Oftalmología Médica I
Dr. Juan Vásquez
Donayre
Retinopatía Diabética (R.D.)
1. INTRODUCCIÓN
La diabetes se caracteriza por
hiperglicemia constante, secundaria a la ausencia o la menor eficacia de la insulina
endógena, puede ser de dos tipos:
1.1. Diabetes Insulinodependiente
(DID) o tipo I más frecuente entre los 10 y 20 años, producido por lesión de las
células beta de los islotes de Langerhans del páncreas.
1.2. Diabetes No Insulinodependiente
(DNID) o tipo II más frecuente entre los 50 a 70 años, que tiene un componente
genético y es de etiología desconocida.
2. DEFINICIÓN
La R.D. es una microangiopatía que
afecta arteriolas precapilares, capilares y vénulas de la retina. Es una de las mayores
complicaciones de la diabetes, junto con la nefropatía y la neuropatía.
Desde 1974 la R.D. ha sido considerada como una de las causas principales de ceguera en
Norteamérica y Europa.
3. FACTORES DE RIESGO DE R.D.
a.- La duración de la diabetes es el
factor más importante.
b.- El control metabólico correcto de la diabetes no evita la R.D., aunque puede retrasar
su desarrollo algunos años.
c.- Otros factores que tienen un efecto adverso sobre la R. D. son: gestación,
hipertensión
sistémica,
nefropatías y anemia.
4. PATOGÉNESIS DE LA R.D.
Es una microangiopatía, que afecta
arterioles precapilares y vénulas de la retina, pero también puede afectar vasos de
mayor tamaño. Presenta características de oclusión microvascular y de hemorragias o
extravasación de sangre.
4.1. Oclusión
Microvascular
Factores responsables de la
oclusión microvascular son:
- Engrosamiento de la membrana basal
capilar
- Lesión y proliferación de las células endoteliales capilares
- Alteraciones de los hematíes, con transporte anómalo de oxígeno
- Aumento de la adhesividad y agregación plaquetaria
Como consecuencia hay isquemia por falta
de perfusión de los capilares retinianos ocasionando hipoxia de la retina.
Efectos de la hipoxia de la retina son:
1. Formación de comunicaciones
arteriovenosas: No se ha dilucidado si representan o no neovasos, se las denomina
"anomalías microvasculares intrarretinianas" (AMIR).
2. Neovascularizacion: Se cree
causada por "sustancias neoformativas" elaborada por tejido retiniano hipóxico.
Promueve la revascularización en la retina y cabeza del nervio óptico (R.D.
proliferativa) y en el iris (rubeosis iridis).
4.2. Extravasación
Microvascular
Los elementos celulares de los capilares
retinarios son: células endoteliales y pericitos. Las estrechas uniones entre las
células endoteliales constituyen la barrera hematorretiniana interna. Los pericitos
envuelven los capilares y son responsables de la integridad de la pared vascular.
Normalmente hay un pericito por cada
célula endotelial, en los diabéticos están reducidos los pericitos; lo que se cree
responsable de la distención de la pared capilar y de la rotura de la barrera
hematorretiniana, con salida de los componentes del plasma hacia la retina. Los
microaneurismas son dilataciones saculares como consecuencia de una distensión capilar.
Consecuencia del aumento de la permeabilidad vascular son: hemorragia y edema de retina y
ambas pueden ser difusas y localizadas.
5. CLASIFICACIÓN DE LA RETINOPATÍA
DIABÉTICA
a. No
retinopatía diabética
b. Retinopatía
diabética no proliferativa (RDNP)
1. Leve (ligera)
2. Moderada
3. Severa
4. Muy severa
c. Retinopatía
diabética proliferativa (RDP)
1. Sin características de alto riesgo
(SINCAR)
2. Con características de alto riesgo (CONCAR)
3. Avanzadas (estadios finales)
6. LESIONES BÁSICAS
6.1. Retinopatía
Diabética no Proliferativa (RDNP)
Los cambios patológicos son
intrarretinales.
* Microaneurismas (MA): Primeros signos
oftalmoscópicos de la R.D. se localizan en la capa nuclear interna de la retina, se
observan como pequeños puntos rojos, redondeados, con bordes lisos bien definidos. Miden
entre 15 y 125 micras. Localizados con mayor frecuencia en el lado temporal de la mácula.
