Reseñas C. E. ZavaletaLos Ingar. El Cínico (Dos novelas cortas) (Lima, NOCEDA, 1998, 118 p.) Como muy bien lo dice Luis Jaime Cisneros, a los escritores Ciro Alegría y José María Arguedas habría que agregar, y con toda justicia, el nombre de Carlos Eduardo Zavaleta, tanto por su depurado estilo como por su profundo respeto por la gramática castellana. No soy crítico literario ni estoy en las condiciones tanto literarias ni académicas como para hacer un detenido y concienzudo análisis de la valiosa obra de Zavaleta, pues otros ya han realizado esa tarea y con gran enjundia y objetividad. Sólo quiero hacer algunas pinceladas aclaratorias acerca de su excelente y monumental menester literario. Carlos Eduardo, amigo mío, y uno de los miembros más connotados de la Generación del 50, nuestra generación, ha legado a la historia de nuestra patria un imperecedero y considerable aporte que es digno no sólo de encomio y de aplauso sino también de agradecimiento y de elogio. Washington Delgado, igualmente, otra notable personalidad de esta fructífera generación, nos informa de la influencia que Zavaleta ha ejercido en el género narrativo del Perú, aclarándonos que fue él quien introdujo las técnicas novísimas del relato, gracias a su acertado conocimiento de Joyce y de Faulkner, mostrándonos así la posibilidad de un moderno tipo en la narración nacional. El mismo Carlos Eduardo nos aclara en el prefacio de su novela corta Los Ingar. El Cínico que reedita sus relatos a pedido de sus muchos lectores pero nos hace la salvedad que fueron obras de juventud «escritas con pasión y ansias de experimentación literaria, a fin de alejarme de las escuelas costumbrista e indigenista, que reinaban cuando comencé a escribir». La obra literaria de Zavaleta ha sido reconocida por ilustres escritores de diversas tendencias y nacionalidades, lo que hace aún más objetiva y meritoria su labor. Entre ellos me limitaré a nombrar a los más connotados, quienes se han expresado positivamente acerca de los valores estilísticos del autor en cuestión.
Julio Ramón Ribeyro, amigo común de ambos, prematuramente fallecido hace algún tiempo, Mario Benedetti, Mario Vargas Llosa. El acucioso y acertado crítico nacional Ricardo González Vigil. El fino y atildado José Antonio Bravo, Manuel Baquerizo, Alonso Rabí, y otros que han analizado con bastante certeza obras como La Batalla, Cristo Villenas, Los Ingar. El Cínico, Vestido de Luto, Niebla cerrada y otras más igualmente interesantes y sobre todo originales. Últimamente se ha publicado Cuentos Completos (dos tomos) impecablemente editados por Ricardo Angulo Basombrío, labor que abarca un total de casi 800 páginas de alucinantes relatos de diversa índole y muy variada argumentación y que van desde relatos breves, otros más breves, otros un poco más largos, como también cuentos cortísimos y otros inéditos inclusive, en todos los cuales se aprecia la maestría de Zavaleta en este difícil género. Creo que me he quedado corto en estas breves pinceladas y mucho más todavía he debido de expresar acerca de la obra de Carlos Eduardo. No estaría de más agregar que también es docto en traducciones diversas de célebres autores en especial de la literatura inglesa y norteamericana. Igualmente, y con ello espero herir su modestia, ha obtenido varios premios a través de su carrera novelística, galardones merecidos tales como el premio de literatura del Cuarto Centenario de la Universidad Mayor de San Marcos, y otros premios nacionales de novela y de ensayo, como igualmente el premio a la novela de la Municipalidad de Lima en el año de 1983. Saludamos, pues, tanto a este autor nuestro, tan querido y eficiente, como igualmente a su variada obra que estamos seguros que ha de enriquecer, tanto a la literatura del Perú contemporáneo, como a la de la lengua española en general. Luis León Herrera
