| Semiología
del Aparato Locomotor: Hombro, brazo y codo
Dr. Luis Julio Huaroto Rosa-Pérez
Anatomía-Biomecánica-rango de movilidad
articular-examen clínico: Inspección, palpación, movilidad activa y pasiva, signos
típicos y maniobras a realizar-patología más frecuente
Para entender mejor los alcances de la
Cirugía del Aparato Locomotor, es menester tener presente en primer lugar, la anatomía,
y en relación a ella nos tenemos que referir a: huesos, articulaciones, músculos,
ligamentos, tendones, bolsas serosas y paquete vásculo-nervioso; es fundamental el
recuerdo anatómico para poder ubicarnos adecuadamente en el terreno, cuando tratemos
cualquier tópico de la especialidad.
En segundo lugar, es importante conocer la biomecánica de la región a tratar, sobre todo
a nivel articular, en relación al rango de movilidad que es específico para cada una de
ellas y tomando como base que la posición neutra es 0º (en lugar de 180º).
A continuación vamos a referirnos al examen clínico semiológico de la zona o región a
examinar, y tomando como base al Plan Semiológico descrito por RAMOS VÉRTIZ:
Inspección
Comparando con el lado contralateral, ya sea caminando,
de pie, sentado o acostado; nos referiremos:
a) Actitud, posición o postura
articular: en lo posible en grados; si es anormal analizar si es postural, compensadora,
antálgica o estructural.
b) Ejes clínicos: segmentarios o del miembro, en especial lo referente a angulaciones,
incurvaciones y rotaciones; si están bien, poner "conservados".
c) Forma y tamaño: Por forma: deformaciones de las fracturas y luxaciones, tumefacciones
y depresiones. Por tamaño: engro-samientos, adelgazamientos, acortamientos,
alargamientos.
d) Piel (caracteres y alteraciones): heridas, cicatrices, rubefacción, flictenas,
equímosis, escaras, etc.
e) Músculos (trofismo, tonismo y contractura muscular): el trofismo es el volumen
muscular; el tonismo es la potencia de contracción activa y la contractura muscular es
muy importante en el examen del raquis.
Palpación
Comparando con el lado contralateral:
a) Calor local: examinando con el dorso
de las falanges de la mano.
b) Palpación de los planos superficiales: edema (fóvea), infiltración (inflamatorio o
tumoral), fluctuación (derrame seroso, sangre, pus) y puede ser superficial o profundo.
c) Dolor en puntos claves de diagnóstico: cada articulación a cada edad tiene puntos
más dolorosos en sus lesiones.
d) Palpación de cada elemento anatómico, siguiendo un orden, buscando especialmente
deformación y dolor.
Movilidad
Que puede ser activa o pasiva; puede ir
desde lo normal (ausente, dolorosa, con ruidos, con deformidades).
Exámenes regionales
a) Mediciones: longitudinales para
acortamientos, circun-ferenciales para trofismo, dinamometría para potencia, etc.
b) Examen funcional muscular: tiene importancia en medicina Física y Rehabilitación
mediante actualizaciones periódicas de exámenes como movilidad activa contra
resistencia, contra gravedad y eliminando la gravedad; calificando la potencia muscular de
0 a 5 (normal); completar con los demás exámenes eléctricos (E.M.Gr. etc.)
c) Maniobras especiales y signos típicos:
d) Marcha: normalmente hay dos fases: apoyo y balanceo pendular. Pueden estar alteradas
por: dolor, acortamiento, parálisis y afecciones osteoarticulares.
Examen neurovascular periférico
1. Hombro
Anatomía (Lámina 14:1)
La región del hombro está conformada
por tres huesos: clavícula (por delante), escápula (por detrás) y extremidad proximal
del húmero (por fuera); estos tres huesos delimitan las siguientes articulaciones:
1. Articulación escapulohumeral, muy
móvil, constituida por la cabeza humeral y la cavidad glenoidea.
2. Articulación esternoclavicular, constituida por el extremo interno de la clavícula y
el esternón;
3. Articulación acromioclavícular, constituida por el extremo externo de la clavícula y
el acromión reforzado por el ligamento acromioclavicular y los ligamentos
coracoclaviculares (conoide y trapezoide).
