Vértigos y Trastornos
del Equilibrio
Dr. Luis Fernández Orduña
Los trastornos de la audición y
enfermedades como otitis media se atribuyeron al oído durante miles de años por una
razón obvia, el lugar donde se percibían los síntomas y la localización anatómica
eran los mismos. Hipócrates creó tratamientos para tinnitus, hipoacusia y supuración
específicamente relacionada con el oído.
Por el contrario, los trastornos vertiginosos han sido difíciles de describir, por la
razón de que el vértigo no se percibe en los oídos.
Galeno comparó al oído interno con un "Laberinto". En la antigüedad se creía
que los vértigos eran un problema neurológico central o conductual. Esta actitud de la
comunidad médica continuó hasta el siglo XIX inclusive.
En 1861, Prospero Meniére, presentó en
la Academia Médica de París una serie de informes describiendo un grupo de pacientes con
los síntomas de vértigos, náusea y vómito, a los que se agregaba disminución de la
capacidad auditiva, proponiendo que el sitio de la lesión era el oído interno y no el
cerebro.
Roberto Barany, en la primera parte del siglo XX, realizó avances importantes en el
conocimiento de la función vestibular. En la Universidad de Viena introdujo las pruebas
calóricas, las pruebas de rotación y la prueba de la "fístula". Relacionó
diversas formas de Nistagmo con enfermedades vestibulares.
Pudo así establecer diagnóstico
diferencial entre los tumores del VII par craneal, neuronitis vestibular y tres formas de
Nistagmo. En 1915 se le otorgó el premio Nobel; en el decenio de 1920, George Portmann de
Burdeos, Francia, propone un método para tratar la enfermedad de Meniére, que consistía
en abrir el saco endolinfático.
Furstenberg, de Michigan, demuestra en 1934 que los síntomas de enfermedad de Meniére se
relacionan a retención de sodio en el cuerpo y que los síntomas podían prevenirse con
dieta baja en sodio y la administración de diuréticos.
Posteriormente, Hallpike procede a perfeccionar una nueva técnica de pruebas calóricas,
que se convirtió en la práctica diaria otoneurológica de uso frecuente e indispensable,
creando numerosos avances en las ciencias vestibulares.
En 1952, Dix y Hallpike establecieron
correlaciones clínicas y patológicas de diversos trastornos vertiginosos, presentaron un
claro esquema de clasificación y tipos de pruebas diagnósticas para cada uno de esos
trastornos.
William House, en la década de 1960, utiliza el microscopio quirúrgico para incrementar
el avance del área de la cirugía de la base de cráneo.
Después de 1960 continúan los avances hasta la fecha, habiéndose ideado nuevas
técnicas electrofisiológicas para ayudar al diagnóstico de pacientes con vértigo,
habiendo mejoría en medicamentos y también en nuevas técnicas quirúrgicas que han
cambiado el pronóstico de la patología vertiginosa.
1. LA FUNCIÓN LABERÍNTICA Y LA
MEDICINA
El estudio de la función laberíntica y por fuerza de las conexiones centrales del
aparato vestibular, ofrecen al médico diversos tipos de información relacionados con los
órganos laberínticos periféricos, con el tronco cerebral, con la formación reticular
de la región bulboprotuberencial y con los núcleos oculomotores, esas informaciones son
útiles en diversas áreas de la medicina.
Todos los pacientes que presentan mareos, vértigos, inestabilidad, sensaciones de
fluctuación, de presión en los oídos, sordera neurosensorial, zumbidos de oídos,
afecciones neurológicas presumiblemente localizadas en fosa posterior, se benefician con
las informaciones ofrecidas por el examen de la función laberíntica.
1.1. Medicina Interna
Un examen laberíntico y audiológico puede evidenciar alteraciones metabólicas,
sobre todo de los glúcidos, siendo muchas veces el primer síntoma de una hipoglucemia
reactiva.
También en cardiacos, los síntomas vestibulares pueden ser la primera manifestación de
descompensación.
1.2. Ortopedia y reumatología
Una de las causas frecuentes de vértigos es la presencia de alteraciones tróficas,
degenerativas o traumáticas de la columna cervical.
1.3. Neurología y neurocirugía
El diagnóstico diferencial entre afecciones vestibulares centrales y periféricas es
de gran valor para el neurólogo. Muchas veces permite un diagnóstico de localización de
la lesión, el examen otoneurológico, auxilia también en el diagnóstico de dolencias
degenerativas del SNC.
El neurinoma del acústico es probablemente la entidad neurológica más profundamente
modificada por el progreso de la otoneurología, se puede actualmente diagnosticar tumores
muy pequeños, con el mejor pronóstico.
1.4. Otorrinolaringología
La otoneurología es una subespecialidad de la otorrinolaringología. Permite el
diagnóstico precoz de lesiones periféricas o centrales.
