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Tumores malignos de los huesos
Dr. Luis Julio Huaroto Rosa-Pérez
GENERALIDADES-CLASIFICACIÓN-CLÍNICA-
RADIOLOGÍA - ANATOMÍA PATOLÓGICA-TRATAMIENTO DE CADA UNO DE ELLOS-USO DE RESONANCIA
MAGNÉTICA-CÁNCER ÓSEO SECUNDARIO O METASTÁSICO
Entre los tumores óseos malignos
primarios, nos vamos a referir a los más frecuentes e importantes:
1. Osteosarcoma
2. Condrosarcoma
3. Fibrosarcoma
4. Tumor de EWING
5. Mieloma.
1. OSTEOSARCOMA (Lámina 46:1)
Definición OMS:
Tumor maligno caracterizado por la
formación directa de tejido óseo y osteoide por las células tumorales. Muy frecuente,
más en hombres y entre 10 y 25 años, en más de 40 años se asocia a degeneración de
enfermedad de PAGET. Se localiza más en metáfisis más fértiles de huesos largos
(rodilla), cualquier hueso puede ser afectado; es monostótico y monotópico.
Según el aspecto histopatológico,
existen tres variedades: Osteoblástico, condroblástico y fibroblástico, pero en todos
hay formación ósea tumoral.
1.1. Clínica
Dolor intenso, llamado osteocopo (al
parecer por hipertensión ósea), luego tumoración de crecimiento rápido y progresivo,
al comienzo dura, luego zonas de reblandecimiento, piel tensa con circulación colateral,
calor local; en fases finales el estado general gravemente afectado, fracturas
espontáneas, no adeno-patía regional, la articulación vecina está respetada.
Metástasis por vía sanguínea, sobre todo a pulmón; cuando la lesión es en columna hay
presencia de síntomas neurológicos, hasta paraplejia; la única prueba positiva de
laboratorio es la elevación de fosfatasa alcalina en la sangre, la cual traduce la
actividad osteoblástica.
El trauma lo registra JAFFE en el 30% de
los casos y generalmente es poco severo; la acentuación del dolor o tumefacción en un
paciente con PAGET indica degeneración sarcomatosa.
1.2. A RX
Geoda metafisaria central mal
delimitada, y luego de destruir la cortical dando una muesca periférica, invade las
partes blandas vecinas; el aspecto radiográfico puede ser osteolítico (tumores más
celulares o telangiectásicos), ser escleroso (cuando predomina la formación ósea), sin
embargo, predominan el tipo mixto escleroso-osteolítico. Hay clásicas reacciones
exhibidas por el periostio: Formación de espículas largas delgadas, filiformes de hueso
perióstico reactivo dando el típico aspecto en "rayo de sol" o imagen en
"sol naciente", otras veces imagen en "peine" o "coliflor".
El llamado triángulo o espolón de
CODMAN se debe a la formación de hueso reactivo entre el periostio intacto elevado y la
cortical subyacente en la zona de transición con la zona extraósea del tumor; tanto el
espolón como las espículas no son patognómicos del osteosarcoma, pudiendo encontrarse
en otras patologías.
Otro hallazgo es la presencia de
calcificaciones amorfas u osificación irregular de la masa extraósea; la que puede ser
muy extensa y densa, excediendo al tumor central.
1.3. Anatomía patológica
Macroscópica: Cuando el paciente
llega al tratamiento definitivo, la masa tumoral medular ha roto las corticales y ha
invadido las partes blandas; la masa tumoral tiene aspecto lardáceo, con zonas de
fibrosis, cartilaginosas y óseas, focos de necrosis y hemorragias; invasión de partes
blandas, después de romper la cortical; el cartílago de conjunción es respetado;
consistencia variable: Si abunda el tejido óseo, es duro; si éste es escaso y hay zonas
de hemorragia, necrosis y reblandecimiento es de consistencia blanda y difluente; a veces
presenta cavidades seudoquísticas; los caracteres son variables de uno a otro tumor y de
una a otra zona del mismo. El tumor no se extiende muy lejos dentro de la cavidad medular
y no supera los límites extraóseos radiológicos o macroscópicos del tumor.