4. Articulación escapulotorácica: es una articulación funcional, que suple los
movimientos de la escapulohumeral; formada por la cara anterior de la escápula que se
adapta a la convexidad de la parte posterolateral de la parrilla costal.
5. Articulación subdeltoidea, funcional, es la "segunda articulación del
hombro", se mueve junto a la escapulohumeral.
Entre los músculos de la región
mencionaremos: trapecio, angular, romboides, serrato mayor, redondo mayor, dorsal ancho,
los componentes del manguito de los rotadores: supraespinoso, infraes-pinoso, redondo
menor, subescapular; y los que se insertan en la coracoides: pectoral menor,
coracobraquial y porción corta del bíceps; y el músculo subclavio, y el deltoides en la
cara externa.
Los ligamentos más importantes son: acromioclavicular y coracoclavicular (conoide y
trapezoide), lig. coraco y glenohumeral.
El tendón de la porción larga del bíceps que va por la corredera bicipital hasta el
reborde superior de la cavidad glenoidea.
La bolsa serosa subacromiodeltoidea que rodea al manguito de los rotadores.
Biomecánica, rango de
movilidad articular
El hombro, articulación proximal del
miembro superior, es una enartrosis, y es la articulación dotada de mayor movilidad entre
todas las del cuerpo humano; los movimientos de la articulación del hombro se desarrollan
en tres sentidos, lo que permite la orientación del miembro superior en relación con los
tres planos del espacio:
1. Eje anteroposterior: dirige los
movimientos de abducción (Lámina 1:1) (el miembro superior se aleja del plano de
simetría del cuerpo y se eleva hasta 180º; a este movimiento de 0º a 90º se le conoce
como abducción y de 90º a 180º como elevación; los primeros 20 grados son efectuados
por el supraespinoso que fija la cabeza humeral contra la cavidad glenoidea, permitiendo
así la acción del deltoides), y adducción (el miembro superior se aproxima al plano de
simetría y como es mecánicamente imposible debido a la presencia del tórax, sólo es
posible si va unido a una retropulsión, en la cual la adducción es muy leve o a una
antepulsión en la que la adducción alcanza de los 30º a 45º) (Lámina 1:2). Ambos
movimientos son efectuados en un plano frontal.
2. Eje transversal: dirige los
movimientos de flexión o antepulsión (Lámina 1:6) (llevar el miembro superior hacia
delante, corresponde a la articulación escapulohumeral de 0º a 90º), y de extensión o
retropulsión (Lámina 1:5) (llevar el miembro superior hacia atrás y la amplitud es de
45º a 50º). Ambos movimientos son efectuados en un plano sagital.
3. Eje longitudinal o de rotación: son
movimientos que se realizan sobre el eje longitudinal del húmero; para medir la amplitud
de los movimientos de rotación es obligatoria la flexión del codo a 90º, de este modo
el antebrazo está inserto en un plano sagital y en rotación 0º.
Dirige los movimientos de rotación externa (Lámina 1:4) (amplitud de 80º, no llega a
los 90º; y es realizado por el supraes-pinoso, infraespinoso y redondo menor) y rotación
interna (Lámina 1:3) (amplitud de 95º, para lograr ello es imprescindible cierto grado
de retropulsión, para que el antebrazo se coloque detrás del tronco; y es realizado por
el subescapular y el redondo mayor).
La posición funcional del hombro es antepulsión de 45º, abducción de 60º y rotación
indiferente, y corresponde al estado de equilibrio de los músculos periarticulares del
hombro.
4. La circunducción, es el movimiento
que tiene lugar en torno a tres ejes y cuando llega a su amplitud máxima, el brazo
describe un cono irregular en el espacio: cono de circunducción.