Se forman de capilares venosos y con mayor frecuencia de los arteriales.
* Hemorragias Intrarretinales (H):
Se producen por ruptura de microaneurismas, capilares o vénulas, su forma depende de su
localización en capas de la retina (Lámina 16. Foto 1).
A) Profundas: Localizadas
en capas medias de la retina, son rojas, pequeñas y redondeadas, de bordes irregulares.
B) Superficiales: Son
alargadas o en llama, se localizan en la capa de fibras nerviosas, se originan a partir de
las arteriolas precapilares más superficiales.
* Exudados Duros (ED): Depósitos
blancos o blanco amarillentos (céreos) con límites irregulares pero precisos, de tamaño
variable se localizan entre la capa plexiforme externa y la nuclear interna. Depósitos
extracelulares de lípidos y lipoproteínas. Se ven aislados o agrupados, en forma de
estrella, anillo (parcial o completo) o placas compactas.
* Exudados Blandos (Depósitos
Algodonosos) (E.B.): Redondeados u ovales, blanco amarillentos, de bordes imprecisos,
localizados superficialmente en capa de fibras nerviosas, causadas por oclusión capilar a
ese nivel, que determina la interrupción del flujo axoplásmico originado por la isquemia
y la acumulación subsiguiente del material transportado, son en realidad microinfartos.
* Arrosariamiento Venoso (ArV): Vénulas
retinales de calibre irregular con zonas sucesivas de dilatación y estenosis tomando
apariencia característica en forma de salchicha o de rosario, se asocia con alta
probabilidad de progresión a R.D.P.
* Anomalías Microvasculares
Intrarretinianas (AMIR): Alteraciones de la red capilar en forma de segmentos
vasculares intrarretinales, dilatados y tortuosos alrededor o adyacentes a las zonas de no
perfusión. Sus características son: Localización interretiniana, ausencia de
extravasación profusa a la exploración con A.G.F., derivan de vénulas retinales y
desarrollan asas de neocapilares que también drenan en una vénula retiniana.
** Valor predictivo importante: El
arrosariamiento venoso, la severidad creciente de las hemorragias y/o microaneu-rismas y
las amir son los precursores más importantes de la neovascularización.
* El Edema Retiniano: Es
ocasionado por la hiperpermea-bilidad de los capilares retinianos. Inicialmente se
localiza entre las capas plexiforme externa y nuclear interna. Posteriormente puede
afectar la plexiforme interna y la capa de fibras nerviosas e incluso afectar todo el
grosor de la retina. La mácula puede adoptar un aspecto cistoideo o petaloide por
acumulación del fluido entre los axones orientados oblicuamente en la capa de Henle.
Edema Macular Clínicamente
Significativo:
El edema macular se define como la
presencia de cualquier engrosamiento de la retina o de exudados duros a una distancia
menor a un diámetro papilar del centro de la fóvea (1,500 micras). No precisa tratamiento.
El edema macular clínicamente
significativo (EMCS) se define por:
- Engrosamiento de retina a menos de 500
micras del centro de la fóvea.
- Exudados duros a menos de 500 micras de la fóvea asociados a un engrosamiento
retiniano adyacente.
- Engrosamiento retiniano de tamaño igual o superior a 1 D.D, una de las partes del
mismo a menos de 1 D.D. del centro
de la fóvea.
En estos pacientes la fotocoagulación
láser argón disminuye el riesgo de pérdida visual. Previo estudio AGF se realiza el
tratamiento con dos técnicas:
a) Tratamiento directo (focal) y
b) Tratamiento con técnica de rejilla.
Maculopatía :
Es la causa más frecuente de
deterioro visual en pacientes con R.D. Es más común en los DMNID. Los tres principales
tipos son:
* Maculopatía focal: Por
extravasación focal a partir de microaneurismas y de segmentos capilares dilatados.
Presente en R.D. de base asociada a un edema macular leve y exudados duros circundantes.
* Maculopatía difusa: Por extravasación de
capilares dilatados y distribuidos de modo difuso por el polo posterior. Se caracteriza
por un engrosamiento generalizado de la retina con microaneurismas y hemorragias pero con
escasos exudados duros.
* Maculopatía Isquémica: Con
hallazgos oftalmoscópicos semejantes a la M. difusa. Para diferenciarlos se requiere de
AGF, en ella se detectarán áreas con ausencia de perfusión capilar en las regiones
macular y paramacular.