Aurelio Miró Quesada Sin lugar a dudas el más exhaustivo estudio de la vida y obra del poeta y patriota arequipeño. A partir del análisis de investigaciones anteriores y un minucioso trabajo de rastreo en archivos públicos, privados y eclesiásticos, cuestiona y completa la imagen hasta hoy aceptada de Melgar. Respaldando cada dato con pruebas documentales, se inicia el texto recreando el ambiente de la época en que vivió, los hechos de su infancia y juventud, incluido el afán paterno porque siguiese la carrera clerical (para asegurar así el porvenir económico del hijo) llegando el autor a descubrir las preguntas del examen mediante el cual Melgar ingresa al Seminario de San Jerónimo. Se ve el brillante desempeño que tuvo como alumno y luego catedrático en ésta casa de estudios y la influencia que en aquellos años ejercieron sobre él Monseñor Chaves de la Rosa, y Corbancho, este último cabeza de la renovación literaria en Arequipa y el primero introductor de una serie de reformas modernizadoras de la currícula del seminario. Luego, y basándose sobre todo en cartas y testimonios dejados por personas que lo conocieron de cerca, cobran vida ante nosotros sus romances y su crisis vocacional. Nos enteramos de su primer amor: Melisa (Manuela Paredes). Y del definitivo: Silvia (María Santos Corrales y Salazar), su prima hermana; amor nunca extinto e ins-pirador de la mayor y mejor parte de su producción poética, que comenzó cuando él tenía veinte años y ella trece. Los apelativos de Melisa y Silvia, parecen provenir de Ovidio y Virgilio (Melgar dictó la cátedra de Latinidad y Retórica), lo cual nos lleva a la síntesis cultural de tradición literaria española, poesía latina y lírica quechua que da nacimiento a los Yaravíes de Melgar. Sin duda Melgar no crea propiamente el Yaraví, anteriormente en la poesía popular quechua existía el Jaray arawi o Harahui. Lo que él hace es tomar la emoción del poblador andino y darle nuevos ropajes, pues este autor, ya no anónimo y colectivo, sino nominal e individual, no es indio sino criollo, escribe en castellano no en quechua y se acompaña con la guitarra no con la quena. Gracias a Melgar la pentatonía incaica evoluciona al sistema heptatónico y el Yaraví define la circunscripción semántica que hasta hoy lo identifica, la de tristes cantos al amor incontestado, ausente o desleal. Paralelamente a su discurrir artístico, se nos presenta al hombre político y su tránsito de un fidelismo con reclamos de mayor y equitativa participación del pueblo, peninsular como americano, en el gobierno del imperio, hasta su radical toma de posición luchando en la rebelión de los hermanos Angulo y Mateo Pumacahua, al término de la cual es fusilado cuando contaba apenas con veinticuatro años. Con la reedición de ésta, una de sus más importantes obras, culminó la vida de Aurelio Miró Quesada Sosa, conspicuo intelectual, director del diario El Comercio de Lima y Rector honorario de la UNMSM, la más antigua y una de las más prestigiosas universidades de las Américas. Alejandro Valencia-Arenas
Miguel Maticorena Estrada La historia limeña comprende un milenario pasado indígena, tres siglos de colonia y casi doscientos años de vida republicana. La abundante temática sobre Lima refleja claramente estos tres grandes períodos, pero la complejidad de éstos es fuente inagotable para los temas de investigación. El VI Coloquio de Historia de Lima realizado en enero de 1999, conmemorando el 464 aniversario de su fundación, fue una muestra de las múltiples investigaciones históricas sobre nuestra ciudad: más de medio centenar de ponentes expusieron diversos aspectos de la rica historia colonial y republicana. El libro Historia de Lima y otros temas, recoge el resumen de 58 ponencias, elaboradas en su mayoría con documentación de distintos fondos archivísticos de la capital. El libro, entre otras cosas, nos muestra la riqueza y pujanza de la historiografía lime-ñista. Intentar agrupar con algún criterio temático o cronológico estas investigaciones es una labor difícil. Además, desbordaría