LA NECESIDAD DEL CAMBIO EN EL PODER JUDICIAL.
Dr. Raúl Chanamé Orbe, Director de ABOGADOS, Directorio Jurídico del Perú. Muy buenos días señores Magistrados. El artículo 138 de la Constitución vigente señala que "La potestad de Administrar Justicia emana del pueblo" y que el pueblo usa como intermediario para Administrar Justicia al Poder Judicial, por lo tanto, la Justicia en el Perú no es sólo un tema de discusión para abogados, para fiscales o para jueces. La Administración de Justicia en nuestro país es un problema del ama de casa, es un asunto del vendedor ambulante, es un dilema del carpintero, del artesano, es un tema de la sociedad en su conjunto, y, es por eso que, cuando deseamos realizar un diagnóstico objetivo del Poder Judicial, tenemos inevitablemente que remitirnos a la opinión de todos estos ciudadanos. Deseo plantear como premisa de análisis lo que piensa hoy esa ama de casa, el vendedor ambulante o el ciudadano común, sobre la Administración de Justicia en el Perú. ¿Qué piensan estas personas?. En su gran mayoría, sencillamente no confían en la Justicia en el Perú, de cada 10 peruanos, 7 el día de hoy no cree en la Administración de Justicia. ¿Por qué no dan crédito a la Administración de Justicia?, por una serie de razones: señalan que es lenta, costosa, corrupta, impredecible. Ello produce como consecuencia la inseguridad jurídica, y eso deriva en un hecho mucho más grave que afecta el desarrollo de cualquier país: las inversiones productivas. Un estudio de las Naciones Unidas señala que en 40 países donde existe inseguridad jurídica, el problema se refleja gravemente en la economía de los países. Entre el 5 y 10% de los ingresos del producto bruto interno de un país se ven afectados si no hay seguridad jurídica. ¿Esto qué significa en el Perú?. Que si no hay credibilidad en el Poder Judicial, el Perú está perdiendo entre mil y tres mil millones de dólares anuales de su PBI. Entonces, el tema de seguridad jurídica, no es un problema exclusivamente de jueces, es un hecho que está ligado directamente al propio desarrollo del país. ¿Cuáles son las ideas que, se presume, tienen esas personas sobre el Poder Judicial?. En su gran mayoría, casi unánimemente, todos asumen que existe corrupción en el Poder Judicial, una conjetura que se ha generalizado en la opinión pública nacional. Algunos señalan, - la gran mayoría -, que hay mucha corrupción (57%). Pero aquí tenemos que empezar a separar el mito de la realidad, hasta donde existe una "leyenda negra" sobre el Poder Judicial. Cuando se pregunta y se investiga, quiénes saben que existe corrupción en el Poder Judicial, la mayoría de los encuestados (55%) se informaron de la mencionada corrupción por terceros. La mayoría por sus vecinos, otros señalan que sus amigos, parientes, compañeros de trabajo, que existe corrupción. Solamente un sector no menos importante- por experiencia directa. Pero, comencemos a separar la verdad y la "leyenda negra" y demos paso al análisis sin prejuicio, ¿qué significa lo que señalan como corrupción? En este cuadro (¿Por qué entrego dinero?), Vamos a ver, que la mayoría de los que señalan que el Poder Judicial es susceptible de corrupción han entregado dinero para acelerar trámites (59%). Esto qué significa, que el propio modelo altamente burocrático de los procedimientos de nuestro sistema judicial induce a la corrupción de trámites, pero estos trámites los efectúan terceros, personas muchas veces al margen del Poder Judicial. Porque las personas identifican inclusive al policía, al vigilante, al tramitador como miembros del sistema. Las personas identifican que han pagado a un portero del Poder Judicial para agilizar un trámite y todo el sistema es criticado. Otro número significativo lo mismo, todo apunta a la celeridad y cuestionan la aparente lentitud que mantiene el Poder Judicial. Sólo un 19% de los encuestados, manifiestan que han pagado para modificar las sentencias, y este es precisamente el punto que nos interesa, este 19% analizado manifiesta que sobornaron a terceros para influir sobre el juez; un 10% de estas personas, señala que le han pagado a un amigo de un juez, que han pagado a un allegado de un juez, a un primo del juez, etc. Y lo que nos quedamos es con un 9% potencial a ser investigado y combatidos de manera drástica y ejemplar. La "leyenda negra" es que todos los jueces son corruptos, la verdad es que la mayoría son honestos y ellos son los primeros interesados en erradicar la deshonestidad, a condición de no ser echados en el mismo saco con los que potencialmente practiquen el cohecho. Estas preguntas pienso que nos interesan ¿por qué