6.2. Retinopatía
Diabética Proliferativa (RDP)
Neovascularización (NV):
Definen a la R.D.P. los neovasos que nacen en la retina o en el disco óptico y se
extienden por la superficie retinal o hacia el centro del ojo. Son una respuesta a la
isquemia. Se desarrollan como proliferaciones endoteliales a partir de las venas, después
pasan por defectos de la M.L.I. para situarse en el espacio vitreorretiniano virtual.
Neovascularización Papilar (NVP):
Presencia de neovasos en o dentro de un diámetro papilar del disco óptico. Los
neovasos se originan en el sistema vascular peripapilar que irriga el disco óptico.
Neovascularización Extrapapilar
(NVE)
Neovasos situados en cualquier parte de la retina a más de 1 D.P. del disco óptico.
Se localizan más a menudo en la parte proximal del tejido no perfundido y se observa como
una fina red de neovasos en relación con una vena, vénula o capilar.
Proliferación Fibrosa:
Se presenta de forma individual o asociada a neovasos y puede verse en cualquier parte de
la retina formando desde finas láminas o cordones hasta extensas condensaciones de
tejido. Estos tejidos derivan de las células gliales de la retina y proliferan
situándose entre la vítreo posterior y la M.L.I. en el espacio vitreorretiniano.
Contracción del Vítreo o del
Tejido Fibroso:
Son fundamentales en la génesis de las hemorragias de vítreo y de los
desprendimientos de retina.
Desprendimiento de Vítreo Posterior
(DVP)
El vitreo posterior está frecuentemente engrosado en sus puntos de adherencia a los
vasos retinales y en las zonas de proliferación fibrovascular. La red fibrovascular
termina por adherirse a la cara posterior del vítreo y exuda componentes del plasma hacia
el vítreo adyacente. Generalmente el D.V.P. es incompleto. Al producirse el D.V.P. las
fibrillas vítreas se contraen y se desplazan hacia el interior de la cavidad junto al
tejido neovascular adherido a la hialoides posterior, y con frecuencia se producen
hemorragias.
Hemorragias:
Pueden producirse en el interior del vítreo (H. Intravítrea) o más a menudo en el
espacio retrohialoideo (H. prerretiniana).
H. Prerretinales (Retrohialoideas):
La sangre queda atrapada entre la retina y la hialoides posterior desprendida en el
denominado espacio prerretinal o subhialoideo. Típicamente tienen forma de nave.
H. Vítreas (HV):
Se producen cuando la sangre atraviesa la M.L.I. y la hialoides posterior y penetra en
la cavidad vítrea.
Desprendimiento de Retina (DR):
Las tracciones ejercidas sobre la retina por el tejido fibroso o por las contracciones
vítreas pueden ocasionar D.R. por tracción. Más frecuentes cuando una gran
proliferación fibrosa ejerce tracciones anteroposteriores o tangenciales. Los D.R.
tradicionales se subdividen en extramaculares y maculares.
7. CLASIFICACIÓN DE LA RETINOPATÍA
DIABÉTICA (ETDRS)
7.1. No Retinopatia
Clínica
Diabetes mellitus sin lesiones
oftalmoscópicas.
7.2. Retinopatía
Diabética No Proliferativa (RDNP)
La escala de severidad de la RDNP se establece de acuerdo
al riesgo de progresión hacia RDP asociado con varias lesiones y los niveles de severidad
de RDNP.
* Leve: En ese nivel se incluye
los Ma. y/o las H. leves solos o asociados a ED y EB.
* Moderada: Los ojos con Ma/H.
moderadas en 4 C. o severas en menos de 4 C. (1-3). Así como
los ojos con ArV Leve en 1 C. y los
que presentan AMiR leves en 1-4 C.
* Severa: Ojos con las
siguientes características:
Ma/H. severas en 4 C. o moderadas en 4 C.
si se asocian con AMIR.
Leves en 4 C. o ArV en 1C.
ArV en al menos 2 C.
AMIR. moderadas o severas en 1 C. o AMIR leves en 4 C. con ArV en 1 C.
* Muy severa: Ojos que presentan
dos o más de los criterios descritos para RDNP severa y las
retinopatías con ArV en 4 C.