2. APARATO VESTIBULAR
El receptor neurosensorial vestibular es el neuroepitelio del laberinto Membranoso,
que contiene la endolinfa. Está ubicado en el interior de la región petrosa del hueso
temporal, en lo que se denomina cápsula ótica.
El espacio perilaberíntico, con su contenido líquido la perilinfa, se encuentra entre el
laberinto membranoso y la cápsula ótica. El laberíntico membranoso consta de tres
partes con funciones diferentes:
a) La posterosuperior, denominada
laberinto vestibular, constituida por los canales semicirculares, el utrículo y el
sáculo.
b) La anteroinferior y cóclea.
c) El ducto y saco endolinfático.
2.1. Conductos semicirculares
Superior, posterior y horizontal o lateral, ubicados cada uno en planos
perpendiculares respecto a los otros dos. Tienen en uno de sus extremos una ampolla, en su
interior se encuentra la cresta, que es un órgano transductor. La CRESTA AMPULAR detecta
las aceleraciones angulares de la cabeza en los tres planos del espacio. Contiene las
células ciliadas, continuándose en la luz de la ampolla por una membrana llamada
cúpula.
2.2. Utrículo
Ubicado en el vestíbulo del laberinto óseo, contiene la mácula, que es un receptor
neurosensorial que está cubierto por una capa gelatinosa, que tiene en su interior
depósitos de carbonato de calcio llamados OTOLITOS.
2.3. Sáculo
Más pequeño que el utrículo, tiene también una mácula de similar constitución;
tanto la mácula utricular como la sacular responden a las aceleraciones lineales, como la
dirección de la fuerza de gravedad.
2.4. Irrigación del laberinto
El aporte sanguíneo es a través de la arteria auditiva interna, rama de la arteria
cerebelosa inferior.
2.5. Células ciliadas
Son las células receptoras, donde se realiza la transformación de energía mecánica
a energía electroquímica.
Diagnóstico diferencial entre
síndromes vestibulares
periféricos y centrales
| |
PERIFÉRICO |
CENTRALES |
| ROMBERG |
Cae hacia el
lado hipovalente (Fase aguda) |
Cae hacia
cualquier lado |
| UNTERBERGER |
Gira hacia el
lado hipovalente |
Gira hacia
cualquier lado, imposible realizarlo otras veces |
MARCHA CON
OJOS
CERRADOS (Babinski-Weil) |
Realiza una
estrella,se desvía hacia lado hipovalente |
Lateraliza
hacia cualquier
lado, no la puede realizar,
marcha neurológica.
|
| Prueba de
Indicación |
Desvío de
ambos índices,
hacia el lado hipovalente |
Converge,
diverge o cae |
| Nistagmos
Espontáne |
Unidireccional-transitorio |
Dirección
variable-
persistente |
Características
del
Nistagmos |
Horizontal -
Horizontal
rotatorio |
Vertical-oblicuo-rotatorio
disociado |
| Nistagmos
posicional |
Dirección
fija, con tiempo
de latencia, paroxístico,
transitorio, fatigable,
vértigo en relación a
intensidad del nistagmos |
Dirección
cambiante, sin
latencia no paroxístico,
persistente, no se agota,
disociación Nistagmos-
vertiginosa |
| Rastreo
pendular |
Normal |
Alterada |
| Nistagmos
optokinétic |
Normal |
Alterada |
Pruebas
rotatorias
decrecientes |
Normal
(compensado),
hiporreflexia, arreflexia en
fase aguda |
Disrítmica
hiperreflexiva
microescritura. |
| Clínica |
Armónica,
generalmente
asociada a patología otoló-
gica, asociación nistagmos
vertiginosa se compensa
en 1-2 meses. |
Disarmónica-generalmente
asociada a patología
neurológica - disociación
nistagmos vertiginosa.
No se compensa. |
|
3. CLASIFICACIÓN DE
LOS VÉRTIGOS
3.1. Síndromes vestibulares
periféricos
a) Endolaberínticos: Meniére V.P.P.B.
b) Retrolaberínticos: Neurinoma del VIII PAR
Neuronitis
Vestibular
3.2. Síndromes centrales
a) Alteraciones de los Núcleos vestibulares
b) Alteraciones del Cerebelo
c) Alteraciones del Tronco Cerebral
d) Alteraciones Suprasentoriales
Etiología: vasculares, tumorales, tóxicas, degenerativas,
traumáticas, infecciosas.
3.3. Síndromes psicógenos
4. EXPLORACIÓN OTONEUROLÓGICA
Es un conjunto de procedimientos y pruebas para obtener una evaluación semiológica
del sistema vestibular, así como de sus relaciones con el sistema oculomotor, cerebelo,
médula espinal, el sistema propioceptivo y la formación reticular del SNC.
4.1. Objetivos
En primer lugar, verificar si existe compromiso de la función auditiva y/o
vestibular.
Asimismo, establecer si la lesión tiene una localización periférica o central.
