
A pacientes con lesiones malignas de cabeza y cuello, consideradas irresecables quirúrgicamente siguiendo los parámetros oncológicos, es decir, con márgenes de seguridad adecuados; insuficientemente extirpadas, recidivadas, refractarias al cobalto o quimioterapia, poco es lo que podía ofrecérseles hasta hace pocos años. El final era inevitable a corto o mediano plazo; sufrimiento permanente por el dolor intenso, dificultad o imposibilidad para comer, infecciones, ulceraciones o hemorragias, acompañaban al paciente en sus pocas semanas de supervivencia. Los innegables progresos en cirugía oncológica; el uso de medios anestésicos mejorados, transfusiones sanguíneas de reemplazo, medios de reconstrucción avanzados, como injertos, colgajos de irrigación propia, microcirugía para transplantes y prótesis arteriales o somáticas, han ampliado enormemente el campo de resección quirúrgica, que tiene como límite la clavícula, por abajo y la base del cráneo, por arriba (174). Asociado ello al avance tecnológico del tratamiento radiante, con el uso del Acelerador Lineal, que supera al cobalto en su dosificación y tiempo de tratamiento; el aporte de la quimioterapia con aparición de nuevas drogas, de mayor efectividad tumoral y menos efectos secundarios, han permitido que ese ominoso futuro del paciente haya cambiado, mejorando la supervivencia y, sobre todo, dándole una mejor calidad de vida (78-168-169). Es decir, se ha cumplido así el fin de todo médico, curar a su paciente y si ello no es posible, prolongarle la vida en tal forma que merezca la pena vivirla. Este es un campo nuevo que se ha abierto en la especialidad, es por ello que las modalidades, combinación de estos tres elementos terapéuticos, varían de acuerdo a los distintos centros especializados en el mundo (41). Nuestro esquema de tratamiento es el siguiente:
Cobaltoterapia preoperatoria con hiperfraccionamiento no convencional (H.F.N.C.) de cinco cursos con descanso de una semana entre cada uno. Cada curso tiene dos días de duración, con
dosis de 200, Cgy tres veces al día (8 a.m. - 2 p.m. - 8 p.m.) (152-22). La quimioterapia
es suministrada antes de la cobaltoterapia como tratamiento neo- adyuvante, y las drogas
que se usan son el Cistplatino, 5 Fluoracilo y Bleomicina por vía endovenosa, siguiendo
el esquema siguiente:
ALTERNATIVA QUIMIOTERÁPICA
También utilizamos otro esquema:
La administración neoadyuvante tiende a proporcionar una buena llegada de fármacos al tumor, mejor tolerancia a la quimioterapia y disminuir su tamaño para una mejor resección quirúrgica. La revisión de la literatura demuestra que no son muchas las escuelas especializadas que combinan las tres modalidades terapéuticas de cirugía, radioterapia y quimioterapia; lo más común es asociar la radioterapia y quimioterapia, sin intervención de la cirugía como elemento importante en la lucha de defensa de la vida de estos pacientes.Sin embargo, otros autores concuerdan con nuestra manera de pensar, siguiendo metodologías diferentes. Así, Parson et.al. (119) utiliza la cirugía de rescate en 46 pacientes con cáncer supraglótico, en los cuales la radioterapia había fracasado, con éxito de 25% al 30% de sobrevida. Foutzilas G., et.al. (44) sigue los mismos parámetros que el anterior, pues en un período de siete años trata a 154 pacientes portadores de cáncer de laringe, hipo y orofaringe, con dosis adecuadas de quimioterapia, obteniendo resultados alentadores de 38% y 44% de respuesta positiva; lo importante es mencionar que, acompañando dichos tratamientos con cirugía de rescate, este porcentaje se eleva a 68%. Aunque el trabajo de Cole C.J. et.al. (36) no está específicamente dirigido al estudio del tratamiento multidisciplinario, podemos sacar algunas conclusiones. De los 29 pacientes tratados en el M.D. Anderson por cáncer avanzado, estadíos III y IV de laringe, hipofaringe y bien diferenciado de tiroides, con cirugía radical y transplante libre de yeyuno, seguido de dosis altas de radioterapia, los resultados demuestran una sobrevida de 50% a dos años de control. Si nuestra casuística de 18 casos no es
lo suficientemente numerosa para sacar conclusiones definitivas, podemos asegurar que
seguimos el camino correcto pues el 50% sobrepasaron seis meses de sobrevida con una
innegable mejor calidad de ella. |
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