Examen clínico
Inspección
Siempre se debe examinar al paciente con
los hombros descubiertos, sentado, en la mesa de examen, con las piernas colgando; veremos
la posición de los hombros, caídos en los asténicos, erguido en los atléticos, los
cifóticos los tienen proyectados hacia delante y los escolióticos los tienen uno más
alto que el otro; lo primero que llama la atención es la presencia del llamado
"muñón del hombro", convexidad que resulta de la forma como la cabeza humeral
levanta el plano muscular deltoideo y la piel.
Desde adelante, en personas delgadas, es bien visible el relieve en S itálica de la
clavícula, con sus dos extremos bien indivi-dualizados; también se aprecia la depresión
causada por el surco deltopectoral que termina hacia arriba junto a la clavícula en la
fosita de MOHRENHEIM; la vena cefálica recorre el surco hasta la fosita en que se
profundiza; se aprecia también la fosa supra e infraclavicular.
Desde atrás, vemos el relieve de la espina del omóplato que en su parte externa forma el
tubérculo posteroexterno; en ciertas personas es visible el borde interno de la
escápula.
Desde fuera, hay cuatro elementos: el extremo externo de la clavícula, el ángulo
posteroexterno del acromión, el relieve anterior de la cabeza humeral y la V deltoidea
con el contorno bien marcado de los bordes de ese músculo.
Desde abajo, en el hueco axilar, observamos los relieves musculares que delimitan sus
bordes anterior y posterior.
Desde arriba, vemos la "U" ósea formada por la clavícula (adelante), al arco
acromial (afuera) y la espina escapular (atrás); el deltoides hacia fuera y el trapecio
hacia adentro; es la zona vecina del cuello.
Como ejes clínicos del hombro tenemos que, la línea media del brazo trazada desde el
centro del pliegue del codo hacia arriba, pasa por el troquín y la articulación
acromioclavicular estando el miembro en posición anatómica; igualmente la línea media
externa del brazo va del epicóndilo al troquiter y tercio anterior del acromión; ver si
hay angulaciones, incurvaciones, rotaciones, alteraciones de forma y tamaño, alteraciones
de la piel; en músculos, ver trofismo, tonismo y contractura muscular.
Palpación
Nos permitirá comprobar la existencia de
alteraciones de temperatura, existencia de tumefacción o edema (fóvea), infiltración
(inflamatorio o tumoral) así como también los puntos dolorosos bien sean óseos,
articulares o de partes blandas.
En la articulación del hombro debemos tener en cuenta los puntos de referencia:
1. Acromión: Prominencia ósea del
omóplato articulada con la extremidad externa de la clavícula, punto de reparo
importante como asiento de lesiones (artrosis, diástasis, luxación parcial o total) por
debajo del vértice acromial, a 6 cm. Corre transver-salmente en el plano profundo el
nervio circunflejo. Debemos de distinguir tres elementos: tubérculo posteroexterno
acromial, reborde acromial externo y articulación acromioclavicular.
2. Punto de supraespinoso: Bajando
verticalmente del tercio anterior del reborde acromial externo, nuestro dedo queda en el
espacio ubicado entre ese relieve y el del troquiter por debajo; esta zona es importante
ya que corresponde a la inserción del tendón del músculo supraespinoso.
3. Troquiter: Se encuentra en el trayecto
de una línea que va del vértice del acromión al epicóndilo; después de examinar el
punto del supraespinoso, se palpa el troquiter que es la tuberosidad externa y mayor del
extremo humeral; allí se insertan los músculos supraespinoso, infraespinoso y redondo
menor.
4. Troquín: De menor valor en
patología, está situado por debajo (verticalmente) de la articulación
acromioclavicular; en él se inserta el músculo subescapular.
5. Tendón de la porción larga del
bíceps: Transcurre entre el troquiter y troquín dentro de una corredera osteofibrosa
sobre la que se desliza mediante un fondo de saco sinovial comunicado con la cavidad
articular; sus lesiones dan lugar al importante "síndrome bicipital";
flexionando al máximo el codo y estando el antebrazo en supinación, la punta del dedo
medio flexionado, apunta a la corredera bicipital.