razones no llevan sus demandas y conflictos al Poder Judicial? y nuevamente nos viene la crítica al procedimiento lento. Por pérdida de tiempo, porque es oneroso, demanda muchos trámites, la mayoría de los peruanos no confía en el Poder Judicial, no exclusivamente, por que sea corrupto sino porque es lento, es costoso y eso implica un alejamiento masivo de la sociedad civil de las instancias judiciales. Justamente por ello, ante un reclamo unánime de la ciudadanía por reducir la demora en los procesos judiciales y eliminar la corrupción en sus instancias, es que surge y se implementa el Proceso de Reforma Judicial. La Reforma Judicial no es un hecho arbitrario, un hecho que interese únicamente al Gobierno, a un grupo de jueces, sino, es un reto que corresponde al propio desarrollo de la sociedad en su conjunto. Si es que nosotros nos atenemos al artículo 138 de la Constitución que expresa: que quien detenta el Poder Judicial no son los jueces, sino la ciudadanía, debemos escuchar sus sentidos reclamos por modificar y optimizar la Administración de Justicia por medio de una gran Reforma. El proceso de Reforma Judicial ha centrado su atención fundamentalmente en los jueces, como el recurso humano más importante en la Administración de Justicia, pero se ha señalado que el Juez, cumple una función judicial, que se desempeña en dos partes importantes, a ser examinadas. Una primera parte: operacional o administrativa y una parte sustantiva o ligada a lo administrativo, que es jurisdiccional. Podríamos decir, que una es la parte operativa, y la otra forma, la objetiva y de fondo. Veamos en todo caso, como se ha establecido la Reforma en estos dos niveles. En la primera parte, en la fase administrativa, ¿qué se ha hecho para revertir el reclamo ciudadano?. Para modificar el sistema judicial que le dé seguridad y permita crear procesos rápidos. En la parte administrativa, se han establecido sistemas de organización idóneos para bajar los costos de los procesos judiciales, procedimientos adecuados para economizar tiempo y se han adoptado sistemas de control administrativo, funcionales y éticos para hacer que estos sistemas operen, para establecer una adecuada descarga procesal y además se ha hecho un rediseño de la escala de funciones en el conjunto de los Recursos Humanos. Hoy en día, por ejemplo, el Poder Judicial, con el 8% menos del personal del año 95, está produciendo 80% más que hace 5 años ¿Por qué? Simplemente, porque se han adecuado a los procedimientos organizacionales para producir la maximización de esfuerzos del personal con que se cuenta. Allí vemos justamente, que con un rediseño del aparato administrador se ha llegado a estas conclusiones tan firmes al cabo de estos 30 meses de cambios, pero, además, se han hecho grandes avances en la parte de informatización. Decimos y mirando la experiencia de otros países, que en la parte administrativa no sólo basta pintar los locales, no basta informatizar los despachos judiciales, sino que hay que hacer un cambio integral, incluso del propio diseño de la arquitectura de nuestros juzgados; véanse los juzgados corporativos por ejemplo. Es por ello, que decimos que la parte administrativa es una parte vital, integral de este proceso de Reforma, donde se han hecho sustantivos avances. Se ha avanzado en un 70%, y eso no sólo gracias a los jueces, sino, también a decenas de profesionales: ingenieros, economistas, contadores, comunicadores sociales, que han contribuido a este nuevo diseño, concientes que la Justicia es un reto de todos los peruanos. Es que, en algún momento en el Perú, se han ensayado hasta tres procesos de Reforma, pero, en ellos, se creía que la Justicia era un hecho exclusivo de jueces, de normas, de leyes. ¿Porque teníamos los abogados este tipo de presunción excluyente?. Quizá por que no valorábamos correctamente los aportes de otros profesionales y técnicos, pero hoy día, descubrimos que la Reforma es más que la pura norma positiva. Algunos abogados, hemos tenido que estudiar a Taylor, a Peter Druker y la administración contemporánea, y tenemos que seguir aprendiendo sin temor. Entonces, cuando se dice: ya concluyó el Proceso de Reforma Administrativa, tenemos que contestar que la Administración, es la ciencia del cambio continuo. ¿Díganme con qué lenguaje están trabajando en Informática?. Yo cuando acabo de conocer el Word Perfect 6.0, ya en otras experiencias se ha renovado el lenguaje de los ordenadores. Entonces, decimos: ¿la Reforma Administrativa tiene plazos?. No. La Reforma Administrativa, es un proceso continuo, permanente y en revisión. Obviamente tiene metas. Evaluemos cuanto se avanza