Emergencias nasales
Diagnóstico y tratamiento
Dr. César Pachecho Baldarrago
1. TRAUMATISMOS NASALES
La nariz, debido a su localización en la parte más central de la cara, por estar
expuesta y no protegida, representa el lugar más común de fractura luego de producirse
un trauma facial.
La fractura de la pirámide nasal aislada es pocas veces reconocida y diagnosticada por el
médico general, a menos que se presente una fractura abierta, con desplazamiento marcado
del septum nasal, o que existan signos y síntomas de un hematoma septal.
1.1. Síntomas y signos
Los síntomas y signos de mayor prevalencia en un trauma facial son:
Dolor o hipersensibilidad de la zona
Equimosis
Epistaxis
Crepitación ósea
Obstrucción nasal
Edema
Deformidad (depresión nasal, laterorrinia, desviación del septum nasal)
Por lo general se trata de pacientes que entran por sus propios medios a la consulta y con
el antecedente de haber sufrido un accidente o lesión deportiva horas antes de la
consulta.
Los datos más importantes que el médico debe obtener al interrogar al paciente son:
Tiempo transcurrido después del trauma
Presencia de epistaxis, cuantificación y cese espontáneo
Presencia de obstrucción nasal posterior al trauma
Antecedentes patológicos de importancia
Los aspectos clínicos a observar son:
Intensidad del dolor
Grado de obstrucción nasal
Grado de edema nasal
Grado de deformidad nasal, y si ésta es reciente o antigua
Síntomas neurológicos asociados
Se debe realizar la prueba de rinoscopía
anterior, ayudados por un espéculo nasal y un frontoluz. Rayos X (fronto-naso placa) son
de gran utilidad. Otras pruebas a realizarse pueden ser procedimientos endoscópicos y
posteriormente pruebas rinométricas.
1.2. Clasificación
Con los datos obtenidos en el interrogatorio y en el examen clínico se puede
clasificar al trauma nasal en:
1. Trauma nasal simple
2. Trauma nasal con fractura: Desplazada o no, cerrada o abierta, de pirámide nasal y/o
septum nasal.
3. Hematoma septal secundario al trauma.
1.3. Manejo
E1 manejo depende de la complejidad del trauma, pero se puede proceder con este
protocolo:
1. Analgésicos tipo Acetaminofén 500 mg cada 6 horas
2. Antiinflamatorios: Piroxicam 20 mg/día o Ibuprofeno 200-600 mg/día
3. Posición semisentada
4. Hielo local
Se puede proceder al taponamiento
anterior, el cual sirve para detener la epistaxis, como también de sostén interno.
Se debe volver a evaluar al paciente posteriormente, y al momento de detectar una
anomalía como una fractura, se procede a la corrección del defecto con una técnica
abierta o cerrada.
En caso de detección de signos y síntomas tales como aumento progresivo del dolor,
rubor, calor, edema, obstrucción nasal debe sospecharse de la presencia de un hematoma
y/o absceso septal, el cual debe ser drenado quirúrgicamente y administrar antibióticos
de amplio espectro.
En casos de fractura abierta y complicada se debe hacer una irrigación y limpieza
cuidadosa de la herida.
El debridamiento debe ser bastante conservador, limitándose a la remoción de las
partículas extrañas y tejidos no viables. La herida se puede suturar quirúrgicamente y
se deben dar antibióticos de amplio espectro.
2. FORÚNCULOS NASALES
El forúnculo nasal es una lesión eritematosa endurecida e hinchada, causada por
especies de Stafilococcus coagulasa positivo al afectar los folículos pilosos del
vestíbulo nasal. Se pueden presentar áreas de necrosis, supuración y trabeculación en
el área inf1amada. Hay predisposición a la producción de esta lesión en pacientes
portadores del germen en la nariz y pliegues cutáneos.
Las lesiones se inician habitualmente en
los folículos pilosos, donde forman pequeña pústulas con una base eritematosa que en
pocos días comprometen el tejido celular subcutáneo, hasta producir un centro necrótico
que drena pus; una vez evacuado involuciona en varios días.
El drenaje venoso de la punta nasal hacia el seno cavernoso a través de la vena angular y
venas oftálmicas podría crear una tromboflebitis con trombosis, lo cual puede complicar
la vida del paciente.