Microscópica: El osteosarcoma
presenta un amplio espectro en su aspecto histológico por los variados estadios de
diferenciación de la célula mesenquimatosa multipotencial durante su evolución
esquelética, siendo esencial para la caracterización de una neoplasia como osteosarcoma
la producción de osteoide y/o hueso por las células tumorales proliferantes, aunque
sólo sea en pequeños focos.
Toda la gama de células conjuntivas con
atipias y mitosis, monstruosidades nucleares con núcleos voluminosos, irregulares y
atípicos, formación de cartílago hialino inmaduro, hueso osteoide, hueso tumoral y
reaccional, lagos sanguíneos y zonas con células polinucleares semejando células
gigantes que se presentan alrededor de los focos de hemorragia o necrosis, y no con la
distribución uniforme del osteoclastoma. La formación de hueso reactivo a partir de los
osteoblastos normales o mediante osificación endocondral de las áreas cartilaginosas,
puede encontrarse en la porción medular del tumor y también, luego de la perforación de
la cortical, en las zonas subperiósticas y parostales (triángulo de CODMAN y espículas
óseas radiadas), este hueso reactivo no tiene carácter neoplásico y carece de valor
para la biopsia.
1.4. Tratamiento
El tratamiento de elección es la
cirugía ablativa, con o sin radioterapia o desarticulación; la radioterapia sola como
paliativa en casos inaccesibles quirúrgicamente.
Tenemos que considerar el osteosarcoma como una
enfermedad sistémica, notables avances en la quimioterapia coadyuvante han mejorado la
probabilidad de sobrevida: La amputación, habitualmente incluyendo parte del hueso por
encima de la articulación proximal, junto con la quimioterapia coadyuvante, fue
considerada como el tratamiento curativo clásico; sin embargo en los últimos años, la
preservación del miembro con un cierto grado de función útil mediante la resección en
block en asociación con quimioterapia intensiva y sin sacrificar los principios de la
cirugía oncológica, seguida por un reemplazo protésico, ha sido introducida como un
tratamiento quirúrgico alternativo en pacientes jóvenes con osteosarcomas seleccionados.
Igualmente debemos tener en cuenta las metástasis: se acepta que las metástasis
pulmonares ya existen cuando el tumor primario es descubierto, metástasis en otros huesos
no hay mucha incidencia; además de las metástasis "saltatorias" o skip
metástasis descritas por ENNEKING como focos separados solitarios del osteosarcoma que
ocurren sincrónicamente en el mismo hueso o como una segunda lesión en el lado opuesto
de una articulación, en ausencia de una extensión anatómica u otra alteración
preexistente y pueden ser diagnosticadas por gammagrafías, e influyen en el planteamiento
terapéutico a realizar. La sobrevida es de 5% en años, otros autores hasta 20%. Mientras
más distal esté el tumor, mejor es el pronóstico, igual cuando es menos la fosfatasa
alcalina.
2. CONDROSARCOMA (Lámina 46:3)
Definición OMS:
Tumor maligno caracterizado porque sus
células forman cartílago, pero no en tejido óseo. Se distingue del condroma, por la
presencia de un tejido tumoral más celular y pleomorfo y por el número considerable de
células voluminosas con núcleos grandes o dobles; las mitosis son poco frecuentes.
Pueden ser centrales o periféricos, estando estos últimos en relación con la cortical
externa del hueso; primario o secundario (sobre todo los periféricos en relación a una
exostosis); más frecuente que el tumor de EWING y 50% menos que el osteosarcoma; más
frecuente en varones y la mayoría entre 20 y 50 años de edad; localización más
frecuente: En huesos extremo proximal de fémur y húmero, cintura escapular, iliacos y
costillas.
2.1. Clínica
El dolor es frecuente, intermitente al
comienzo, se hace luego intenso y continuo, más evidente en la forma central; la forma
periférica, el dolor es menor y en ellos predomina el volumen de la masa tumoral; la
duración de las molestias puede variar de unas pocas semanas a varios años;
ocasionalmente una fractura patológica fue el primer síntoma, sobre todo en la forma
central.
2.2. A RX
Áreas radiolucentes, más o menos
lobuladas con manchas o puntos radioopacos debido a la calcificación u osificación del
tejido cartilaginoso tumoral; el contorno del hueso es abombado, corticales adelgazadas,
fracturas a veces o disrupción de cortical con invasión a partes blandas, la forma
central está situada más en la metáfisis extendiéndose hacia la diáfisis, a menudo a
una considerable distancia en la cavidad medular; las formas periféricas secundarias a
osteocondromas tienen una imagen de una masa tumoral grande radioopaca difusa o punteada
asociada a la imagen del osteocondroma que ha perdido sus límites netos.
