Inicio > Colección digital > Revistas

Portada | Volúmenes anteriores | Listado por Títulos

ALMA MATER
© UNMSM. Fondo Editorial

ISSN versión electrónica 1609-9036

Alma Mater     1997;  (13 - 14) : 35 - 47

LA LINGÜÍSTICA PERUANA AD PORTAS DEL NUEVO SIGLO


Gustavo Solís Fonseca

INTRODUCCIÓN

Existen varios trabajos relativamente recientes de compulsa de los estudios lingüísticos en el Perú. Todos ellos son parciales, o por áreas de interés, sea sobre Hispanística (Rivarola 1986); sobre Andinística (Cerrón-Palomino 1993, 1995; Adelaar 1991), sobre Amazonística (Corbera 1993). Un balance un tanto más inclusivo es el mío, pues trata sobre la Lingüística Amerindia (1994). 


Remitimos a dichos balances por revisiones en detalle. Por la naturaleza de esta nota, nos comprometemos mayormente con enunciados generales, resaltando aquello que abre trocha, o insiste en un mismo tema. 

En cualquier caso, se avizoran nuevas temáticas como indicios de los intereses de los lingüistas peruanos al inicio de un nuevo siglo. Nos importa señalar las aristas de las fronteras hasta donde hemos avanzado para, desde allí, atalayar los caminos que se vislumbran por delante.

 

El trabajo lingüístico en el Perú se caracteriza básicamente por su dedicación al estudio de las lenguas, claramente alejado de preocupaciones teóricas, que son el quehacer fundamental de lo centros en los que se desarrolla la teoría.

Las dos ramas mayores de la lingüística peruana son la Hispanística con el idioma castellano como su objeto, y la lingüística Amerindia con las lenguas indígenas como materia de su quehacer.

El campo de la lingüística peruana es extenso y su importancia es cada vez creciente. Son varias las instituciones que se dedican sistemáticamente a la investigación y a la enseñanza, y contamos con publicaciones periódicas regulares dedicadas parcial o totalmente a esta materia. La producción bibliográfica en lingüística peruana no es nada desdeñable, y resulta difícil acceder a todo lo que se está haciendo en el conjunto de las lenguas peruanas.

De manera breve, vamos a presentar el estado general de los estudios en lingüística peruana, enmarcando la revisión bajo los tópicos filología, descripciones gramaticales, estudios sobre relaciones genéticas, aplicación lingüística, contacto de lenguas y extinción y revitalización de idiomas. Al final de la revisión de los tópicos propuestos señalaremos las tareas y necesidades que afrontamos quienes hacemos lingüística en el Perú.

Filología

La filología no tiene en el Perú cultores con dedicación sostenida, aun cuando, hasta los años cincuenta, la labor filológica era el quehacer preferido. La tarea filológica ha estado inicialmente concernida, como era de esperarse, con el castellano; en los últimos tiempos, el quechua y el aimara se abren campos, con éxito. El trabajo filológico en lenguas de selva está por comenzar. En parte, la constitución de la filología en lenguas amazónicas estará ligada a la publicación crítica de fuentes antiguas sobre las pocas lenguas de las que se tienen registro escrito, más que nada descripciones gramaticales, léxicos y textos religiosos. En este aspecto los nombres de misioneros como los padres Ruiz de Montoya, Armentia, De la Matta, Sala, Navarro, Alemany, López, o los mucho más cercanos en el tiempo como Aza (1924), Álvarez (1981-82), etc. Serían los más inmediatos en el tratamiento filológico de sus producciones.

Estudios descriptivos

En la mayor parte de los casos, los trabajos descriptivos gramaticales de las lenguas amerindias del Perú se caracterizan por su condición de preliminares o parciales, pues muchos son esbozos o se refieren de preferencia sólo a determinados componentes de la gramática, mayormente al fonológico, o a este componente y, además, a algo de morfología y morfosintaxis.