Las LESIONES PERIFÉRICAS comprometen las funciones auditivas y/o laberínticas, hasta la
entrada en el tronco cerebral.
Los SÍNDROMES CENTRALES comprometen las funciones auditivas y/o vestibulares en el tronco
encefálico, en los núcleos vestibulares, en las vías vestibulares e interconexiones con
las otras estructuras del sistema nervioso central. En tercer lugar, tratar de identificar
la causa de la lesión. Finalmente, determinar el pronóstico.
4.2. Consideraciones generales
El diagnóstico de síndrome topográfico y etiológico, así como la orientación
terapéutica de los procesos periféricos, pertenecen al área exclusiva del
otorrinolaringólogo. En los procesos centrales, el otorrinolaringólogo contribuye en el
diagnóstico sindrómico y/o topográfico, y a veces etiológico, luego debe ser
confirmado por el neurólogo o neurocirujano, quienes finalmente tendrán a su cargo la
orientación terapéutica.
5. PARTES INTEGRANES DE LA
EXPLORACIONES OTONEUROLÓGICAS
- Anamnesis
- Examen Otorrinolaringológico
- Examen de pares craneales
- Exploración auditiva
- Exploración vestibular
- Diagnóstico por imágenes
5.1. Anamnesis (sintomatología)
Vértigo.- Cawthorne define al vértigo como una alucinación de movimiento.
Esta definición precisa y breve incluye la sensación de los movimientos de rotación, de
que el techo se cae, el suelo se hunde o las paredes se desploman, de esta manera el
término "vértigo" puede aplicarse a diversas clases de sensaciones de
movimiento, siempre que éste exista solamente en los sentidos del que las sufre. Por lo
tanto, el vértigo puede ser rotatorio o no rotatorio. Los vértigos ROTATORIOS pueden ser
OBJETIVOS, si el paciente nos refiere la sensación de que los objetos exteriores a él
son los que giran.
Los vértigos rotatorios son SUBJETIVOS cuando refiere que es su cabeza o su cuerpo el que
gira. El vértigo es siempre un síntoma de afección del sistema vestibular, pudiendo
encontrarse la lesión en cualquier parte del sistema, ya sea en el oído interno, los
nervios del VIII par, los núcleos vestibulares, las vías vestibulares que presionan el
cerebelo, los núcleos oculomotores, etc.
El mareo puede ser una consecuencia del vértigo y aparece como una desazón, náuseas,
sudoración fría, palpitaciones y palidez. El mareo puede presentarse en ausencia de
enfermedades vestibular periférico a un estímulo, al permanecer en un vehículo en
movimiento.
En el interrogatorio, el examinador debe
apreciar si la sintomatología que relata el paciente puede definirse como vértigo, como
mareo u otra sensación diferente. La duración y evolución natural del síntoma son de
gran importancia. Así un mareo de larga evolución, de muchos años y constante, es un
síntoma de una enfermedad sistémica. Un vértigo episódico, severo, que impide la
actividad normal por varias horas y está ausente entre dos episodios, nos señala
frecuentemente enfermedad del oído interno.
Otro dato importante es la circunstancia
en que se presenta el vértigo, sobre todo si se presenta con el cambio de posición
postural. Deben investigarse los posibles factores predisponentes o desencadenantes, como
infecciones virales recientes, uso de medicamentos ototóxicos, traumatismos, alergias,
tabaquismo, alcoholismo, drogas y medicamentos. Antecedentes de enfermedades metabólicas
como diabetes, endocrinas y vasculares.
Nistagmos.- Nistagmos es el
hallazgo objetivo que acompaña a los síndromes vertiginosos. Es un movimiento
involuntario y alternante de los ojos.
El Nistagmos Vestibular está caracterizado por un movimiento lento, COMPONENTE LENTO,
hacia un lado y puede ser horizontal, vertical, oblicuo, rotatorio y luego se observa un
movimiento rápido, COMPONENTE RÁPIDO, de dirección contraria.
Por convención, en la clínica se identifica el nistagmos por su componente rápido, que
es fácil de identificar.
Entonces, el nistagmos hacia la izquierda
es aquél que tiene un movimiento lento hacia la derecha y un componente rápido
correctivo a la izquierda. El componente rápido es representación de un reflejo
correctivo originado en el SNC, el componente lento es verdaderamente representación de
la respuesta de la cúpula laberíntica.
El nistagmos puede ser evidente o puede
ser nistagmos oculto. El primero puede ser observado con los ojos abiertos y a la luz del
día. El segundo se observa bajo magnificación utilizando los lentes de Frenzel, que
permiten abolir la fijación de la mirada, otro método es la electronistagmografía, que
estudia el nistagmos con los ojos cerrados y abiertos.