2.3. Variedades clínicas
Condrosarcoma central: frecuente en
extremo proximal de húmero y fémur, afecta metáfisis y diáfisis adyacente, se origina
en ocasiones por degeneración maligna de encondromas o en casos de enfermedad de OLLIER,
distienden al hueso, que toma forma de botella; puede invadir la articulación y el hueso
vecino.
También son frecuentes en pelvis, la
masa tumoral puede alcanzar gran tamaño llegando a invadir el fémur, sacro y vértebras,
son de difícil acceso operatorio y resistentes a la radioterapia.
Condrosarcoma periférico: A partir del
cartílago del osteo-condroma.
2.4. Anatomía patológica
Macroscópica: Consistencia
elástica a blanduzca, aspecto similar al del condroma, color blanco azulado, con focos
amarillentos de calcificación con áreas de degeneración quística y mixomatosa,
infiltra poco los tejidos vecinos, más bien los rechaza en su crecimiento.
Microscópica: El carácter histológico varía
desde claramente benigno al francamente maligno; el diagnóstico histológico del maligno
extremo no ofrece problema (muchas mitosis, anaplasia evidente); se debe considerar
maligno cuando hay muchas células con núcleos voluminosos, ciertas células con dos de
estos núcleos, células cartilaginosas gigantes con núcleos grandes o múltiples
hipercromáticos, división celular amitótica; nunca presenta zonas neoplásicas de
tejido osteoide u óseo.
En cambio, el condrosarcoma de malignidad
baja y un condroma crean problemas sutiles de diferenciación histológica, que sólo un
histopatólogo de gran experiencia puede interpretar. El examen debe ser en base a
muestras de distintas partes del tumor, sobre todo en zonas del tumor donde exista
abundancia de cartílago sin calcificaciones ni osificaciones; no es aconsejable la
punción-biopsia, pues se requiere una buena cantidad de material tumoral.
2.5. Tratamiento
La intervención quirúrgica es el
tratamiento electivo de estos tumores; la radioterapia sólo como paliativo; la
histología ayuda a la decisión quirúrgica: Si es poco maligno, resección segmentaria,
si es más activo, amputación. Las recurrencias deben tratarse por cirugía radical en
cualquier localización.
El tumor crece lentamente invadiendo
tejidos vecinos, pero las metástasis son raras y tardías y suelen ser a pulmón.
3. FIBROSARCOMA (Lámina 46:4,5)
Definición OMS:
Tumor maligno caracterizado por la
presencia de haces entrelazados de fibras colágenas formados por células tumorales y por
la ausencia de otros tipos de diferenciación histológica, tales como la formación de
cartílago o hueso. Ambos sexos se afectan por igual entre los 10 y 60 años en
adolescentes y adultos (desarrollado sobre una enfermedad de PAGET o sobre un tumor a
células gigantes con o sin radiación); es monostótico y monotópico. Mayor frecuencia
en metáfisis de huesos largos (distal de fémur y proximal de tibia), también en
cráneo, maxilar y vértebras.
3.1. Clínica
El dolor es síntoma frecuente, moderado
al comienzo, se intensifica con el tiempo; aumento del volumen uno a dos meses después
del dolor; debido al carácter destructivo del fibrosarcoma, la fractura patológica es
frecuente y constituye el síntoma inicial, en algunos casos hay relación entre el curso
clínico y la histología del tumor: En los más malignos el curso es rápido, en cambio,
los menos malignos bien diferenciados, son de curso lento y hacen metástasis
tardíamente, siendo los más frecuentes.
3.2. A RX
Imagen radiolucente, que abomba y
destruye corticales, sin límites precisos, con rarefacción moteada central; la imagen
depende del grado de malignidad: Los bien diferenciados están confinados dentro del hueso
y los francamente anaplásicos rompen corticales e invaden partes blandas; imagen parecida
al osteosarcoma osteolítico.
3.3. Formas clínicas
Fibrosarcoma periférico o perióstico: A
partir de la capa externa fibrosa del periostio, se extiende a partes blandas, no llega a
invadir cavidad medular; con frecuencia está limitado por una cápsula y no acostumbra
presentar atipias ni monstruosidades nucleares; es de crecimiento lento.