el espacio tan limitado de esta reseña, con el peligro de dejar de lado autores y temas. Igualmente comentar alguno de los trabajos daría pie a preferencias u omisiones; lo correcto para estas circunstancias, creemos, es presentar la relación de los temas tratados. Son los siguientes y van en el orden como aparecen en el libro: Humor gráfico limeño, Caciques de Magdalena, Las Instituciones Inca de Ella Dunbar temple, Divorcios en Lima (s. XVII), Patrimonio Cultural, Lima Al-Andaluz, el retrato de Atahualpa, Antillanismos tempranos (s. XVI), Etimologías toponímicas del Inca Garcilaso, el Costumbrismo de Manuel Ascencio Segura, Disputa de aranceles en Chincha (1779-1810), El Tanomoshi de los migrantes nipones, Ideas económicas de J. P. Viscardo y Guzmán, Palenques en los valles de Bocanegra y Carabayllo (1670-1815), Tranvía eléctrico: primer transporte público moderno de Lima, Posadas de Lima (1878), Historia de las calles de Lima, Dote en Lima (1600-1660), Potosí: el horror imaginable, Lima y el servicio de policía (1839), Casa Nacional de la Moneda y las cecas provinciales (1821-1857), Estudio de la generación de Aurelio Miró Quesada, Juan Melchor Carlos Inca (1630), Centenario de la primera mujer Doctora: Laura Rodríguez Dulanto (1898- l998), Teodosio Cabada primer Director del Instituto de Historia de San Marcos, Consulado de Lima entre las reformas y la independencia (1778- 1821), Ambulantes de Lima (s. XVIII), Sayri Túpac, Revistas limeñas (l900-1930), Linajes incaicos antes y después de la gran rebelión. El manuscrito de Fray Martín de Murua, Movimiento de reforma universitaria, Discusión en torno a los incas de Vilcabamba, Lima y Quito a fines de la Colonia, Mentalidad religiosa e ideología, El Panteón de los Próceres de Lima, Reparto de tierras en Surco (1787), Meretrices en la Lima antigua, Toma de posesión del hospital Santa Ana (1564), Tres proyectos de modernización urbana en Lima (1845- 1900), Caciques de Carabayllo, Huachipa y Huacho, Pinturas de Diego de Aguilera en el Convento de Santo Domingo, Inca Garcilaso: su concepción de Nación. El culto de Nuestra Señora de la Antigua en la Universidad de San Marcos (1628), Bicentenario de la Carta de Viscardo y Guzmán, Leonidas Yerovi y la revista «Monos y monadas», Polémica sobre el origen de Atahualpa.
Historia de Lima y otros temas resume el VI Coloquio Limense y es un libro conmemorativo de la fundación de Lima. Es también un homenaje a tres intelectuales que ya no se encuentran con nosotros: Aurelio Miró Quesada, Félix Denegri Luna y Ella Dunbar Temple. Un breve repaso al prólogo elaborado por Miguel Maticorena, en el que se da especial atención a Ella Dunbar Temple, maestra y benefactora de San Marcos, sin duda nos permite conocer algo más de la vida y obra de estos tres brillantes historiadores y hace recordar con cierta nostalgia a quienes estuvieron cerca de ellos. Se publican también las cartas de adhesión de renombrados profesores de la Escuela de Estudios Hispano-Americanos, la Universidad Pablo de Olavide y la de Sevilla, instituciones de la ciudad hispalense; así como de algunos intelectuales peruanos de gran trayectoria. Además, aparecen algunos estudios dedicados a la obra de los homenajeados, el inédito Informe que hizo Raúl Porras Barrenechea sobre la tesis de Ella Dunbar Temple: La descendencia de Huayna Cápac (1946); y el programa completo de VI Coloquio de Historia de Lima. Marcos Garfias