Causas de vértigo-nistagmos.-
Vértigo y nistagmos pueden ser producido por desórdenes del sistema vestibular, ya sea
de ORIGEN PERIFÉRICO o LABERÍNTICO o de origen CENTRAL, en el S.N.C. y en ocasiones de
origen combinado. Vértigo y nistagmos se original desde los canales semicirculares y
probablemente del utrículo y sáculo; también pueden originarse por patología de los
nervios vestibulares.
Transtornos de la audición.- Frecuentemente
asociados a vértigos en desórdenes periféricos. Una alteración de la discriminación
vocal, con audición normal en la audiometría tonal, suele ocurrir en síndromes
retrococleares.
Acúfenos.- También
conocidos como tinnitus o zumbidos del oído. El paciente puede relatar una sensación de
escuchar chorro de agua, motores, grillos, campanas, sonidos conocidos. Es un síntoma de
síndrome periférico y aun de origen central.
5.2. Examen otorrinolaringológico
El examen otológico está precedido por una evaluación de fosas nasales, senos
paranasales, faringe, cavidad y oral y laringe. El cuello será examinado en busca de
tumoraciones y ruidos, asimismo la región maxilar y mandibular. El examen otológico
será completo, descartar perforaciones timpánicas, otorrea.
Descartar la posibilidad de existencia de fístula laberíntica, la presión neumática
puede hacer aparecer nistagmos cuando existe perforación timpánica.
5.3. Estudio de los nervios craneales
Es necesaria una evaluación de la función sensitiva y motora, mediante examen de
velo del paladar, lengua, faringe, laringe por laringoscopía indirecta. Igualmente
olfatometría, electrogustometría, pruebas de flujo salival, impedanciometría,
estimulación eléctrica del facial.
5.4. Examen audiológico
La disminución unilateral o bilateral de la audición, acúfenos, sensibilidad a los
sonidos intensos, sensación de presión enoídos, diplacusia, disturbios de la
inteligibilidad de la palabra, son síntomas frecuentes asociados a los transtornos del
equilibrio.
El compromiso simultáneo de la audición y el equilibrio es más común en los síndromes
PERIFÉRICOS. Una alteración de la discriminación vocal con audición normal sólo
ocurre en síndromes RETROCOCLEARES. La evaluación audiológica debe realizarse mediante:
- audiometría tonal (V.A. y V.O)
- logoaudiometría (discriminación de la palabra)
- impedanciometría
- audiometría de respuestas evocadas (potenciales evocadas auditivos)
- electrococleografía
Confirmada la pérdida auditiva de tipo
neurosensorial, la realización de un examen vestibular debería ser obligatoria.
5.5. Examen vestibular
Normas Generales.- Debe realizarse un examen completo y minucioso con la
técnica precisa. Analizar los hallazgos en conjunto respetando su valor jerárquico.
No existen signos patognomónicos de compromiso vestibular periférico, sí los hay en los
síndromes centrales. El diagnóstico de un SÍNDROME PERIFÉRICO se hace generalmente por
exclusión, el examen vestibular no hace diagnóstico etiológico. Sólo la evaluación
otoneurológica completa y en oportunidades un examen complementario hará el diagnóstico
etiológico.
Los síndromes deficitarios.-
Brindan respuestas disminuidas en intensidad en las pruebas calóricas y rotatorias. Estos
son más frecuentes en patología periférica.
Los síndromes irritativos.-
Son más comunes en problemas centrales, las pruebas calórica y rotatoria son normales o
están cuantitativamente aumentadas.
En el Examen Vestibular se efectúan las siguientes pruebas:
a) Pruebas de Romberg y Romberg sensibilizado
b) Prueba de Unterberger y Babinski-Weil (dinámica)
c) Prueba de Indicación de Barany
d) Búsqueda de nistagmos espontáneo y posicional
e) Pruebas de función cerebelosa
f) Estudio electronistagmográfico
El examen vestibular consiste en un conjunto de procedimientos y pruebas que permiten
evaluar la función del equilibrio, relacionado con el laberinto posterior, rama
vestibular del VIII par, núcleos vestibulares del suelo del 4° ventrículo, centros
vestibulares y especialmente las interrelaciones, vestibulo-oculo-motora,
vestíbulo-cerebelosa, vestíbulo-espinal.
Indicaciones.- Se justifica
la realización de un examen vestibular cuando ocurren vértigos y/o disacusias, así como
también cuando se sospecha compromiso de fosa posterior (tronco cerebral y cerebelo),
asimismo, cuando existen mareos y trastornos del equilibrio. En muchos casos no es raro
encontrar importante compromiso vestibular central con ausencia de vértigo o mareos.
Preparación del paciente.-
Abstenerse del uso de cualquier droga 24 horas antes del examen a menos que existan
motivos que lo impidan, si el paciente está en crisis laberíntica no debe efectuarse el
examen completo, postergando las pruebas calóricas y rotatorias.
6. ROMBERG Y ROMBERG SENSIBILIZADO
6.1. Objetivo
Estudio del equilibrio estático. Paciente de pie, con los pies juntos, brazos
extendidos a lo largo del cuerpo, ojos cerrados.