Fibrosarcoma central o medular: De inicio
en el interior del hueso y en su crecimiento perfora cortical e invade partes blandas
vecinas; puede presentar aspectos histológicos variables, desde una forma de gran
malignidad, pasando por una forma intermedia, hasta una forma de poca malignidad.
3.4. Anatomía patológica
Macroscópica: Masa fibrosa blanco
grisácea, brillante, firme, jebosa, elástica, no muy vascularizada; pueden existir
necrosis y hemorragias; forma ovoide, paralela al eje del hueso, bordes irregulares, con
destrucción de esponjosa y cortical y extensión a tejidos blandos adyacentes.
Microscópica: La lesión tiene una morfología
altamente variable; JAFFE dividió en dos tipos: Bien diferenciado, con células
fibroblásticas, fusiformes, elongadas, núcleos ovoides, hipercromáticos, no hay atipia
celular ni actividad mitótica evidente, con considerable sustancia intercelular colágena
y dispuestos en fascículos entrecruzados, crece lentamente y está bien delimitado. El
pobremente diferenciado es muy celular, marcada atipia celular, evidente actividad
mitótica, núcleos hipercromáticos, células con núcleos bizarros o múltiples; estroma
conectivo es escaso, compuesto a veces sólo de fibras reticulínicas, sin embargo en
algunas áreas se pueden encontrar abundantes fibras colágenas, a menudo hialinizadas;
crecen rápido, destruyen esponjosa y cortical y producen frecuentes metástasis.
3.5. Tratamiento
Es radiorresistente; el tratamiento
electivo es la cirugía: Resección segmentaria más injerto óseo o prótesis en los
tumores bien o moderadamente diferenciados; amputación o desarticulación para los
pobremente diferenciados y anaplásicos. En caso de recidiva luego de resección, está
indicada la amputación.
4. TUMOR DE EWING: (Endotelioma) (Lámina
46:2)
Definición OMS:
Tumor maligno caracterizado por un tejido
de aspecto histológico, bastante uniforme, constituido por pequeñas células dispuestas
en conglomerados compactos, con núcleos redondos y sin límites citoplasmáticos netos ni
nucleolos que se destaquen. No se observa la red intercelular de fibras de reticulina
característica del reticulosarcoma. Según DAHLIN, deriva de la célula mesenquimal
primitiva indiferenciada del tejido conectivo medular óseo.
Es muy frecuente; en la serie de DAHLIN
representa el 6% de los tumores óseos malignos, evidente predilección por el sexo
masculino, y en jóvenes de 5 a 25 años; en diáfisis o metadiáfisis de los huesos
largos (fémur, tibia y húmero), algunos huesos cortos y planos (pelvis, escápula y
costillas); suele ser poliostótico.
4.1. Clínica
Dolor de intensidad variable; tumor de
crecimiento rápido; adenopatías en la raíz del miembro; afectación del estado general:
Fiebre, anemia, leucocitosis y aumento de la V.S.G., evolución a brotes que llevaron
ocasionalmente a confusión con una osteomielitis; a veces presencia de fractura
patológica.
4.2. A RX
En el primer estadio hay esclerosis
ósea, acompañada por áreas centrales irregulares circunscritas de destrucción ósea,
con la cortical ensanchada y formación de hueso reactivo perióstico laminado o en
espiculas radiadas; más adelante, la lesión osteolítica central aumenta de tamaño con
destrucción parcial o completa de la cortical con hueso reactivo perióstico en
"escamas de cebolla", imagen característica, pero no diagnóstica; en estadios
más avanzados el tumor destruye la cortical comprometiendo tejidos blandos vecinos,
provocando formación ósea reactiva perpendicular espiculada en "rayos de sol";
en estadios finales la imagen es de una lesión destructiva, extensa, sin ninguna
reacción ósea y enorme masa de partes blandas (tabla rasa), con desaparición de casi
todo el hueso. Debido a la marcada tendencia de comprometer otros huesos es útil una
gammagrafía ósea.
4.3. Anatomía patológica
Macroscópica: Masa
blancogrisácea, blanduzca, con zonas de hemorragias y focos de necrosis; a menudo con
reblandecimiento quístico; casi siempre el tumor invade el hueso en mayor extensión que
la imagen radiográfica; da metástasis a pulmones y otros huesos (algunos piensan en
origen multicéntrico).