Regla del 4-2-1:
Simplifica los criterios de inclusión para RDNP severa y muy severa. La RDNP severa
es definida por la presencia de una cualquiera de las siguientes características:
Ma/H severas en 4 C.
ArV en al menos 2 C.
AMIR moderadas o extensas en al menos 1 C.
La existencia de dos cualesquiera de las tres características anteriores determina RDNP
muy severa.
7.3. Retinopatía
diabética proliferativa (R.D.P.)
Afecta al 5-10% de la población
diabética. Pacientes con RDID tienen un riesgo mayor de RDP con una incidencia cercana al
60% después de 30 años (Lámina 16. Foto 2).
Cuatro factores de riesgo de pérdida
visual sin tratamiento:
1. Presencia de neovasos
2. Localización de los neovasos en la papila o dentro de 1 D.D. del mismo (NVD)
3. Severidad o extensión de los neovasos
4. Presencia de hemorragias prerretinales o vítreas (o ambas)
RDP sin características de alto
riesgo (RDP sin CAR):
Es la RDP con dos o menos de los factores de riesgo.
RDP con características de alto
riesgo (RDP. con CAR):
Es la R.D.P. que presenta 3 o los 4 factores de riesgo. Sus criterios diagnósticos son a
la vez las indicaciones para fotocoa-gulación panretinal.
RDP avanzada:
Consecuencia de una RDP no controlada, en
pacientes no sometidos a laserterapia, o en los que la fotocoagulación no ha obtenido
resultados favorables, o es inadecuada.
Se caracteriza por hemorragias densas de
vítreo con formación de membranas opacas en vítreo y retina y aparición de
desprendimientos traccionales de retina. En estadios finales se produce rubeosis iridis,
G.N. y Ptisis Bulbi. Se incluyen en los ojos con:
HP/HV que oscurecen el
fondo e impiden valorar la extensión de los neovasos.
Desprendimientos
traccionales de retina (DTR):
1. DTR extramacular (mácula aplicada)
2. DTR macular (Mácula desprendida) (indicación de vitrectomía)
Otras RDP avanzadas
3. Glaucoma neovascular (GN)
4. Ptisis Bulbi o enucleación (debido a diabetes)
8. TRATAMIENTO
La fotocoagulación con láser es el
tratamiento más usado en la RDP. Deben tratarse todos los ojos que presentan
características de riesgo elevado, las cuales son:
1. NVD (Neovasos en disco óptico)
o neovascularización a menos de 1 D.D., con una superficie
superior a 1/4 de D.D.
2. NVD menos extensos asociados a hemorragia
vítrea o prerretiniana.
3. NVZ (neovasos en otras zonas)
que ocupan una superficie equivalente a 1/2 D.D. asociados a
hemorragia vítrea o prerretiniana.
Este alto riesgo puede ser reducido con
el uso de la fotocoagulación que favorece la regresión de la neovascu-larización.
Indicaciones para retratamiento son: incremento de la neovascularización, nuevas áreas
de neovascu-larización, hemorragia vítrea a repetición, falla en la regresión de
neovascularización (Lámina 16. Foto 3).
Vitrectomía vía Pars Plana
Sus indicaciones son las siguientes:
1. La hemorragia vítrea persistente
grave
2. Desprendimiento de retina por tracción que afecta la mácula
3. El D.R. combinado (por tracción y regmatógeno)
4. La proliferación fibrovascular inexorablemente progresiva
5. La rubeosis iridis asociada a hemorragia vítrea
6. La hemorragia subhialoidea premacular, persistente y densa
Retinopatía Hipertensiva
Arterioesclerótica
1. INTRODUCCIÓN
La hipertensión arterial puede aparecer
a diferentes edades y afectar arterias normales o con diferentes grados de envejecimiento
y esclerosis.
En toda persona normal se producen
gradualmente con la edad, modificaciones de las arterias retinianas que reflejan el
envejecimiento y arterioesclerosis del organismo. A su vez la hipertensión provoca la
esclerosis arterial o la acentúa si ya existe.