Aspectos de semántica y discursivos son los deficitarios en las descripciones de las lenguas amerindias peruanas en general, y particularmente de las de selva. Debe anotarse, sin embargo, que los estudios del discurso son relativamente frecuentes, pues hay un interés especial sobre estos tópicos por parte de los misioneros debido a la necesidad de verter textos religiosos cristianos a las lenguas amerindias. Algunos trabajos de discurso sobre lenguas selváticas son pioneros, en esta categoría deberán considerarse los estudios de Powlison y Matheson, el primero sobre la narrativa yagua, y el segundo sobre piro. Los estudios discursivos devienen cada vez más en importantes desde la perspectiva de la enseñanza-aprendizaje de las lenguas indígenas por hablantes de idiomas que verbalizan la cultura occidental, como también por quienes quieren aprender idiomas occidentales.

Clasificación genética

En los estudios de clasificación genética de lenguas peruanas, tal como señala Wise (1989 ms.), hay dos tendencias muy marcadas: a) tendencias que tratan de generar grupos bastante inclusivos, y b) tendencias que se preocupan más por asegurar relaciones genéticas seguras en los niveles más bajos.

Como es sabido, con la primera tendencia se sigue a Greenberg (1987), quien postula que las lenguas indígenas americanas, con excepción de las correspondientes a los grupos esquimo y nadene de la zona ártica, están todas emparentadas genéticamente. Propuestas contrarias a la de Greenberg llevan a elevar el número de familias lingüísticas peruanas. En este sentido, nuestra propuesta de familias lingüísticas indígenas peruanas, como lenguas vigentes, presenta 18 familias de lenguas: arawa, arawak, bora, cahuapana, candoshi, harakmbut, huitoto, jíbaro, pano, shimaco, takana, ticuna, tukano, tupi - guarani, yagua, záparo, quechua, aru. No sabemos si aún existen hablantes de cholón; en caso de haber, las familias lingüísticas pasarían a ser 19.

En relación a las lenguas amazónicas, aparte del trabajo de clasificación genética de los idiomas, los estudiosos se interesan por las tipologías areales. Así por ejemplo, T. Kaufman (1990) propone XII zonas geolingüísticas basándose para ello en rasgos lingüísticos genéticos, tipológicos; y rasgos culturales y geográficos. Asimismo, el hallazgo de características especiales privativas, algunas generales y otras relativamente particulares, es una labor cautivante. La presencia de la más variada estructura tipológica sintáctica en los idiomas amazónicos peruanos llama a reflexión (Grimes 1988), sobre todo si se ve que una de las estructuras más raras, la de tipo OVS (idioma urarina), era compartida hasta 1982 por no más de cuatro lenguas en el mundo entero. Si bien en el Perú el urarina sigue siendo único por su rara tipología sintáctica, no dejan de haber lenguas semejantes en la Amazonía.

Aplicación lingüística

Educación bilingüe: El estado peruano ha explicitado formalmente su política de educación bilingüe, y en su territorio han estado vigentes en diferentes momentos proyectos tanto de formación de maestros bilingües como de educación bilingüe. En esta perspectiva, puede afirmarse que es cada vez más generalizada la convicción de que la educación bilingüe es una estrategia o modelo educativo coherente con nuestra realidad, pues siendo el Perú un país multilingüe, una educación en una sola lengua, sea cual fuere ella, es en la práctica incoherente con la realidad y profundamente discriminatoria. Esta aserción, sin embargo, no implica minimizar la condición esencialmente conflictiva de las relaciones de contacto entre las diversas culturas que coexisten en nuestro territorio (Jung 1992), ni la poca convicción que las instancias administrativas del Estado (Ministerio de Educación) han mostrado por esta estrategia educativa.

Los especialistas en el campo de la educación bilingüe prefieren el calificativo intercultural para superar la limitación implícita en el concepto bicultural. Dichos especialistas están también de acuerdo sobre la amplitud de significado del concepto educación bilingüe, pues es obvio que no se involucra sólo lenguas, sino también culturas en su uso actual. Por esta razón tiene carácter definidor la adición del término bicultural o intercultural, según la opción específica.

Hay varios problemas complejos relacionados con la teoría y la práctica de la educación bilingüe, conforme lo señalan Zúñiga, Pozzi-Escot y López (1991). Problemas de una u otro naturaleza derivan fundamentalmente de la cuestión de la singularidad de las culturas, de las lenguas involucradas, o de las políticas específicas de los, estados, entre otras.