Microscópica: Abundantes células
con protoplasma vacuolar, claro y escaso, abundantes núcleos, los cuales son redondos u
ovales, de doble tamaño que el núcleo del linfocito y de disposición regular y
homogénea; no hay tendencia osteogénica, ni células gigantes, hay escasez de estroma
intercelular, es muy vascularizado, observándose a veces focos hemorrágicos. SCHAJOWYCZ
ha demostrado que en las células del tumor de EWING hay glucógeno almacenado en el
citoplasma en forma granular abundante, el cual no existe en el reticulosarcoma.
4.4. Tratamiento
Es muy radiosensible, se confunde con el reticulosarcoma
y neuroblastoma; poliquimioterapia coadyacente intensiva combinada con radioterapia sobre
el hueso total usando altas dosis (4000 a 6000 rads) mejoró los resultados; sin embargo,
actualmente se preconiza que el tratamiento quirúrgico (amputación) debe ser seriamente
considerado como el tratamiento primario en combinación con poliquimioterapia con o sin
irradiación consecutiva.
5. MIELOMA (Enfermedad de KAHLER) (Lámina
47:1)
Definición OMS:
Tumor maligno, que habitualmente muestra
compromiso óseo difuso o múltiple, y que se caracteriza por la presencia de células
redondas del tipo de las células plasmáticas pero con diversos grados de inmadurez,
incluyendo formas atípicas.
Las lesiones están a menudo asociadas
con la presencia de proteínas anormales en sangre y orina, y ocasionalmente con la
presencia de amiloide o para-amiloide en el tejido tumoral o en otros órganos. Es una
neoplasia desarrollada a expensas de los elementos hematopoyéticos de la médula ósea,
casi siempre de las células plasmáticas de origen reticular; se caracteriza por una
dispro-teinemia con intensa hiperproteinemia. BENCE-JONES descubre en 1846 en la orina de
un enfermo un prótido que luego se ha denominado albumosa de BENCE- JONES, la cual
coagula a 60º y se redisuelve por ebullición. Es el tumor óseo maligno más frecuente
en la casuística de DAHLIN (53%); GRIFFITHS señala cuatro formas: 1) Un solo foco
esquelético, 2) Varios focos, 3) Enfermedad general con compromiso medular generalizado
y, 4) Síntomas de focos extraesqueléticos. Más en los hombres 2:1; 75% de los casos
entre 50 y 70 años de edad; se localiza de preferencia en donde existe médula ósea
roja: vertebras, costillas, esternón, pelvis, cráneo y huesos largos (tercio proximal
fémur y húmero).
5.1. Clínica
El síntoma más frecuente y precoz es el
dolor de tendencia progresiva, intermitente, localizado a nivel de la columna vertebral,
sacro y tórax, puede durar meses y acaba haciéndose continuo. Más adelante aparecen
dolores de tipo radicular; el tumor es menos frecuente, ya que a veces los nódulos
mielomatosos son pequeños o asientan en huesos profundos, a la palpación suele ser de
dos a tres cm de diámetro; las fracturas patológicas son frecuentes, aparece sin trauma
o con trauma mínimo, más frecuente en costillas, clavícula, hueso largo o vértebras;
debilidad, pérdida de peso, caquexia e insuficiencia renal, anemia y fiebre.
5.2. Tratamiento
La punción medular (esternal y/o
iliaca) es fundamental para determinar la cifra de plasmocitos; un aumento del 5 al 10% en
el número de células plasmáticas típicas no es concluyente, pues igual puede ser
encontrado en otras enfermedades, y por otro lado la presencia de numerosas células
grandes con uno o más núcleos atípicos, a menudo bizarros, es concluyente.
Hay anemia normocítica e hipocrónica
con epistaxis; las células plasmáticas pueden pasar a la sangre circulante y generar un
cuadro de leucemia plasmática. Eritrosedimentación elevada y uremia revelando compromiso
renal; la hipercalcemia es un hallazgo común.