2.1. Tratamiento
El tratamiento debe ser agresivo, teniendo en cuenta a la evacuación quirúrgica como
principal medida terapéutica y administrar antibióticos por vía sistémica, tales como
dicloxacilina 200 mg/día por 15 días o usar cefalosporinas.
En vista que el cuadro tiene tendencia a ser crónico y recurrente, debe procurarse
eliminar el foco de infección, por medio de la aplicación de potentes antisépticos
locales (corno yodopovidona) o antibióticos tópicos (neomicina, bacitracina, polimixina)
en las fosas nasales.
3. CUERPOS EXTRAÑOS EN VÍAS NASALES
Los cuerpos extraños son más frecuentes en niños, aunque la literatura refiere
casos excepcionales en adultos(3).
3.1. Sintomatología
Los síntomas presentes son: Obstrucción nasal, cacosmia objetiva y secreción
purulenta unilateral.
Los niños por lo general tienen la tendencia a introducirse durante sus juegos, objetos
pequeños en las fosas nasales. Entre los objetos más comunes se encuentran canicas,
plásticos, piedras, borradores, granos vegetales, botones y otros. Estos, a no ser que
posean ángulos agudos, cortantes o de gran tamaño, no suelen causar molestias poco
después de haber sido introducidos, pasando inadvertidos por algún tiempo.
En adultos por lo general hay el antecedente de un traumatismo nasal o de infección
crónica unilateral. También se han descrito cuerpos extraños nasofaríngeos como
complicación de una cirugía (fragmentos de instrumentos o pedazos de gasa).
El examen semiológico requiere una buena rinoscopía anterior. Los sitios por examinar
son el vestíbulo nasal a nivel del cornete inferior, donde con más frecuencia se alojan
los cuerpos extraños.
A la rinoscopía posterior se puede apreciar descarga purulenta en una sola coana.
Se deben tomar placas de Rayos X para apreciar senos paranasales, y se debe tratar en lo
posible hacer cultivo de la pus obtenida.
3.2. Tratamiento
Se debe proceder a la extracción del cuerpo extraño mediante una pinza con garra o
gancho curvo, esta extracción puede llevarse a cabo sin anestesia (en pacientes
colaboradores), con ligera anestesia en adultos y con anestesia general en niños no
colaboradores. Se debe valorar la consistencia y tamaño del cuerpo extraño para ver si
se puede sacar entero o no.
Se debe tratar la infección secundaria (por ejemplo sinusitis maxilar) con antibióticos
(penicilinas a dosis de lg/día por 10 días).
Es importante investigar otras cavidades fisiológicas en las que el niño pudo haberse
introducido cuerpos extraños (vagina, oído).
EMERGENCIAS OTOLÓGICAS
Diagnóstico y tratamiento
1. TRAUMATISMOS
Se pueden producir laceraciones por diversas causas; las laceraciones pequeñas se
pueden suturar previa anestesia local, las laceraciones mayores requerirán de todas
maneras anestesia general y la presencia de un equipo quirúrgico. En caso de pérdida de
tejido, se debe conservar el tejido perdido en solución salina a baja temperatura hasta
la presencia del cirujano.
Se puede producir un otohematoma como consecuencia traumática, aunque hay casos
documentados sin el antecedente traumático. EI tratamiento del otohematoma está dirigido
a la aspiración y colocación de un sistema compresivo por 10 días.
Las perforaciones traumáticas del tímpano se pueden producir de una manera traumática
directa (instrumento de "limpieza" o examen) o indirecta (presión sobre el
conducto de una onda de aire (bofetada, golpe).
Los síntomas característicos de la perforación traumática de tímpano son: Dolor,
secreción sanguinolenta, sordera conductiva.
Los exámenes auxiliares a solicitar son: Radiografía transorbitaria, TAC.
La terapia de las perforaciones traumáticas es conservadora y bajo estricta vigilancia,
por lo general suelen cicatrizar espontáneamente; si al cabo de 30 días no se da la
cicatrización, puede estimularse con nitrato de plata al 1%.
2. CUERPOS EXTRAÑOS EN VÍAS
AUDITIVAS
Los cuerpos extraños pueden ser de diversa etiología, tales como el cerumen libre,
cerumen impactado, cerumen organizado con piel.
Se pueden encontrar cuerpos extraños tales como aretes, algodones, arena de mar, cuentas
de collar.
