| Tumores Óseos en general.
Tumores Benignos de los Huesos
Dr. Luis Julio Huaroto Rosa-Pérez
GENERALIDADES CLASIFICACIÓN -
CLÍNICA, ANATOMÍA PATOLÓGICA, TRATAMIENTO MÉDICO Y/O QUIRÚRGICO DE CADA UNO DE ELLOS
1. GENERALIDADES
"Los tumores óseos constituyen el
capítulo más importante de la Ortopedia" según AEGERTER y KIRKPATRICK.
El diagnóstico de los tumores óseos
(Lámina 43:1) se basa en la interrelación íntima de la clínica, imágenes
(radiología) y anatomía patológica, suplementando con investigaciones bioquímicas y
hematológicas.
La clínica es muy importante: Los
síntomas locales suelen ser inespecíficos; el dolor no suele ser intenso, es localizado
y en los casos de lento crecimiento incluso falta; hay excepciones, entre ellas el dolor
es intenso en el osteoma osteoide o cuando hay fracturas patológicas concomitantes o en
tumores óseos malignos.
Hay aumento de volumen por el crecimiento
del tumor, otras veces deformación por la presencia de fractura patológica, que en
algunos casos suele ser el primer síntoma.
Es importante tener en cuenta la edad,
localización y signos de benignidad o malignidad. En relación a la edad, hay tumores que
se dan a edad temprana: Quiste óseo, de 10 a 15 años; Ewing, de 8 a 16 años;
osteosarcoma, de 10 a 25 años y en otras edades; tumor de células gigantes, de 20 a 40
años; condrosarcoma, de 35 a 50 años; y después de esa edad, metástasis y mieloma
múltiple.
Los tumores óseos pueden localizarse en
todos los huesos, pero existen localizaciones de elección: Para el angioma, las
vértebras; para el condroma solitario, las falanges y metacarpianos; en los huesos
largos; en la epífisis, el tumor de células gigantes; en la metáfisis, el quiste óseo,
osteocondroma, osteosarcoma y en la diáfisis, el tumor de Ewing, etc.
Hay signos clínicos de malignidad:
Astenia, anorexia, pérdida de peso, adelgazamiento, mal estado general, dolor intenso; en
cambio, si un proceso está estacionario o indoloro durante años, nos hace pensar en
principio en su benignidad.
Entendemos por benignidad, cuando el
tumor está constituido por células del tamaño, tipo y características de las del
tejido normal del que se originan (células típicas), son circunscritas, encap-suladas y
no invaden las estructuras vecinas, su crecimiento es lento, tienen poca tendencia a
sufrir hemorragias, no causan cambios en la piel que los recubre, no ofrecen cambios de
temperatura local y no comprometen la salud ni la vida del individuo que los porta.
Entendemos por malignidad, cuando tienen
características opuestas a lo anterior: El tumor está constituido por células
diferentes a las del tejido original del cual provienen (células atípicas) pudiendo
apartarse de los patrones normales en menor o mayor grado (diferenciadas o
indiferenciadas), no son circunscritas, ni tienen cápsula que los aísla y son invasivos,
infiltrando los tejidos circunvecinos, crecen rápidamente, son muy vasculares y sufren de
hemorragias intramurales, causando alteraciones en la piel que los recubre; son dolorosos,
aumentan la temperatura local del área en que se asientan y comprometen la salud y la
vida del portador y además, una diferencia saltante: Son capaces de reproducirse a
distancia dando metástasis.
La clínica incluye el laboratorio. Los
exámenes de laboratorio brindan poca ayuda, excepto en casos electivos: Desequilibrio
proteico en el caso de mieloma, aumento de fosfatasa ácida en el carcinoma prostático,
aumento de fosfatasas alcalinas cuando el crecimiento tumoral es muy rápido, dosajes de
Ca y fósforo; el Ca está elevado en todas las lesiones que condicionan destrucción
ósea, como cáncer metastásico, mieloma múltiple.
Las imágenes: Entre ellas tenemos
que mencionar: la radiografía, gammagrafía, tomografía axial computada y la resonancia
magnética nuclear.
La radiología es de gran importancia en
el diagnóstico de los tumores óseos, es una ayuda valiosa, nos da una imagen
macroscópica de la lesión, indicándonos localización, límites, forma y densidad;
estas imágenes varían según se trate de lesiones benignas o malignas; un tumor benigno
se muestra con delimitación nítida y estructura normal de hueso neoformado, la imagen
puede ser radiotransparente o de densificación (si no es o es osteoformador), de forma
redondeada u oval; si el tumor es voluminoso, el hueso aparece insuflado, con corticales
adelgazadas pero no destruidas.
Un tumor maligno invade y destruye el
hueso en que se asienta, faltan los contornos normales de una zona, los límites son
imprecisos, difusos o dentados, rompen la cortical e invaden partes blandas.
Puede ser osteoformador, siendo el
proceso desordenado e irregular, produciéndose sin obedecer a las leyes mecánicas en
varias formas: Trabéculas perpendiculares (sol naciente), catáfilas periostáticas
(escamas de cebolla); otras veces puede ser osteolítico, y sólo se produce destrucción
con imágenes de rarefacción ósea de aspecto desordenado. No hay imagen patognomónica;
solicitar RX de pulmones.
La gammagrafía ósea es un poderoso
instrumento adicional en el estudio y evaluación de los procesos patológicos del
esqueleto, siendo el principal indicador utilizado en la diferenciación de la enfermedad
monostótica con la poliostótica, se emplea tecnecio 99 marcado con polifosfato y el
tecnecio 89 marcado con difosfonato; la captación aumentada de los radionucleidos es
altamente inespecífica. Cualquier proceso patológico óseo que determina una formación
ósea (hueso tumoral o reactivo), un incremento del flujo sanguíneo o un recambio óseo o
asimismo el crecimiento normal, mostrarán aumento de la captación de los radionucleidos;
este examen no es fidedigno para interpretar el tipo específico de tumor o para
diferenciar procesos benignos de malignos. Sirve para detectar Skip-metástasis regionales
o a distancia.
La tomografía axial computada es útil
al cirujano en la evaluación preoperatoria de los tumores, pues nos brinda información
respecto al tamaño preciso de la masa tumoral, su localización, relación con los planos
musculares y fasciales, definición de los márgenes del tumor y sus relaciones
neurovasculares y óseas; es la técnica más sensible para la detección de metástasis
pulmonares en las lesiones malignas.
La resonancia magnética nuclear es la técnica más
exacta para determinar la extensión del tumor en el hueso y partes blandas. Esta técnica
nos da una información tanto morfológica como estructural, ya que es capaz de detectar
algunos cambios químicos; tendremos que familiarizarnos con los nuevos términos T-1,
T-2, DP (densidad protónica), SE (Eco de Spin), FS (scan rápido); esta técnica permite
definir límites y extensión con un índice de fiabilidad superior a cualquier otra
técnica.