Winston Orrillo Mucho se ha escrito sobre Vallejo poeta, novelista, cuentista, dramaturgo; pero es éste el primer estudio a profundidad de su vertiente periodística en sus distintas variantes: crónica policial, crítica literaria y estética, periodismo científico, reportaje, periodismo de investigación y deportivo. Este hasta hace poco apenas conocido Vallejo con una prosa particularísima que a momentos alcanza cotas de una alta densidad poética, pero siempre tendente a develar la entraña de los acontecimientos, intenta transmitir finalmente una suerte de enseñanza al lector. El estudio de Winston Orrillo se inicia comparando citas de textos periodísticos vallejianos con otros tantos de su producción estrictamente literaria previa advertencia respecto a que no todo lo que Vallejo publicó en periódicos o revistas puede considerarse como artículos o crónicas para luego pasar a un trabajo de artesano minucioso, que recrea para nosotros la génesis y trascendencia de los escritos de uno de los pocos militantes de la más noble de las profesiones. Se dan también en el libro algunas alusiones a su vida, aunque persistiendo en el mito de Vallejo pobre en París. Al respecto podemos agregar a lo dicho por Orrillo y remitiéndonos a la exhaustiva investigación que sobre la vida del vate publicara recientemente José Luis Ayala, que una revisión del expediente médico de Vallejo y las recetas que le fueran expedidas en el hospital, llevan a la conclusión que no muere por ninguna dolencia relacionada a una deficiente alimentación. También se sabe hoy que la madre de Georgette, burguesa acomodada, era dueña de una serie de fincas en el sur de Francia y que vendió una casa que ésta había dado a su hija, con lo cual Vallejo y su pareja sufragan el viaje que ambos realizaron a Rusia. Sin embargo, el nuevo libro de Orrillo es revelador de una veta escasamente explorada de la creación del más importante poeta peruano. Alejandro Valencia-Arenas
Sistema de Bibliotecas,
UNMSM. En el Sistema de Bibliotecas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, se elaboró recientemente el denominado Formato MARC SISBIB/ UNMSM, para la descripción bibliográfica, legible por computadora, de monografías y folletos. El manual, impreso por el Fondo Editorial de la UNMSM, sirve como guía para la utilización de esta herramienta. El Formato MARC SISBIB/UNMSM, fue confeccionado teniendo como base el USMARC, desarrollado por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, pero utilizado en casi todo el mundo, y considerando normas bibliográficas internacionales. Ello con el fin de lograr un intercambio eficiente de conocimientos entre las diversas unidades de nuestra universidad y entre ésta y comunidades académicas de todo el orbe. Cabe resaltar adicionalmente la gran cantidad y alta calidad de información detallada accesible a través del mencionado formato, desde, por ejemplo, a qué idiomas ha sido traducido y en cuál producido un texto o si las ilustraciones, que una determinada obra pudiese contener, son retratos, planos, música, tablas genealógicas, etc.; hasta el tipo de encuadernación cuando por sus características especiales ella le agrega valor al libro. En definitiva nos encontramos ante un aporte modernizador en un texto útil y didáctico. Alejandro Valencia-Arenas
Santiago Agurto Calvo, et al. La institución universitaria peruana afronta desde hace algunas décadas graves problemas que han limitado, distorsionado o impedido el cumplimiento de su función esencial: La transmisión y producción de conocimientos, a través de adecuados sistemas de enseñanza superior y de investigación. Es un sistema heterógeno, pues engloba a universidades públicas y privadas, capitalinas y de provincias, y con diversa gradación en la calidad de sus servicios de formación profesional. La Comisión de Cultura del Congreso de la República, bajo la presidencia de Martha Hildebrant, en un intento por comprender la problemática universitaria peruana de fines de siglo, organizó entre marzo y junio de 1998 una serie de conferencias, en las que participaron nueve personalidades vinculadas directamente al gobierno universitario, así rectores y ex rectores, directores generales y presidentes de comisiones de reorganización, de 6 universidades capitalinas y 3 de provincia; 6 de ellas estatales y 3 privadas. En ochos sesiones plantearon la problemática universitaria y dieron a conocer sus experiencias y propuestas para el