Una mención especial la constituyen los cuerpos extraños animados, tales como mosquitos,
garrapatas (género Otobius), moscas y larvas de moscas.
Los síntomas presentes son: Sordera conductiva, sensación de malestar en el oído, dolor
intenso, tinnitus y vértigo.
Los cuerpos animados pueden producir
sintomatología como tos espasmódica, crisis epileptiformes, síncope e hipoacusia.
El tratamiento se da a base de un lavado de oído con suero tibio en el oído afectado. En
niños o pacientes no colaboradores se podrá programar la extracción bajo anestesia
general.
Si existe el peligro de producir mayores lesiones, se debe programar entrar por vía
retroauricular, despegando el pabellón.
Los cuerpos vegetales que hayan crecido
de tamaño (al hidratarse) o cuerpos cortantes, requieren la necesidad de cirugía
programada.
Para la terapéutica frente a un cuerpo extraño animado, primero se debe matar a éste
(se puede licuar el oído con alcohol o aceite, manteniendo la cabeza en ángulo de 0
grados en relación con el hombro), para posteriormente extraerlo mediante un lavado de
oído.
3. OTITIS EXTERNA MALIGNA
Se conoce a la otitis externa maligna como una infección severa (y a menudo fatal)
del oído externo, causada por Pseudomonas aeruginosa, la cual es descrita más que
nada en pacientes diabéticos de edad avanzada.
La infección puede invadir (si no es tratada a tiempo) los huesos de la base del cráneo
y tejidos blandos adyacentes, pudiendo causar mastoiditis. El compromiso del nervio facial
y otros nervios craneales usualmente indica mal pronóstico y una gran morbilidad y
mortalidad.
La terapéutica debe ser agresiva empezando por un diagnóstico temprano y debridamiento
quirúrgico del tejido infectado, así como la administración de combinaciones de
antibióticos como aminoglucósidos (gentamicina, amikacina), penicilinas de espectro
ampliado (carbenicilina, ticarcilina/clavulanato), fluoroquinolonas (ciprotloxacina,
ofloxacina), imipenem, aztreonam y cefalosporinas de tercera generación (cefta zidima,
cefoperazona).
4. SORDERA SÚBITA
La Sordera Súbita Idiopática Neurosensorial es una entidad de etiología no bien
dilucidada en la cual la mayoría de veces se administra un tratamiento empírico.
Se dan los criterios diagnósticos para la Sordera Súbita Idiopática Neurosensorial
1. Pérdida auditiva neurosensorial de origen desconocido
2. Pérdida auditiva ocurrida en un período de 24 horas
3. La Pérdida auditiva no es fluctuante
4. Pérdida auditiva de por lo menos 30 dB o más en tres pasos subsecuentes de
audimetría.
La mayor parte de los casos son
unilaterales, pueden acom-pañarse de acúfenos y vértigo.
Al examen otoscópico el oído es de aspecto normal, pero los diapasones y las pruebas
audiométricas revelan sordera neurosen-sorial.
4.1. Etiología
Haciendo un análisis de los 3 artículos escritos por los holandeses Stokroos y
Albers(4,5,6) se llega a determinar que hay indicios etiológicos de:
Falla vascular: Se determinó la presencia de Sordera Súbita en pacientes con
antecedentes recientes de accidentes cerebro-vasculares y cirugía cardiopulmonar.
Ruptura de membranas: Se describe la presencia de fístulas perilinfáticas
causadas por trauma que llevan a sordera súbita.
Infección Viral: En 30-70% de pacientes que presentan Sordera Súbita se hallan
evidencias clínicas y de laboratorio de presencia concomitante de virus: Respiratorios,
Herpes virus, Spumaretrovirus, Lassa.
Procesos autoinmunes: Síndrome de Cogan atípico o variantes de Poliarteriosis
Nodosa.
4.2. Tratamiento
El tratamiento es empírico.
En cuanto al tratamiento:
Optimizar el flujo sanguíneo a
nivel coclear: Múltiples estudios con vasodilatadores (bydrochloride, dextran,
pentoxifilina, tPA, ácido nicotínico, naítidroíuryl) no han demostrado diferencia
significativa en la recuperación de la audición.
Medicación antiinflamatoria: Se ha encontrado mejora de audición
significativamente estadística con el empleo dc glucocorticoides tales como Dexametasona
y Metil-prednisolona.