La Anatomía Patológica: Siempre
debe conocerse la histología como parte del diagnóstico, siendo su arma fundamental; el
examen debe ser de varias áreas, la histología y la biología no siempre van paralelas;
además, es importante la edad y la localización. El test de mayor valor es la biopsia y
para la obtención de la misma, previamente se debe hacer una evaluación clínica,
radiográfica, el estadio evolutivo del tumor, información al anatomopatólogo sobre
posibles diagnósticos y sobre posible respuesta inmediata o sea "por
congelación".
Tipos de biopsia:
Punción:
- Aspiración
- Trocar
Quirúrgica
La biopsia por punción-aspiración se
realiza con una aguja larga de 2 mm de diámetro con bisel corto, suele ser el método de
elección; es útil en lesiones de columna y de pelvis, útil en tumores
"homogéneos", como metástasis, mielomas y sarcomas de células redondas. Menos
útil en otros tumores óseos primarios y no conveniente en los tumores de cartílago; es
poco peligrosa, puede repetirse, no es una operación, pero requiere mucha experiencia del
patólogo con este tipo de exámenes, pues la muestra es pequeña y puede ser una zona
indemostrativa, no permite hacer el tratamiento en el mismo acto; a veces es necesario el
empleo de intensificador de imágenes, para localizar con exactitud la lesión.
La biopsia por punción-trocar, se
realiza con un trocar de 5 mm de diámetro, con lo cual se puede obtener un tarugo óseo
obteniendo material adecuado.
La biopsia quirúrgica puede ser de dos
tipos: Incisional, que incluye la extirpación de una pequeña muestra de la lesión, o
excisional, en caso de tumores pequeños con la remoción de toda la masa. Es más segura
para el diagnóstico que la aspiración; hay que considerar el emplazamiento de la
incisión, pensando en la extirpación en bloque posteriormente en el tratamiento
definitivo, la dirección de la incisión debe ser la longitudinal, el abordaje debe ser
unicompartimental en lo posible (a través de un músculo). Como desventajas tenemos:
Posible hematoma, infecciones,
diseminación de células tumorales y fracturas patológicas; el examen de la muestra
obtenida puede ser por congelación o en parafina: El primero tiene la ventaja de la
rapidez y el segundo de la precisión; el tiempo que transcurre entre la biopsia y la
cirugía radical debe ser tan corto como sea posible.
Para realizar la biopsia quirúrgica se
debe utilizar, si es factible, torniquete, el cual debe ser colocado sin exanguinación
previa; retirarlo antes del cierre de la herida para hacer una buena hemostasia; el
abordaje del hueso en lo posible con bisturí y no con cincel; la ventana en el hueso debe
ser circular u oblonga, la forma rectangular favorece la fractura; la cavidad en el hueso
debe ser rellenada con injertos óseos, o "curada" con fenol, nitrógeno
líquido o metilmetacrilato; el cierre de la herida, con buena hemostasia, suturas
cercanas, contemplar el uso de drenaje por succión continua. La toma de injertos, si se
ha contemplado el uso de injertos óseos, debe ser tomada antes del abordaje de la lesión
a biopsiar o tratar.
Estadio evolutivo de los tumores
óseos:
El pronóstico general del paciente y el
resultado a obtener del tratamiento del tumor, dependen del grado histológico de la
lesión (G), del tipo de localización (T), y de la presencia o ausencia de metástasis
(M).
Grado histológico: Cuando la
histología del tumor es benigna, el grado es (0); si por el contrario, es de carácter
maligno, los tumores pueden ser agrupados, de acuerdo a ENNEKING, en tumores de bajo grado
y de alto grado de malignidad (G1 y G2) o también, según la American Commision for
Sarcomas of Bone, como tumores bien diferenciados, moderadamente diferenciados, pobremente
diferenciados e indiferenciados, o sea como tumores G1, G2, G3 y G4.
En la práctica ortopédica, la
diferenciación en tumores de bajo grado (G1) y de alto grado de malignidad (G2) es
suficiente para hacer la evaluación histológica.
Tipo de extensión del tumor: Si
el tumor benigno o maligno está confinado al compartimiento óseo, se le considera como
T1 y si se extiende a otro compartimiento (articulación o partes blandas) se le considera
como T2.
Metástasis: No es necesario hacer
distingo entre metástasis regionales o a distancia; si no hay metástasis el tumor es M0,
y si la hay es M1.
De lo anterior se deduce, como ejemplos,
que un tumor G0-T1-M0, es un tumor benigno, intraóseo y sin metástasis y que un tumor
G2-T2-M1 es un tumor de alta malignidad, invasivo a otros compartimientos y con
metástasis.
Estadio de los tumores benignos:
En el caso de los tumores benignos se puede emplear también la siguiente clasificación: Latentes,
si están confinados al hueso y no producen sintomatología; Activos, cuando
hay discreto adelgazamiento de la cortical, con expansión ligera de la misma y hay dolor;
y por último, Agresivos, cuando la radiografía o la tomografía axial computada
demuestran violación de la cortical e invasión del tumor a las partes blandas o la
articulación.
Estadio de los tumores malignos: (Lámina
43:2)
Baja malignidad:
IA G1 T1 M0
IB G1 T2 M0
Alta malignidad:
IIA G2 T1 M0
IIB G2 T2 M0
Con metástasis:
IIIA G1-G2 T1 M1
IIIB G1-G2 T2 M1
No se puede concluir sin insistir en que
la clasificación de cada tumor en un momento dado es una condición indispensable para
planear su tratamiento, pues como ya ha sido expresado, el pronóstico del paciente y la
respuesta de cada tumor al tratamiento serán variables según su grado (G), su extensión
intra o extracompar-timental (T) y sus metástasis (M).
2. CLASIFICACIÓN
La clasificación de los tumores óseos
es un arduo problema. Hasta tanto no se aclare la etiología y no se despejen las dudas
sobre su histogénesis, las clasificaciones serán tentativas y provisionales; en la
práctica, sin embargo, conviene considerar tal como ha sido sugerido por JAFFE
desde hace muchos años que cada tumor es una entidad clínico-patológica
independiente, cuya evolución, pronóstico y respuesta terapéutica es particular.
En principio los tumores se clasifican
en:
1. Tumores primarios benignos (más
lesiones seudotumorales),
2. Tumores primarios malignos, y
3. Cáncer óseo metastásico.
Según JAFFE, consideramos que una
neoplasia del aparato locomotor puede pertenecer a una de las seis categorías siguientes:
a) T. óseos primarios (osteosarcoma).
b) T. que desarrollan sobre lesiones óseas preexistentes (osteosarcoma de Paget).
c) T. que desarrollan sobre huesos dañados por radiaciones (sarcoma pélvico en pacientes
radiados por lesiones uterinas).
d) T. que invaden huesos de partes blandas vecinas (rabdomio-sarcoma invasivo).
e) T. primarios de articulaciones (sinovioma).
f) T. metastásicos del esqueleto (carcinoma prostático).