El Romberg Sensibilizado se diferencia de la anterior prueba en que un pie debe colocarse
en línea recta delante del otro.
6.2. Hallazgos
Es normal cuando no se observa desviación corporal. En crisis laberínticas se
produce lateropulsión en dirección del componente lento del nistagmos (desvío
armónico). Pasada la crisis laberíntica generalmente no se encuentra alteración.
6.3. En síndromes centrales
Es más frecuente encontrar retropulsión y en oportunidades lateralización en
cualquier dirección.
7. PRUEBA DE UNTERBERGER Y DE
BABINSKY-WEIL
7.1. Objetivo
Estudio del equilibrio dinámico.
7.2. Unterberger
Marcha en el mismo lugar con los ojos cerrados.
7.3. Babinsky-Weil
Marcha con los ojos cerrados, cinco metros adelante y atrás.
En las crisis laberínticas: desvíos angulares, superiores de 45 grados, y en dirección
al componente lento del nistagmos.
7.4. En síndromes centrales
Podemos encontrar marcha del tipo neurológico (ataxia, marcha espástica, etc.).
8. PRUEBA DE BARANY: BRAZOS EXTENDIDOS
8.1. Objetivos
Estudio de la coordinación tónico-muscular.
8.2. Posición
Paciente con los brazos extendidos hacia delante, indicando con dedos índice (ojos
cerrados) al control (índices del examinador).
8.3. Prueba normal
Mantiene índices enfrentando la posición del control. En las crisis laberínticas
pueden ocurrir desvíos laterales de los brazos simultáneamente en dirección del
componente lento del nistagmos. Fuera de crisis no hay desviaciones.
8.4. En síndromes centrales
Las respuestas son disarmónicas, de un solo brazo, convergentes, divergentes, hacia
abajo.
9. PRUEBA DE FUNCIÓN CEREBELAR
- Test índice-nariz
- Adiado de cocinesia
- Marcha Romberg
- Reflejos tendinosos profundos
10. OBSERVACIÓN DEL NISTAGMOS
ESPONTÁNEO
Paciente sentado, mirada al frente, ojos abiertos.
Normal: no presente.
10.1. Nistagmos provocado
Presente a ciertos estímulos.
11. PRUEBAS POSICIONALES:
INVESTIGACIÓN DEL NISTAGMOS POSICIONAL
11.1. Objetivos
Observar la presencia del nistagmos en determinada posición del cuerpo y de la
cabeza.
11.2. Normal
No nistagmos con los ojos abiertos.
Indica si está presente lesión vestibular, mas su valor de localización topográfica
suele ser discutible.
11.3. Síndromes periféricos
Por lo general se encuentra en el examen un período de latencia antes de la
aparición del nistagmos. Es paroxístico, transitorio, fatigable. Sensación vertiginosa
está presente en relación directa con la intensidad del nistagmos.
11.4. En síndromes centrales
No existe tiempo de latencia, no es paroxístico, persiste mientras se mantenga la
posición que lo provoca, no es fatigable. Puede existir disociación
nistagmos-vertiginosa.
12. ELECTRONISTAGMOGRAFíA
Es una exploración destinada a grabar los movimientos oculares, con esta prueba la
localización funcional de las lesiones ha mejorado considerablemente y nos permite:
- Cuantificar alteraciones, sólo cualitativamente apreciable por la clínica.
- Poner en manifiesto lesiones que por su naturaleza no pueden ser observables a simple
vista.
Está basada en la captación de la diferencia de potenciales eléctricos entre la córnea
y retina, cuando los ojos se mueven. Se capta a través de electrodos, colocados en el
campo eléctrico periorbitario.
12.1 Pruebas con el
electronistagmógrafo
Calibración.- El paciente
mira alternativamente a dos puntos luminosos, situados al frente. Este desvío de la
mirada corresponde a 10 grados de desvío angular de los globos oculares.
Alteración de la calibración se presenta en síndromes centrales.
Estudio del Nistagmo
Espontáneo (NE).- El examen es con los ojos cerrados y abiertos. La sensibilidad del
electronistag-mógrafo es mayor que nuestra visión; pueden registrarse nistagmos con los
ojos abiertos y no ser visibles, asimismo, existir nistagmos no visibles con los ojos
abiertos y registrarse con ojos cerrados.
El NE está presente en las crisis laberínticas periféricas, generalmente horizontal u
horizontal rotatorio y se reduce en intensidad con los ojos abiertos.
El NE de origen central puede ser horizontal, horizontal rotatorio o rotatorio.
Nistagmos vertical u oblicuo son patognomónicos de compromiso central. El incremento de
la intensidad del nistagmos con los ojos abiertos, es característica de la lesión
central, debido a que falta el efecto inhibidor de la fijación ocular.