y qué falta por hacer. Podemos contestar que se ha avanzado un 70% y nos falta un tramo importante que tiene que ser dirigido fundamentalmente por los jueces. Los jueces tienen en este momento las herramientas, los instrumentos operacionales, para dar continuidad a los cambios. El segundo punto a examinar es la esencia o espíritu de la Reforma: lo jurisdiccional, el tema de fondo, o sea, el objeto de Reforma. La Reforma no se ha hecho para ver pisos brillantes en el edificio Alzamora Valdez, que los ascensores funcionen en el Palacio de Justicia, y decir ¡oh, maravilla!. Todo eso, siendo necesario, no es suficiente. La Reforma se ha hecho para establecer la seguridad jurídica, y ella, es el tema de fondo de la Reforma, y para eso se necesitan jueces altamente calificados en términos profesionales y morales. Decía Couture: yo prefiero un juez honesto, a un juez inteligente. Yo rectificaría al gran maestro uruguayo y diría: en el mundo contemporáneo necesitamos un juez honesto y a la vez altamente capaz. Ellos no son elementos incompatibles, son elementos aleatorios para producir sentencias, fallos y resoluciones de calidad. Es por eso, que en este mundo necesitamos también una creciente especialización. Ya no es posible pensar en magistrados polivalentes y homogéneos, ante una creciente especialización técnica como nos enseñan otros países en la experiencia de la judicatura. Pero, también, en este tema de fondo tenemos que reconceptualizar qué significa autonomía, qué es la independencia y cómo es viable descentralización, que hoy día, sí puede ser aplicada, ¿por qué hoy día sí podemos hablar de descentralización del tema administrativo? ¿Por qué hay el control productivo de la administración de las Cortes Superiores desde Lima? ¿Desde Lima vamos a saber cómo marcha Lambayeque, como marcha Ayacucho?. No. Cada Presidente de Corte Superior, tiene que tener la potestad administrativa para establecer niveles de control de calidad, metas, etc. Sólo en este nivel, después de haber avanzado en lo administrativo podemos decir que se puede efectivizar una auténtica descentralización, que es una demanda de las Cortes Superiores de todo el país. Previamente, hubo que hacer una Reforma Administrativa muy profunda y radical. Pero, por qué éste que es un tema de fondo, incumbe directamente a los jueces, a los magistrados?. Porque tenemos que dotarnos también de un marco jurídico apropiado para el Siglo XXI, y ese marco jurídico, significa una nueva Ley Orgánica del Poder Judicial, significa una Ley de la Carrera Judicial, se necesita un Código de Etica Judicial, pero también, se requiere la iniciativa de los magistrados para la revisión de los Códigos de Procedimientos. Ello es consecuencia de haber modificado el sistema de administración, hemos acelerado nuestros propios plazos, nuestros propios tiempos y necesitamos por tanto modificar los Códigos de Procedimientos. Diría más aún: la Reforma le pone un reto a la propia Constitución de 1993. La Constitución peruana vigente, tiene que ser reformulada como lo establece el artículo 206, revisada en el Título IV sobre la Estructura del Estado y con énfasis en el Capítulo Octavo sobre el Poder Judicial, pues él ha dado avances tan sustantivos que la Constitución se queda congelada en una época burocrática y de suma centralización donde el Poder Judicial no tenía el dinamismo y la desconcentración que tiene actualmente. Empero, ¿de dónde debe partir la iniciativa de la Reforma Constitucional sobre el tema del Poder Judicial? ¿De los constitucionalistas? ¿De la universidad? ¿De los abogados? El reto está planteado directamente a los magistrados, ese es el reto de fondo que implica la Reforma del Poder Judicial. Si estas iniciativas no las tenemos, es que la Reforma no ha calado, no se ha mentalizado en el espíritu del conjunto de los jueces del Perú. Ahora bien, ¿para qué se hace una Reforma del Poder Judicial? ¿Para tener una administración eficiente? ¿Para tener jueces talentosos? ¿Para eso se hace una Reforma del Poder Judicial? No, señores magistrados. No se hace la Reforma solamente para aumentar los sueldos, para pintar los edificios, para tener computadoras, no. La Reforma se ha hecho para brindar resultados: para producir resoluciones de calidad que generen Justicia y paz social, para eso se he hecho la Reforma. A eso apunta lo administrativo y esa es la meta de lo jurisdiccional. Ese es finalmente el resultado de toda Reforma técnicamente bien encaminada. Pero, ¿con resoluciones de calidad nos quedamos?. No. Lo más importante para cumplir justamente con el mandato constitucional del artículo 138 es el fin de la