La clasificación general más aceptada
es la propuesta por la OMS (ACKERMAN, SCHAJOWICZ y otros), que atiende a la célula de
origen y a la histopatología de los tumores:
1. Tumores formadores de tejido óseo:
A.- BENIGNOS:
Osteoma
Osteoma osteoide
Osteoblastoma
B.- MALIGNOS:
Osteosarcoma
Osteosarcoma yuxtacortical
2. Tumores formadores de cartílago:
A.- BENIGNOS:
Condroma
Osteocondroma
Condroblastoma
Fibroma condromixoide
B.- MALIGNOS:
Condrosarcoma
Condrosarcoma yuxtacortical
Condrosarcoma mesenquimal
3.- Tumores a células gigantes
4.- Tumores formadores de médula ósea:
A.- Sarcoma de EWING
B.- Reticulosarcoma óseo
C.- Linfosarcoma óseo
D.- Mieloma múltiple
5.- Tumores vasculares:
A.- BENIGNOS:
Hemangioma
Linfangioma
Tumor glómico
B.- INTERMEDIOS O INDETERMINADOS:
Hemangioendotelioma
Hemangiopericitoma
C.- MALIGNOS:
Angiosarcoma
6.- Otros tumores de tejido
conjuntivo:
A.- BENIGNOS:
Fibroma desmoide
Lipoma
B.- MALIGNOS:
Fibrosarcoma
Liposarcoma
Mesenquimoma maligno
Sarcoma indiferenciado
7.- Otros tumores:
A.- Cordoma
B.- Adamantinoma de huesos largos
C.- Neurilenoma (Schanoma)
D.- Neurofibroma
8.- Tumores no clasificados
9.- Lesiones seudotumorales:
A.- Quiste óseo solitario
B.- Quiste óseo aneurismático
C.- Quiste óseo yuxtaarticular
D.- Defecto fibroso cortical
E.- Fibroma no osificante
F.- Granuloma eosinófilo
G.- Displasia fibrosa
H.- Miositis osificante
I.- Tumores pardos del hiperparatiroidismo
J.- Quiste epidermoide intraóseo
3. TRATAMIENTO EN GENERAL
En términos generales, la terapéutica
de los tumores óseos en la actualidad es multidisciplinaria (cirujano ortopédico,
radiólogo, oncólogo, patólogo y radioterapeuta) y descansa en la cirugía.
Para que dé buenos resultados debe ser
tan agresiva como sea necesario y sin dilaciones. Contemporizar y retardar suele llevar a
desastres terapéuticos.
La cirugía ofrece una magnífica
solución para las lesiones benignas: La exéresis de ella es suficiente. Para las
malignas, según el tipo, la localización y tamaño puede estar indicada una resección
que es la extirpación del tumor más los tejidos circunvecinos, seguidos o no de injertos
óseos o prótesis, o la cirugía radical, que significa la amputación o
desarticulación.
El nivel de amputación suele crear
problemas: Debe hacerse por encima del hueso comprometido para evitar recidivas a nivel
del muñón de amputación por células dejadas en el canal medular; la cirugía debe
hacerse en lo posible con torniquete.
El error más común y peligroso en el
tratamiento es la falla en considerar que puede ser maligna una lesión ósea, y entonces
el tratamiento radical, desagradable para médico y enfermo, se pospone y se pierde tiempo
en intervenciones incompletas.
La quimioterapia, según últimos
reportes clínicos, ha mejorado sustancialmente el pronóstico de los tumores óseos
malignos, particularmente el osteosarcoma; se prefiere la terapia con varias drogas y las
más usadas son: Vincristina, ciclofosfamina, mostaza nitrogenada, fenilanida,
adriamicina, metotrexate, cisplatin, actinomicina-D, interferol, melfalan. En realidad los
resultados son alentadores, y el paciente, requiere un buen riñón, buen hígado y una
buena médula ósea. La quimioterapia puede ser coadyuvante profiláctica, o
complementaria cuando es usada después de la cirugía para controlar las micrometástasis
que se supone existen en todo caso.
La radioterapia tiene uso limitado en los
tumores óseos, salvo los radiosensibles, como el tumor de Ewing.
La inmunoterapia abrió una esperanza
usando linfocitos sensibilizados contra el tumor del paciente; los resultados son menos
claros que con la quimioterapia.
4. TUMORES ÓSEOS BENIGNOS
4.1. Osteoma (Lámina 43:3)
Definición OMS:
Lesión benigna constituida por
tejido óseo maduro y bien diferenciado con una estructura predominantemente laminar, y de
crecimiento lento. Es poco frecuente; su localización, de elección, es el macizo
craneofacial, a veces se observa en pelvis y omóplatos.
Deben distinguirse tres tipos diferentes:
a) Osteoma convencional clásico
(exostosis eburneo)
b) Osteoma yuxtacortical (parostal), no confundir con exostosis.
c) Osteoma medular (enostosis).
Clínica
Presencia de tumoración; molestias sólo
cuando comprimen formaciones vecinas; evolución lenta, excepcional su degeneración.
A RX
Masa ósea densa, radioopaca, sin
estructura, bordes mal definidos a menudo lobulados, de menos de 3 cm de diámetro.
Anatomía patológica
Pueden ser:
* Esponjosos: Tejido esponjoso con
trabéculas óseas limitando cavidades llenas de médula más o menos fibrosa.
* Eburneos: Tejido compacto, duro, marfileño, con sistemas haversianos.
El osteoma está rodeado de una capa
perióstica a cuyas expensas efectúa su crecimiento.
Tratamiento
Está indicado sólo cuando hay síntomas
clínicos o por razones estéticas; consiste en la extirpación; en la región
craneofacial puede ser difícil; en los casos de osteoma yuxtacortical de los huesos
largos debe ser extirpado en todos los casos incluyendo la cortical subyacente ante la
posibilidad de un osteosarcoma yuxtacortical que un cuidadoso estudio patológico puede
de-finir.
4.2. Osteoma Osteoide (Lámina
43:4)
Definición OMS:
Lesión osteoblástica benigna,
caracterizada por su tamaño pequeño (por lo general menos de 1 cm), sus bordes
claramente delimitados y la presencia habitual de una zona periférica de neoformación
ósea reactiva. Histológicamente consta de un tejido celular muy vascularizado, compuesto
por hueso inmaduro y tejido osteoide. Descrito en 1935 por JAFFE, MACKENZIE lo denomina
"esclerosis dolorosa no supurada de los huesos largos".
La incidencia es bastante alta (11%), de
preferencia en el sexo masculino, entre 10 a 20 años, a nivel de huesos largos (fémur,
tibia) en el extremo de la diáfisis, aunque puede darse en otras partes del esqueleto. No
antecedente traumático.
Clínica
Es dolorosa, de severidad creciente y
más intenso por la noche; mal localizado; el dolor cede espectacularmente a la aspirina;
atrofia muscular, tumefacción y aumento de sensibilidad.