Debe remarcarse que un contexto multilingüe como el del Perú es también un laboratorio para acciones prácticas en lingüística (Bergli 1990).

Contacto de lenguas

Los contactos diacrónicos y sincrónicos entre lenguas peruanas de las distintas regiones geográficas tiene un gran interés, tanto por las cuestiones sociolingüísticas actuales que son el resultado del proceso de contacto histórico, cuanto por sus implicancias diacrónicas.

El estudio del contacto lingüístico existente y habido entre lenguas amazónicas y entre éstas y lenguas andinas del Perú es un tema que aún no ha comenzado a desarrollarse. Sin embargo, merece mención especial el trabajo de Torero (1990) sobre dioses y procesos lingüísticos que apunta a señalar hitos pioneros en este campo, haciendo que la Andinística y la Amazonística encuentren razones de mutuo interés y colaboración.

El contacto y la consiguiente difusión de préstamos es un problema que dificulta la correcta afiliación genética de las lenguas. Estudios históricos de la ocupación por lenguas selváticas de zonas andinas está también por iniciarse. Vale mencionar aquí el trabajo de Casevitz y Dollfus (1988) sobre la toponimia machiguenga que hace ver cómo, en otros tiempos, los machiguengas ocupaban territorios tan próximos a Machu Pichu, de donde ahora están muy alejados. Conocer los procesos migratorios forzados o inducidos de los grupos étnicos de la selva es sumamente importante para el contacto de lenguas en la Amazonía. Por ejemplo, la "dislocación tribal" (Lyon 1970) habida en la zona de Madre de Dios como consecuencia del traslado de diversos grupos étnicos durante la Época del Caucho, dificultó la correcta afiliación genética de los idiomas hablados en esa zona, tal como lo revelan D'Ans, Chavarría, Guillén y Solís (1973). En general, la historia externa de las lenguas peruanas va a comenzar a aclararse en parte sólo en la medida en que los etnohistoriadores y los lingüístas decidan trabajar juntos la historia social de los pueblos peruanos.

Uno de los eventos históricos importantes en la historia social de los pueblos peruanos, con consecuencias para las lenguas, es la aparición de importantes formaciones sociales, algunas de alcance regional como la cocama del Amazonas o las de los estados regionales en el mundo andino. Este hecho, aún no evaluado adecuadamente, implicó, entre otras cosas:

  • extinción de lenguas y culturas de grupos sociales minoritarios de entonces.

  • síntesis culturales de formaciones que se adscribían a culturas relativamente diferentes.

  • advenimiento de idiomas con una comunidad de hablantes más grande y territorio necesariamente más extensos.

El panorama configurado durante la época del surgimiento de aquellas formaciones sociales es, en lo lingüístico, básicamente el mismo que aquel encontrado por los españoles a su llegada a Cajamarca en 1532. Dicha configuración lingüístico-cultural-política sigue marcando la impronta de lo común y lo heterogéneo que advertimos aún hoy en el área geográfica peruana.

La distribución actual de las lenguas en el Perú, sobre todo si la consideramos en términos de grandes familias o troncos lingüísticos tiene una profundidad temporal de 3 a 5 mil años. En ese sentido, las familias de lenguas existentes en la actualidad se gestaron sobre la base de diferencias lingüísticas ya delineadas hace tres o cinco milenios; sin embargo, sus territorios tienen que haber sufrido a veces serias modificaciones a lo largo de la historia, sobre todo desde cuando en la Sierra se constituyen sociedades con un alto grado de urbanización y con correlatos organizativos del tipo de estados o imperios. Por ejemplo, es indudable que las lenguas selváticas vecinas de las serranas estuvieron antes mucho más cerca territorialmente a éstas, habiendo evidencias que sólo en épocas recientes se han replegado más hacia la Montaña, abandonando para los de la sierra amplias zonas que antes poseían.