Reforma, restablecer la confianza ciudadana en la Administración de Justicia en el Perú. Ese es el fin de la Reforma; pero para ello tenemos que completar estos ciclos. ¿Cuánto va a durar la Reforma?. La Reforma va a durar el tiempo que le impriman los magistrados y ello sea aceptado socialmente. No nos preguntemos solamente cuanto va a durar el cambio, sino, también, cuanto nos hemos demorado para empezar a cambiar y cuanto, finalmente, nos costará no cambiar. Ahora podemos volver al tema de la probidad de la magistratura, si hay un potencial 9% susceptible de corrupción, todo ser humano, está demostrado psicológicamente, es susceptible de corrupción. La Corrupción es diversa, es universal, es mundial. Pero también existen sistemas para combatir esta potencial corrupción, que como hemos visto no es mayoritaria como se cree, sino es marginal y controlable. No pasa, objetivamente, en el caso del Poder Judicial de más del 9%, potencialmente. Es por ello, que tenemos que alegrarnos y decir: estamos trabajando con hombres honestos y probos. Y si existe alguien que tiene inconducta, pues, hay que separarlo y aplicarle drásticamente la ley, precisamente para que la mayoría no carge con las deshonras individuales que enlodan las instituciones. De igual manera se tiene que mantener la línea de carrera para establecer lo que todos reclamamos: autonomía e independencia. Todos queremos que exista una autonomía en la medida en que la Reforma pueda sostenerse en los propios magistrados. Los propios magistrados puedan conducir hasta buen fin, hasta una seguridad permanente este proceso de Reforma Judicial. Pero, además, debemos extender el acceso a la Justicia de la población para evitar el elitismo y la marginación como lo manda la Constitución; por eso, se han establecido los sistemas de Módulos Básicos de Justicia en nuestro país. ¿Qué tenemos que evaluar?. El día de hoy tenemos que evaluar, que dentro de aquellos usuarios de la Justicia, ha mejorado sustantivamente la imagen del Poder Judicial. Finalmente, evaluemos el último cuadro, que nos da un contexto regional ¿los jueces son justos en el Perú?, la población, los usuarios de la justicia creen que sí en un 4.7%; en Bolivia 5.3%; en Chile 6%; en Costa Rica 7%. Pero, ¿qué significa esto? ¿Nos encogemos de hombros?, no, es al revés. Tenemos que decir, con orgullo, que Costa Rica hizo una Reforma Judicial hace 20 años y estos son los resultados. De manera oportuna, desde la Universidad, hizo una Reforma Judicial y estos son sus resultados. Chile ha hecho una Reforma Judicial y estos son sus resultados. Chile está en la fase de informatización integral de su sistema de Administración de Justicia. ¿Qué significa informatización integral?. Que un usuario vaya a una caseta pública y pueda informarse personalmente en qué estado se encuentra el juicio (de manera gratuita, en forma inmediata, y con soporte tecnológico seguro). Bolivia tiene una Reforma Judicial, desde hace 7 años. Antes de la Reforma Judicial, nuestro vecino tenía credibilidad del 2%, que hoy día se ha acrecentado para bien de sus ciudadanos. Y el Perú tiene 4.7% al cabo de tres años de Reforma Judicial. Tres años de Reforma Judicial y se ha revertido la incredulidad de la población sobre el Poder Judicial. Esto es gracias no sólo a que el Estado determinó una Reforma, no gracias a tecnócratas, fundamentalmente, gracias al compromiso de los magistrados. Y el día de hoy, tenemos que ver que el reto de los magistrados es devolver el honor a la Magistratura. Y restablecer el honor a la Magistratura, significa lo que, en algún momento, nos enseñara ese gran abogado llamado Imanuel Kant, autor de "Crítica a la Razón Práctica" y "Crítica a la Razón Pura", Kant decía que cualquier ciudadano podía ser un Magistrado, a condición que obrase de tal modo que, la máxima que presida su conducta pueda ser aceptada como ley universal. Creo que el día de hoy, los magistrados pueden imponer un código de conducta en el Perú, en cada fallo, en cada resolución, en cada sentencia, si ellas están en correspondencia con el derecho y la Justicia. Señores Magistrados, se debate la necesidad del rearme moral del país. Pues un Magistrado probo, un juez capaz, un vocal idóneo, crea con su conducta, valores ejemplares y colabora con el país; pues, sienta las bases espirituales, una nueva moralidad pública. Algunos decimos: el Perú se debate en la crisis, en la anomia, en la inmoralidad. ¿Queremos subsanar ese hecho?. Pues señores magistrados, el reto moral, el impulso cívico está en el conjunto de todos ustedes. Muchas gracias.
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