Revista de Sociología - Volumen 11 - 1999 - Número 12


Manuel Castillo


    

 

Liderazgo, Pastoral Administrativa y Erosión Post Moderna

 

Para cualquier mediano espectador de la escena cotidiana de las grandes ciudades latinoamericanas no le es extraño la frondosa industria editorial de libros de administración de empresas, planeamiento estratégico, liderazgo de excelencia, calidad total, control de la calidad, optimización de la gerencia, gerencia de calidad, excelencia empresarial, etc., que circulan diariamente por sus principales ciudades. Desde hace veinte años aproximadamente –pero con mayor e inusitada intensidad en los últimos diez años– han invadido con creciente presencia las calles, las librerías, los puestos públicos, las universidades, las plazas, los institutos de capacitación de mando medio, los liceos, las academias y la mayoría de los espacios de difusión de material de lectura de los barrios urbanos. Su presencia no se agota tan sólo en los barrios de sectores A, sino que incluye también a sectores B y C. Y su presencia no se circunscribe solamente a las grandes ciudades; sino a ciudades de dimensión intermedia y provinciales* .

Su impacto de distribución es inaudito. Su venta abarca desde las librerías más encumbradas y en los barrios más privilegiados, hasta la distribución más pedestre de la venta comercial ambulatoria en semáforos de las principales avenidas y calles más transitadas. Y este paisaje no es exclusivo del caso nacional, se

repite incesantemente en todas las grandes capitales y ciudades de la región latinoamericana. Desde ciudad de México, pasando por Caracas, Quito, Buenos Aires, Santiago, Bogota, Medellín o Chiclayo.

Es una verdadera pastoral en el sentido más amplio y secularizado del término. Pastoral en el sentido triple de convertirse tanto en una rutilante campaña que muy bien podría estar destinada a lograr un ablandamiento y nueva sensibilización de la cultura popular masiva, como de difundir un mensaje reiterante y repetitivo siempre cortado por el mismo objetivo, y al final, como la difusión de una nueva espectativa de vida que se puede conseguir y lograr siguiendo determinados "pasos" y emprender la determinada ruta que sus autores recomiendan.

Pastoral en el sentido de presentarse más allá de la lectura explícita de sus textos y adentrándonos en lo implicante de sus propuestas, como "la nueva salvación" del hombre común y corriente. La salvación que desde la cotidianeidad repetitiva y monótona del hombre "ajustado por el presupuesto", o del hombre "sin atributos", como decía tan acertadamente Mussil al principio del siglo, puede hacernos remontar al terreno expecticio de integrarnos al espacio sublimante de un nuevo círculo tanto en lo económico, como en el de la sensualización del poder.

Y, en efecto, si se siguieran sus propuestas de actividades y sus lineamientos de acción, el itinerario que nos señalan y el destino al que nos conducirían, quedarían marcados por el acceso a una nueva economía, como también a una nueva "moral" de las relaciones cotidianas. Una nueva ética, y al final una nueva práctica, rediseñaría nuestras acciones. Y la nueva ética que nos enseñan se convierte, por obra y gracia de la magia del difundido mercado cotidiano y de las ansias de cambio de los demandantes de ese tipo de literatura, en una completa y perfecta versión "teológica" a la cual, adscribirse y ejecutarla es sinónimo de triunfo y recompensa, por lo menos en la indeleble tinta negra de sus textos.

Y es que, como al final de cuentas esta literatura parte de la administración de empresas, de su gestión y gerencia, y en la medida que la actividad empresarial y las unidades de las cuales se compone se han convertido en el sentido hegemónico del mundo industrial temprano como del tardo industrial de las zonas planetarias emergentes, sus propuestas terminan entroncándose con una nueva forma de poder, de nueva ética de control. Pero no de cualquier control, no del clásico control sobre la naturaleza; sino de una nueva ética de control sobre los demás. Por eso, además de proponerse como una alternativa para mejorar la economía individual, también es una propuesta de cómo acercarnos a lo que hace más de cuatrocientos años atrás Maquiavelo denominaba "las ansias de poder y gloria que gobiernan el corazón de los individuos".

La prolífica literatura que desde la administración salta a la gerencia y desde la gerencia al liderazgo, la excelencia, la calidad, los grupos de control, el planeamiento, la optimización, y así en una interminable linea de continuidad ininterumpida nos termina colocando de lleno en el poder y su sensualización. La meta final deviene en cómo controlar a los otros, cómo ejercer control eficiente y de "calidad" en la empresa, y la empresa, siendo hegemónica como unidad de producción, es el centro del espacio social en que se mueve la humanidad actual. Ejercer control ahí, es situarse en el control del poder de la unidad económica que a todos nos afecta. Ciertamente, existe el otro poder, el del Estado, el del "profesionalismo político", el de las mediaciones entre sociedad y Estado y su institucionalización como partido, congreso, altos funcionarios públicos. Pero ese poder en la literatura de administración y su secuela editorialista queda al margen, no interesa, y por eso mismo, la ética del control de la gerencia que nos proponen es más sensual, quizas que el otro poder, el macro. Y lo es porque el que nos proponen es micro, directo, casi personalizado. Se trata de cómo ejercer poder en el control gerencial del cara a cara, del día a día. Poder en la interacción cotidiana.