El estudio de las proteínas séricas y
urinarias es de gran importancia diagnóstica: aumento de proteínas plasmáticas a
expensas de elevación de las globulinas y relación inversa de albúminas-globulinas, las
cifras pueden llegar a 15 gr por 100 ml. La proteinuria de BENCE-JONES ha sido observada
por JAFFE en el 40% de sus pacientes con mieloma, sin embargo no es específica y puede
encontrarse en otras afecciones (carcinoma metastásico); su ausencia no excluye el
diagnóstico de plasmocitoma, su hallazgo constituye un dato de gran valor a favor del
diagnóstico de esta afección.
La electroforesis de las proteínas del
suero y la orina han proporcionado información diagnóstica basada en la elevación de
las diversas fracciones globulínicas, las proteínas séricas mostraron un ascenso en el
76%, curva de albúmina muy descendida; en los tipos beta y gamma existe un pico muy
elevado.
La inmunoelectroforesis del suero puso de
manifiesto sólo una cadena monoclonal pesada en el 83% y una cadena monoclonal ligera en
el 8% (proteinuria de BENCE-JONES), se encontró amiloidosis en el 7% de los enfermos.
5.3. A RX
Son típicas las imágenes en sacabocado,
son lesiones líticas de diámetro variable (hasta 5 cm), redondas, múltiples y plurales
(varias en cada hueso) sin reacción osteoblástica; son típicas las lesiones en el
cráneo; hay fracturas patológicas sobre todo en huesos largos; aparte de las zonas de
reabsorción ósea localizada, se observa un aumento difuso de la transparencia ósea
generalizada a todos los huesos, pero más acusada en la columna vertebral.
5.4. Anatomía patológica
Macroscópica: Masas grises de
consistencia blanda, friable, a veces están acompañados por tejidos de consistencia más
firme, que corresponden a amieloide. Con áreas hemorrágicas y muy vascular, lo que hace
difícil contener la hemorragia en las biopsias.
Microscópica: Masa de células
redondas, con escaso o sin estroma conectivo vascular intercelular; aumento de células
plasmáticas; más del 10% en el frotis ya es diagnóstico.
5.5. Tratamiento
En las lesiones localizadas, el
tratamiento quirúrgico consiste en la escisión amplia o en la resección en block con o
sin irradiación previa (costillas, peroné, escápula); la radioterapia es otra
alternativa en las lesiones localizadas y es el tratamiento preferido en los tumores que
no son accesibles a la cirugía (cuerpos vertebrales), aun en esta localización, si hay
síntomas neurológicos está indicada la descompresión previa a la irradiación; en
fractura patológica de hueso largo está indicada la osteosíntesis seguida de
radioterapia; en casos diseminados está indicada la quimioterapia (mostaza de
fenilalanina, ciclofasfamida, etc.) asociada con radioterapia.
6. RETICULOSARCOMA
Definición OMS:
Tumor linfoide maligno de estructura
histológica bastante variada. Las células tumorales suelen ser redondeadas y bastante
pleomórficas y pueden presentar contornos citoplásmicos bien definidos; muchos de sus
núcleos presentan escotaduras o formas de herradura y tienen nucleolos prominentes. En la
mayoría de los casos se observan numerosas fibras de reticulina que están distribuidas
uniformemente entre las células tumorales.
Pertenece al grupo de los linfomas y no
debe ser confundida con el sarcoma de EWING; DAHLIN establece tres posibilidades: 1)
Lesión primaria aislada ósea, 2) Lesiones óseas múltiples y en tejidos blandos y, 3)
Metástasis óseas en pacientes conocidos de portar linfomas malignos. No es frecuente;
más frecuente en hombres 2:1; 50% en menores de 40 años de edad; predilección en huesos
largos (fémur, tibia), además en iliaco y vértebras.
6.1. Clínica
Dolor de intensidad variable es el
síntoma más constante de la lesión; hay contraste entre el buen estado general del
paciente y la extensa lesión destructiva, no ocurre lo mismo en la forma secundaria,
múltiple, de reticulosarcoma, que casi siempre se asocia con un mal estado general. Los
linfomas de columna vertebral suelen producir síntomas neurológicos; son frecuentes las
fracturas patológicas; la duración de los síntomas es de varios meses e incluso años;
frecuentes ganglios linfáticos hipertróficos en extremidades; la bioquímica no está
alterada.
6.2. A RX
Una o más áreas pequeñas de
destrucción ósea en la cavidad medular de la metáfisis o de la diáfisis de un hueso
largo o plano.