5. VÉRTIGO
El vértigo verdadero es una setisación de rotación del cuerpo del paciente
(subjetivo) o del ambiente (objetivo) y hay que diferenciarlo del mareo, que es referido
por el paciente como debilidad o sensación de desmayo al levantarse o al andar.
Se debe investigar si además del vértigo hay o no:
Compromiso auditivo: Acúfenos, hipoacusia, plenitud aural
Episodios repetidos de vértigo
Umbral auditivo y excitabilidad laberíntica
Estudios serológicos: VDRL-FTA/ABS
Vértigo de aparición espontánea, no desencadenado por cambios posturales del
cuerpo, ni torsionales del cuello.
Antecedentes de episodios virales previos
Antecedentes de trauma craneal
Presencia de nistagmos y caracterísitcas del mismo
Fluctuación de la audición
Se debe aclarar la severidad del vértigo
por pruebas indirectas: nistagmos, hidratación del paciente, capacidad de locomoción sin
ayuda.
Las pruebas con diapasones pueden evidenciar una hipoacusia neurosensorial unilateral,
test de Weber lateralizado y Rinné positivo bilateral.
El vértigo es un síntoma relativamente frecuente y en verdad incapacitante que es
observado en numerosas entidades y por diversas causas que son importantes dentro del
diagnóstico diferencial
Aparato Vestibular: Laberintitis,
enfermedad de Meniére, Ototoxicidad (Estreptomicina, alcohol, tabaco), otitis media aguda
o crónica, neuronitis vestibular, vértigo postural benigno, traumatismos con fractura
del oído interno.
Neurológicas: Trauma del Sistema Nervioso Central, accidentes cerebrovasculares,
hipertensión endocraneana, epilepsia del lóbulo temporal, tumor cerebral o cerebelar,
esclerosis múltiple, sífilis, lesiones del ángulo pontocerebeloso.
Cardiovasculares : Arteriosclerosis de tronco basilar o arterias vestibulares
periféricas, cardiopatías, hipotensión.
Oculares: Error refractario, desequilibrio muscular, glaucoma.
Metabólica: Hiperglicemia, hipotiroidismo.
Artrosis de la columna cervical.
EMERGENCIAS DE LARINGE
1. Edema Alérgico
Angioneurótico
Los agentes provocadores del edema angioneurótico alérgico son las comidas,
inhalantes y drogas (como penicilina y aspirina).
También se debe averiguar la historia familiar como asma, eccema, fiebre de heno o
edemas.
1.1. La sintomatología
Se caracteriza por sensación de ahogo, asfixia. Afecta a Epiglotis, aritenoides,
bandas ventriculares, repliegue vocal o subglotis.
Al examen laringoscópico se aprecia edema epiglótico, repliegues aritenoepiglóticos con
tendencia obstructiva.
1.2. Tratamiento
El tratamiento se basa en el siguiente esquema:
a. El mantenimiento de la vía respiratoria es la principal prioridad.
b. Adrenalina es la base del tratamiento y se administra a dosis de 0,3 - 0,5 mg (0,3 -
0,5 ml de una solución al 1:1000) por vía SC repitiéndose hasta dos veces en intervalos
de 20 min, si se considera necesario. Los pacientes con grave compromiso de la vía
respiratoria o hipotensión pueden recibir adrenalina por vía sublingual (0,5 ml de una
solución al 1:1000) por una vena femoral o yugular interna (3-5 ml de solución al 1: 10
000)
c. Antihistamínicos (difenhidramine 25-50 mg c/6 horas por VO o IM) no muestran un efecto
inmediato pero pueden acortar la duración de la reacción.
d. Los glucocorticoides (dexameteseno 5-10 mg IV) no tienen un efecto significativo en las
primeras 6-12 horas, pero pueden evitar las reactivas en las reacciones graves.
2. CRUP
El Crup es un conjunto de entidades clínicas que tienen como características común
la de manifestarse con una signología muy particular, caracterizado por tos peculiar (tos
perruna), estridor inspiratorio, disfonía y dificultad respiratoria, todo lo cual es
secundario a grados variables de obstrucción laríngea.
Este compromiso laríngeo agudo reviste mayor gravedad entre más pequeño es el niño. En
los lactantes menores de dos años, la vías aéreas son de menor calibre y de hecho
predispuestas a un estrechamiento mayor, con el mismo grado de inflamación y edema que en
niños mayores. Además, la infección rara vez se limita solamente a la laringe y afecta,
en grados variables, a la tráquea, bronquios, vías aéreas menores y aun al tracto
respiratorio inferior.
