| Traumatismo
de codo
Dr. Sotero Igarashi Ueda
FRACTURAS Y LUXACIONES: FRACTURA DIÁFISIS
CÚBITO Y RADIO; CLÍNICA, CLASIFICACIÓN Y TRATAMIENTO EN EL ADULTO Y EL NIÑO;
PRONACIÓN DOLOROSA
La articulación del codo está formada
por: la extremidad distal del húmero, llamada también paleta humeral, la extremidad
proximal del cúbito llamado olecranón y la extremidad proximal del radio denominada
cabeza cúpula radial.
En este punto debemos dar importancia
capital a dos conceptos clásicos:
a) Fracturas expuestas.
b) Síndrome de Volkmann, sobre todo en niños de 4 a 8 años con fracturas
supracondíleas, de los niños por extensión con mediano o gran desplazamiento.
FRACTURA DE CODO
Para unificar criterios docentes, debemos
tomar como ejemplo las clasificaciones de AO, que M. E. Müller, utiliza para las
fracturas distales del húmero.
1. FRACTURAS DE LA EXTREMIDAD DISTAL
DEL HÚMERO
1.A. Extraarticulares
2.B. Unicondíleas.
3.C. Bicondíleas.
1. A. Fracturas extraarticulares
A1. Arrancamientos de las inserciones
ligamentarias (epicon-dilo), en ocasiones hay interposición del epicondilo en la
interlínea a consecuencia de una luxación de codo.
A2. Fractura supracondílea simple.
A3. Fractura supracondílea fragmentada o conminuta.
2. B. Fracturas unicondíleas
intraarticulares
B1. Fractura de tróclea.
B2. Fractura condílea.
B3. Fractura tangencial de tróclea.
3. C. Fracturas bicondíleas
C1. Fracturas en Y.
C2. Fractura en Y con conminución supracondílea.
C3. Fractura conminuta.
1.1. Diagnóstico
Por la clínica: tumefacción,
dolor e impotencia funcional; en estas fracturas, está latente la enfermedad de Volkmann,
que ya se definió actualmente, como un síndrome compartamental y no isquémico como se
creía hasta hace poco tiempo. Sobre todo en niños, esta enfermedad no se trata en lo
posible, hay que evitarlas. Antes de tomar la RX debemos tener un diagnóstico presuntivo,
por medio de un buen examen clínico.
1.2. Tratamiento
En las fracturas sin desplazamiento, el
tratamiento será incruento. En lo posible bajo control y vigilancia para evitar el
Volkmann; sobre todo cuando se inmoviliza cilíndricamente. Las desplazadas, en la
mayoría de los casos son quirúrgico, ya que en los casos con reducción cerrada
generalmente se desplazan. Para la fractura en A1, bastará con uno o dos tornillos en los
adultos y en los niños fijación percutánea para el retiro, sin anestesia. En los demás
casos se utilizarán los elementos de fijación adecuada para la pronta movilización, que
pueden ser: desde tornillos, placas, tornillos de esponjosa, placas anguladas, placas en Y
o en T, doble placas, alambre de Kirschner cruzados, etc. Lo importante es procurar una
buena fijación para la pronta rehabilitación. En los casos con lesión vascular, antes
de dicha cirugía, la fractura debe estar reducida y fijada adecuadamente.
2. FRACTURAS DE OLÉCRANON
a. Fractura transversa de olécranon por
arrancamiento de la punta.
b. Fractura transversa de olécranon.
c. Fractura multifragmentaria.
2.1. Diagnóstico
Clínico radiológico.
2.2. Tratamiento
En general las desplazadas son
quirúrgicas, las transversas con obenque. Las oblicuas, con placa y tornillos o
intramedu-lares. Las multifragmentarias con tornillo de tracción 2,7; tras reducción,
fijación con dos agujas de Kirschner y cerclaje de alambre (obenque).
3. FRACTURA DE CABEZA RADIAL
a. Fractura por cizallamiento de la
cabeza radial: fijación con un tornillo de esponjosa de 4 mm.
b. Fractura simple de cabeza radial en
el centro: fijación con dos tornillos de tracción de 2,7 mm con sus cabezas hundidas
en la cortical, por debajo del ligamento anular.
c. Fractura de cuello, se
permitirá una angulación de 15°. Si no es así, se reducirá y se fijará con un
alambre de Kirschner, incluyendo la paleta humeral sobre todo en niños, o clavo de
Steimmann en adultos.