6. Apófisis coracoides: Localizando la
fosita de MOHRENHEIM, y llevando el dedo un poco hacia fuera, se palpa una prominencia
ósea, es la punta de la coracoides; igualmente localizando la unión del tercio medio con
el externo de la clavícula y a un través de dedo por debajo de ella; aquí se insertan:
el coracobraquial, la porción corta del bíceps y el pectoral menor.
7. Depresión retroglenoidea y
subtubercular: Es una depresión normal, debido a que la cabeza humeral sobresale hacia
adelante de la bóveda acromial, mientras que por detrás deja un sector desocupado debajo
de la misma; es lugar de punción articular.
8. Bolsa subacromiodeltoidea: Ubicada
entre el acromión y la cabeza humeral prolongándose por debajo del deltoides y es
asiento de procesos inflamatorios como la bursitis.
9. La extremidad superior del húmero
abrazada por sus cinco tendones: Cuatro de ellos conforman el manguito rotador, de los
cuales el anterior, el subescapular se insertan en el troquín; los tres posteriores,
supraespinoso, infraespinoso y redondo menor se insertan en el troquiter y el tendón de
la porción larga del bíceps que transcurre entre las dos tuberosidades nombradas.
10. Palpación de los demás elementos en
las seis zonas regionales:
a) Resto de la "U" ósea
palpable: clavícula, espina escapular y articulación esternoclavicular.
b) Zona vecina del cuello: esternocleidomastoideo, trapecio, fosa supraclavicular, fosa
supraespinosa.
c) Resto de la región deltoidea siguiendo hacia la V deltoidea.
d) Región pectoral: surco deltopectoral, costillas palpación del pectoral mayor hasta su
inserción humeral.
e) Región escapular: fosa infraespinosa; el ángulo inferior escapular está a nivel de
la séptima y octava costilla.
f) Región axilar: las cuatro paredes y el fondo del hueco axilar.
Los linfáticos del hombro, superficiales
y profundos, terminan en los ganglios de la axila.
Movilidad
Se deben examinar primero los movimientos
activos; los movimientos de la articulación del hombro no pueden examinarse adecuadamente
por delante; desde este punto de observación, puede pasar inadvertida e incluso
considerarse como normal, una articulación completamente anquilosada. El clínico debe
colocarse detrás del paciente donde puede observar cualquier movimiento de la escápula,
y si es necesario puede fijar este hueso.
Se debe comenzar por examinar el hombro no afectado para darse idea del grado de
movimientos que puede esperarse encontrar en un paciente. El hombro y la cintura escapular
constituyen una unidad funcional donde intervienen las cinco articulaciones.
1. Abducción-elevación: El movimiento
combinado de la escápula y el hombro en el plano frontal llega hasta los 180º; con una
articulación normal, la escápula empieza a moverse una vez alcanzados los 20º a 30º de
abducción. Para explorar el movimiento exclusivo del hombro que debe llegar hasta los
90º, debe fijarse el ángulo inferior de la escapular con una mano teniendo el brazo
colocado a lo largo del cuerpo y luego se indica al paciente que separe lateralmente el
brazo. De 90º hasta 180º se llama elevación y corresponde al deslizamiento
toracoes-capular.
2. Adducción: Con el antebrazo
flexionado, el codo llega a la línea media; debe tomarse la precaución de observar y
fijar la escápula como en todos los movimientos del hombro.
3. Rotación interna: Pídase al paciente
que coloque su mano entre ambas escápulas o también teniendo el brazo horizontal y el
codo en 90º; colocar el antebrazo apuntando hacia abajo (90º).
4. Rotación externa: Brazo pegado al
cuerpo, antebrazo flexionado en 90º y girarlo hasta alcanzar un plano paralelo al tronco;
o también teniendo el brazo horizontal y el codo en 90º, colocar el antebrazo apuntando
hacia arriba, como saludo romano (90º).
5. La flexión o anteposición: Indicar
al paciente que lleve el codo hacia adelante, corresponde al hombro hasta 90º y se
llamará elevación anterior de los 90º a los 180º. Aquí se da la llamada
"paradoja de CODMAN": con el miembro superior en extensión pegado al cuerpo y
la palma mirando hacia adentro, realizar abducción-elevación hasta 180º en el plano
frontal, y si lo hacemos regresar siguiendo un plano sagital, nos encontramos con el
miembro superior en extensión pegado al cuerpo, pero con la palma mirando hacia afuera.