mejoramiento de esta institución. La finalidad de este Conversatorio fue plantear el estado actual de nuestro sistema universitario. Sus propuestas servirán de base para la reforma de la ley universitaria 23733, pues ya hace algunos años se viene proponiendo un nuevo marco legal que permita a las universidades afrontar y superar los constantes cambios del conocimiento humano y su repercusión social. La Universidad en el Perú contiene cada una de los estados de la cuestión y las propuestas respectivas señaladas en el Conversatorio. Cuatro son temas que recoge este libro: Gobierno, Financiamiento, Acreditación y Desarrollo. «Gobierno»: La autonomía universitaria, la eficiencia o deficiencia de sus órganos de gobierno, la capacidad e incapacidad de sus autoridades, la participación, o no, de los estudiantes en el gobierno universitario, han sido las variables analizadas en este punto. «Financiamiento»: Como dice Sota Nadal en el prólogo, ésta ha sido la cuestión que más polémica suscitó en el debate. La definición de la universidad como institución con o sin fines de lucro, pone sobre el tapete cuestiones tan delicadas como la gratitud de la enseñanza en las universidades del estado, la calidad de enseñanza y la investigación en la institución universitaria en general. Lo real es que las subvenciones del estado a las universidades públicas y los ingresos que estas captan por sus propios medios, incluso la racionalidad en el manejo de esos recursos, resultan insuficientes para mantener buenos niveles de servicio. «Acreditación»: Se aborda concretamente el carácter de la calidad de la formación y universitaria, y los mecanismos e instituciones adecuados para el efectivo control de esa calidad. El aumento vertiginoso de universidades a partir de la década del 60, tiene como resultado la gran heterogeneidad del sistema universitario peruano, diferenciado entre otras cosas por la calidad de sus servicios. Se hace imprescindible un efectivo y racional control de esa calidad; pues los profesionales adecuadamente formados benefician a la sociedad en general. «Desarrollo»: Citemos a Sota Nadal, pues es quien mejor sintetiza la intención de este punto en debate: «En las exposiciones [sobre Desarrollo Universitario] los lectores encontrarán respuestas a las preguntas ¿qué debería haber en la universidad y no hay para cumplir su función en la sociedad peruana? En realidad, es un tema propio de una filosofía sobre el ser y el deber ser de esta institución». Sin duda alguna, el libro de vital importancia, por el tema que aborda, por las conclusiones y las propuestas. Sin embargo, y como dice Martha Hildebrant, el debate debe continuar en cada unas de las universidades peruanas. Marcos Garfias
Piero Antonio Galluccio Chiri Fundado hacia 1997, Clío (UNMSM) como la musa protectora de la historia y la poesía épica de la mitología griega trata en ésta, su primera revista, lo referido a la historia del Perú Colonial y Contemporáneo. Así, Diálogos en Historia se divide en cinco partes: 1. Artículos, 2. Ensayos, 3. Entrevista, 4. Ponencias, y, 5. Notas. La primera, reúne artículos sobre la historia colonial peruana, alcanzando unidad temporal más que temática. Luis Darío Salcedo (UNMSMClío) abre esta sección con un artículo que vincula dos variables: a) lucha de intereses políticos, entre el Virrey y la Real Audiencia del Virreynato peruano recordemos que ambos tenían casi el mismo poder y guardaban una relación un tanto antagónica, y, b) El control del Hospital de Indios «Santa Ana» (Lima, 1564), en tanto éste se percibe como símbolo del poder centralizado. Así, Salcedo relaciona estos dos elementos y desenreda el trasfondo político de un hecho que, a simple vista, puede parecer intrascendente. Cristina Ana Mazzeo (PUCP) se refiere a la lucha de intereses entre la Corona Española, vía Reformas Borbónicas liberalizantes (17781820), y los sectores aristocráticos peruanos ligados al comercio internacional