PREFACIO
Justamente porque Carlos Eduardo Zavaleta ha sido elogiado tantas veces
por su maestría en el cuento breve y el relato peruanos, de la segunda
mitad del siglo XX, ahora subrayamos adrede aspectos distintos de su obra
literaria, tan notables como el primero. Nos referimos a sus facetas de
novelista y ensayista. Debe recordarse que Zavaleta nació a la literatura
en 1947 como novelista (El cínico ganó un premio en los juegos
florales universitarios de San Marcos de aquel año), y que de modo
constante, en cualquier intervalo de publicar sus plausibles cuentos, él
volvía a la novela corta o larga, o también al ensayo, hasta lograr
igual perfección en los diversos géneros. Esa versatilidad no olvida jamás
su enorme preocupación por el estilo, por la perfección de la prosa, según
se ve en su larga trayectoria de escritor imaginativo e innovador.
Mención especial merecen
algunas de sus principales novelas que se ambientan en los claustros de
San Marcos, donde sus personajes animan temas sociales, políticos y aun
amorosos. Para él, San Marcos, donde estudió y ahora ejerce la docencia,
sigue siendo uno de los principales focos de la vida intelectual, cívica
y hasta íntima de las últimas décadas. Ésta es una colección de
ensayos y artículos críticos dedicados por reconocidos especialistas,
como homenaje a Zavaleta por sus cincuenta años de escritor.
El Editor
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