6. La extensión o retroposición:
Indicar al paciente que lleve el codo hacia atrás.
7. La circunducción es un movimiento
combinado de los ante-riores.
A continuación se examinan los movimientos pasivos: Se
coloca la palma de la mano sobre el hombro a examinar, y la otra mano en el codo para
dirigir los movimientos pasivos, tratando de empujar la extremidad pasivamente, procurando
verificar el grado de movimiento que el paciente no puede hacer por sí solo. Así se
puede detectar la existencia de crepitación articular o de la bolsa subacromial.
Exámenes regionales
Se procederá a efectuar las mediciones:
medir la distancia epicondiloacromial por si hay alteración de longitud; circunferencial
para trofismo muscular o deformación osteoarticular; examen funcional muscular.
Patología más frecuente
Nos vamos a referir a la patología de la
región en relación a los signos típicos y maniobras a realizar.
1. Fractura cuello de húmero: (Lámina
3: 3, 5) Dolor a la presión en la zona, aumento del diámetro en la zona; equímosis de
HENNEQUIN localizada en la cara interna del brazo y externa del tórax; si está
desplazada puede darnos el signo del "hachazo", hundimiento por debajo del
muñón del hombro.
2. Fractura troquiter: A veces
desplazada, dificultad para la abducción, dolor a la presión (Lámina 3:4).
3. Fractura de clavícula: Dolor electivo
a la presión; tumefacción y equímosis supra e infraclavicular; a veces movilidad
anormal (Lámina 3:1).
4. Fractura de cuello de escápula:
Cuando está desplazada puede darnos el signo de seudocharretera, el cual desaparece, si
empujamos el codo hacia arriba siguiendo el eje longitudinal del húmero (Lámina 3:2).
5. Luxación escapulohumeral: (Lámina
3:6) Típica la posición de DESAULT, hombro caído y la mano sana sostiene el miembro
afectado. Signo de la Charretera: típica de la luxación anterior, la más frecuente,
desaparece la redondez del hombro por desplazamiento de la cabeza humeral y se hace
prominente la punta del acromión; pseudocharretera también nos puede dar la parálisis
del circunflejo (atrofia deltoides); el brazo está en abducción; los movimientos del
hombro están bloqueados excepto la abducción; aumento del diámetro del hombro (Prueba
de CALLOWAY); puede acompañar a la luxación, una lesión del nervio circunflejo, puede
darnos una zona de anestesia en la cara externa del hombro por debajo del acromión.
6. Luxación acromioclavicular: Signo de la tecla de
piano, por ruptura de los ligamentos que unen la escápula a la clavícula, aparece un
escalón en la articulación acromioclavicular, si empujamos con un dedo el extremo
externo de la clavícula hacia abajo, ésta se reduce y se vuelve a luxar si dejamos de
hacer presión (Lámina 4:1).
7. Síndrome del hombro doloroso: Nos
vamos a referir a las lesiones:
a) Tendón del supraespinoso: (dolor en
punto del supraes-pinoso)
· Tendinitis: dolores difusos en
los movimientos.
· Ruptura parcial: al realizar la
abducción-elevación, dolor soló en el recorrido entre 60º y 120º.
· Ruptura total: dificultad para
iniciar la abducción, posición del niño malcriado que levanta el hombro; examen de la
abducción paradójica: la abducción pasiva es posible e indolora, y a partir de los 20º
a 30º el paciente puede abducir activamente. En casos antiguos hay atrofia de músculos
supra e infraespinosos.
· Tendinitis cálcica: dolor y
limitación funcional de intensidad variable; es necesaria una radiografía.
b) Bolsa subacromiodeltoidea: (dolor a la
presión en contorno del acromión y parte proximal externa del hombro).
· Bursitis: inflamación aguda de
la bursa; considerada como la máxima emergencia ortopédica, frecuente; gran impotencia
funcional, dolor intenso en cara externa del hombro.