4. LUXACIÓN DE CODO
a. Posterior: El olécranon juntamente con el radio
unidos por los ligamentos sobre todo el anular, se desplazan hacia la parte posterior de
la paleta humeral. Es la más frecuente de las luxaciones de codo, en proporción de 7
luxaciones de hombro por una de codo.
Clínica: tumefacción, dolor,
impotencia funcional, resistencia elástica aunque hay movilidad tensional. Durante el
estupor de los 20 a 30 minutos se puede realizar la reducción haciéndole recorrer el
camino inverso a su producción. Pasados los 30 minutos, generalmente es necesaria una
anestesia para su reducción. Para la primoluxación se precisa una inmovilización de 3
semanas aproximadamente. Evitar en lo posible el yeso circular y la enfermedad de
Volkmann.
b. Luxación lateral del codo: El
olécranon y el radio juntamente se desplazan hacia el lado interno o externo de la paleta
humeral.
Clínica: dolor, tumefacción,
impotencia funcional.
Diagnóstico: clínico
radiológico. Muchas veces pasa desapercibida esta luxación por no presentar un
desplazamiento posterior.
Tratamiento: se hace recorrer
el camino inverso de su producción. La reducción es sencilla en manos experimentadas.
c. Luxación de cabeza de radio
a) Hacia adelante.
b) Hacia atrás.
c) Hacia el lado externo.
d) Hacia el lado interno.
Estas luxaciones se producen
generalmente por trauma directo. La reducción es sencilla siempre y cuando no haya
lesión del ligamento anular.
d. Pronación dolorosa o codo de niñera:
Cuando las criaturas tienen menos de 4 años de edad, la cabeza radial es oval y cuando se
produce una tracción en pronación, el resultado es una subluxación distal de radio y
llanto continuo.
Diagnóstico: criatura de
menos de 4 años con movilidad del codo conservado pero con bloqueo en pronación,
impotencia funcional y llanto continuo.
Tratamiento: reducción
sencilla, presión sobre la cabeza radial, supinación y flexión del codo. Bastaría con
este tratamiento, pero se colocará un vendaje para mayor seguridad.
5. LUXOFRACTURA DE CODO
Luxofractura de Monteggia:
Es la luxación de la cabeza del radio con fractura del tercio proximal del cúbito. Se
describen cuatro tipos, pero la más común es la descrita anteriormente. En este caso, lo
más importante es la reducción de la cabeza del radio. En muchas ocasiones hemos
encontrado reducciones del cúbito con osteosíntesis, dejando la cabeza de radio luxada.
Lo más importante en estos casos, nuevamente lo volvemos a repetir, es la reducción de
la cabeza de radio.
Luxofractura con fractura de la
apófisis coronoides: Al no tener un tope el olécranon, éste se desplazará hacia la
parte posterior produciéndose la luxofractura por la coronoides. En este caso, si es que
se pudiera reducir sin mayor problema, tendremos que hacerlo suavemente y colocar una
inmovilización con mayor angulación que 90° bajo permanente vigilancia.
6. FRACTURA DE DIÁFISIS DE CÚBITO Y
RADIO
a. Fractura de radio: Si no hay
desplazamiento se podrá colocar una inmovilización como una reducción incruenta.
b. Fractura de cúbito: igual que
la anterior si no hay desplazamiento. En ambas fracturas (a y b) si hay desplazamiento,
siendo la reducción muy dificultosa, por lo tanto se tendrá que realizar una reducción
cruenta y una fijación con una placa y tornillos o una osteosíntesis intramedular.
c. Fracturas de cúbito y radio: cuando están
desplazadas está de más realizar la reducción incruenta por lo difícil y engorroso,
por lo tanto, se procederá a la reducción cruenta con fijación de la siguiente manera:
pueden ser 2 placas y tornillos, puede ser una placa en radio y una intramedular en el
cúbito o viceversa, y por último dos intramedulares, una en cada hueso.
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