A RX
La imagen radiológica es típica;
extensa zona de esclerosis ósea que rodea un área central o nidus transparente de
pequeño tamaño, contiene calcificaciones puntiformes, irregulares. El área central es
de tamaño reducido (no mayor de 1 cm); cuando la lesión radica en la cortical del hueso,
la esclerosis es muy pronunciada y extensa; y por su densidad puede enmascarar la zona
central, lo que nos obliga a acudir a otros exámenes: Gammagrafía y tomografía
computada; si la lesión está situada en la esponjosa del hueso, la esclerosis es poco
intensa o nula pudiendo confundirse con un osteblastoma benigno.
Anatomía patológica
Macroscópicamente aparece como una masa
friable, muy vascularizada, de 3 a 10 mm de diámetro, de color rojo anaranjado; esta masa
está situada en el interior de una cavidad ósea claramente delimitada, a la cual se
adhiere; el hueso esclerosado circundante es vascularizado; a veces, para observar la
lesión central es necesario efectuar cortes seriados de la zona esclerosa y hacer
radiografías del material recibido.
Microscópicamente, tejido osteoide
irregular en un estroma conectivo muy vascularizado que contiene osteoblastos; alrededor
de esta zona se encuentran trabéculas óseas engrosadas con abundantes vasos. En el seno
del tejido osteoide se hallan algunas trabéculas de hueso neoformado irregularmente
calcificadas pudiendo convertirse en hueso atípico; en toda la lesión existen signos de
actividad osteoblástica intensa y homogénea.
Tratamiento
Extirpación completa del nido central;
si no se localiza bien, extirpar completamente el bloque óseo que contiene la lesión
central; en localizaciones muy profundas se puede usar radioterapia y, si ésta fracasa,
evaluar la extirpación quirúrgica.
4.3. Osteoblastoma Benigno (Lámina
43:5)
Llamado también osteoide gigante;
conformado por células de naturaleza osteoblástica, formador de tejido óseo y osteoide,
bastante vascular, generalmente de más de 2 cm de diámetro; carece de dolor típico y de
hueso reactivo y tiene un cierto potencial de crecimiento. No es frecuente; más en el
sexo masculino, entre 10 y 25 años; evidente preferencia por la columna vertebral,
incluyendo el sacro, fémur, tibia, huesos tubulares cortos de manos y pies.
Clínica
El dolor, generalmente local, es el
síntoma cardinal, sin tener la intensidad típica de las algias del osteoma osteoide; es
producido por la compresión por el tumor, ya sea de médula o nervios radiculares y
ocasiona a veces paraparesia o paraplejia, otras veces escoliosis, espasmo muscular y
síntomas neurológicos.
A RX
Zona lítica de 2 a 10 cm de
diámetro rodeada por capa de osteoesclerosis densa, hueso expandido y engrosado; cuando
están localizados en tejido esponjoso hay ausencia habitual de osteoesclerosis perifocal.
Anatomía patológica
Macroscópica: bien limitado,
hemorrágico, granuloso y friable; el componente osteoide es de grado de calcificación
variable; el hueso adyacente no muestra osteoesclerosis, salvo en los huesos diafisarios,
en que hay zona de hiperostosis.
Microscópica: Los osteoblastos
con núcleos regulares poco cromatínicos y con abundante protoplasma producen trabéculas
entrelazadas o discretos islotes de sustancia osteoide o tejido óseo; hay amplia
variación en la tipología microscópica, produciendo confusión con los tumores a
células gigantes, osteomas osteoides, osteoma y quiste óseo aneurismático; hay
reabsorción osteoclástica y también hueso más maduro en reconstrucción; nunca se
observa formación de cartílago; no hay polimorfismo celular, aunque en lesiones jóvenes
a veces se observan figuras mitóticas que pueden confundir con sarcomas. Al tener una
histología similar al osteoma osteoide, nadie ha observado que un osteoma osteoide crezca
o que un osteoblastoma haya tenido de inicio un osteoma osteoide. A veces maligniza.
Tratamiento
El de elección es curetaje de toda
la lesión, seguido de colocación de injertos si fuese necesario; si la localización lo
permite, la escisión en bloque es aconsejable. No es aconsejable la radioterapia.
4.4. Condroma (Lámina 43:6)
Definición OMS:
Tumor benigno caracterizado por la
formación de cartílago maduro pero que no presenta las características histológicas
del condrosarcoma (gran celularidad, pleomorfismo y presencia de grandes células con
núcleos dobles o mitosis). La mayoría de los condromas están localizados centralmente
dentro de la cavidad medular (encondroma) y raramente por fuera (condroma yuxtacortical).
No hay predominio por un sexo, entre 10 y 40 años; más en diáfisis de huesos tubulares
de manos y pies, en menor incidencia fémur, húmero, peroné, costillas y pubis.
Clínica:
Tumor de crecimiento lento, poco
dolor; son descubiertos incidentalmente luego de una fractura patológica o en una
radiografía tomada por otras razones; otros casos con historia larga de edema y poco
dolor obligan a un examen radiográfico, y se halla la lesión.
A RX
Zona geódica bien delimitada, oval o
redondeada en el centro del hueso, radiotransparente; a veces aparecen dentro del tumor
manchas opacas de calcificación u osificación, sobre todo en los condromas de los huesos
diafisarios largos. Puede insuflar la cortical especialmente en huesos tubulares cortos.
Anatomía patológica
Macroscópica: Color blanco
azulado, elástica superficie abollonada en evidente disposición lobulada de tamaño
variable (de mm a varios cm). Suele ser de pequeño tamaño; cuando su tamaño es de
muchos cm de diámetro deben buscarse signos de malignidad (DAHLIN).
Microscópica: Está constituido
por tejido cartilaginoso hialino que contiene pequeños islotes calcificados u osificados;
el crecimiento se hace a expensas del pericondrio, lo que explica que la parte central del
tumor sea la más madura. Los condrocitos son de tamaño pequeño y uniforme con uno o dos
núcleos redondeados que asientan en típicas lagunas; el grado de densidad celular varía
entre amplios límites en los condro-mas y no es indicativo de malignidad.
La exclusión del diagnóstico de
malignidad requiere el examen de numerosos campos tumorales a fin de descartar los signos
de degeneración, sobre todo en condromas de gran tamaño o los localizados en huesos
largos proximales de extremidades.
Tratamiento
El tratamiemto adecuado es el
curetaje seguido o no de cauterización química; si la cavidad es grande debe rellenarse
con injertos óseos; a veces puede plantearse la resección en bloque (costillas); si el
curetaje no es completo, hay tendencia a la recidiva y el tratamiento de la misma tiene
que ser más agresivo.