· Bursitis cálcica: inflamación
crónica, dolor e impotencia funcional de intensidad variable; se ve a radiografía.
c) Tendón de la porción larga del
bíceps:
· Tendinitis: puede ser aguda o
crónica; dolor a la presión en la corredera bicipital, manteniendo contra resistencia el
codo a 90º y el antebrazo en supinación se despierta dolor en la corredera (Signo de
YEGARSON).
· Ruptura del tendón: al
contraer el bíceps, éste se retrae hacia el codo; depresión subdeltoidea, se puede
palpar directamente el húmero.
Si estas lesiones no son vistas
inicialmente, pasadas dos semanas, comprometen a todos los elementos de partes blandas
periarticulares conformando la llamada periartritis escapulohu-meral, con dolor difuso y
gran impotencia funcional; si evoluciona la lesión sin tratamiento, llegaremos al llamado
"hombro congelado" donde no existe dolor pero sí un bloqueo total de los
movimientos del hombro.
8. Artritis aguda: aumento del diámetro
del hombro, dolor intenso al intento de movilizar. Cuadro general.
9. Artrosis acromioclavicular:
deformación y dolor en la articulación.
10. Supraelevación congénita de la
escápula (SPRENGEL): evidente a la inspección.
2. Brazo
Anatomía
El esqueleto del brazo consta de un solo
hueso: el húmero, en su parte diafisaria, es casi rectilíneo, algo torcido sobre su eje,
irregularmente cilíndrico en su parte proximal y en su mitad distal afecta la forma de un
prisma triangular (tres caras: externa, interna y posterior; y tres bordes: anterior,
interno y externo).
La región anterior comprende tres músculos: en un plano superficial, el músculo bíceps
con sus dos porciones (corta y larga), y en un plano profundo el coracobraquial por arriba
y el braquial anterior por abajo; la región posterior del brazo comprende sólo el
músculo tríceps braquial. El paquete vasculonervioso hace un recorrido longitudinal por
el lado anterointerno y el nervio radial rodea al húmero en forma de espiral profunda
siguiendo el canal de torsión del tercio medio del hueso.
Examen clínico
Inspección
La posición del brazo depende de la
articulación del hombro y de los músculos que la movilizan; ver si hay alteraciones de
los ejes clínicos, deformaciones o variación de tamaño, alteraciones de piel
(cicatrices, fístulas, heridas, etc.), alteraciones musculares.
Palpación
Examinar si hay cambios de temperatura local; palpación
del contorno en toda la extensión en busca de dolor, edema, infiltración o fluctuación;
buscar si hay movilidad anormal (fracturas o seudoartrosis). En el brazo, ante la
posibilidad de una lesión nerviosa, se deben examinar siempre nervios periféricos (en
caso del radial, hay dificultad de dorsiflexión activa de la muñeca; en caso del nervio
cubital, el meñique aparece separado del anular y no existe la posibilidad de juntarlos,
además hay anestesia del meñique y mitad interna del anular; y en caso del mediano, hay
pérdida de la flexión de las interfalángicas del índice, pérdida de la abducción del
pulgar y en casos antiguos atrofia de eminencia tenar).
Patología más frecuente
1. Fractura diáfisis de húmero:
(Lámina 4:2) Generalmente hay además de dolor, movilidad anormal, crujido; suele estar
lesionado el nervio radial (y puede ser de tres tipos: neuropraxia, contusión del nervio;
axonotnesis, ruptura de axones con el perineuro intacto; y neurotnesis, ruptura o sección
total de axones y perineuro); control de pulsos periféricos ante posible lesión
vascular.
2. Osteomielitis: En la forma aguda, el
dolor intenso metafisario y el cuadro general; en la crónica, la presencia de cicatrices
y fístulas (examen del trayecto fistuloso con una cánula o fistulografía).
3. Codo
Anatomía
Es un trocleartrosis conformado por la
extremidad distal del húmero (que se conoce como paleta humeral y en cuyo borde inferior
se hallan las superficies articulares tróclea y cóndilo por fuera; la paleta humeral
está incurvada hacia adelante y forma un ángulo de 45º con el eje de la diáfisis.