Bilingüismo estable entre distintas lenguas de selva con idiomas andinos, especialmente el quechua, fueron muy generalizados, hasta antes de la presencia misionera en la Amazonía. Los misioneros inclinaron la balanza a favor del quechua -Por ejemplo en las misiones del Maynas a cargo de los Jesuitas- dando fuerte impulso sistemático a la quechuización de grupos de selva como los Jeberos (actuales lamistas), de Záparos (actuales quechuas del Napo), Candochis y Muratos (actuales quechuas del Pastaza).

Extinción y revitalización de lenguas
El estudio de lenguas extinguidas: en el Perú actual, las lenguas indígenas se encuentran en distinto grado de peligro de extinción. Dado que lenguas y culturas son realidades que se implican de manera mutua, la extinción de una es también la extinción de la otra, de allí que las inminencias de desaparición de idiomas o culturas es una eventualidad trágica. El indicio para decidir cuándo una lengua o cultura está en proceso de extinción es, en este caso, el número relativamente corto de miembros culturales o hablantes y la no reproducción de la cultura.

Como campo de estudio, la extinción de lenguas es un tema de gran interés en la actualidad, que requiere de desarrollo teórico urgente en cuanto instrumento que debe servir al fenómeno opuesto, es decir, a la revitalización idiomática.

Dependiendo de las situaciones específicas de las lenguas, la extinción puede medirse (Cf. Solís 1987); así como puede estudiarse a través de dominios tales como el de los sistemas de denominación: antroponimia, toponimia, fitonimia, zoonimia, etc. Si se trata de sistemas ya extinguidos, la constatación de la existencia histórica de una lengua puede ser hecha con más eficacia y propiedad a través de indicios como el de la toponimia; de allí que la determinación de áreas toponímicas sea un quehacer urgente para correlacionar espacios geográficos con lenguas. La identificación de los sistemas de denominación puede ampliar los territorios históricos realmente ocupados por los grupos humanos en otros tiempos. En este tipo de estudios es conveniente recordar con T. Kaufman (1990) que las lenguas verbalizan culturas específicas de pueblos concretos. Y que la denominación, tal como se ejemplifica en Solís (1990) es sistemática, por lo que indagar sobre el sistema es lo que realmente importa. La realización del sistema es una cuestión cultural, por ello se debe buscar en la cultura la manera cómo el sistema se realiza.

En resumen, el desarrollo teórico y metodológico sobre cuestiones de extinción y rescate de lenguas parece prometedor en los próximos años.

Extinción de lenguas en la sierra

Subsisten actualmente cuatro lenguas indígenas en la región de la sierra: dos del grupo quechua y dos del grupo aru.

No existen ya como instrumentos de comunicación los idiomas culli de la sierra norte, ni puquina de la sierra sur. Ambas lenguas aún se hablaban en el siglo pasado, y el culli todavía hasta comienzos del presente siglo. Un hecho relevante sobre el culli es el aumento de su léxico, ocurrido en los últimos años, gracias al trabajo de Manuel Flores, quien ha incrementado de más o menos 74 entradas (contando lo recogido por Martínez de Compañón y Rivet), a una cantidad de alrededor de 600 entradas. Varios otros idiomas han desaparecido de la sierra. El altiplano puneño no es más una zona de gran complejidad lingüística tal como lo era a la llegada de los españoles, con no menos de cinco lenguas en pleno funcionamiento, aunque no todas con igual vitalidad. Torero ha demostrado a través de una metodología especial la vigencia de varias lenguas en distintas zonas de los andes, mediante el rastreo de indicios toponímicos. Este tipo de trabajo deberá continuarse, especialmente en áreas de la sierra próximas a la selva.

Rescate de lenguas en la costa

De la zona costeña han desaparecido todas las lenguas indígenas. La última de ellas subsistió hasta el presente siglo en Lambayeque. Se trata del idioma mochica.

Martínez de Compañón nos da información sobre otras tres lenguas de esta región. No quedaron las lenguas de la costa sur ya muy tempranamente en la colonia. Faltan hacer estudios como los que hizo Torero para la costa norte, a fin de identificar por lo menos los espacios geográficos que corresponden a las distintas lenguas extinguidas en la costa austral, especialmente del sur de Ica hasta Tacna.