Búsqueda del nistagmos
semiespontáneo (NSE).- Es la observación de la presencia del nistagmos ante la
desviación lateral o vertical de la mirada. El desvío del movimiento ocular no debe
sobrepasar 30 grados de la línea media.
Normal: no tiene NSE.
Síndrome Periférico: es un nistagmos unidireccional.
Síndrome Central: Es de tipo horizontal bilateral, horizontal rotatorio bilateral,
vertical, oblicuo o múltiple.
Rastreo ocular o pendular.-
Se realiza siguiendo el movimiento de un péndulo con la mirada y se obtienen curvas
sinusoidales uniformes o con discreta alteración en personas normales y en síndromes
periféricos:
TIPO I y II.
El TIPO III, cuando existe una mayor alteración a la respuesta sinusoidal, puede
presentarse en síndromes centrales o crisis laberínticas.
El TIPO IV sólo ocurre en síndromes centrales y se caracteriza por una respuesta
totalmente anárquica.
Investigación del Nistagmos
Optokinético (NO).- Se efectúa siguiendo el giro a derecha e izquierda de un tambor
rotatorio de franjas verticales blanca y negras.
Normal : La respuesta nistágmica está presente y es simétrica.
Síndrome Periférico.- Es simétrico, salvo que exista nistagmos espontáneo.
Síndrome Central: Respuesta asimétrica o ausencia de res-puesta.
Pruebas rotatorias
decrecientes.- Consisten en someter a un paciente a estimulación rotatoria,
alternadamente antihoraria y horaria; progresivamente decreciente. El paciente está
sentado en un sillón capaz de producir este movimiento pendular decreciente.
Normal: Respuestas simétricas.
Síndrome Central: Ausencia de respuesta o respuestas asi-métricas.
Síndrome Periféricos: Simétricas.
Es la prueba más importante en la
evaluación de la función laberíntica, se efectúa mediante la irrigación de 240 cc de
agua a 30 grados, y luego a 44 grados (hipocalórica e hipercalórica) en conducto
auditivo externo limpio y normal. La irrigación dura 40".
Prueba de Hallpike:
1. Agua 30 grados en oído izquierdo
2. Agua 30 grados en oído derecho
3. Agua 44 grados en oído izquierdo
4. Agua 44 grados en oído derecho
Si no hay respuesta, se emplea agua a 18 grados y si es necesario a 10 grados por una
duración de 40". Paciente en decúbito dorsal, con la cabeza elevada al plano
horizontal a 30 grados.
Evaluación de Nistagmos
post-calórico:
- Velocidad angular del componente
lento de nistagmos.
- Duración.
- Frecuencia.
- Amplitud del movimiento nistagmico.
- Ritmo-morfología-vértigo provocado-efecto inhibitorio de la fijación ocular (ojos
abiertos y cerrados).
En los síndromes periféricos podemos
encontrar respuestas normales, hiporreflexia o arreflexia. Existe variación con la
fijación ocular (con ojos abiertos disminuye la intensidad del nistagmos); las respuestas
no son patognómicas.
En las Alteraciones Centrales,
encontramos signos patogno-mónicos como:
- Hiperreflexía
- Disociación nistagmos-vertiginosa
- Disritmia
- Micrografía
- Falta de atenuación del nistagmos (no se fatiga) con los ojos abiertos.
- Nistagmos disociado, invertido o pervertido.
13. DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES
- Radiografía transorbitaria
comparativa.
- Stenvers bilateral.
- Columna cervical, estudio radiológico en extensión y flexión.
- Tomografía computarizada con contraste.
- Tomografía computarizada con neumocisternografía.
- Resonancia magnética nuclear.
14. SÍNDROME DE MENIÉRE
14.1. Definición
Patología vestibular periférica, caracterizada por:
- Vértigo.
- Acúfenos
- Hipoacusia
- Sensación oído tapado
Etiología: Desconocida, se acepta teorías vascular, alérgica, metabólica,
endocrinológica o psicógena.
14.2. Fisiopatogenia
Aumento de volumen de la endolinfa, por una disminución de absorción o un exceso de
producción.
14.3. Histopatología
Hidropesía laberíntica, éstasis de endolinfa, distensión del laberinto membranoso.
14.4. Sintomatología
Vértigo.- Severo,
invalidante, dura segundos, minutos, horas. Inicio brusco o precedido de un aura.
Náuseas, vómito, transpiración profusa, inestabilidad, palpitaciones. Evolución
recurrente y puede remitir por meses o años.
Sordera.- Neurosensorial,
de origen laberíntico, fluctuante, aumenta en las crisis y mejoría en etapas de
latencia.
Acúfenos.- o zumbidos del
oído persistentes, de tonalidad aguda.
14.5. Diagnóstico
- Sintomatología.
- Otoscopía : normal.
- Audiometría: Al inicio mayor compromiso en frecuencias graves, en los casos antiguos la
curva audiométrica puede ser con caídas en frecuencia graves, agudas o planas.