2.1. Etiología
a. Viral: (20-80%). El virus más frecuentemente aislado ha sido el Parinfluenza tipo
I, el influenza A (menos frecuente pero más grave), Virus Sincicial Respiratorio,
Influenza B, Rhinovirus, Adenovirus, Enterovirus y Myxovirus (Sarampión)
b. Bacteriana: H influenza tipo b, Corynebaderium di fhterial, Streptococcus
pyogenes, Streptococcus pneumoneael, Staphilococcus sp.
2.2. Diagnóstico
Clínico y Radiológico (Radiografía Lateral del cuello).
2.3. Tratamiento
a. Utilizar la posición que sea más cómoda; la mayor parte de los pacientes están
más cómodos sentados.
b. Alimentar el contenido de humedad del aire por alguna de las medidas siguientes:
- Vaporizadores en frío (método preferido)
- Abrir la regadera de agua caliente con el baño cerrado
c. Debe evitarse la sedación.
d. Acetaminofén, 60 mg por año de edad hasta 600 mg cada tres a cuatro horas por vía
bucal, según sea necesario para controlar la fiebre.
e. Iniciar terapia de fluidos.
f. Pueda suministrarse oxígeno humedificado al 40% por masca-rilla.
g. Adrenalina racémica 0,25-0,50 mg (2 ml de suero fisiológico). Debe ser nebulizado con
presión positiva. Sólo debe emplearse en pacientes hospitalizados, puesto que la
respuesta clínica es rápida y de poca duración. Esta conducta ha disminuido el número
de intubaciones y traqueostomías, sin embargo no se ha demostrado que acorte la
evolución de la enfermedad.
h. Dexametosona de 0,6 mg/Kg al ingreso del paciente con diagnóstico de CRUP, disminuye
la severidad de los síntomas y acorta el período de evolución.
i. Si se presenta hipoxemia o hipercapnia progresivas (Pa02 <60 mm Hg, Pa C02 > 50
mmHg) y una acumulación de secreciones muy viscosas, se hace necesario el manejo en
unidad de cuidado intensivo con ventilación mecánica.
2.4. Recomendaciones
Si tiene signos de hipoxia (cianosis, palidez, alteraciones de la conciencia),
cualquier manipulación de faringe, incluyendo el baja lenguas, puede desencadenar una
respuesta vagal y paro cardiorespiratorio.
3. EPIGLOTITIS
Infección aguda que afecta laringe supraglótica por encima de los repliegues vocales
hasta el borde de la epiglotis.
3.1. Etiología
H influenza tipo b (90%). Algunos lo consideran dentro del CRUP, pero lo separamos
para denotar su importancia en niños de 2-7 años.
3.2. Clínica
Todo niño intoxicado y con fiebre de aparición rápida (en cuestión de horas) de
estridor, dificultad para deglutir, escape de saliva, desplazamiento del cuello hacia
adelante y disnea sufre epiglotitis hasta que no se demuestre lo contrario, en especial
cuando estos síntomas se acompañan de ensanchamiento de las alas de la nariz y
retracciones en cuello-tórax durante la inspiración, y es necesario admitirlo para
tratamiento inmediato y observación constante.
3.3. Diagnóstico
Clínico y Radiográfico. Una sola radiografía lateral en inspiración tal vez
muestre cambios característicos (hipofaringe en globo, engrosamiento de la epiglotis,
ensanchamiento del pliegue aritenoepiglótico).
3.4. Tratamiento
a. En casos probados, hospitalice al paciente y practique intubación endotraqueal en
el quirófano, teniendo equipo de traqueostomía a la mano; posteriormente lleve a cabo
cuidados nasotraqueales y observación estrecha en la unidad de cuidados intensivos. A
veces en situaciones críticas limítrofes, el uso de respiración por presión positiva
intermitente (RPPI) con aerosol de adrenalina racémica por mascarilla (o, en forma
temporal, por ventilación transtraqueal a chorro) mejorará la situación lo suficiente
como para permitir procedimientos menos apremiantes.
b. Antibióticos: Ampicilina 200 mg/Kg/día divida en 4 dosis x 7 días. Cloranfenicol 200
mg/Kg/día divida en 4-dosis x 7 días.