Condromas múltiples
O encondromatosis múltiple o
enfermedad de OLLIER, la lesión múltiple compromete varios huesos más comunmente en
manos y pies, descrita por OLLIER en 1899 como discondro-plasia; es una anomalía del
desarrollo esquelético sin influencia familiar o hereditaria relacionada con una
proliferación heterotópica de condroblastos epifisarios con falla consecutiva de la
osificación endocondral y acortamiento de los huesos largos comprometidos; la mayoría de
los condromas son centrales dentro de la metáfisis, algunas lesiones se originan a partir
del cartílago formado por el periostio y luego penetran en el hueso; en unos casos se
estabilizan las lesiones después de la pubertad y en otros son progresivas; su
transformación maligna no es rara y a veces presentan como lesiones asociadas hemangiomas
múltiples (síndrome de MAFUCCI) y flebectasias en partes blandas. A menudo muestra un
compromiso preferentemente unilateral del esqueleto.
Se comienza a manifestar en la primera
infancia con deformidades y distorsión del crecimiento en longitud de los huesos
comprometidos; edema de manos y abultamientos en los dedos, en miembro superior puede
haber radio curvus y luxación de la cabeza radial; en miembro inferior es notable el
acortamiento y las desviaciones en valgo de la rodilla; a veces hemangiomas múltiples
(MAFUCCI).
A RX
Se observan espacios radiolúcidos de
forma y tamaño variado pero con una marcada tendencia hacia una disposición columnar, en
la metáfisis de la mayoría de las extremidades de más rápido crecimiento de los huesos
largos, excepto en manos y pies.
Macro y microscópicamente las lesiones
son similares al del encondroma solitario, pero a menudo son predominantemente mixoides y
más celulares con núcleos más grandes y más comúnmente dobles.
No hay tratamiento médico; la
radioterapia es dudosa; la cirugía puede ser útil para corregir deformidades o para
controlar el dolor y la actividad de las transformaciones malignas (amputación).
4.5. Osteocondroma: o exostosis
solitaria (Lámina 44:1,2)
Definición OMS:
Es una excrecencia ósea recubierta de cartílago que se
desarolla en la superficie externa de un hueso. Es el más frecuente de los tumores óseos
benignos; aunque el osteocondroma suele ser óseo predominantemente, la porción dura es
debida a la progresiva osificación encondral de su calota cartilaginosa activa; por lo
general, estos tumores crecen siguiendo el crecimiento del paciente y detiene su
progresión al producirse la soldadura de las epífisis; comprenden el 40% de las
neoplasias benignas; mayor frecuencia en el sexo masculino, y menores de 20 años de edad;
la localización más frecuente es en la metáfisis de huesos largos (cercanas a rodilla y
hueso proximal); SALOMON opina que todos los huesos cartilaginosos son igualmente
expuestos.
Clínica
Puede ser asintomático, y es
descubierto en una radiografía incidental, o por la presencia de una masa ósea indolora;
a veces molestias por compresión de estructuras vecinas, sobre todo vasculonerviosas; el
dolor también puede deberse a una fractura del tallo tumoral; al examen aparece como una
tumoración de consistencia dura, bien delimitada, generalmente indolora, no adhiere
partes blandas y forma cuerpo con el hueso subyacente; acarrea transtornos funcionales en
relación al obstáculo mecánico; se enganchan tendones, articulaciones en resorte o
ruidos por el roce.
Puede haber deformidades: Así en
la mano, hay la braquimelia metapodal de LERI, que es un acortamiento de los tres últimos
metacarpianos; en el antebrazo, la mano en bayoneta cubitopalmar de STERN, con
acortamiento del cúbito por exostosis que empuja e incurva el radio y la mano se halla en
varo; deformidad de BESSEL-HAGEN, que es acortamiento e incurvación del cúbito con
exostosis y luxación anterior de la cabeza del radio; deformidad de MADELUNG, con
acortamiento de radio y exostosis en su extremo distal.
Hay dos leyes que es conveniente
mencionar: Ley de BESSEL-HAGEN, por la cual el hueso tendría un potencial fijo de
crecimiento, de manera que pierde en longitud lo que utiliza para edificar la exostosis; y
la ley de RECLUS, que dice que la exostosis se orienta en su crecimiento en el sentido de
la menor resistencia; a veces se puede encontrar una bursa debido al roce del tumor con
los planos superficiales y también puede malignizarse, dando lugar a un osteosarcoma.
El osteocondroma presenta brotes de
crecimiento coincidentes con los estirones del crecimiento general; en los tumores de poco
tiempo de evolución el tamaño clínico es mayor que la imagen a RX, debido a que
predomina el cartílago, cuando ya tiene tiempo los tamaños se equiparan; la exostosis
nace a nivel del cartílago de conjunción, pero cada vez que el hueso crece, se va
alejando, acercándose a la diáfisis.
A RX
La exostosis puede tener una base de
implantación estrecha (pediculada) o amplia (sesil); la forma pediculada muestra una
proyección ósea de diferente espesor o longitud que se continúa con la cortical y
esponjosa subyacente, mostrando calcificación irregular de la superficie cubierta por
cartílago. La parte distal está a menudo agrandada y puede mostrar un aspecto de gancho,
porra o coliflor; la exostosis aparece siempre con menor tamaño del que ofrece a la
palpación, debido a que está cubierta con una cáscara cartilaginosa invisible a rayos
X. Está formada por tejido óseo con las trabéculas perpendiculares al hueso, al
contrario de las exostosis inflamatorias que las presentan paralelas; a veces contiene un
canal medular; los contornos están bien limitados y no presentan ninguna imagen
destructiva; el pedículo es siempre opaco.
La exostosis es tanto más opaca cuanto
más antigua. La forma sesil puede ser erróneamente diagnosticada como osteoma parostal,
pero la presencia de una zona superficial de calcificación irregular cubriendo la parte
ósea inclina el diagnóstico hacia osteocondroma.
Anatomía patológica
Macroscópica: Las formas
sésiles pueden ser sumamente aplanadas, en cambio los pediculados tienen un aspecto
alargado y grácil; la corteza exostal y su manguito perióstico se continúa con los del
hueso subyacente; la médula del osteocon-droma adiposa o hematopoyética es igual a la
médula del hueso basal.
El cartílago hialino del casquete
tumoral posee un grosor de 2 a 3 mm que recubre toda la superficie externa de las formas
sésiles, mientras que sólo acolcha el extremo globoso de las formas pediculadas; en los
adolecentes el cartílago puede tener un grosor de 1 cm o más; la forma de protuberancia
varía de 1-2 cm a 10 o más en su mayor diámetro. Cuando la exostosis envejece la capa
cartilaginosa adelgaza y llega a desaparecer, lo que indica que han detenido
definitivamente su crecimiento.
Las bolsas serosas que revisten los osteocondromas
contienen a veces cuerpos libres condrales, osificados o calcificados. Si un osteocondroma
inicia su crecimiento en la edad postpuberal exige un cuidadoso examen histológico en
relación con un posible condrosarcoma secundario. La tumoración muestra una superficie
lobulada, de color azul grisáceo y está cubierta por una delgada membrana fibrosa
(pericondrio) que se continúa con el periostio adyacente.