Estudios toponímicos resultan muy apropiados en el caso de la región de la costa para identificar los espacios geográficos de las lenguas que se hablaron en la zona. La toponimia se convierte así en un instrumento de rescate de lenguas, pues comienza identificando el territorio de un idioma.

Extinción de lenguas de la selva

El número real de entidades lingüísticas extinguidas en la Amazonía es difícil de saber con precisión. Ribeiro y Wise (1978) mencionan quince grupos etnolingüísticos extinguidos en la amazonía peruana en un lapso de 75 años (1900-1975). Estephen Parker (1992) testimonia dramáticamente la extinción del huariapano (Pano), concomitantemente a la muerte en marzo o abril de 1991 de don Arquímedes Sinuiri Nunta en la localidad de Cashiboya (Ucayali). A comienzos de 1996 se atestiguaba la existencia de solamente cuatro hablantes de Iñapari, lengua arawak de la zona de Madre de Dios. No parece haber ya hablantes de Cholón desde la muerte de la anciana señora Victoria Cerquera Ojeda, a comienzos de la década del 80, en Juanjuí. Tenemos información que en la ciudad de Jeberos vive aún una anciana señora, tal vez una de las últimas hablantes del otrora importante idioma jebero.

La lista que sigue -de lenguas en peligro de extinción de la región de la selva- proviene de (Solís 1987):

  1. Shimigae: Fam. Záparo (5 hablantes en 1975)

  2. Chamicuro: Fam. Arawak (100-150 hablantes en 1975)

  3. Cahuarano: Fam. Záparo ( de hablantes)

  4. Muniche: Fam. Tucano (6 - 10 hablantes en 1975)

  5. Resígaro: Fam. Huitoto (11 hablantes en 1975)

  6. Isconahua: Fam. Pano (28 - 50 hablantes en 1975)

  7. Taushiro: Fam. Záparo (18 hablantes en 1975)

  8. Cholón: Fam.  (3-5 hablantes en 1983)

  9. Ocaina: Fam. Huitoto (150 - 250 en 1975)

  10. Orejón: Fam. Tucano (190 - 300 en 1975)

  11. Iquito: Fam. Záparo (150 en 1975)

  12. Arabela: Fam. Záparo (150 - 200 en 1975)

  13. Jebero: Fam. Cahuapana (Población altamente integrada)

  14. Cocoma: Fam. Tupi - Guarani (Población altamente integrada)

La revitalización de lenguas

La revitalización de lenguas es un proceso planificado para evitar la extinción de sistemas lingüísticos y para procurar su desarrollo a fin de que cumplan con los menesteres comunicativos de una comunidad y como soporte de la cultura creada por un pueblo y de la creatividad misma. El interés contra la extinción de lenguas -que motiva los intentos de revitalizar a aquellas en peligro de desaparecer- es una preocupación relativamente reciente en el Perú. El antecedente inmediato es la reunión habida en México en 1987, convocada por el Instituto Indigenista Interamericano (vid. América Indígena, vol. XLVII, N° 3). Cabe señalar que la forja de una conciencia que asuma nuestro plurilingüismo como un bien intrínseco, como una riqueza que nos hace privilegiados, por lo que mantenerla es un imperativo social, es la base de toda tarea en pos de un proceso sostenido de revitalización de las lenguas en peligro de extinción. Los proyectos de educación bilingüe son por ahora las formas más elementales de revitalización, especialmente aquellos proyectos que se inscriben en las orientaciones de los propios grupos indígenas interesados. En esta perspectiva, cabe resaltar decisiones como las de los cocama monolingües de castellano del Proyecto de Educación bilingüe del Instituto Pedagógico Nuestra Señora de Loreto en lquitos, de aprender el idioma nativo como segunda lengua, a fin de mantenerlo vigente.

El castellano en el Perú

Más que las descripciones gramaticales, la identificación de las formaciones dialectales del castellano en el Perú, y la enseñanza de la lengua, son las preocupaciones preponderantes de los hispanistas peruanos. Así, el estudio de las variaciones dialectales geográficas y sociales, de las peculiaridades léxicas, del contacto con las lenguas amerindias, etc. atrae la atención de los especialistas. La visión de conjunto sobre el castellano en el Perú comienza con Benvenutto Murrieta con su libro El lenguaje peruano (1936). Alberto Escobar es quien da una idea global de las variaciones dialectales del castellano.