4. TRAUMA LARÍNGEO
Los traumatismos pueden ser:
a. Penetrantes: lesión penetrante con herida abierta y aire que emana por la laringe.
b. Cerrados: de difícil evaluación.
En una primera etapa hay distensión de los tejidos submucosos laríngeos en la
supraglotis cerrar la luz respiratoria.
En una segunda etapa de urgencia es menor, pueden detectarse luxaciones y fracturas
variadas en magnitud.
4.1. Síntoma
Clínica: Se observa:
- Enfisema subcutáneo
- Obstrucción progresiva de la vía aérea
- Disfonía
- Dolor focal cervical
- Pérdida de prominencia del cartilagotiroideo
- Ausencia de craqueo laríngeo
4.2. Tratamiento
a. Intubación o traqueotomía
Procedimiento de traqueotomía
La técnica es la siguiente:
a. Posición en decúbito dorsal con
cabeza en hiperextensión.
b. Anestesia (debemos acotar que siempre es mejor intubar al paciente y por allí
anestesiarlo), si es local se utiliza xilocaína al 2% con epinefrine.
c. Se sitúa la tráquea y se mantiene fija con el pulgar o índice.
d. Incisión puede ser:
- Horizontal a 2 cm por debajo del cricoidea.
- Vertical en la línea media desde cricoides al esternón, se atraviesa aponeurosis
cervical y músculos pretiroideos.
e. La tiroides es mejor llevarla hacia arriba de ser posible, si no entre dos pinzas se
libera realizando cuidadosa hemostasia.
f. Instalar en la luz traqueal solución de cocaína a 5% un centímetro para anestesiar
la mucosa respiratoria anulando reflejos indeseables.
g. Incisión con abertura eliminando un segmento del cartílago traqueal segundo o
tercero, esto facilita la introducción de la cánula, se retira la guía y se aspiran las
secreciones.
h. Fijar la piel a la tráquea con cuatro puntos de hilo.
5. OBSTRUCCIÓN LARÍNGEA AGUDA
Presencia de sufrimiento grave, estirador y grandes esfuerzos pero ineficaces para
respirar. Si no mejora rápidamente, puede producirse cianosis y finalmente inconsciencia.
En caso de obstrucción grave, el habla es imposible.
5.1. Etiología
- En los adultos, el cuerpo extraño es habitualmente un trozo de alimento aspirado
mientras la víctima estaba comiendo.
- Edema angioneurótico
- Quemaduras graves
- Inhalación de gases irritantes
- Traumatismo
5.2. Sintomatología
Signo de Heimlich (menos llevando a la garganta)
5.3. Tratamiento
a. Establecimiento de una vía aérea: Está indicado en todos los casos, en que, a
pesar de los esfuerzos del paciente por respirar, se presenta cianosis y cuando la
obstrucción se debe a un cuerpo extraño aspirado; el modo más expeditivo de expulsarlo
es mediante la maniobra de Heimlich.
En circunstancias en que la maniobra de Heimlich no es apropiada o ha fallado, si se
dispone de tiempo, ha de aplicarse una anestesia local con cocaína al 5% y adrenalina. En
este caso, podrán verse las cuerdas vocales directamente y determinar la causa de la
obstrucción, si todavía no es aparente; extraer el cuerpo extraño mediante unas pinzas
adecuadas; introducir una sonda traqueal.
b. Si no se dispone del equipo necesario para introducir una sonda endotraqueal o si la
obstrucción da lugar a una deformidad que hace el intento imposible (trauma o edema
agudo), debe practicarse una traqueostomía.
Maniobra de Heimlich
a. Lo principal en este caso es que un impulso rápido desde el apéndice xifoides
hacia arriba empuje al diafragma hacia arriba y fuerce la expulsión violenta de aire por
la boca. Cualquier objeto obstructivo que se halle en las vías respiratorias es expulsado
en estas condiciones de modo violento y espectacular.
b. La técnica puede llevarse a cabo
estando el paciente en pie, sentado o en decúbito:
- Paciente de pie o sentado. El rescatador debe estar de pie o arrodillado detrás del
paciente y rodeándole la cintura con uno de sus brazos. Cierra esta mano en el ombligo,
ligeramente por encima de éste; rodea entonces el puño pulgar con la mano libre, y
presiona el abdomen con un rápido impulso hacia arriba. En algunos casos puede ser
necesario repetir esta maniobra hasta 6 veces, aunque en el 60% de los pacientes la
obstrucción desaparece al segundo impulso.