y representados en el Consulado de Lima lo que décadas más tarde sería La Cámara de Comercio. Éstos últimos, además, eran favorecidos por el sistema económico patrimonial implantado en la colonia. Mazzeo sostiene que, dichas Reformas último canto del cisne colonial fracazan por no responder a los intereses de clase de quienes en el Perú, enraizaron poderes económicos y políticos tan fuertes que, con el tiempo, desbordaron a la propia Corona. Escriben, también: Teresa Vergara, Raúl Adanaqué, José Chaupis y Alejandro Reyes. La primera sobre la historia rural limeña, en torno a la relación capital virreynalvalles circundantes; el segundo acerca de la adaptación de los caciques Chayhuac (norte peruano) al sistema colonial; el tercero sobre la reforma eclesiástica borbónica en una parroquia chinchana (Ica) y las revueltas indígenas que ésta generó (S. XVIIIXIX); el último analiza la esclavitud en dos Haciendas de Cañete (S. XVIII). En la segunda parte de la revista se presentan ensayos de Luis Miguel Glave (IEPUNMSM), Francisco Quiroz (UNMSM), Augusto Ruíz Zevallos (UNFV), Wálter Vega (UNMSMClío) y Miguel Del Castillo (UNMSM). Glave nos habla del Objeto de la historia en el Perú; y, Ruíz Zevallos sobre El discurso histórico ante la crisis política peruana contemporánea. El historiador sanmarquino Francisco Quiroz analiza el desarrollo de la producción historiográfica peruana, en términos generacionales y, espaciales. Ofrece una revisión pormenorizada y sistemática de esta ciencia social. Su postura es bastante crítica en cuanto a la producción y termina, finalmente, destacando la carencia de investigaciones históricas en algunos temas (mentalidades, etnohistoria prehispánica, etc.). Los movimientos sociales: Un tema en debate es el título de la entrevista que, hacia 1997 Luis Salcedo y Wálter Vega, hacen a la dra. Scarlett OPhelan Godoy, especialista en rebeliones y revueltas vernaculares del Perú colonial del siglo XVIII. Aquí se tocan varios temas ligados a los movimientos sociales, siendo el eje de éstos la Gran Rebelión de Túpac Amaru, en tanto respuesta indígena. Asimismo, se analiza la situación de la élite india, entendida como visagra entre la masa indígena y la estructura colonial. Asimismo, OPhelan opina críticamente en torno a un texto referido a las ideas y los movimientos sociales en los andes (Charles Walker). La entrevista culmina con ciertas recomendaciones para los estudiantes. En la sección ponencias se presentan los trabajos de Carmen McEvoy (University of the South Sewance), Luis Cajavilca (UNMSM) y Cristina Flórez (UNMSMUniv. de Lima). El trabajo de Mc Evoy me parece sumamente destacable. Analiza la lucha por la conquista de los espacios públicos, urbanos y limeños durante la campaña electoral de 1872, en tanto éstos simbolizaban el poder central y, mejor todavía, el corazón del electorado. Pero lo más importante es lo que esta lucha significa, en términos políticos, sociales y culturales. El castillismo y el militarismo de mediados de siglo pasado habían instituido, de algún modo, un mecanismo violento de participación electoral. En adelante, la plebe urbana sería el actor protagónico de dichas querellas, quedando configurada, así, una modalidad de ¿trabajo? en los sectores marginales, puesto que ésto implicaba remuneración. El partido civil primer partido político cuyo líder fue Manuel Pardo intentará sin éxito cambiar de actores; sustituir a las turbas asalariadas por los ciudadanos blancos, decentes y educados. Sin embargo, el pardismo no podrá vencer los mecanismos violentos de lucha espacialsimbólica y terminará asumiéndolos al final de su campaña, lo cual determinará quizá su éxito (1872-1876). Lo interesante del texto de McEvoy está, a mi juicio, en el nivel político social y cultural de esta pugna. Lo que el cambio de actores significa, en términos simbólicos, la ineficacia del partido civil, las relaciones de clase y de cultura en el sentido