Microscópica: El cartílago es de
tipo hialino y es similar al que se ve en el cartílago de crecimiento normal, aunque algo
más irregular. El condrocito benigno posee un núcleo pequeño único, en los brotes de
crecimiento epifisario se aprecian condrocitos binucleados.
A menudo los condrocitos del casquete
condral se muestran agrupados en espacios lacunares paralelos más largos que anchos,
remedando la disposición del cartílago epifisario normal. El componente óseo del tumor
consiste en esponjosa anormal que contiene médula hemopoyética o grasa.
Tratamiento
La presencia de un osteocondroma no
es motivo suficiente de indicación quirúrgica; la resección quirúrgica está indicada
sólo en los casos que presenten síntomas: dolor por compresión vasculonerviosa,
bursitis, crecimientos del tumor cuando se ha terminado el período de crecimiento
epifisario o cuando hay sospecha de transformación maligna (menos del 1% de las
exostosis).
La exéresis consiste en la extirpación
desde la base, sobre todo cuando el tumor está maduro (igual tamaño clínico y
radio-lógico).
Osteocondromatosis
Es un transtorno hereditario
autosómico dominante transmitido por ambos padres; se presentan osteocondromas en número
elevado y localizado en diversos huesos; es poco frecuente; un mayor predominio en
hombres; hay mayor ensanchamiento y deformación de la región metafisaria en relación
con la diafisaria debido a una falla de la remodelación de esta región. La patogénesis
y los caracteres radiológicos y patológicos son similares a los del osteocondroma
solitario. Frecuentemente hay transtornos de crecimiento tales como acortamiento y
deformidades de los huesos largos comprometidos, entre ellos las regiones metafisarias
alrededor de la rodilla, cadera y hombro, y los huesos planos como la escápula y el
coxal.
Tratamiento: Debe ser selectivo:
Sólo se resecaran las grandes exostosis que causen deformidades antiestéticas o
transtornos funcionales o dolor; el riesgo de malignizarse es mucho mayor que en el
osteocondroma solitario.
4.6. Condroblastoma Benigno (Lámina
44:3)
Definición OMS:
Tumor benigno relativamente raro, que se
carateriza por un tejido muy celular y relativamente indiferenciado constituido por
células redondeadas o poligonales semejantes a los condroblastos y de bordes netos y por
células gigantes multinucleares de tipo osteoclástico aisladas o en grupos; en general,
se encuentra poco material intercelular, pero es típica la presencia de pequeñas
cantidades de matriz cartilaginosa intercelular con zonas de calcificación focal.
Se le ha individualizado del fondo común
de los tumores de células gigantes por producir focos de matriz condroide (JAFFE y
LICHTENSTEIN).
Se presenta en niños y adolescentes,
más frecuente en el sexo masculino; localización preferente, la epífisis de huesos
largos, proximal de tibia, proximal de húmero y distal de fémur.
Clínica
Dolor local discreto o moderado en la
articulación vecina del tumor, hidrartrosis debido a la proximidad del tumor al
cartílago articular y a veces a su real destrucción.
A RX
Imagen geódica, bien limitada, en
ocasiones rodeada de un fino anillo de esclerosis en zona epifisaria, puede invadir algo
la metáfisis o puede llegar hasta el cartílago articular; es de pequeño tamaño (3 a 6
cm de diámetro); existencia dentro de la zona radiotransparente de un punteado de manchas
opacas debido a las calcificaciones. A veces trabéculas opacas.
Anatomía patológica
Macroscópica: Tumor
blanduzco, color gris rosado, con zonas quísticas, hemorrágicas y calcificadas
(amarillo); en todos los casos alternaron áreas sólidas gris azuladas, gris rosadas o
amarillentas de diferente firmeza o friabilidad, con áreas hemorrágicas más o menos
frecuentes.
Microscópica: Condroblastos de
forma poliédrica o redondeada, con núcleo voluminoso y con sustancia intercelular
basófila.
En medio del tumor hay grandes senos
vasculares, zonas hemorrágicas e islotes de calcificación. Hay células gigantes
multinucleadas benignas en número variable conteniendo de 5 a 40 o más núcleos. La
presencia de zonas de sustancia fundamental condroide constituye un carácter distintivo
de los condroblastomas.
Tratamiento
Extirpación completa por raspado, a
veces más injerto óseo; la exéresis completa en casos como costilla y de mayor
justificación en los tumores de histología atípica.
4.7. Fibroma Condromixoide (Lámina
44:4)
Definición OMS:
Tumor benigno característico por la
presencia de zonas lobuladas de células fusiformes o estrelladas con abundante material
intercelular mixoide o condroide separadas por zonas de tejido más celular rico en
células fusiformes o redondeadas con un número variable de células gigantes
multinucleadas de distintos tamaños. A veces se observan grandes células pleomorfas que
pueden dar lugar a confusión con el condro-sarcoma. Es una lesión relativamente rara;
antes era confundida con mixomas o como variante mixomatosa del tumor a células gigantes
o con un condrosarcoma. No hay diferencia en cuanto al sexo, más frecuente en
adolescentes y adultos jóvenes; más en región metafisaria de hueso largo, de miembro
inferior, a distancia variable del cartílago de crecimiento (metáfisis proximal de tibia
según DAHLIN Y JAFFE); también en huesos cortos de manos y pies y cinturón pelviano.
Clínica
El dolor es el síntoma más frecuente,
intermitente y en algunos de evolución; a veces hallazgo radiográfico y otras, presencia
de tumoración.
A RX
Imagen traslúcida de tamaño variable,
localizada excéntri-camente en zona metafisaria; cuando afecta huesos tubulares pequeños
ocupa el ancho completo del hueso afectado; bien delimitado por estrecha zona de
esclerosis ósea hacia cavidad medular.
Anatomía patológica
Macroscópica: El tumor es de
tejido blando, firme y bien delimitado de la cavidad ósea, que presenta ondulaciones que
corresponden con las lobulaciones; de 4 a 8 cm de diámetro, a veces más; de color
blancuzco, blanco amarillento o gris. No es sangrante, aspecto poco vascularizado.
Microscópica: Zonas lobuladas de
células fusiformes o estrelladas con abundante material intercelular mixoide o condroide;
el tumor, en sus diferentes áreas, muestra tejido mixoide, condromatoso y fibroso;
número variable de células gigantes multinucleadas de diferente tamaño; las áreas
centrales de los lóbulos tienen aspecto mixoide con células fusiformes dispersas entre
una sustancia intercelular mixoide, las áreas condroblásticas emergen claramente de las
mixoides y carecen de la calcificación puntiforme.
Tratamiento
De elección, resección en block si
es posible; si no es posible, curetaje minucioso e injertos óseos; hay tendencia a la
recidiva local en casos de curetaje en 25% de casos.