- Paciente en decúbito. Se coloca en decúbito supino, con la cabeza mirando directamente
hacia delante. El rescatador se sitúa frente al paciente, arrodillado a horcajadas sobre
éste. Apoya la palma de una de sus manos entre el ombligo y el apéndice xifoides, y la
otra sobre el dorso de ésta y empuja hacia arriba y adentro.
6. Enfermedad de Meniére
Se caracteriza por vértigo en crisis, acúfenos de tono bajo, hipoacusia
neurosensorial unilateral con reclutamiento positivo y sensación de plenitud en el oído
puede existir diploacusia y disminución en la discriminación.
Al examen vestibular se observa que el componente rápido del nistagmos se bate hacia el
lado sano; la excitabilidad calórica del oído afectado está disminuida, pero sólo en
pocos casos abolida por completa.
6.1. Etiología
Se postulan varias hipótesis de posibles causas, así tenemos hipótesis: Vasculares,
Alérgicas, Metabólicas, Neurogénicas, Psicógenas, Infecciosas. Eventualmente la
sífilis puede manifestarse como un síndrome menieriforme.
6.2. Tratamiento médico
1. Médidas generales como reposo, dieta hiposódica y restricción en la ingesta de
líquidos.
2. Antivertiginosos: Antihistamínicos (Dimenhidrinato), diazepam.
3. Vasodilatadores: Acido nicotínico
4. Diuréticos: Hidroclorotiazida
6.3. Tratamiento quirúrgico
Indicado en los casos de vértigo incapacitante que no cede al manejo convencional.
Se puede realizar, dependiendo de cada caso:
1. Derivación del saco endolinfático
2. Laberintectomía
3. Sección del VIII par y del nervio vestibular
7. Tumores del ángulo pontocerebeloso
El más frecuente es el neurinoma del acústico. Se presenta inestabilidad (más que
vértigo) en forma persistente y progresiva.
El neurinoma del nervio acústico, más correctamente Schwannoma del nervio vestibular,
constituye alrededor del 75% de los tumores del ángulo pontocerebeloso.
7.1. Sintomatología
Los síntomas, por orden de frecuencia son hipoacusia neurosen-sorial unilateral
(90%), acúfenos y síntomas vestibulares (mareo, vértigo posicional, vértigo
verdadero). Otros síntomas son más tardíos: Alteraciones de la sensibilidad de la cara,
diplopia, visión borrosa, disfagia, ronquera y aspiración. La parálisis facial es
infrecuente por la gran resistencia que tienen los nervios motores a la comprensión
gradual.
La otoscopía es normal, pero puede existir menor sensibilidad en la piel del conducto
auditivo (signo de Hitselberger). Puede haber alteraciones en la función de pares
craneales y cerebelosa.
La audiometría tonal muestra en general, hipoacusia neuro-sensorial unilateral más
acusada en tonos agudos. La audiometría verbal refleja peores resultados que los
esperables en función de la prueba tonal.
Los potenciales auditivos de tronco cerebral son una prueba de enorme sensibilidad, pero
requieren que el umbral auditivo sea mejor que 65-70 dB.
Las pruebas vestibulares demuestran hiporreflexia en el lado afectado.
Actualmente, el método mas sensible y
específico para el diagnóstico de los neurinomas es la Resonancia magnética nuclear.
7.2. Tratamiento
I. Observación y control con RMN cada seis meses en caso de tumores bilaterales, como
por ejemplo en la fibromatosis tipo II o en pacientes muy deteriorados.
II. Cirugía: La vía
translaberíntica es de elección cuando existe hipoacusia neurosensorial intensa,
independientemente del tamaño del tumor.
III. Cirugía esterotáxica: Debe
limitarse a tumores menores de tres centímetros.
Es un método moderno que consiste en irradiar selectivamente el tumor.
8. Neuronitis Vestibular
La enfermedad comienza con un ataque repentino de vértigo intenso, inestabilidad,
alteración de la marcha, se acompaña de náuseas y vómitos, sin compromiso de la
audición. Las pruebas calóricas revelan hipoexcitabilidad del lado afectado. Se
desconoce la causa, aunque hay evidencias de que podría tratarse de una infección viral.
la neuronitis vestibular se alivia en forma espontánea en el curso de varias semanas y no
hay tratamiento específico para ella. Generalmente el tratamiento es de tipo sintomático
(depresores del sistema vestibular).