- Pruebas supraliminalres; reclutamiento presente.
- Reflejo estapedial: patológico.
- Pruebas calóricas: hiporreflexia, hiperreflexia o normal.
- Test Glicerina positivo.
- Electrococleografía: presenta potneciales de suma patológicas.
Es una afección en 80% casos
unilaterales de inicio, pero con los años puede afectarse el otro oído.
14.6. Diagnóstico diferencial
Neurolúes, neurinoma del acústico, fístula laberíntica, estenosis del conducto
auditivo interno.
14.7. Tratamiento
En la crisis laberíntica:
- reposo
- diazepan 10 mr I.M.
- histamina
- dieta hiposódica
- diuréticos
- sedantes laberínticos: cinarizina
flurarizina
Tratamiento de base:
- dieta hiposódica
- sedantes laberínticos
- diuréticos
- ansiolíticos
- apoyo psicológico
Tratamiento quirúrgico del
Meniére.- Está indicado en los casos en que el vértigo sea invalidante y resistente
a la medicación. En la actualidad el uso de la descompresión del saco endolinfático es
el procedimiento de más aceptación.
15. NEURINOMA DEL ACÚSTICO
Tumor benigno del VIII par, nace por lo general en el trayecto del conducto auditivo
interno a partir de la vaina de Schwann. Tumor de crecimiento lento, presenta dos fases en
su evolución: PRECOZ o FASE OTOLÓGICA y una FASE TARDÍA O NEUROLÓGICA.
15.1. Fase otológica
O precoz, hay una disminución de la audición unilateral, con o sin acúfenos,
transtornos del equilibrio. La hipoacusia es neurosensorial, del tipo retrococlear, con
mala discriminación vocal y alteraciones vestibulares deficitarias homolaterales a la
lesión auditiva.
15.2. Fase neurológica
O fase tardía, presenta signos homolaterales de lesión cerebelosa, el V y III están
comprometidos y finalmente aparece un síndrome de tronco cerebral e hipertensión
endocraneana.
15.3. Diagnóstico
- Síntomas enumerados.
- Audiometría: hipoacusia neurosensorial progresiva unilateral.
- Logoaudiometría, mala discriminación vocal, más pobre que lo que corresponde a la
curva de audiometría tonal.
- Dinámica del reflejo acústico está disminuida.
- Electronistagmografía: hiporreflexia o arreflexia del lado del tumor.
- Potenciales evocados auditivos, el tiempo de latencia de la onda V del oído enfermo
está más prolongado que en el oído sano. Tiene mucho valor diagnóstico en un 96% de
los casos.
- Tomografía computarizada más útil con neurocisternografía.
- Resonancia nuclear magnética contrastada.
15.4. Importancia del diagnóstico
precoz
Es el ideal, por lo tanto, toda hipoacusia neurosensorial unilateral obliga a un
diagnóstico diferencial con el neurinoma del VIII par.
15.5. Diagnóstico diferencial
- Enfermedad de Meniére
- Meningioma
- Colesteatoma primitivo
- Quiste aracnoideo
- Absceso
- Aracnoiditis crónica
- Neurofibroma
15.6. Tratamiento
En la fase precoz, el tratamiento quirúrgico por vía translabe-ríntica o de la fosa
cerebral media, con un pronóstico funcional bueno.
En la fase tardía, el tratamiento por neurocirujano, con evolución postoperatoria
turbulenta, con alto índice de secuelas y aun de mortalidad.
16. NEURONITIS VESTIBULAR
Patología vestibular periférica, en la que existe vértigo sin alteración de la
audición. Evoluciona como un cuadro agudo y recurrente. Está relacionada a infecciones
respiratorias altas. En las pruebas calóricas hay hiporreflexia vestibular.
16.1. Histopatología
Lesión a nivel del ganglio de Scarpa, donde se encuentra el cuerpo de la primera
neurona vestibular.
16.2. Fisiopatología
Infecciones respiratorias virales.
Evolución: Las crisis se van presentando cada vez con menor intensidad, hasta desaparecer
la sintomatología en algunos meses.
16.3. Diagnóstico
- Vértigos sin hipoacusia.
- En las crisis, nistagmos espontáneo, horizontal, dirección al lado sano.
- Pruebas laberínticas, caída hacia el lado enfermo del paciente durante la etapa de
crisis.
- Prueba calórica: hiporreflexia laberíntica del lado enfermo.
16.4. Tratamiento
- Tratar la infección concomitante.
- Sintomáticos.
17. VÉRTIGO POSTURAL PAROXÍSTICO
BENIGNO (VPPB)
17.1. Definición
Episodios vertiginosos que se presentan en determinadas posiciones de la cabeza o al
realizar cambios de posición de la misma.
17.2. Fisiopatología
Para algunos autores se presenta en una cupulolitiasis, otros concuerdan en origen
psicosomático.
17.3. Histopatología
Habría calcificación de la cúpula del canal semicircular posterior.