Presenta dos fositas: supratroclear por delante para el pico de la apófisis coronoides, y
olecraneana por detrás para el pico del olecranón en la extensión) y por la extremidad
proximal de los huesos del antebrazo (el cúbito con su extremo olecranón y la gran
cavidad sigmoidea, la que se articula con la tróclea, y la cúpula radial, cóncava que
se articula con el cóndilo que es convexo al que se adapta. Los ligamentos son dos:
lateral interno y externo que en conjunto tienen la forma de un abanico fibroso que van de
la epitróclea por dentro y del epicóndilo por fuera hasta el contorno de la gran cavidad
sigmoidea del cúbito; los músculos flexores del codo son tres: braquial anterior,
supinador largo y bíceps braquial; la extensión del codo se debe sólo al músculo
tríceps braquial. El codo está conformado por tres articulaciones: la cúbito-humeral,
la radio-humeral y la rediocubital superior; esta última está unida por el ligamento
anular; el nervio cubital es superficial y corre por dentro del canal epitroclear; el
nervio radial discurre por el surco bicipital externo y a nivel del cuello radial se
divide en una rama motora y otra sensitiva. El nervio mediano y la arteria humeral
discurren por el surco parabicipital interno separados sólo por la inserción en
coronoides del pronador redondo que los recubre luego en diagonal. Los músculos
supinadores son el supinador corto y el bíceps braquial; y los pronadores, son el
pronador cuadrado y el pronador redondo.
Biomecánica, rango de
movilidad articular
Anatómicamente el codo representa una
sola articulación, en realidad no hay más que una sola cavidad articular; en cambio la
fisiología nos permite distinguir dos funciones distintas:
La flexoextensión que precisa el concurso de dos articulaciones: humerocubital y
humeroradial y la pronosupinación que pone en movimiento la articulación radiocubital
proximal.
El eje del antebrazo está situado en la prolongación del eje del brazo siendo ésta la
posición de referencia; la extensión es el movimiento que lleva el antebrazo hacia
atrás, la posición de referencia corresponde a la extensión completa, no existiendo
amplitud de extensión del codo por definición (salvo ciertos sujetos con hiperlaxitud
ligamentosa que pueden efectuar de 5º a 10º de hiperextensión del codo). La flexión es
el movimiento que lleva el antebrazo hacia adelante aproximando la cara anterior del
antebrazo a la cara anterior del brazo; la amplitud de flexión activa es de 145º y la de
flexión pasiva es de 160º, la muñeca no llega a establecer contacto con el hombro.
La pronosupinación sólo puede ser estudiada cuando el codo está en flexión de 90º y
pegado al cuerpo; se considera posición intermedia cuando la dirección del pulgar es
hacia arriba y la palma de la mano hacia dentro; la posición de supinación se realiza
cuando la palma de la mano se dirige hacia arriba con el pulgar hacia fuera y se encuentra
situada en un plano horizontal y la amplitud de movimiento es de 90º. La posición de
pronación se realiza cuando la palma de la mano mira hacia abajo con el pulgar hacia
dentro, no alcanza a situarse en el plano horizontal y su amplitud de movimiento es de
85º.
La posición funcional del codo es en flexión de 90º y prono-supinación intermedia.
Examen clínico
Inspección
En el codo se distingue una cara anterior
(región del pliegue del codo) y una región posterior (olecraneana).
En la región anterior, estando el codo en extensión, lo que llama la atención es una
"V" en forma de depresión central formada por relieve central del bíceps
braquial y braquial anterior al introducirse entre dos relieves laterales (músculos
epicondileos y epitrocleares); las ramas de la V corresponden a los surcos bicipitales
externo e interno. En el punto en que profundiza el bíceps se observa el pliegue cutáneo
anterior del codo ubicado a 2-3 cm, más arriba de la interlínea articular con el codo en
extensión.