Las lesiones radiolúcidas luego se hacen
confluentes, formando áreas más extensas que alcanzan la cortical, la cual es destruida
parcial o completamente y acompañada por una gran masa en partes blandas; pueden
observarse focos de formación ósea reactiva; son típicas, las imágenes de
radiolucencia en forma de manchas irregulares en el interior del hueso (JAFFE).
6.3. Anatomía patológica
Macroscópica: Tiene un aspecto
similar al del sarcoma de EWING; el tumor destruye el hueso esponjoso, la cortical está
adelgazada o más comúnmente destruida en varios puntos; la tumoración de color gris
blanquecino, la consistencia varía entre firme y friable, hay zonas de necrosis.
Microscópica: Es similar en los primarios óseos
que en los que hacen metástasis óseas secundarias; las lesiones en huesos son iguales a
las de partes blandas. Lo más característico es el pleomorfismo celular: Destaca la
forma de núcleos lobulada, renitente o dentada, límites irregulares; predominan los
núcleos redondos u ovales, que son más grandes que los de tumor de EWING; la cromatina
es escasa y finamente dividida; citoplasma pálido, es eosinófilo, abundante, carece de
gránulos de glicógeno; hay cantidad de estroma intercelular con bandas de colágeno de
distinto grosor y fibrillas reticulares argentofílicas. Junto a estas células
reticulares se encuentran linfoblastos y linfocitos en cantidades variables.
6.4. Tratamiento
Es altamente radiosensible; pero aún no
está bien establecido si es mejor la radiación sola o la cirugía seguida de radiación.
Algunos aconsejan amputación de casos distales al tercio medio de muslo seguida de
radiación de ganglios linfáticos regionales; otros, escisión amplia en localizaciones
especiales (peroné, costillas) y sólo excepcionalmente amputación, seguida de
radiación y en los últimos años por poliquimioterapia. En la enfermedad diseminada y en
zonas inaccesibles se aplica quimioterapia junto con irradiación.
7. RESONANCIA MAGNÉTICA NUCLEAR
Es el avance tecnológico más moderno de
las técnicas de diagnóstico por imágenes. Esta técnica emplea la interacción de
núcleos de un determinado átomo con un campo electromagnético oscilante, que cambia en
función del tiempo a una frecuencia particular; tras la irradiación con energía
electromagnética de radiofrecuencia, la energía es absorbida y posteriormente liberada
por núcleos seleccionados a una frecuencia particular, esta reacción se registra y
formatea en una computadora siguiendo un patrón similar al TAC; las técnicas actuales se
basan en la distribución de protones. La resonancia magnética es la técnica más exacta
para determinar la extensión del tumor en el hueso y partes blandas.
Lamentablemente el equipo necesario para
este procedimiento es muy costoso y requiere una infraestructura especial.
8. CÁNCER ÓSEO SECUNDARIO O
METASTÁSICO
(Lámina 47:2,3,4,5,6)
Tumor secundario del esqueleto, de origen
epitelial, de un carcinoma. Muy frecuentes, más que los malignos primarios del hueso. Se
da en adultos y viejos en su mayoría; con mucha frecuencia la metástasis es la
manifestación inicial de un cáncer clínicamente silente y entonces existe la necesidad
de diferenciarlo de un tumor óseo primario; la biopsia suele resolver el diagnóstico
entre sarcoma primario y carcinoma metastásico e incluso muchas veces por la histología
de la metástasis se puede inferir el origen del carcinoma; a pesar de ello hay casos
raros en que ni en la autopsia se puede determinar el origen de la metástasis, debido a
que puede ser tan indiferenciado que incluso sea difícil establecer su naturaleza
ectodérmica o endodérmica. El foco primario puede estar en cualquier órgano de la
economía, excepto tumores primarios centrales del sistema nervioso. La localización más
frecuente es en columna dorsolumbar, seguida de pelvis a nivel del ala iliaca, costillas,
cráneo y en la raíz de los miembros (fémur, húmero); son raros por debajo de los codos
y rodillas.