La respuesta primaria de las arterias
retinianas ante la hipertensión sistémica es el estrechamiento. Al parecer existe una
relación positiva entre el grado de estrechamiento y el nivel de la presión arterial; a
su vez el grado de estrechamiento depende de la magnitud de la fibrosis de sustitución
(esclerosis involutiva). Por ese motivo el estrechamiento arterial hipertensivo en su
forma pura se observa sólo en los individuos jóvenes. En los pacientes de mayor edad, la
rigidez de las arteriolas de la retina impide que se produzca el mismo grado de
estrechamiento que en los jóvenes. En los caso de hipertensión constante se produce una
dehiscencia de la barrera hematorretiniana en pequeñas áreas, provocando un aumento de
la permeabilidad vascular.
2. CLASIFICACIÓN DE KEITH-WAGENER
Keith y Wagener en 1939, contribuyeron al estudio de la
retinopatía hipertensiva. Dividieron a los enfermos en 4 grupos. Los grados I y II fueron
aquellos casos en que los cambios arteriolares como la atenuación y aumento del reflejo
luminoso (alambre de cobre) son leves. Estudios posteriores han encontrado dificultad en
diferenciar estos dos grupos. Se hace más énfasis en los grado III y IV, que incluyen
exudados algodonosos, exudados duros, hemorragias y cambios intravasculares extensos. La
etapa IV se diferencia por adicionar el edema del disco óptico. Éste al principio se
denominó papiledema, pero la evidencia clínica y experimental muestran que el edema del
disco se debe a infarto e hipoxia del disco óptico. La clasificación tiene valor
particular en la evaluación del pronóstico de los enfermos con hipertensión. La tasa de
supervivencia a 5 años del grupo I es casi de 70%; en el grupo IV es aproximadamente de
1%.
3. MANIFESTACIONES DE LA RETINOPATÍA
HIPERTENSIVA
La imagen del fondo de ojo se caracteriza por: vasoconstricción, extravasación y
arterioesclerosis (Lámina 16. Fotos 4, 5 y 6).
3.1. La
Vasoconstricción
Se caracteriza por un estrechamiento
arteriolar focal y generalizado. La hipertensión grave puede originar la obstrucción de
las arteriolas precapilares y el desarrollo de manchas algodonosas.
3.2. La
Extravasación
Causada por una permeabilidad vascular
anormal da lugar al desarrollo de hemorragias en llama, edema de retina y exudados duros.
El edema de la cabeza del nervio óptico es el signo fundamental de la fase maligna de la
hipertensión. El depósito de exudados duros alrededor de la capa de Henle puede dar
lugar a una forma estrellada de la mácula.
3.3. La
Arteriosclerosis
Causa engrosamiento de la pared vascular,
que histológi-camente consiste en una hialinización de la capa íntima, hipertrofia de
la media e hiperplasia endotelial. El signo clínico aislado más importante es la
presencia de alteraciones notables en los cruces arteriovenosos. También se debe destacar
que las alteraciones leves en los cruces se observan en pacientes con esclerosis
involutiva en ausencia de hipertensión, así como también en normotensos.
4. GRADOS DE LA RETINOPATÍA
HIPERTENSIVA
Grado 1: Presenta una atenuación
arteriolar generalizada leve, sobre todo en las ramas de pequeño calibre, con ampliación
del reflejo lumínico arteriolar y ocultamiento de las venas.
Grado 2: Se caracteriza por una
constricción arteriolar más grave, generalizada y también local, asociada a una
deflexión de las venas en los cruces arteriovenosos (signo de Salus).
Grado 3: Se caracteriza por la
observación de arteriolas en "hilo de cobre", acodamiento de las venas distales
a los cruces arteriovenosos (signo de Bonnet), disminución del calibre de las venas a
ambos lados de los cruces (signo de Gunn) y deflexión en ángulo recto de las venas.
También se observan hemorragias en llama, manchas algodonosas y exudados duros.
Grado 4: Presenta los cambios de
los tres grados anteriores más la aparición de arteriolas en "hilos de plata"
y edema papilar.
5. OTRAS MANIFESTACIONES OCULARES DE
LA HIPERTENSIóN
Otras manifestaciones oculares
asociadas a hipertensión sistémica incluyen:
- Oclusión de rama venosa retiniana
- Oclusión arterial retiniana
- Infartos coroideos isquémicos (manchas de Elschuning)
- Macroaneurismas arteriales retinianos
- Neuropatía óptica isquémica
- Parálisis de nervios motores oculares
La hipertensión sistémica no controlada también tiene
un efecto adverso sobre la retinopatía diabética.
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