17.4. Sintomatología
- Vértigo paroxístico, que se presenta en el cambio de posición de la cabeza. Tiene
un tiempo de latencia de 5" a 10", dura más o menos 30", al reiterar el
cambio de posición de la cabeza se presenta el vértigo de menor intensidad o no se
presenta.
- Examen audiológico, normal.
- Electronistagmografía: normoexcitabilidad laberíntica.
17.5. Tratamiento
- Sintomático: ansiolítico.
- Psicoterapia.
- Sedantes laberínticos.
18. SORDERA Y VÉRTIGO SÚBITOS
Una repentina disminución de la audición con o sin vértigos, de causa no conocida.
Puede sospecharse un origen vascular, hemático, trauma craneal, virosis, tumor, etc.;
debe pensarse en la posibilidad de una fístula en la ventana redonda u oval.
18.1. Exploración
Muestra una pérdida neurosensorial de tipo coclear. El cuadro vestibular es de tipo
irritativo, con o sin signo de fístula.
18.2. Tratamiento
Médico se indicará reposo absoluto en cama, corticoides, vasodilatadores, antiagrega
plaquetarios y sedantes labe-rínticos.
Si luego de diez días el cuadro audiológico no mejora, debe efectuarse una timpanotomía
exploradora, por si hay una fístula laberíntica, que debe ser cerrada.
19. DISTONÍA NEUROVEGETATIVA
Caracterizada por vértigos y mareos, acompañados o no de zumbidos de oídos,
disacusia, cefalea, tremores, agitaciones, ansiedad, depresión, fobias, hipocondrías.
Los síntomas vestibulares se agravan cuando empeoran los síntomas psicosomáticos. El
examen otoneurológico es normal. Frecuentemente es rebelde a todo tratamiento,
medicamento o terapia. Cuando la evolución es favorable, el paciente por lo general pasa
a depender de ellos. La psicoterapia está indicada en dichos casos.
20. ENFERMEDADES INFLAMATORIAS
Históricamente, los principales problemas infecciosos del oído interno eran causados
por bacterias piógenas, lues y TBC.
Actualmente predominan las infecciones virales. Las otitis medias agudas, siendo
frecuentes, no causan las complicaciones de antes. Lues y TBC óticas son raras.
20.1. Padecimientos virales
- Neuronitis vestibular.
- Sordera súbita.
- Herpes ótico
Entidades descritas en otro capítulo.
20.2. Laberintitis piógena
La infección ocurre casi siempre por vecindad, desde el oído medio o la meninge.
Existen tres formas clínicas, circunscrita, serosa y supurada.
20.3. Laberintitis circunscrita
Inflamación limitada al laberinto óseo y endostio, sin que se afecte el laberinto
membranoso.
Causa más frecuente es el colesteatoma, que erosiona el hueso a nivel del conducto
semicircular externo.
Cuadro clínico:
- Ataques recurrentes de vértigos
- Nistagmos espontáneo
- Puede existir hipoacusia conductiva, pero nunca de naturaleza neurosensorial
Diagnóstico definitivo: Signo
de la fístula positivo.
Tratamiento: Si el signo de la
fístula es positivo, el tratamiento debe ser quirúrgico, para evitar su progresión a
otras formas.
20.4. Laberintitis serosa
En estos casos, ya existe irritación o inflamación del oído interno. Es secundaria
a laberintitis circunscrita o a propagación de una infección del oído medio a través
de la ventana oval o redonda.
Cuadro clínico:
- Vértigo
- Nistagmos espontáneo
- Hipoacusia neurosensorial leve
- Depresión en las pruebas vestibulares
Tratamiento: Siendo una enfermedad
circunscrita, desaparece al tratar la causa que la origina. Si persiste progresa a
purulenta.
20.5. Laberintitis supurativa
La causa es la penetración al laberinto de gérmenes que producen inflamación.
Cuadro clínico: Síndrome
destructivo que afecta a la cóclea y al laberinto:
- Sordera, se establece rápidamente.
- Acúfenos, intensos y persistentes.
- Cuadro vestibular: vértigo intenso, náuseas, vómitos, nistagmos espontáneo.
- En la fase crónica, persisten déficit coclear y vestibular.
Tratamiento: Médico
(antibiótico) y quirúrgico.
21. DAÑO POR OTOTÓXICOS
Algunos medicamentos afectan la cóclea, otros el laberinto y la mayoría el sistema
cocleovestibular.
Antimicrobianos aminoglucósidos: estreptomicina, gentami-cina, kanamicina, sisomicina.
Antimicrobianos polipéptidos: polimixina, colistina.
Diversos: cicloserina, framicetina, vancomicina.
Diuréticos: ácido etacrínico, furusamide.
Agentes químicos: mercurio, monóxido de carbono, arsénico.
Varios: salicilatos, quinina, mostaza nitrogenada, derivados del platino.
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