4.8. Hemangioma Óseo
Definición OMS:
Lesión benigna constituida por vasos
sanguíneos neoformados de tipo capilar o cavernoso. Son infrecuentes; más en mujeres y
en edad adulta (40 a 50 años); de mayor localización en columna vertebral (cuerpo
vertebral) y cráneo; es poliostótico.
Clínica
Muchos son asintomáticos; dolor
moderado o tumefacción si están localizados en un hueso del cráneo o en un hueso largo.
Las lesiones vertebrales pueden producir
raquialgias y raramente lesiones compresivas de médula espinal, en relación a fractura.
A RX
Típica imagen vertebral de osteolisis con estriaciones
verticales de trabéculas opacas groseras que dejan entre sí bandas de mayor
transparencia, otras veces, imagen geódica; vértebra ligeramente aplastada y mayor
diámetro anteroposterior; en el cráneo tienen un aspecto de panal de abeja y abomban la
bóveda hacia fuera. En posición tangencial se aprecia el aspecto en "sol
naciente" o "cráneo en rayo de sol" producido por finas espículas de
hueso reactivo neoformado, radiando desde el centro o perpendicularmente hacia la
superficie.
Anatomía patológica
Macroscópica: Tejido rojo
oscuro, friable y hemorrágico, a menudo atravesado por espículas óseas radiadas o
irregularmente distribuidas; cortical adelgazada, no interrumpida.
Microscópica: Constituido por un
conglomerado de canales vasculares neoformados de paredes delgadas; dos tipos: cavernoso,
con muchos vasos y poco tejido intersticial (cráneo) y capilar o fibroso, con pocos vasos
y tejido conjuntivo abundante (huesos largos); la mayoría de las lesiones vertebrales
fueron de tipo mixto.
Tratamiento
Si son asintomáticos sólo
observación; en casos de dolor en columna, descompresión o curetaje seguido o no de
radioterapia; en huesos del cráneo o huesos largos o cortos es mejor la resección en
block de las lesiones. La radioterapia está indicada en los casos inaccesibles.
4.9. Defecto Fibroso Cortical (Lámina
45:1)
Lesión considerada como seudotumoral,
frecuente en niños y adolescentes, de localización metafisaria de huesos largos, suele
ser un hallazgo radiográfico, es asintomático. Usualmente duran dos años y luego
desaparecen espontánea y gradualmente; cuando por excepción la lesión persiste y crece,
y compromete área grande metafisaria, siguiendo excéntrico, entonces se llama fibroma no
osteogénico.
A RX
Imagen de 5 a 10 mm de diámetro,
radiotransparente, oval o redondeada y excéntrica, con apariencia de área vacuolizada
que tiene una delgada zona de esclerosis limitante vecina. Comienza en la metáfisis,
cerca de la línea metafisaria y emigra en su crecimiento hacia la diáfisis.
Tratamiento
Es sólo observación; pueden
desaparecer solos.
4.10 Fibroma No Osteogénico (Lámina
46:2)
Definición OMS:
Lesión ósea no neoplasia de
etiología oscura, caracterizada por la presencia de tejido fibroso dispuesto en
remolinos, conteniendo células gigantes multinucleadas, pigmento hemoside-rínico e
histiocitos cargados de lípidos. Deviene de un defecto fibroso cortical que desarrolla;
en niños y adolescentes, en metáfisis de huesos largos (miembros inferiores); el nombre
de fibroma obedece a que es el fibroblasto la célula dominante y el calificativo de no
osificante por ausencia completa de metaplasia de la lesión. Algunos autores (JAFFE,
GILMER) consideran que el fibroma no esteogénico deviene de un defecto óseo cortical que
evoluciona, en cambio otros (LICHTENSTEIN, DAHLIN) consideran que ambos son la misma cosa.
Puede ser poliostótico, más común en varones.
Clínica
Dolor y edema en forma insidiosa e
intermitente generalmente referido a la articulación vecina; a veces fractura
patológica; suele ser hallazgo radiográfico.
A RX
Imagen radiolúcida, localización
excéntrica en la metáfisis de un hueso largo y en su crecimiento se separa hacia la
diáfisis. El borde interno bien delimitado y ligeramente escleroso; a veces algunas
trabéculas atraviesan la lesión dándole aspecto multilocular; puede abombar la
cortical; en huesos delgados (peroné, cúbito) puede ocupar todo el diámetro del hueso.
Anatomía patológica
Macroscópica: Consistencia
fibrosa, color gris blanquecina, amarillo o marrón rojizo, bien delimitada; puede tener
aspecto lobulado.
Microscópica: Tejido fibroso con aspecto
arremolinado (verticilar) con una cantidad variable de fibras colágenas y fibroblastos
alternando con histiocitos espumosos (células xantomatosas) e histiocitos cargados de
hemosiderina; un número variable de células gigantes multinucleadas de tipo
osteoclástico entremezcladas con elementos inflamatorios (linfo y plasmocitos) es otro
hallazgo característico. Áreas con hemorragia y áreas amarillas con células grasas.
Tratamiento
La lesión que produce molestias y
que puede fracturarse, debe tratarse quirúrgicamente: Curetaje más injertos óseos.
4.11 Quiste Óseo Solitario (Lámina
44:5)
Definición OMS:
Cavidad unicameral llena de líquido
claro o sanguinolento, revestida por una membrana de espesor variable, constituida por un
tejido conectivo vascular laxo, en el que pueden observarse células gigantes
osteoclásticas diseminadas y a veces áreas de hemorragias recientes o antiguas o
cristales de colesterol. Es una enfermedad distrófica de patogénesis incierta. Frecuente
en niños y adolescentes, en metáfisis de huesos largos (proximal de húmero y fémur),
diáfisis de fémur y parte proximal de tibia; más en hombres.
Clínica
La lesión es asintomática, a veces
cierta molestia en el área afectada; suele descubrirse ante un examen radiográfico por
otro motivo, o ante una fractura patológica, que es la forma más frecuente.
A RX
Cavidad metafisaria, uniquística
redonda u ovalada, bien delimitada, radiolúcida, no reacción perióstica, localizada
centralmente, expandiendo y adelgazando la cortical; a medida que crece el hueso largo, el
quiste se aleja de la placa epifisaria y se encuentra en la diáfisis a distancias
variables; a veces hay tabiques que le dan un aspecto multilocular, no siendo verdaderos
septos óseos.
Anatomía patológica
Macroscópica: Cavidad unicameral
llena de líquido claro, cetrino o sanguinolento, tapizada por una membrana habitualmente
lisa de espesor variable, blanco grisácea, marrón rojiza o de color amarillo.
Microscópica: Revestimiento
quístico interno formado por capa fina de tejido fibroso, si es de mayor grosor, se
encuentran zonas de tejido conjuntivo fibroso con numerosas células gigantes
osteoclásticas diseminadas y trabéculas óseas u osteoides neoformadas inmaduras
paralelas a la superficie de la pared del quiste; áreas de hemorragias recientes
(fracturas) cristales de colesterol y grupos de células xantomatosas. Presencia de bandas
irregulares de material tipo fibrinoide rodeadas de tejido osteoide con un borde de
osteoblastos. Una fractura altera todos estos caracteres.