8.1. Clínica
De ordinario la primera manifestación es
el dolor intenso y persistente (resistentes a la morfina) debido al crecimiento del tumor
dentro del hueso o a compresión nerviosa; presencia de fracturas patológicas sobre todo
en su forma osteolítica; es menos frecuente la aparición de un tumor; a veces debuta con
síntomas generales marcados: Fiebre, anorexia, decaimiento y a partir de este accidente
agudo, que es una verdadera "enfermedad de la metástasis", el estado general
del enfermo, que se mantenía bien, se derrumba; esto se debería al síndrome de
hipercalcemia, hipercalciuria y depósitos cálcicos en vísceras (riñón), que darían
síntomas neurológicos, gastrointestinales, renales, cardíacos y otros.
La eritrosedimentación de ordinario
está acelerada; las formas osteoblásticas van acompañadas de hiperfosfatasemia alcalina
moderada; la fosfatasa ácida suele estar aumentada en el carcinoma de próstata debido a
que las células tumorales tienen capacidad fisiológica de producirla. Como ya
mencionamos líneas arriba, a veces hipercalcemia que, si es superior a 13 mgr% puede dar
manifestaciones clínicas.
8.2. A RX
Pueden presentarse dos tipos de
imágenes:
1) Osteolítica o destructiva, en forma de geoda, de
límites imprecisos con ruptura de cortical y sin reacción perióstica; las áreas
radiotrasparentes son homogéneas, sin estructura ósea, bien limitadas; las geodas son
redondeadas, ovales, en sacabocado, a veces pequeñas y múltiples con aspecto de
carcomido, de uno o dos cm o más; otras veces hacen desaparecer un segmento de hueso
(rama púbica, ángulo vertebral); algunas veces la destrucción ósea es microscópica,
nos da un aspecto descalcificado; en los huesos largos el asiento diafisario de la geoda
es de valor diagnóstico; en las vértebras las lesiones pueden ser múltiples, pero a
veces sólo una vértebra está afectada, y aparece con aspecto moteado, lleno de geodas,
y que se aplasta con rapidez, los discos limitantes no se afectan y nos dan imagen de
vértebra en sandwich; si destruye un pedículo, en la radiografía de frente se ve la
imagen de vértebra tuerta; en la pelvis geodas múltiples o la desaparición de un gran
segmento óseo.
2) Osteoplástica o neoformativa, hay
densificación, en mancha de tinta, no hay estructura trabecular; se localizan en pelvis y
raquis lumbar (frecuente asiento prostático); puede observarse osteoesclerosis completa
de una vértebra: Vértebra en marfil o ébano.
Hay carcinomas que pueden dar los dos
tipos de imágenes (mama).
Origen frecuente: Hay
diversos criterios en relación a la neoplasia primitiva; el cáncer de próstata produce
metástasis en un 70%; el de mama 30% y en autopsia de fallecidas se ha llegado a 52%;
tiroides 40%; riñón 20%; en neoplasias genitales es menos frecuente.
Las vías de invasión pueden ser por
vía linfática y por vía sanguínea, que es la más frecuente.
8.3. Anatomía patológica
Macroscópica: El tejido óseo
puede reaccionar de dos maneras:
1) La forma osteolítica, la más
frecuente, es una reabsorción ósea en contacto con el tejido tumoral, se forman
cavidades que carcomen el hueso, crece rápidamente, rompe cortical e invade partes
blandas, no provoca reacción perióstica
2) La forma osteoplástica u
osteoesclerótica, menos frecuente, el tejido óseo en contacto con la metástasis se
esclerosa y densifica.
Microscópica: Las metástasis
reproducen el aspecto de la neoplasia originaria: Unas con estructura histológica más
pura y otras con aspecto difícil de identificar; en las formas osteolíticas el tejido
neoplásico es abundante, intensa vascularización, lagos sanguíneos, hay fibrosis de la
médula ósea. En las formas osteoplásticas, el elemento epitelial queda reducido a
pequeños grupos celulares ahogados por la osteoesclerosis; y son de crecimiento más
lento que las osteolíticas.
8.4. Tratamiento (Lámina 48)
Es sólo paliativo; la quimioterapia a
veces logra éxito; la radioterapia es el arma más comúnmente usada en el resto de
carcinomas.
Ocasionalmente cirugía ablativa de metástasis aisladas
siempre que se trate también el tumor primario quirúrgicamente; a veces la cirugía es
útil para llevar una sobrevida mejor, una mejor calidad de vida haciendo prótesis por
fracturas patológicas y osteosíntesis profilácticas, en huesos muy debilitados o
fracturados.
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