Es por eso que el camino señalado y diseñado como perfecta teleología –al futuro se llegará indefectiblemente si se siguen sus preceptos– no sólo implica la satisfacción de la adquisición de bienes, eso es lo menos importante pero no por eso lo menos soslayable, implica la dirección de personas y por consiguiente la gratificación y satisfacción que da la dirección de los demás. Lograr, así, cristalizar las ansias humanas de lo que Fukuyama propone como el motor de la historia, el reconocimiento de uno sobre los demás, y -además- la gratificación del sistema en su conjunto por los bienes que pudieran conseguirse con la mejora económica. La nueva pastoral de la administración anclando en lo más profundo de la reminiscencia histórica saca a luz un nuevo escenario de futuro al que se puede llegar; pero no desde atrás de la historia, o desde la ruptura con la misma, sino desde el presente cotidiano, el de todos los días.

Así, sus propuestas y la dirección del camino que nos perfilan van en un doble sentido sociológico. De lo micro a lo macro, del individuo reconductualizado a la nueva sociedad de hombres y ciudadanos recapacitados; como de lo macro a lo micro, desde una nueva conducta social reinteriorizada con nuevos patrones valorativos que se introyectan en miles de hombres quienes, aunque atomizados como colección social, serán la basamenta de una nueva sociedad de acuerdo a la nueva ética propalada.

Pero esta "nueva literatura", la nueva teología de salvación del hombre común y corriente de fin de siglo, no se presenta desde las bases del fundamentalismo mágico-sacralicio, sino que, totalmente al contrario, se presenta desde las bases modernas y contemporáneas de la ciencia que, desde el renacimiento y pasando por la ilustración y el racionalismo, atiborra al hombre moderno. Así, si desde el Novum Organum de Francis Bacon, padre fundador de la ciencia moderna, el "caso experimental" debe ser la base de la inducción, de la generalización de las leyes naturales "a las cuales debemos obedecer", aquí también el caso prolífico, multiple y polifacético nos invade y nos hace decir: esto no es esoterismo, esto es ciencia. ¿Acaso no se tiene una "casuística" a la mano que legitima las generalizaciones sobre un universo de multiples experiencias? Y es por eso que los libros de la nueva pastoral administrativa se escriben en un equilibrio cuasi perfecto entre generalidad y particularidad. Casi todo párrafo empieza por una generalización y a continuación se desparraman una serie de datos que prueban lo primero. El método no es desdeñable, después de todo lo sigue el periodismo, tanto el académico como el cotidiano. Y es la receta para que lo siga cualquiera de los autores de libros que buscan traspasar los espacios de la academia y convertirse en textos de divulgación. Léase bien y probablemente se encontrará ahí parte de la llave del éxito de libros como los de Fukuyama que siguen ese método de exposición casi al pie de la letra, sólo por referirnos a alguien que desde la academia se ha colocado en el periodismo best-séller. La pastoral, como toda divulgación para ganar los corazones de las mayorías debe vestirse con las prendas del momento histórico y agiornarse con el humor de la época.

Ciertamente, estamos hablando de literatura best-séller y como tal no de literatura clásicamente académica. Sin embargo, estos linderos han quedado desdibujados tanto por las nuevas mentalidades epistemológicas de la epoca actual, como por la nueva construcción de escenarios sociales que la propia nueva producción editorial va creando. La embargante presencia de la literatura best séller tiene la virtud de ser no sólo el efecto en un nivel de segundo orden de la literatura académica; sino tambien la causa de las modificaciones que va sufriendo la propia literatura académica. Causa y efecto, efecto y causa se retrotraen, se mezclan y alimentan recíprocamente. Profesores de universidades tanto en cursos de pre y postgrado recomiendan su lectura, como que también sus más distinguidos autores pertenecen a prestigiadas universidades de reconocidos países altamente desarrollados. Además, casi siempre la legitimidad de la autoría viene precedida por el hecho de que el autor ha sido consultor de alguna prestigiada multinacional de relevante éxito en el trasnacionalizado mundo comercial de la globalización.


 * El presente es un ensayo de sociología sobre un tema libre, tal como se verá, que concita gran impacto en audiencias populares y académicas. No hemos insertado, intencionalmente, citas autorales a pie de página ni citas bibliográficas finales para hacerlo más expeditivo y menos pesado; pero cualquier lector sabrá dilucidar las referencias teóricas y las fuentes editoriales de los autores nombrados.


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