En la región posterior, con el codo en extensión, el olecranón y el tendón del
tríceps forman un rodete central, con una depresión a cada lado del olecranón y entre
éste y la piel, la presencia de una bolsa serosa retroolecraneana; existe un valguismo
fisiológico del codo de 10º a 15º, más notable en la mujer; ver si hay deformaciones,
cambios de volumen, alteraciones en la piel. En las partes laterales del codo se
encuentran dos eminencias: epicóndilo externo y epitróclea interna.
Palpación
Examinar si hay cambios de temperatura,
volumen o forma tanto en la cara anterior como en la posterior.
Existen tres puntos de referencia: punta del olecranón, epitróclea y epicóndilo; cuando
el codo está flexionado forman un triángulo equilátero y con el codo en extensión los
tres puntos se colocan en una misma línea horizontal (Lámina 2: 5,6).
Para explorar la cabeza del radio, con el codo en flexión de 90º, ubíquese el
epicóndilo y a 1 cm más distal está la cúpula radial. Al realizar movimientos de
pronosupinación, se apreciará que la cabeza del radio rota debajo del dedo.
Movilidad
La flexoextensión (Lámina 2: 1,2) va
desde 0º (extensión completa) a 145º de flexión activa; puede haber casos de
hiperextensión de 10º. La pronosupinación (Lámina 2: 3,4) se realiza en codo y
muñeca; en codo la cabeza radial gira en su ligamento anular, y en la muñeca con fines
prácticos podemos aceptar que la extremidad radial gira sobre el extremo cubital. Se debe
examinar con el codo en 90º y junto al tronco.
Exámenes regionales
Se realizarán las mediciones y el examen
funcional muscular si fuese necesario. El examen neurovascular periférico es similar al
del brazo.
Patología más
frecuente
1. Fractura del cuello del radio:
(Lámina 4:6) frecuente en niños, presenta dolor en la flexoextensión, y menos intenso
en la rotación.
2. Fractura de cabeza del radio: Más
frecuente en adultos; la flexoextensión es casi indolora, pero hay gran limitación
cuando se intenta la rotación.
3. Fractura de olecranón: (Lámina 4:4)
Tumefacción y dolor en la región del olecranón; si hay diástasis existe imposibilidad
de extender el antebrazo, se puede palpar la separación y hay movimiento anormal.
4. Fractura supracondílea del húmero:
(Lámina 4:3) Frecuente en la infancia, gran tumefacción y deformación, pero los tres
puntos de referencia siguen manteniendo su relación; hay que tener en cuenta la
posibilidad del síndrome de VOLKMANN.
5. Fractura en T de la paleta humeral:
Casi siempre en adultos; aumento del volumen del codo por la hemartrosis importante.
6. Luxación del codo: (Lámina 5:1,2)
Más frecuente la posterior, hay deformación; el olecranón hace una protrusión anormal
hacia atrás, hay inmovilidad, y actitud anormal; el codo está en 45º.
7. Pronación dolorosa: Propia de los
infantes menores de 4 años; se encuentra el codo en extensión y el antebrazo en
pronación, el niño no deja de llorar.
8. Bursitis retroolecraneana: Tumoración
redondeada justo por detrás del olecranón (codo del estudiante), si hay infección
encontraremos los signos inflamatorios respectivos.
9. Epicondilitis (codo de tenis): Dolor intenso en el
epicóndilo (los músculos epicondíleos son: segundo radial externo, extensor común de
los dedos, supinador corto, extensor propio del meñique, cubital posterior y ancóneo).
10. Epitrocleitis (codo del golfista):
Dolor a la presión en epitróclea (los músculos epitrocleares son: pronador redondo,
palmar mayor, palmar menor, cubital anterior y los flexores comunes superficial y
profundo).
11. Luxofractura de MONTEGGIA: Luxación
de la cabeza radial y fractura de tercio proximal de cúbito; dolor y deformación.
12. Parálisis cubital: Una fractura de epitróclea puede
consolidar con un callo exuberante irritando al nervio; o en las fracturas del cóndilo
externo mal consolidado se produce un valgo anormal que distiende al nervio, por trauma
repetido o por una luxación recidivante del nervio se puede producir un síndrome
cubital.
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