antropológico de este término y la propuesta subyacente de ciudadanía y de nación en el discurso civilista. La quinta y última sección se denomina Notas y presenta comentarios a diversos temas de la historiografía actual. Destaca el homenaje a Ella Dunbar Temple que nos alcanza el maestro Maticorena. Comentario Al margen del tamaño de letra, pequeñísima, casi ilegible, y de que no concuerdo con algunos artículos, Diálogos en Historia es saludable para nuestras Ciencias Sociales en tanto esfuerzo e interés por el desarrollo de esta disciplina, tan sacrificada. Va desde aquí, reconocimiento a la labor. Piero Antonio Galluccio
Revista: La Casa de Cartón de
OXY,
N° 18 Bajo la dirección de Sandro Chiri Jaime, profesor de la Facultad de Letras de San Marcos, circula la edición 18 de esta revista de cultura que auspicia Occidental Peruana Inc., Sucursal del Perú. El número en mención rinde un merecido reconocimiento a la narrativa del escritor peruano del post-boom Alfredo Bryce Echenique (1939). Especialistas en la obra brycea-na colaboran con esclarecedores ensayos, tales como Carlos Garayar de Lillo ("Alfredo Bryce, narrador de cuentos"), María Rita Corticelli ("Julius: un niño metáfora del intelecto"), Carlos Eduardo Zavaleta ("Alfredo Bryce Echenique: la óptica tragicómica y la subjetividad bienintencionada"), César Ferreyra ("Tras la huella del imaginario: Bryce y Muerte de Sevilla en Madrid") y Agustín Prado ("Presencia del comic y estrellas de cine en Un mundo para Julius"). Pero, lo más significativo de este homenaje acaso sea la reproducción de la conferencia que Bryce diera en agosto de 1995 en la Facultad de Letras de San Marcos; ahí, el ex alumno sanmarquino da rienda suelta a su ingenio y a sus recuerdos por donde aparecen sus maestros Porras, Sánchez, Tamayo, Basadre, Puccinelli; ciudades como París, Lima y Madrid; y la legión de amigos siempre vinculados a una feliz anécdota. Ilustrada adecuadamente, la edición reproduce imágenes que salen del lente de Herman Schwarz. La sección Artes Plásticas incluye óleos del pintor peruano Alfredo Ruiz Rosas (1926), para lo cual la revista reproduce páginas a todo color. Asimismo, el novelista argentino Abel Posse (actual embajador de su país en el Perú) recuerda y entrevista a Jorge Luis Borges en la intimidad de su apartamento bonarense; el autor de El Aleph arremete contra la literatura española del siglo que acaba. Por otro lado, se incluyen los relatos premiados en el Concurso Internacional de Cuento "Juan Rulfo-1999", que organiza anualmente el Centro Cultural de México en París y Radio Francia Internacional, se trata de "Muñequita linda" de Jorge Ninapayta y "Siete noches en California" de Eduardo González Viaña. Los comentarios de revistas y libros están a cargo del poeta Luis Alberto Castillo. Carla Piscoya
Luis Alberto Sánchez El Instituto Luis Alberto Sánchez (ILAS) ha tenido a bien reeditar Los poetas de la revolución, conferencia que el joven Sánchez pronunciara el 21 de setiembre de 1919, poco antes de cumplir 19 años de edad. En una ágil edición, el libro incluye además una muy útil biobliografía preparada ex profeso por Marlene Polo Miranda, discípula del tres veces rector de San Marcos, y una secuencia fotográfica. Los poetas de la revolución fue la disertación que el autor leyó en el marco de conferencias organizadas por el «Conversatorio Universitario 1800-1823», en donde además participaron los jóvenes Raúl Porras Barrenechea («Vida de don José Joaquín Larriva»); Jorge Guillermo Leguía («Lima en el S. XVIII»); Manuel Abastos («Aproximación a Bartolomé Herrera») y Ricardo Vegas García («Lord Cochrane»); las dos últimas aún inéditas. Sánchez (1900-1994) resalta la obra literaria de los poetas que participaron activamente en las horas difíciles de la revolución emancipatoria, destacando la producción de Mariano Melgar y José Joaquín de Olmedo. Sandro Chiri Jaime
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