Tratamiento
Si hay fractura y el tumor es
pequeño, la consolidación cura el tumor; si el tumor es de mayor tamaño se hace
curetaje más injertos óseos; SCAGLIETTI preconiza la inyección intratumoral de
metil-prednisolona, aparentemente con éxito.
4.12 Quiste Óseo Aneurismático (Lámina
44:6)
Definición OMS:
Lesión osteolítica expansiva
constituida por espacios de tamaño variable llenos de sangre separados por tabiques de
tejido conectivo, que contienen trabéculas de tejido óseo u osteoide y células gigantes
de tipo osteoclástico. Etiología desconocida; más común en mujeres, en las tres
primeras décadas (entre 10 a 20 años); frecuente en huesos tubulares largos (fémur,
tibia) y vértebras, incluyendo el sacro. Es poco frecuente.
Clínica
Varía según el hueso comprometido;
en los huesos largos, edema creciente y dolor local de leve a severo de varias semanas o
meses de duración irradiado a articulaciones próximas; en columna, dolor y contractura
muscular y síntomas neurológicos y si la vértebra se colapsa puede sobrevenir
paraplejia.
A RX
Lesión radiolúcida, expandida,
"soplada", excéntrica, en metá-fisis o diáfisis de hueso largo, con aspecto
de "panal de abeja".
Hay distensión balonada del periostio,
delineada por una delgada cáscara ósea, aspecto de una burbuja que asienta en una
cortical desintegrada por su presencia. En las vértebras asienta en los arcos neurales
(lámina, apófisis espinosa), penetrando frecuentemente en los cuerpos vertebrados.
Anatomía patológica
Macroscópica: Periostio grueso,
corteza delgada, cavidad que contiene senos cavernosos anastomosados entre sí, como
componente predominante, con sangre fluida, no coagulada, que al descapsular se proyecta
por rebosamiento, no en chorro pulsátil; hay septos fibrosos de diferente espesor; áreas
extensas pueden ser sólidas, blanco grisáceas o rojizas de apariencia fibrosa o carnosa.
Microscópica: Grandes capilares y
espacios vasculares distendidos formando grandes lagunas, sin capa muscular y
frecuentemente sin endotelio, con tejido conectivo circundante con metaplasia ósea.
Focos de hemorragia con fagocitos y
células gigantes pequeñas y agrupadas en las áreas hemorrágicas; no hay coágulos.
Tratamiento
Curetaje e injertos óseos; a veces
crioterapia; la sección en block en casos electivos (costilla, peroné); no es
recomendable la radioterapia, salvo los casos inaccesibles a la cirugía.
4.13. Tumor a Células Gigantes:
osteoclastoma (Lámina 45:3-6)
Definición OMS:
Tumor agresivo, caracterizado por un
tejido muy vascularizado constituido por células ovoides o fusiformes y por la presencia
de numerosas células gigantes de tipo osteoclástico uniformemente distribuidas por todo
el tejido tumoral.
Es un tumor de imprevisible conducta; no
puede seguir siendo considerado tumor inocente; por el contrario, representa un proceso
progresivo potencialmente maligno, son frecuentes su recurrencia, su agresividad local y
su malignización espontánea y aun producir metástasis sin aparente transformación
maligna previa; no debe ser confundido con las llamadas "variantes" (otras
lesiones que también presentan células gigantes). Mayor frecuencia entre 20 y 30 años y
en mujeres; mayor frecuencia en epífisis de huesos largos (próximas a rodillas y
alejadas del codo).
Clínica
Dolor sordo, de intensidad variable,
edema local, y sensibilidad a la presión en el área afectada; evolución lenta, puede
formar tumoración grande con crepitación en huesos superficiales; a veces fractura
patológica, atrofia muscular y derrame en articulación vecina.
A RX
Imagen lítica, excéntrica en
epífisis de hueso largo, abomba la cortical, no invade articulación; en lesiones
avanzadas ocupa el ancho total del hueso; cortical adelgazada, distendida, sin reacción
perióstica; no hay reacción esclerosa entre el tumor y la esponjosa.
Anatomía patológica
Macroscópica: Áreas blandas
carnosas, friables, de color gris a rojo claro u oscuro; cambios secundarios hacen que se
presenten áreas grisáceo-amarillentas de fibrosis, áreas rojo oscuro por hemorragia,
áreas amarillas por necrosis o zonas quísticas (corresponden a lesiones de larga
evolución, a las tratadas a las que sufren fracturas o a las recurrentes).
Microscópica: Gran número de
células gigantes multinu-cleadas en distribución uniforme en el tumor, irregularmente
delimitadas, a veces numerosas vacuolas de diferente tamaño en el citoplasma.
Lo importante son las características
del estroma: formado por elementos fibroblásticos, células fusiformes y redondas y
ovales, con grandes núcleos y escasa cromatina y unas pocas mitosis típicas, su examen
indica potencialidad evolutiva del tumor; a veces hay células xantomatosas; carece de
actividad osteogénica y condrogénica.
Formas clínicas
Las características del estroma, su
grado de atipicidad celular según JAFFE, LICHTENSTEIN y PORTIS las agrupa en tres grados:
* Tipo I: No debe tener atipismo
apreciable, células estromales uniformes en tamaño y moderada cantidad de cromatina.
* Tipo II: Atipismo evidente, células estromales abundantes, compactas, fusiformes, con
núcleos gordos, hipercro-máticos variables en tamaño y algunos múltiples. Hay mitosis
frecuentes.
* Tipo III: Pequeño grupo con estroma sarcomatoso, francamente maligno, dan metástasis;
esta clasificación no es infalible y es controversial: No hay evidente correlación entre
la apariencia histológica del tumor y su comportamiento clínico-radiográfico; un tumor
tipo I puede transformarse en tipo III, las recurrencias son más frecuentes en el tipo II
que en el tipo I, pocos son tipo III desde el primer examen, y la metástasis tiene cuadro
histológico variable desde el tipo benigno, agresivo hasta un maligno.
Tratamiento
Tiene una gran tendencia a recidivar;
en tumores pequeños benignos muchos cirujanos prefieren un tratamiento inicial de
curetaje e injerto óseo con o sin cauterización a pesar del reconocimiento de una tasa
de recidiva de alrededor del 50% (DAHLIN).
Sin embargo, si el tumor es grande o ha recidivado y en
general en todos los casos, se sugiere la resección en bloque más el injerto masivo o
una prótesis; en lesiones avanzadas con destrucción masiva, está indicada la cirugía
ablativa, amputación; la radioterapia no es recomendada; se han descrito recurrencias
después de 30 y 34 años. La recurrencia después de una resección o amputación es del
10% y después de radioterapia es del 90%.
|