueda salir a la luz y que en la comisión que revisa los perfiles profesionales podamos definir cuál es la labor del médico, de la enfermera, de la obstetriz, del tecnólogo médico y de la nutricionista, sin interponer ni superponer funciones, sin crear roces y, sobre la base de ese perfil profesional, elaborar el plan curricular de cada escuela", finaliza el doctor Torres.

 

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