Su obra señera en esta materia tiene precisamente el sugestivo título de Variaciones sociolingüísticas del castellano en el Perú (1978). Este trabajo de Escobar, de caracterización de las formaciones dialectales ha continuado, justamente para dar una más cabal idea del castellano amazónico en un artículo en homenaje a Wolfang Wolck (1992), completando así la imagen de las variaciones del castellano peruano.

Si bien la caracterización general del castellano en el Perú puede considerarse como válida, su condición de general esconde una serie de imprecisiones, sobre todo cuando se tiene en cuenta las especificidades de las lenguas amerindias con las cuales ha estado o está en contacto. Una expresión como castellano andino oculta gruesamente la realidad, ya que no hay un castellano andino, sino varios castellanos andinos. Un buen ejemplo de un castellano andino específico es, verbigracia, el castellano de Cabana (Cf. María del Carmen Cuba 1995), con características que se remiten con bastante seguridad a los resultados de contacto del castellano con la lengua culli. El culli es hoy un idioma extinguido.

Lenguas y Constitución

La última constitución peruana genera una situación relativamente nueva para las lenguas peruanas indígenas vigentes de sierra y selva. Si bien no se modifica el status legal del castellano respecto a lo señalado en la Constitución del 79 (lengua oficial por excelencia del estado peruano), en relación con las demás lenguas peruanas hay modificación radical en el nivel formal, pues las lenguas quechua y aimará, consideradas solamente como de uso oficial en el 79, ahora aparecen como lenguas oficiales, y en cuanto a las lenguas de la selva, tenidas únicamente como patrimonio cultural, ahora son también oficiales. Esta consideración de las lenguas peruanas en el documento constitucional borra una suerte de odiosa Jerarquía instaurada en la constitución anterior. En cualquier caso, queda como tarea de los lingüistas para los próximos años contribuir en la elaboración del soporte legal con disposiciones de menor jerarquía (leyes) para llevar adelante las implicancias de lo señalado en la Constitución, especialmente de aquello que se implica por oficialidad de las lenguas, y por uso oficial.

¿Qué hacer en los próximos años?

Estamos seguros que los próximos años, tal como ya lo entrevén Adelaar (1991) y Cerrón Palomino (1993) para la Andinística, la interdisciplinaridad será el signo que caracterice el trabajo con las lenguas amerindias peruanas en general. Se vislumbra la irrupción con fuerza de un cúmulo de preocupaciones sobre algo que se configura con cierta nitidez a través de la etiqueta gramática de la cultura, que tiene que ver con una serie de hechos complejos que en la antropología suelen remitirse bajo la llamada antropología cognitiva y en la lingüística preferentemente bajo los dominios de la etnolingüística y la sicolingüística.

¿Qué temas convocarán el interés de los lingüístas?

Nos parece que esta pregunta puede ser respondida en prospectiva con cierta coincidencia entre los especialistas, pues hay temas que serán de obvio interés de los estudiosos y, también, se ve con cierta claridad cuáles otros deben de interesar próximamente a los lingüistas por razones no solamente sociales y prácticas, sino también teóricas y de madurez y oportunidad en el tratamiento de algunos tópicos.

Señalamos los siguientes temas como los de preferencia:

- Descripción de lenguas que conforman nuestra rica realidad multilingüe. En algunos casos esto significa en realidad iniciar; en otros, profundizar. Aun cuando algunas lenguas amerindias peruanas pueden reputarse como muy bien conocidas científicamente (quechua, aimará, aguaruna, asháninka), la sensación de insuficiencia en las descripciones no deja de estar presente en la mente de los especialistas. Por ejemplo, tal como lo señala Adelaar (1991) refiriéndose a lenguas andinas, ninguna descripción gramatical hasta ahora existente sirve a plenitud para el aprendizaje de la lengua, pues muchos asuntos relacionados con fenómenos cognitivos y realidades semánticas específicamente culturales no están capturados y menos explicitados en las descripciones.