9. Vértigo cervical
Es una enfermedad caracterizada por episodios breves de vértigo y nistagmos, que
ocurren sólo cuando se adoptan ciertas posiciones de la cabeza. El vértigo va
acompañado a veces de tinnitus y de alteración de la capacidad auditiva. Es causada por
un transtorno circulatorio del laberinto, ocasionado por disminución del flujo a nivel de
la arteria auditiva que se abastece a través de las arterias vertebrales.
Puede existir disminución de flujo hacia la arteria auditiva en casos de artrosis
cervical, por ende.
10. Vértigo posicional paroxÍstico
benigno
En esta entidad, se presenta vértigo y nistagmos desencadenado solamente cuando la
cabeza adopta ciertas posiciones.
Puede acompañarse de naúseas o vómitos. No ocasiona alteraciones de la audición, ni
acúfenos. Puede existir el antecedente de trauma craneano. Se presenta vértigo y
nistagmos fatigable.
La enfermedad se controla con medicamentos antivertiginosos y terapia de rehabilitación
vestibular. Si la patología persiste, se justifica un estudio más profundo para
descartar patología neurológica o lesiones del ángulo pontocerebeloso.
11. PARÁLISIS FACIAL
El comienzo de la parálisis facial por lo general es súbito y puede presentarse
asociado a una infección respiratoria o exposición al frío poco antes del suceso.
Es común presentar dolor de intensidad variable en la región retroauricular.
En el 70-80% de los casos de parálisis facial periférica se trata de una Parálisis de
Bell o idiopática, pero no hay que descartar la presencia de Herpes Zoster ótico
(Síndrome de Ramsay Hunt), parálisis de origen traumática (9), iatrogénica, por otitis
media aguda o crónica, o debida a tumores.
Alrededor del 70% de las parálisis
faciales mejoran espontáneamente, pero se requiere la evaluación médica oportuna con el
fin de evitar complicaciones y secuelas permanentes por falta de un diagnóstico y
tratamientos adecuados en el 30% restante.
Los aspectos que se deben investigar son:
Grado de asimetría
Grado de motilidad facial
Dolor de oído
Exposición previa a cambios de temperatura
Presencia o ausencia de síntomas de origen neurológico
11.1. Etiología
El médico general debe estar preparado para diferenciar la parálisis central de la
periférica.
- La parálisis central cursa por lo general con síntomas neurológicos asociados y
permite arrugar la frente, fruncir el entrecejo y cerrar el ojo afectado (con menor
fuerza).
- La parálisis periférica presenta el Fenómeno de Bell: En el lado afectado se observa
el desplazamiento del globo ocular hacia arriba y hacia afuera al intentar ocluir el
párpado, sin lograrlo.
Al no encontrarse síntomas neurológicos asociados se concentrará en el examen de la
cara y el oído para buscar:
Asimetría en la cara al arrugar la frente o fruncir el entrecejo
Debilidad muscular de los párpados o incapacidad para la oclusión de alguno de
los ojos.
Presencia del Fenómeno de Bell
Abscesos, inflamación, enrojecimiento, presencia de vesículas o costras a la
inspección del pabellón auricular y zona periau-ricular.
A la otoscopía se puede apreciar un tímpano íntegro o perforado, abombado o
deprimido. Si hay cerumen, se debe extraer para facilitar el examen.
Posteriormente, se debe descartar un Síndrome de Ramsay Hunt o una parálisis originada
por otitis media o tumores.
11.2. Tratamiento
El 70-80% de las parálisis de Bell se recuperan espontáneamente, pero es necesario
que el médico inicie tratamiento con corticoides por su efecto antiinflamatorio (contra
el edema). Se usa Prednisona 60mh/día por 10 días. Se pueden asociar vasodilatadores. La
evaluación clínica y la electromiografía permiten evaluar la recuperación y
eventualmente se puede llevar a una cirugía.
El mismo protocolo de tratamiento puede aplicarse para el caso de las parálisis faciales
postraumáticas, aunque en este caso, son muchos más los pacientes que requieren
cirugía.
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