- Filología amerindia. En este caso, en su necesario desarrollo, la filología se ocupará también de las lenguas amazónicas sobre la que poco se trabaja, pero no por ausencia absoluta de material, pues sobre ellas hay algunos antiguos conocidos y muchos recientes, sobre todo de literatura oral. El estudio crítico de descripciones coloniales o simplemente antiguas de la época de la república de lenguas indígenas merecerán reediciones y puestas en valor, como en parte se ha hecho con algunos trabajos que hasta hace pocos años permanecían inéditos.

Como parte del trabajo filológico se requiere hacer, concretamente, ediciones facsimilares o reediciones con estudios críticos de gramáticas antiguas de lenguas amazónicas. En el caso de la selva peruana debemos pensar en Aza sobre el machiguenga, en de la Matta sobre el cholón, y toda una serie de artículos de difícil acceso, como aquellos que figuran en los tomos XIII y XIV de la colección Historia de las Misiones Franciscanas en el Perú, de Izaguirre.

- Recojo y estudio de material textual nuevo y antiguo sobre el mayor número de lenguas peruanas. Esta tarea se liga con los intereses multidisciplinarios sobre cuestiones etnobotánicas, etnozoologías, etnobiologías, literatura oral, etc. El interés creciente en las literaturas no-occidentales del Perú parece que favorecerá este propósito. (Cf. Chavarría 1993). El objetivo final será un museo de las lenguas peruanas concebido como parte de un museo de la cultura peruana.

- En lingüística aplicada, las preocupaciones por asuntos de política lingüística probablemente se vean renovadas. En este punto el contenido de política explicito ahora en la nueva constitución merece una evaluación urgente. Por otro lado, tanto legalmente como por la práctica, la educación bilingüe parece haberse consolidado como opción coherente con nuestra realidad plurilingüe, pues es cada vez más aceptada por los propios interesados pertenecientes a los grupos étnicos de selva y sierra,

- Estudios de indicios (como la toponimia) de lenguas extinguidas a lo largo del territorio para detectar sistemas lingüísticos extinguidos.

- Estudios de relaciones genéticas de las lenguas siguiendo las nuevas tendencias, en contrapartida a las muy inclusivas de Greenberg.

- Estudios de semántica de la cultura por su importancia teórica y práctica.

- Elaboración de diccionarios generales crítico-etimológicos, contrastivos, y comparativo-dialectales para el mayor número de lenguas sobre los que hayan estudios avanzados. Aparte de las lenguas andinas, esto es posible por ahora en distinto grado de exahustividad para las lenguas de los grupos pano, arawak y jíbaro de la Amazonía.

- Estudios de los contactos sincrónicos entre las lenguas peruanas y la evidencia de lo habido en otros tiempos. Desplazamiento de lenguas. Bilingüismo.

- Elaboración bibliográfica sea por familias de lenguas o por lenguas específicas. Después del trabajo de Rivet (1951-56) sobre el quechua y aimará no existe nada semejante sobre otras lenguas peruanas.

Algunas necesidades prácticas

- Centro de documentación de las lenguas peruanas.

- Museo de las lenguas del Perú, para mostrar nuestra riqueza lingüística y cultural.

- Mapa con la distribución de las lenguas peruanas vigentes, y con los espacios geográficos que han sido asientos de lenguas que hoy aparecen como extinguidas.

- Enseñanza de lenguas. En este campo constatamos, lamentablemente, que no hay profesores especializados, por lo mismo que no hay instituciones que los formen. No existen en nuestro medio lugares para la enseñanza-aprendizaje de las lenguas indígenas peruanas.

- Implementación legal para dar contenido efectivo a los enunciados de la nueva constitución sobre materia de lenguas, culturas y etnias.

________________________

 

Tabla de contenido


UNMSM | Sistema de Bibliotecas | Biblioteca Digital

© 1997-2008 UNMSM. Oficina General del Sistema de Bibliotecas y Biblioteca Central
Comentarios y/o sugerencia : sisbiblio@unmsm.edu.pe
Todos los derechos reservados
Lima - Perú